Quiero agradecer a todas las personas que comentan, esta historia es muy larga y tiene para mucho más, así que sus saludos nos envían mucha energía, gracias a todas.
…o…o…
Traducción: Ikdv
Correcciones: LidiaaIsabel
…o…o…
Capítulo 54: Norberto
Era, en efecto, un dragón.
Hermione estaba atónita.
Se había pegado a Harry, Ron y Neville el día siguiente para su visita. El amor de Hagrid por el diminuto dragón que había llamado Norberto era adorable, pero vastamente superior para alarma de Hermione.
—Hagrid, es ilegal criar un dragón de esta forma —Ron intentó de nuevo—. Te pueden enviar a prisión si se enteran.
—Aw ¡pero no puedo solo dejarlo ir! Necesita a su mami —proclamó Hagrid—. ¿Amas a tu mami, no es así, Norberto?
Hagrid bamboleó una tira de carne cruda frente a Norberto, quién se levantó y se lo arrebató de su mano. Hagrid se rió con deleite, mientras el resto de ellos hacían una mueca ante las muchas filas de filosos dientes que el bebé dragón había desarrollado rápidamente.
—Hagrid, vives en una cabaña de madera —apuntó Hermione—. Los bebés dragones crecen muy rápido y son muy irascibles. Norberto no va a tener suficiente espacio para crecer.
El rostro de Hagrid decayó, pero se recompuso inmediatamente. —Llevaremos a Norberto al bosque, cuándo sea lo suficientemente grande—dijo Hagrid—. Lo amará, muchos animales para cazar y quemar.
Hermione compartió una mirada preocupada con Harry. Los dragones prefieren planicies abiertas y lugares con precipicios donde pudieran extender sus alas y volar. Los dragones no viven naturalmente en bosques.
—Todavía tenemos que preocuparnos por Malfoy —Harry le dijo a Hagrid, recordándole—. Él podría ir con Dumbledore en cualquier momento.
Draco Malfoy estaba demasiado ocupado riéndose ante la idiotez de Hagrid para molestarse en ir con Dumbledore, lo sabía Hermione. Él y Blaise habían comenzado a apostar sobre cuánto tiempo tomaría para que la cabaña de Hagrid se quemara completamente. Hermione había declinado participar.
Hagrid mordió sus labios. —Lo… sé, que no puedo quedármelo para siempre, pero, no puedo solo "botarlo". Es demasiado pequeño. Morirá.
Harry repentinamente se giró hacia Ron.
—Charlie, tu hermano Charlie. Trabaja con dragones ¿cierto?
Los ojos de Ron se ampliaron. —¡Brillante! Él se lo puede llevar y criarlo hasta que pueda ser liberado.
Harry se giró hacia Hagrid. —¿Qué piensas de eso, Hagrid? Estará seguro, en una reserva de dragones.
Hermione observó mientras Harry y Ron gradualmente fueron persuadiendo a Hagrid, quién eventualmente aceptó que podían enviar una lechuza a Charlie para preguntarle si podía tomar al dragón.
Esa noche, ella le reportó a sus compañeros de casa lo que había aprendido.
—¿Lo van a enviar a Rumania? —Draco hizo una mueca —Eso no es divertido.
—Tener un dragón alrededor es peligroso —apuntó Blaise —Mejor si se deshacen de él ahora, mientras todavía es joven, antes de que venga y nos aterrorice a todos un día en medio de una clase de Herbología y se coma a alguien.
Draco murmuró por lo bajo, lo que significaba que Blaise había tenido un muy buen punto.
—Sin embargo, esto puede convertirse en un oportunidad —sugirió Hermione—, Hagrid es demasiado notorio. Ron tendrá que ser el que le pase el dragón a su hermano, de algún modo.
Los ojos de Draco brillaron —Derrotar a Weasley —dijo, asintiendo.
Hermione le asintió en respuesta y luego parpadeó. ¿Cuándo "Derrotar a Weasley" se convirtió en una respuesta tan reflexiva a algo que involucrara remotamente a Ron?
Blaise se veía pensativo. —Ha estado ignorando nuestras pullas por un tiempo —dijo —Esta es una buena idea para volverlo a meter en problemas.
Draco juntó las manos, con un brillo malicioso en sus ojos. —Hermione, ¿descubrirás dónde va a suceder el intercambio? —le preguntó.
Hermione, reluctante, asintió. —Tendrán que hacerlo ver como si se enteraron de otra forma —les advirtió—. No quiero tenerlos acusándome por ser una traidora, no cuando todavía tengo que conseguir que Ron me haga llorar.
—Por supuesto —Blaise le aseguró —Incluso dejaremos que Potter se vaya y solo atraparemos a Weasley, si te hace sentir mejor.
Eso la hacía sentir mejor, a pesar de que Draco hizo una mueca y tuvo que ser convencido por Blaise.
-O-O-
Fue mientras sus amigos estaban esperando por una lechuza de Charlie Weasley que Hermione recibió una para ella.
Hermione Granger, comenzaba la carta.
Hermione Granger,
Estos son contratos de préstamos. Fírmelos con la pluma adjunta. Luego envíelas de regreso. Haga esto pronto.
Bloodthorne
Había un apéndice escrito al final.
He tenido estos por un tiempo, pero es solo con algo de resistencia en pagarnos de regreso de uno de los prestatarios que he sentido que usted debe firmar estos.
No deje que nadie la vea usar la pluma.
Hermione se deslizó en un salón vacío para rápidamente firmar los contratos, siseando ante el uso de la pluma de sangre. Sintió un ardor en su mano, como si la pluma estuviera absorbiendo sangre justo a través de su palma.
Había más contratos de los que pensó que fueran a haber. Había esperado tres o cuatro; había recibido casi veinte.
Sin importarle, escribió su firma varias veces, antes de que una idea llegara a su cabeza y se apresuró a su dormitorio.
Abriendo rápidamente su baúl, Hermione sacó su último lote de galeones (Jade y sus amigas habían estado muy felices de ordenar de la misteriosa amiga de maquillaje de Hermione) en una bolsa con peso pluma. Después de un momento, también sacó su premio de la carrera de obstáculos. Si era algo valioso, mejor ponerlo en algún lugar donde estaría seguro.
He firmado los contratos. Escribió Hermione. Además, por favor deposite esto en mi bóveda. Confío en que sepa qué hacer con eso. Hermione.
Hermione sonrió ampliamente para sí misma. Con otros 160 galeones, Bloodthorne podía hacer otros pocos préstamos. Tomaría algo de tiempo, pero los intereses seguramente irían sumándose.
La lechuza con pinta de desdichada que el duende de Gringotts había enviado todavía estaba circulando sobre el Gran Comedor cuando Hermione regresó, aunque el desayuno estaba terminando. Voló hacia ella haciendo ruido y Hermione ató los pergaminos y las bolsas con seguridad. Le dio al ave un poco de tocino y la lanzó al aire y está voló con un ulular desafiante.
—¿Correo pesado, Hermione? —comentó Theo, esperándola para caminar con ella a Pociones.
Hermione se encogió de hombros, sonriendo. —Solo haciéndome cargo de unos negocios.
Continuará
…o...o...o…
N/T: Se está formando la fortuna de la casa Granger.
