Las nubes durante aquella mañana tras la torrentosa lluvia de la pasada noche finalmente comenzaban a despejarse por sobre el hogar Kurogane. Los fuertes rayos del sol lentamente empezaban a entrar por las ventanas de la casa. El brillo de la limpia cocina emergía, el tranquilo baño… no pasando mucho antes de que los rayos llegaran finalmente a las habitaciones. En el cuarto de Ryo y Harumi, aquellos cálidos rayos no tardaron en llegar al rostro de la mujer que aún reposaba en su cómoda cama, más ello fue lo necesario para hacer que la propia Harumi se estirara junto con un acomodado quejido, conforme finalmente se despertaba a la par que bostezaba con gusto. No pasó mucho antes de que la misma Harumi se dispusiera a levantarse, más esta apenas y se apoyó en el propio colchón, antes de que esta notara que Ryo no se encontraba a su lado, sin embargo, no pasó mucho antes de que esta viera la cabeza de su marido sobresaliendo del otro lado de la cama.
Harumi solo pudo sonreír enternecida y con una mezcla de lástima, había supuesto que Ryo no quiso molestar a Akira, más la doble respiración que se escuchaba le hicieron suponer el que la misma Zorua se había acurrucado con su abuelo…
Más solo fue necesario el que Harumi finalmente se levantara… para que sus ojos se abrieran por completo en el acto.
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Minutos antes, en la sala de la casa, un tranquilo Takeru, sentado en la mesa junto con Takeshi, Sayuri, Hiyori, Naoto y Hanako, empezaban recién a tomar su desayuno; Yoshiro aún se encontraba dormido, al igual que la Jolteon, la cual todavía reposaba con rostro agotado a un lado de la puerta. Yuki y la Eevee, Sachi, no estaban en la casa.
—Entonces… —Mientras Hiyori mandaba un mordisco a un emparedado de mantequilla, únicamente se giraba hacia Takeru conforme este último se mantenía de ojos cerrados a la par que disfrutaba su propio desayuno —¿Por qué querías que trajera estas cosas de mi pieza? —Preguntó la chica extrañada, a la par que alzaba un papel blanco con un plumón rojo, al mismo tiempo que el resto de la familia solo podían girarse de igual manera hacia el Lucario con el propio extrañado rostro, a la vez que estos también tenían dichos materiales a su disposición.
—Tú solo espera y estén listos para poner una nota, es parte de su entrenamiento el dar los mejores ataques, hay que evaluarla —Dijo sin mayor explicación, Takeru, solamente para extrañar aún más a los propios espectadores.
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Más estos solo pudieron abrumarse… en el momento en el que se escucha a Harumi lanzando un asustado grito desde su habitación.
—Tranquilos, no pasa nada, solo se asustó un poco —Tan pronto Hiyori y Takeshi empezaron a dar señales de levantarse, la voz de Takeru los volvió a dejar sentados, más la preocupación no desapareció del rostro de los hermanos, así como también del resto.
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Pero solo para ser el asombro lo siguiente en esbozarse en sus caras una vez que, abriendo abruptamente la puerta de la habitación, el cuerpo de una Zoroark de púrpura cabellera saliera rodando de la misma, siendo tal el estruendo que incluso la Jolteon dio un fuerte brinco ante el pertinente susto.
—¡Tiene que ser una broma! —Hiyori, con la estupefacción mezclada con una sonrisa en su rostro, solo pudo reaccionar de la manera más obvia posible al ver el aura de aquella chica, a la par que la misma ignoró por completo la petición de su tío, para después correr de inmediato hacia la pokémon. Takeshi solo podía mantenerse congelado de pie, al igual que Sayuri, mientras que Takeru y Naoto seguían estando sentados, este último igual con asombro en su rostro de todas maneras.
Más solo la preocupación fue lo siguiente en emerger en Hiyori y el resto… una vez que los quejidos adoloridos provenientes de aquella Zoroark, fuera lo siguiente en escucharse.
—¿Akira…? —La preocupación solo podía aumentar en Hiyori, a la par que Takeshi y Sayuri empezaron a ir con preocupación hacia la propia Zoroark conforme los quejidos de esta aumentaban.
Akira se había asustado de su nueva forma, no supo cómo reaccionar más allá de apartarse con brusquedad de Ryo tan pronto despertó y vio su nuevo tamaño, su fuerza era diferente, incluso los pasos que daba los dio con demasiado impulso, no pudiendo evitar con ello el salir de aquella manera de la habitación… más aquello solo fue el comienzo.
Akira únicamente pudo empezar a abrazar su vientre conforme un constante malestar la empezó a abordar de un momento a otro.
Hiyori estuvo a punto de llevar su mano hacia la frente de la Zoroark, más la chica de ojos rojos solo pudo volver a exaltarse, una vez que el sonido de los felices gritos de su atarantado padre fueron los siguientes en ocurrir.
—¡Pelusa! ¡Realmente evolucionaste! —Ryo, con lágrimas en los ojos por la felicidad, solamente pudo abrumar a Hiyori una vez que el propio Kurogane dio un brinco para después abrazar con confianza a Akira y su largo pelaje, más el propio Ryo ni siquiera se había percatado de "aquello" en su emoción, a la par que apretaba con total confianza a la pokémon.
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Pero el propio Ryo solo alcanzó a abrumarse… antes de que la sombría mirada llena de un odio penetrante fuera lo que emergiera en la Zoroark luego de que la misma abriera finalmente sus ojos.
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En las afueras del hogar Kurogane, un feliz Yuki jugaba con Sachi, entre brincos y zarandeos, el joven par finalmente había cruzado la frontera de la timidez hacia el otro, la pequeña amistad se había formado, y estos solamente pasaban el tiempo de aquella juguetona manera…
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Claro… antes de que la Eevee saltara asustada hacia los brazos de Yuki, una vez que el estruendo creado por el cuerpo de Ryo saliendo expulsado del hogar de los Kurogane, se escuchara… el cual destruyó la puerta y parte de la pared del hogar…
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Y de igual manera atravesó por completo la casa de Yoshiro, hasta terminar por rodar varios metros antes de finalmente detenerse bajo un considerable montículo de tierra.
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Dentro del hogar Kurogane, la oscura y enfadada mirada de Akira resaltaba junto con su puño alzado, del cual el vapor emergía, más solamente el choqueado rostro de Hiyori fue la primera respuesta aparente, mientras qué, por el lado de Takeru Sayuri, Takeshi, Naoto y Hanako con un rostro similar, estos solo pudieron alzar el papel que Hiyori les había dado, a la par que los mismos ya habían evaluado lo visto.
Takeru: 9,8
Hanako: So proud
Naoto: 10
Takeshi: F
Sayuri: 10 3
—¡No es el momento para eso! —Hiyori solo pudo girarse encabronada hacia el resto de su familia luego de percatarse que habían evaluado a pesar de todo, más la propia chica de ojos rojos solo pudo volver a girarse preocupada hacia Akira.
La profunda oscuridad en los ojos de la Zoroark lentamente terminó por dejar ver unos brillantes ojos de rojo iris, sin embargo, donde antes el encabronamiento y enojo emanaba, la propia Zoroark no tardó en empezar a adoptar facciones más preocupadas, extrañadas y dolidas ante lo que había cometido, más ni siquiera ella sabía la razón de su abrupta ira, a la par que se observaba su mano ante el golpe que le había dado a su abuelo.
No tuvo mucho tiempo para pensar o preocuparse… el dolor no tardó en volver a emerger en la Zoroark, cuyo quejido nuevamente volvió a alarmar tanto a Harumi como a Hiyori.
—"No se acerquen…" —Fue el primer gruñido que emergió de Akira, conforme el dolor en su rostro se entremezclaba con el miedo ante lo que había cometido…
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No era capaz de controlar la fuerza que había adquirido.
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—No pienso irme a ningún lado —Harumi fue la primera en llegar al lado de la dolida pokémon, a la par que la misma no dudó en posar su mano en el hombro de la niña…
Más el rostro de Harumi solo pudo alarmarse, al igual que el de todos los presentes, una vez que el antebrazo de Akira fue lo siguiente en abalanzarse hacia la propia mujer.
Hiyori no fue lo suficientemente rápida, Takeru ya se había levantado, más nadie pudo evitarlo una vez que ocurrió. Akira únicamente quería apartar a Harumi, no quería que esta corriera peligro, más aquel simple y desinteresado acto, desencadenó que la propia Harumi recibiera algo similar a un fuerte golpe en su torso. No fue del mismo nivel que el que recibió Ryo ni de lejos, no había sido dado con aquella intención sino todo lo contrario, pero solo ello fue suficiente como para choquear a Harumi y lanzarla hacia la chimenea.
Todos en el hogar se alarmaron, Takeru fue el primero en activar su estado aural con tal de agarrar a Harumi antes de que su cuerpo chocara, a la par que la misma Akira miró nuevamente horrorizada ante lo que había hecho.
Sin embargo, solo el cuerpo de Ryo fue el que volvió a aparecer, con sus ropas dañadas y heridas sanadas, cuando este, con varios brazos de aura, amortiguó por completo el cuerpo de Harumi.
El dolor ante las heridas internas solo dejó escapar una tos ahogada en Harumi, sin embargo, la regeneración de Ryo no tardó en hacer efecto y mitigar el propio malestar, solamente para terminar por dejar ver en Harumi un preocupado y ahora un poco más sorprendido rostro.
Mientras que en el de Akira… solo una dolida culpa y horror fue el que se reflejó.
Todos guardaron silencio, no sabían cómo reaccionar, más Akira solo podía desviar su mirada hacia cada uno de los que la rodeaban.
Ignoraba su dolor, aquello había sido la gota que rebalsó el vaso, la culpa no tardó en reflejarse en pequeñas lágrimas y, antes de que Hiyori intentara volver a acercársele, todos pudieron volver a exaltarse una vez que Akira salió corriendo del lugar.
—¡Espera! —Apenas alcanzó a exclamar, Hiyori, más no hubo manera de detener a la Zoroark una vez que huyó del lugar.
Nuevamente el ambiente en el hogar de los Kurogane se tensó, el silencio dominó por unos segundos, antes de que Ryo terminara por adoptar un rostro más serio y preocupado.
—Iré a por ella, mi aura puede curarla —Conforme Ryo hablaba y volvía a dejar a Harumi una vez que la curó, esta última solamente podía ver la escena, aún sin comprender "qué" era lo que le ocurría a la pokémon, sin embargo, no pasó mucho antes de que, a la par que el propio Ryo comenzaba a caminar hacia la salida, esta se percatara de unas manchas de sangre en la entrada de su habitación. La mujer solamente pudo agacharse para pasar sus dedos sobre aquellas marcas, y comenzar a sentir aquella sangre entre los mismos, frunciendo el ceño conforme intentaba deducir de qué era, más, tan pronto lo olió, solamente su mirada sorprendida pudo ser lo siguiente en ocurrir tras finalmente conectar los puntos, antes de que la voz de Hiyori fuera la siguiente en exaltarla nuevamente.
—Que ni se te ocurra, papá —Hiyori detuvo el caminar de su padre, con actitud encabronada y un tanto avergonzada —Yo iré a hablar con ella —Dijo determinada la mujer, mientras que solo la mirada extrañada y dudosa de su padre fue lo siguiente en emerger, más no pasó mucho antes de que Hiyori volviera a hablar, al sospechar que su padre se lo negaría.
—Mamá y tú nunca me dieron una hermana con la que poder conversar de estas cosas, lo único que me dejaron fue al tarado —Hiyori alzó su mano hacia Takeshi, el cual solo podía fastidiarse al mismo tiempo que se entrecruzaba de brazos e inflaba sus mejillas, mientras que Sayuri solo podía lanzar unas risas desanimadas pidiendo paciencia al propio Kurogane, más no pasó mucho antes de que Ryo lanzara un suspiro ante la mirada de su hija.
—Te estás enfrentando a esto —Ryo apuntó con su pulgar el agujero que se veía tanto en la entrada de su hogar como en la casa de Yoshiro, mientras que la mirada determinada de Hiyori no cambiaba en lo absoluto.
—Muy bien… —Volvió a decir el Kurogane al ver que su hija no cambiaría de opinión —Te dejaré un poco de mi aura para que puedas curar sus heridas y las que puedas hacerte —Dijo el hombre, sin embargo, Hiyori solo se apartó tan pronto este le acercó su mano.
—Akira es completamente capaz de soportar lo que le ocurre, papá, si nosotras tuviéramos que pedirle ayuda a ustedes cada vez que nos duele, este mundo ya se hubiera ido al retrete —Reconoció con una carcajada la chica, sin embargo, Ryo, más allá de entender el contexto de las palabras de su hija, solamente pudo extrañarse de momento, sin comprenderlo obviamente ante su clara falta de intuición en contraste con la de su hija y esposa, por lo que no tardó en girarse hacia esta última con tal de encontrar una respuesta.
Harumi solo chocó sus ojos sorprendidos hacia Ryo, más esta pensaba intencionalmente "aquello" con tal de que Ryo lo sintiera… y solo el abrupto abrir de ojos del Kurogane junto con su boca abierta fue la primera respuesta aparente.
—No… —Dijo incrédulo tras una muy leve carcajada ante la sorpresa y asombro ante lo que finalmente el hombre supo, a la par que no era capaz de cerrar su boca ni creer del todo lo que ocurría —Pero apenas evolucionó, a Sayuri no le llegó el p- —Las palabras de Ryo se cortaron en el acto, antes de que Hiyori le diera una inofensiva palmada en los labios de su padre.
—No hables cosas innecesarias —Dijo Hiyori con una carcajada, haciendo que el propio Ryo se mantuviera en silencio y aún con la propia sorpresa en su rostro —Primero que nada, necesito hablar con ella, ya después veremos qué ocurre —Terminó de decir la chica, antes de finalmente salir por el agujero de su casa.
Ryo se mantuvo en silencio, Takeshi junto con Naoto y Sayuri aún no entendían lo que ocurría, mientras que Takeru seguía tomando de su leche achocolatada con calma.
Mientras Harumi empezaba a caminar hacia Ryo, la familia permanecía expectante, mientras que la Jolteon, entre sin saber si estar abrumada ante la "cotidianeidad" que aquella familia adoptaba tras haber presenciado sin exagerar el que un hombre saliera disparado y destruyera gran parte de la casa, solamente pudo levantarse una vez que notó que Sachi no estaba con ella.
La Jolteon empezaba a preocuparse, más no se dignaría a dirigirle la palabra a aquellos humanos a lo que, con su nariz, no tardó en escabullirse de aquella familia con éxito conforme olfateaba el olor de Sachi, a la par que solo Ryo y Takeru fueron los que se mantuvieron al pendiente de esta tras sentir su aura, sin embargo, no se le opondrían a irse.
Tan pronto la Jolteon salió, su búsqueda no tardó en concluirse, más estaba claro que en su rostro solo la estupefacción emergió una vez que encontró a su hija acomodada sobre los brazos de Yuki; sin embargo… las facciones de la pokémon tipo eléctrico rápidamente comenzaron a denotar la clara ira.
—"Suéltala" — Su corto e imponente gruñido fue más que suficiente para alarmar a Yuki, el cual incluso se había quedado congelado ante la propia aparición de la pokémon; sin embargo, el alegre gruñido de Sachi hacia su madre terminó por hacer un completo contraste a la propia tensión que la misma Eevee ni siquiera era consciente.
—"¡Mami!" —Fue el alegre gruñido de Sachi, la cual, tras sacudirse un poco entre los brazos del niño, este no tardó en "descongelarse" ante dicha señal, para luego únicamente agacharse y dejar que la propia Sachi se bajara con cuidado de este, a lo que la pokémon únicamente comenzó a caminar con prisa hacia la aún dudosa Jolteon tras ello.
—"¿Estás bien? ¿Tu pata? ¡¿Te hizo algo?!" —En un bajo tono, la Jolteon solo terminó por volver a dirigirse hacia Yuki con ira en su última pregunta, a lo que Sachi solamente frunce el ceño extrañada ante la actitud de su madre, para después únicamente negarle varias veces con su cabeza.
—"No mami, solo jugábamos. Anoche me dio comida rica, la hemos pasado muy bien" —Mientras Sachi seguía relatando sus aventuras nocturnas, su madre solamente podía mantenerse con mirada desconfiada hacia Yuki, el cual únicamente seguía estando agachado y mudo; pasaron varios segundos, antes de que la pokémon finalmente dejara de mirarlo.
—"Nos vamos de aquí" —Fueron las siguientes palabras de la Jolteon, antes de que sorprendiera a Sachi una vez que la mordiera de la parte de atrás de su cuello, para luego levantarla y ayudarla a que la misma se subiera a su espalda.
—"¿No nos podemos quedar un rato más?" —Sachi se entristecía, al mismo tiempo que su madre únicamente comenzaba a caminar hacia el bosque.
—"No discutas" —Las palabras de la Jolteon fueron claras, Sachi respetaba lo suficiente a su mamá como para no seguir insistiendo, más la pequeña Eevee solo pudo volver a girarse hacia Yuki, denotando solamente una triste mirada, mientras que Yuki intentaba animarla con un rostro más animado, más solo podía demostrar una lastimosa sonrisa conforme solo podía alzar levemente su mano como forma de despedida.
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En un lugar del bosque, no tan alejado de Hotaru, los quejidos de dolor por parte de cierta Zoroark continuaban dominando el sector, más aquello era lo de menos, era en la mente de Akira donde el dolor emergía en gran parte.
Su culpa por haber golpeado de tal manera a Ryo, incluso el hecho de haberse enojado con el mismo solo por haberle saltado encima, no esperaba que haberle dado un golpe serio de aquella manera lo afectaría tanto; más solo el casi lastimar gravemente a Harumi seguía carcomiendo su consciencia de igual manera.
Más allá de abrazarse el estómago, Akira tenía las manos en su cabeza, su ignorancia la asustaba, su culpa le apenaba y con ello el miedo la dominaba. Su ira aumentaba, más que hacia Ryo o cualquier otro, era a ella. Lo que había hecho no tenía justificación, sus emociones eran erráticas, y su ira aumentaba.
—"Vete de aquí…" —Akira sintió pasos, supuso que era Ryo el cual vendría nuevamente a perdonarla, más ella no creía merecerlo, y aquello solo ameritó más ira.
Los pasos se escuchaban con más fuerza hacia ella.
—"Vete" —Akira se apretaba cada vez más la cabeza, mientras los pasos no se detenían.
Y no fue sino cuando la propia ira nuevamente consumió a Akira, una vez que, sabiendo que se trataba de Ryo, únicamente volvió a alzar su brazo con tal de azotarlo hacia el hombre, como única advertencia posible para hacer que el mismo se fuera de ahí, y reconociera que no era seguro estar a su lado.
Más el enfurecido rostro de Akira solo pudo tornarse en uno más atónito y dolido… una vez que observó cómo era Hiyori la que se encontraba delante de ella.
Alcanzó a detener el antebrazo de Akira al cruzar sus brazos por sobre su cabeza, la pulsera de Arkon había sido activada, sin embargo, la presión que por varios segundos Akira impuso sobre la chica fueron suficientes como para enterrar de manera leve sus pies en la tierra.
—"Hi-Hiyori…" —Apenas y alcanzó a decir Akira, aún con su mano sobre los brazos de la chica que aún hacía un costoso esfuerzo por mantener a raya la fuerza de la Zoroark, sin embargo, la propia Kurogane solo pudo exaltarse y extrañarse por completo, una vez que el melancólico rostro de Akira fuera el siguiente en presentarse.
—"¡Higogui!" (Hiyori) —La pokémon solo pudo alcanzar a decir aquello en un acongojado gruñido, antes de abrumar por completo a la chica una vez que la propia Zoroark se abalanzó hacia la misma, abrazándola con todas sus fuerzas…
Al mismo tiempo que la pokémon se llevaba consigo a la chica por el propio impulso, arrastrándose por varios metros a través de arbustos.
—"¡¿Pod gue diedes aguí?!" (¡¿Por qué vienes aquí?!) —Tras finalmente terminar de arrastrar el cuerpo de Hiyori, la pokémon, sobre la propia chica, apretaba los hombros de la misma con excesiva fuerza ante la pena y remordimiento que aún la consumían, más Hiyori, con las muecas respectivas de dolor, solamente extrañó de manera leve a Akira una vez que dicha chica sujetara sus muñecas.
Y, levantando una de sus piernas para alzarla hacia la axila de la pokémon, terminara por usar la fuerza de la propia Zoroark a su favor, para finalmente girarse y aplicarle una llave a su brazo izquierdo con ambas piernas, terminando ambas acostadas tras ello.
—¡Era mi maldito suéter preferido! —Hiyori solo pudo gritar encabronada una vez que los tratos dados por la Zoroark terminaran por afectar una de sus prendas más especiales, más la molestia fue contagiosa y Akira, sumándole el dolor que la propia Hiyori le provocaba a su brazo, únicamente comenzó a forcejear hasta finalmente caer en la tentación de pelear con la propia chica, la cual no se negaría a lo mismo.
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De regreso en el Hogar Kurogane, Ryo únicamente limpiaba el suelo de su hogar con una escoba, al mismo tiempo que Takeru y Sayuri veían los daños causados, esta última con desanimado rostro.
—Me da miedo ver cómo quedó la casa de la tía Haruko… se va a enojar cuando vuelva —Decía la pokémon, a la par que Takeru solamente le dio unas cuantas palmadas de animo.
—No te preocupes, el tarado pagará el carpintero —Dijo Takeru, a la par que Ryo solo alcanzó a mirarlo con fastidio, mientras que Harumi pasó por su lado con su teléfono a mano.
—Ya hasta tengo su número guardado en el marcado rápido —Decía junto con un suspiro, Harumi, refiriéndose al "carpintero de confianza" de la familia.
—¿Llaman demasiado al carpintero? —La corta edad de Sayuri resaltaba, ella no vivió todos los percances de destrucción que el pobre hogar Kurogane vivió con Ryo y Takeru.
—¿Demasiado? Les paga la universidad a sus hijos —Dijo Takeshi con una carcajada, sacando unas pequeñas risas a Sayuri, antes de que Ryo le diera una fuerte palmada encabronada a su cabeza.
—¡Si vas a tirar un chiste que al menos no sea copiado de la tele! —Reconoció el Kurogane, antes de lanzarle una segunda escoba —Ahora párate y ayúdame a limpiar —Ordenó el encabronado padre, fastidiando levemente a su hijo, el cual tampoco se negó a pesar de todo, comenzando así a ordenar junto con Ryo.
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Pasaron un par de horas, el desastre había sido limpiado en su gran mayoría, más Takeshi solo pudo caer cansado a su asiento una vez que terminó su parte, Yuki también estaba sentado a un lado de este, denotando únicamente un desanimado rostro con mirada perdida.
—Alguien extraña a su amiga —Dijo con una mezcla de risa y burla inocente, Takeshi, mientras que Yuki solo inflaba sus mejillas ante la propia vergüenza.
—Su mamá es muy mala, solo estábamos jugando y se enoja —Yuki desvió la mirada hacia otra dirección, mientras que Takeshi solo podía lanzar pequeñas risas enternecidas, este iba a volver a hablar, sin embargo, el timbre de su teléfono se escuchó antes de que pudiera hacer algo.
—Diga —Takeshi contestó la llamada, Harumi de igual manera salía de la cocina por mera curiosidad, a la par que Takeshi solamente hablaba para afirmar o negar algo, sin embargo, el desanimo lentamente empezaba a formarse en su rostro, no pasó mucho antes de que finalmente colgara.
—Es del trabajo… necesitan un mesero urgente ahora —dijo Takeshi, a la par que se giraba hacia la única persona que, sabía, no le agradaría lo que aquello traería por consecuencia, su madre.
—Pero… es tu día libre —dijo desanimada, Harumi, más Takeshi solamente lanzaba un suspiro.
—Lo saben, pero soy el único que les queda y necesitan más personal para las horas del almuerzo, me van a pagar el doble por las horas extra —Reconoció el Kurogane, a la par que el mismo solamente pudo levantarse con lástima y una apesadumbrada sonrisa.
—Lo siento mamá, sabes lo que ocurre, no quiero arriesgarme… —Las bajas palabras de Takeshi llegaron a su madre, más solamente Sayuri fue la única que se extrañó por lo mismo, a lo que Harumi únicamente terminó por lanzar un leve suspiro.
—Está bien… vayan, intentaré llevarte comida a tu departamento —Dijo Harumi con desánimo, a lo que Takeshi solamente la abraza, para después despedirse del resto.
—Te acompaño… —Sayuri se le acercó, pero tan pronto Takeshi quiso negarse, la Delphox únicamente infló sus mejillas en el acto —No te lo estoy preguntando, no me gusta que comas solo —Dijo con tono refunfuñón la pokémon, no pasando mucho antes de que el propio Takeshi se rindiera en intentar oponerse a la chica.
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Al mismo tiempo que aquello ocurrió, de vuelta ahora en el centro del bosque, el silencio dominaba, la paz finalmente había llegado al lugar luego de que la pelea entre aquel par de mujeres terminara. El jadeo constante era lo único que se comenzó a escuchar una vez que se acercaba al epicentro del todo.
Akira estaba echada en el suelo, los arañazos y la tierra sucia sobre su pelaje resaltaba, a la par que dichas heridas eran completamente inferiores y sin mayor efecto en la misma, más esta solo podía mantener su mirada agotada puesta sobre las copas de los árboles.
Del otro lado, una cansada Hiyori, con su cabello completamente desordenado, demostraba con mayor intensidad los tratos recibidos, si bien no tuvo mayores heridas que las de Akira, su ropa era un desastre. La pierna derecha del pantalón había dejado de existir, y ni hablar de su suéter, con suerte y quedaba el brazo derecho unido débilmente al cuello, el resto había sido destruido tiempo atrás, a la par que otra parte de su polera se había roto de igual manera, al igual que la tira del hombro de su sostén.
—¿Ya tienes…? —Hiyori empezaba a hablar entre tenues jadeos —¿Suficiente? —Reconocía la chica, a la par que la misma empezaba a sentarse, no pasando mucho antes de que Akira le continuara, ambas lanzando varios quejidos, a lo que Hiyori apenas y alcanza a intentar sacudirse la tierra que tenía encima.
Y ver cómo finalmente toda la ropa que traía desde la cintura para arriba caía rendida al suelo.
—Genial… —Reconoció ahora más fastidiada Hiyori, no importándole al saber que solo Akira se encontraba a su lado —Ahora ni siquiera puedo volver a casa sola, ¡¿Contenta?! —Dijo encabronada Hiyori, a la par que le lanzaba lo que quedaba de su suéter, camisa y sostén a Akira, la cual seguía jadeando por el cansancio, más solo pudo apoyar sus brazos en sus rodillas, aún con actitud fastidiada.
—"Ya ni siquiera me acuerdo por qué empezamos" — Akira volvía a hablarle a Hiyori, mientras que esta solamente podía lanzar una tenue carcajada, la cual no tardó en ser compartida por la Zoroark.
—Tengo mucho que hablar contigo… pero hacer ejercicio al menos me ayudaba para calmarme cuando Takeshi me sacaba de quicio —Explicaba la chica, mientras que Akira solamente podía adoptar un rostro más extrañado, no pasando desapercibido por Hiyori —¿Te sientes un poco mejor? — Dijo nuevamente con una pequeña carcajada la chica, a lo que solo pasan unos cuantos segundos de silencio, antes de que Akira asintiera de manera leve su cabeza, a lo que Hiyori únicamente le sonríe, para después alzar sus brazos y estirarse finalmente tras recuperar el aliento, únicamente para ver un poco a su alrededor —¿Sabes?, creo que cerca de aquí está el estanque de agua termal secreto de mamá y papá, ¿Quieres ir a darte un baño? —Preguntó animada la chica, solamente para traer un poco de desánimo por parte de Akira.
—"No quiero…" —Dijo en un gruñido un poco más avergonzado y molesto, Akira, haciendo que Hiyori únicamente se levantara y caminara a paso normal hacia la Zoroark, para luego agacharse y acariciar su hombro.
—No pasa nada malo… es normal que se vea, ¿Sabes? A mi igual se me va a ver, hace poco que también me está pasando lo mismo que a ti —Dijo Hiyori en bajo tono y con una actitud más seria y abierta con Akira, la cual solamente pudo elevar un poco más la mirada con leve timidez, a lo que Hiyori únicamente cierra sus ojos y sonríe de igual manera.
—Vamos… el agua caliente ayuda mucho también, ven, me lo agradecerás —Volvió a decir Hiyori antes de levantarse y dar unas palmadas al hombro de Akira, solamente para volver a alzarle la mano y ayudarla a levantarse.
Akira se mantuvo pensativa por un momento, más de igual manera no tardó a alzar su mano con la de Hiyori, agarrándola con una fuerza mayor a la necesaria, pero no tan severa como en antaño, levantándose luego de ello, para después ambas únicamente lanzar una pequeña carcajada y caminar en dirección al estanque.
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Las horas nuevamente pasaron… Sayuri, en el pequeño departamento, finalmente empezaba a poner los potes plásticos con comida que Harumi le había dado antes de irse de la casa, en el viejo microondas del departamento.
Todo se encontraba en una misma habitación, la cocina en una esquina y la pequeña mesita con dos sillas a un lado, y la cama en el otro; antes de que ella llegara, se respiraba una frialdad y soledad hasta palpable, más a Sayuri nunca le importó, los pequeños gestos que la misma pokémon daba al hogar eran suficiente para opacar a estos últimos.
Desde una pequeña flor cuidada en un vaso en el pequeño velador al lado de la cama que daba un aroma agradable, hasta un mantel pequeño pero bonito que cubría la mesa donde comían, Sayuri se esforzaba por hacer el lugar un verdadero hogar, aún con las dificultades del poco espacio.
El golpear de la puerta volvió a llamar la atención de Sayuri, aquello solamente dibujó una sonrisa en el rostro de la pokémon, tras saber quién era el que se encontraba detrás de la puerta. Tras abrirle la puerta a Takeshi, estos simplemente se dieron un abrazo como forma de saludo. Se mantuvieron estáticos por unos segundos, más no pasó mucho antes de que estos empezaran a separarse y sus rostros quedaran a poco espacio uno del otro.
La vergüenza aumentó, Takeshi lanzó una pequeña carcajada, más Sayuri fue la primera en apartarse por la vergüenza, intentando ocultar su miedo con risas falsas.
—Y-Ya casi está lista la comida —Fue lo único que dijo la Delphox antes de volver a caminar a la cocina, mientras que Takeshi únicamente se apoyó en el marco de la puerta, a la par que en su rostro solo una risa contenida se demostraba. No estaba de más el decir que Takeshi esperaba un saludo "diferente", más el propio joven únicamente negó un par de veces con la cabeza, antes de dejar su mochila a un lado de la entrada después de cerrar la puerta.
—La tía Harumi hizo puré con tomate y carne —Decía la pokémon conforme Takeshi empezaba a acercársele para ver los potes de igual manera.
—Que rico —Dijo amable, Takeshi, mientras que Sayuri únicamente le sonrió. Tras ello, el joven simplemente sacó un par de vasos del estante que estaba un poco más arriba de la cocina, para después sacar jugo del refrigerador y ponerlos en la mesa.
Mientras hacía eso, los platos faltaban, a lo que Sayuri únicamente empezó a intentar alcanzar el estante en lo más alto, aún sabiendo que era inútil, la pokémon aún lo intentaba, más no pasó mucho antes de que sintiera a sus espaldas al propio Takeshi, el cual tomó con más facilidad los platos.
—Sabes que no tengo problema en ayudar… —Decía Takeshi con tono amigable, mientras que las facciones de Sayuri se mantenían rígidas y un tanto sorprendidas, la mera cercanía de él volvía a dejarla nerviosa.
El silencio volvió a dominar la escena, la tensión aumentaba conforme Takeshi bajaba los platos. No había sido con dicha intención, pero Sayuri no tardó en girarse de manera leve hacia Takeshi, este se extrañó por un momento, congelando el tiempo luego de ello.
Ambos solo se veían, sus miradas se desviaban de momentos a los labios del otro, sin embargo, Sayuri fue la primera en bajar sus orejas y bajar la mirada nuevamente, desanimada.
Takeshi no tardó en desanimarse de igual manera, sin embargo, tan pronto Sayuri dejó caer su frente en su torso, el Kurogane únicamente apoyó con amabilidad su mentón sobre la misma.
—Entiendo que no quieras… —Takeshi simplemente empezaba a conversar, a la par que abrazaba a Sayuri, la cual no tardó en hacer lo mismo.
—No es lo que piensas, no es que no quiera… —Sayuri finalmente empezaba a hablar, no temía en sincerarse con Takeshi, su vergüenza no era en son de ello.
—¿Pero? —Takeshi quería saber qué era lo que detenía a Sayuri, y no fue sino cuando la misma alzó su mirada más preocupada cuando finalmente habló.
—¿Por qué no te pudiste negar en tu trabajo? —Tras decir aquella pregunta a un tono más normal, Takeshi únicamente pudo quedarse congelado por unos segundos.
Takeshi no respondía, pasaron los segundos, y la impaciencia no tardó en emerger en la pokémon.
—Porque fui un idiota que se la pasaba usando un estúpido arnés que sellaba mi aura para que los demás no supieran que estaba enamorado de ti —Takeshi finalmente respondió con desanimado tono —Y eso hacía que me bajara la presión en varias situaciones, tuve que faltar varias veces al trabajo por eso, me mareaba y se me caían los platos muchas veces, temo que mi jefe me eche si cometo más faltas —Takeshi seguía explicando ahora un poco más nervioso, a la par que sonreía con vergüenza, mientras que Sayuri solo quería saber toda la historia.
—P-Pero ¡Tranquila! No es nada malo —Intentó tranquilizar Takeshi a Sayuri tan pronto sospechó la reacción de la chica.
—Y por mi culpa estuviste usando esa cosa —Tan pronto Sayuri empezó a decir eso, Takeshi únicamente pudo lamentarse a la par que negaba con su cabeza, solamente para volver a abrazar a la Delphox con fuerza.
—No vuelvas a decir eso… no fue en lo absoluto tu culpa, pero te dije que no es nada malo —Volvió a susurrar Takeshi, mientras que Sayuri solo pudo apretar con un poco más de fuerza su abrazo.
—Cuando aún estabas en el hospital… escuché a los tíos hablar afuera de tu habitación—Sayuri no entendía la "despreocupación" del propio Takeshi, y su culpa solo podía aumentar conforme recordaba aquella "conversación".
—Tío Ryo dijo que habías perdido casi siete años de vida por abusar de esa cosa… que habías acumulado demasiada aura residual y todo eso ¡¿Y quieres que me crea que no es nada malo?! —Sayuri tensaba sus facciones conforme daba aquella última pregunta, mientras que la seriedad y desánimo en Ryo permanecía, a lo que únicamente el tenue temblar de Sayuri le continuó.
Más este solo pudo abrazar con mayor cariño a la Delphox después de eso.
—Mi papá logró devolverme esos años —Fueron las palabras que finalmente volvieron a abrir los ojos de Sayuri en el acto, a la par que la misma no dudó en volver a alzarlos hacia el propio Takeshi.
—¿C-Cómo? Tío Ryo dijo que no podía eliminar aura residual que no fuera suya —Replicó, Sayuri, mientras que Takeshi únicamente lanzó una pequeña carcajada.
—Pero puede transferirla —Reconoció el joven Kurogane, solamente para extrañar aún más a la Delphox —El aura residual no puede permanecer fuera del cuerpo sin volver a su dueño original, pero mi papá y Takeru pueden hacer que ese "dueño" cambie —Explicaba el chico, mientras que Sayuri solo se mantenía en silencio.
—¿Quién estaría tan mal como para querer perder años de vida? —Preguntó la Delphox, mientras que Takeshi únicamente volvió a sorprenderla una vez que le dio un pequeño beso en su frente, antes de separarse y ordenar mejor los platos en la mesa.
—Hay una niña inmortal que necesita envejecer últimamente…ya te irás dando una idea cuando la veas—Aclaró finalmente el Kurogane, a la par que el mismo simplemente se sentaba a un lado de la pequeña mesa, solamente para después volver a girarse hacia Sayuri.
—¿No quieres almorzar? —Preguntó con normalidad y su calidez característica, Takeshi, mientras que Sayuri únicamente se mantenía estática a la par que se llevaba la mano hacia su frente, solamente para sonrojarse de manera leve antes de finalmente sonreírle de igual manera, sentándose tras ello.
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Varios meses transcurrieron desde ese pequeño pero a la vez especial momento… Sayuri se acostumbraba a convivir con Takeshi, entre ambos solo un cálido amor se reflejaba en sus actos, sin embargo, aún a pesar de haber conversado respecto a lo que ocurrió en antaño, nunca pasaban más allá de una simple caricia o abrazo entre ellos, cada vez que Takeshi intentaba acercarse un poco más a Sayuri, esta se mantenía avergonzada… aún había algo que ocultaba su corazón y Takeshi, más allá de molestarse, intentaba a toda costa encontrar aquello que impedía a la Delphox expresar por completo aquel pensamiento tan puro, más Takeshi no se reservaría a ser romántico aún con ello; una rosa, ver una película, cualquier mínimo detalle Sayuri y Takeshi lo aprovechaban al máximo, más nunca ambos dieron el siguiente paso…
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Y no fue sino… cuando "aquel" percance ocurrió, que la vida de aquella pareja finalmente terminó por cambiar en su totalidad.
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Era el comienzo de la primavera. Durante la mañana de un sábado, Takeshi disfrutaba su día libre yendo a comprar la comida para la semana. El joven leía con ahínco la lista que traía a mano…
Mientras que únicamente una avergonzada Sayuri caminaba a su lado sin más.
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Sayuri no era tan inocente como para no percatarse de aquello… más ella parecía ser la más torturada en aquel momento, para aquel entonces, con todos los días que transcurrieron, la pobre Delphox se autonegaba a cada oportunidad que Takeshi ofrecía para besarla.
Recuerdos de aquella noche cuidándolo, aquel primer y único beso que entre la pareja ocurrió, con cada día que pasaba y se alejaba de aquel momento, la fuerza de voluntad de Sayuri flaqueaba, más la misma se negaba a permitírselo… llegando incluso al punto de cuestionarse la razón por la que esta se negaba.
Más su rostro no tardó en volverse un poco más serio, una vez que, tras alzar la mirada, Sayuri finalmente volviera a recordar dicha razón.
Luego de percatarse de todas aquellas miradas que en más de una persona emergía, al acompañar tan "cerca" a Takeshi.
El Kurogane no se lo había comentado, más Sayuri se había dado cuenta hacía mucho. El rumor de que Takeshi se había enamorado de una pokémon no tardó en esparcirse. El tabú emergió, muchas personas lo veían con asco, otras solamente consideraban a Takeshi un simple degenerado… su presencia causaba el desagrado en muchos de Hotaru.
No tardó en afectar su trabajo… la clientela disminuyó y estaba más que claro el que Takeshi era el causante, sin embargo, a menos que fuera una real necesidad del propio restaurante, aquello no era justificación para poder despedirlo legalmente, menos cuando Yoshiro era el alcalde. Pero aquello únicamente implicó una carga más para Takeshi, su jefe intentaba a toda costa encontrar cualquier mínimo detalle para poder despedirlo, descontaba su salario cada vez que podía.
Y ahí iba… caminando con mirada normal y calmada, a un lado de una Delphox que solamente se sentía como una carga a su lado.
Sayuri se apartaba un poco de Takeshi durante su caminar, temía permanecer aún a su lado y avivar las llamas.
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Más solo pudo exaltarse por completo, una vez que Takeshi la tomó sorpresivamente de su mano y volvió a atraerla hacia él.
Takeshi no dijo nada, Sayuri permanecía estupefacta y temerosa, más el rostro del Kurogane seguía sereno y concentrado en el papel, como si simplemente hubiera tomado la mano de la pokémon por deseo, más que por pensar el que la misma se había separado de este.
—No sé si podamos comprar mucha carne esta semana, tenemos que ver los precios en oferta —Takeshi volvió a girarse hacia Sayuri con una sonrisa, mientras que esta, aún en su vergüenza, solamente pudo afirmar, antes de volver a mirar adelante…
Las miradas de los demás continuaban. Sayuri solo pudo bajar sus orejas y agachar de manera leve la cabeza, su corazón no era capaz de separarse de Takeshi una vez que este tomó su mano.
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No hubo mayores inconvenientes una vez que llegaron al supermercado, las carnes fueron el primer objetivo, en el fondo del lugar, Sayuri solamente veía a su alrededor todas las diferentes comidas que había, muchas de ellas bastante caras como para llevarlas a casa, no sopesándole de igual manera.
Tan pronto se adentraron en el lugar, al final del todo, un largo pasillo de carnes se encontraba, al mismo tiempo que una enorme fila de gente se acumulaba, Takeshi sacó un número de un pequeño rollo de tickets que estaba a disposición de los clientes para así poder pedir, le tocó el ciento treinta y cuatro, iban en el diez…
Pasaron minutos… el número en el pequeño panel avanzaba cada vez más lento, el aburrimiento no tardaría en despertar, más solo tenían aquel día para hacer las compras, Takeshi empezaba a desanimarse, había esperado poder dedicárselo más a Sayuri.
La Delphox solo podía ver de ves en cuando a las personas, intentando no chocar miradas con aquellos que de igual manera los veían. Pasaron unos cuantos minutos más, antes de que Sayuri volviera a hablarle a Takeshi.
—Si quieres voy por el pan y la leche, así ahorramos tiempo —Dijo la Delphox, llamando la atención de Takeshi, a lo que el mismo únicamente lo piensa por unos segundos, para después únicamente asentirle.
—La leche estaba en el pasillo 3 ¿No? —Preguntó para confirmar, Sayuri, solamente para hacer que Takeshi volviera a afirmarle, antes de empezar a retirarse con prisa y mayor emoción, Takeshi solo pudo mirarla enternecido una última vez, antes de volver a fijarse en la fila de las carnes.
Sayuri había mentido, más no con malas intenciones, tan pronto se perdió de la vista de Takeshi, la propia Pokémon únicamente terminó en el pasillo de dulces, había ahorrado un poco, y solo la actitud que Takeshi adoptó cuando tomó su mano la hizo considerar su postura respecto a su relación.
Había ahorrado un poco de pequeños trabajos que secretamente le había hecho al conserje del edificio, no fue mucho, pero finalmente le alcanzaba para comprarse algunos de los dulces caros del supermercado, la sección de bombones atraía la mirada de la Delphox, sus decoraciones románticas le daban el toque perfecto, más el brillo de los ojos de Sayuri hacían despertar en ella la esperanzada imaginación que aquella tarde significaría para ella.
Sería el día, ya no más vergüenza o miedo, Sayuri se atrevería a corresponder por completo a Takeshi, se lo merecían más que ninguno, y aquel gesto daría paso a la noche tan ansiada por la propia.
La repisa en donde estaban los tan anhelados bombones no estaba al alcance de Sayuri, más aquello no fue impedimento para la misma de intentar tomarlos. Sus quejidos por el esfuerzo al pararse de puntitas fue lo siguiente, junto además con su ceño fruncido tras darse cuenta de que no llegaría.
Sin embargo… nuevamente siente una presencia a sus espaldas, la cual tomó con gentileza la caja de bombones, Sayuri esbozó una pequeña sonrisa sonrojada al sospechar "quién" era el que la había vuelto a ayudar, infraganti en su pequeña travesura de compras.
—Qué simpática eres, ¿Por qué no nos pediste ayuda antes? —Un joven musculoso y con ropa holgada fue el que terminó por sorprender a Sayuri, la cual adoptó un rostro más pálido ante la clara equivocación que cometió al pensar que era Takeshi, más esta no sabía cómo responder, mientras únicamente observaba la caja de bombones que ahora cargaba en sus manos aquel joven.
—Esto… g-gracias —Sayuri simplemente intentó tomar los bombones, sin embargo, el leve apartar de dicho joven que aún los sostenía volvió a preocupar a Sayuri.
No lo pensó dos veces, la pokémon únicamente intentó irse de aquel lugar, sin embargo, tan pronto lo hizo, únicamente fue detenida por la aparición de otro joven de prominente cuerpo.
—Oh vamos ~, no tengas miedo, solo era una broma —Aquel segundo chico únicamente tomó la caja de bombones del otro, solamente para después alzársela a Sayuri.
La pokémon tuvo dudas, sin embargo y con actitud nerviosa, volvió a levantar sus manos con timidez, sin embargo, se sorprendió una vez que aquel joven le entregó la caja sin más. Sayuri solo le sonrió con amabilidad antes de asentirle, a lo que la misma finalmente empieza a irse del lugar…
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Antes de que el mismo chico le sacara el pequeño monedero que traía colgado en una cinta que rodeaba su cintura, con las pocas monedas con las que podía comprar aquel dulce.
Sayuri solo pudo exigir que se lo devolvieran, mientras que el par de jóvenes solamente reían a la par que se lanzaban entre sí el pequeño monedero.
—Mira a quién tenemos aquí ~ —Una nueva voz emergía, una voz que Sayuri conocía bastante, a la par que la misma solamente pudo cerrar sus ojos lamentada ante lo que le estaba ocurriendo en aquel momento, más Sayuri no se negaría a girarse hacia ella con mirada molesta y un poco brillante ante el tenue lagrimar contenido por ser molestada.
Viendo como era Eimi la que se presentaba junto con otro par de amigas a su lado.
—Y con la cara que me miras. Ternura~, no vengo a hacerte nada — Respondió la chica de pelo rubio tan pronto vio la reacción de Sayuri, a la par que esta última solo podía empezar a notar como ya la habían rodeado por completo.
—¿Una caja de bombones? ¿Alguien está enamorada? —Empezaban a hablar las amigas de la rubia, mientras que Sayuri solo podía sonrojarse por la vergüenza, más se negaba a hablar.
—Recuerden que ahora a Takeshi le gusta tirarse a las pokémon, el muy enfermo la cambió por Kioko —Respondía Eimi, mientras que ni siquiera Sayuri pudo evitar el deformar de manera muy leve las facciones de su rostro por unas más desesperanzadas, solo para volver a adoptar el enojo tras ello.
Formar parte de aquel tonto espectáculo no era su intención y no permitiría que así fuera, no seguiría el juego de Eimi, incluso si con ello perdía sus ahorros, Sayuri únicamente lanzó un bufido hastiado, para después caminar a paso firme hacia Eimi, sin importarle tener que empujarla para abrirse paso.
—¡No me empujes! —Sayuri se exaltó y asustó en el acto tan pronto su torso tocó de manera leve a Eimi, luego de que la misma la empujara y gritara aquello como respuesta y con excesiva fuerza, tal que incluso hizo que la propia pokémon chocara con la estantería de dulces, botando algunos de paso.
—¡Nos golpeó! —Eimi gritaba horrorizada y atemorizada, Sayuri se abrumaba, más la misma solo pudo exasperarse aún más y volver a intentar escapar del lugar, más los hombres no tardaron en sujetarla de ambos brazos.
La gente empezaba a rodearlos, uno de los pokémon de los Kurogane había golpeado a aquella inocente chica y dos valientes jóvenes intentaron contenerla.
Sayuri no paraba de forcejear, pero era inútil, aquellos hombres eran más fuertes. La humillación cada vez era mayor, la gente prontamente empezó a reconocerla, las risas aumentaron, veían que querían comprar una caja de bombones, las burlas y el asco hacia la relación con Takeshi no tardó en emerger, y con ello las lágrimas empezaron finalmente a colapsar a Sayuri.
Más no fue sino cuando Eimi en su intento de "contención", tirara una de las orejas de la pokémon…
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Cuando Takeshi azotara la palma de su mano en el rostro de la chica en el acto.
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Todo era demasiado sorpresivo, aquel degenerado Kurogane fue en rescate de la peligrosa pokémon, incluso golpeando a Eimi, más solo alcanzó a dar un puñetazo a uno de los que sujetaban a Sayuri, antes de que el valor emergiera en el otro y se abalanzara de igual manera hacia el errático Kurogane.
Era un dos contra uno, Sayuri intentaría separarlos, Takeshi no podía contra ellos, no cuando uno de los mismos lo arrojó al suelo y sujetó mientras que el otro comenzaba a golpearlo; sin embargo, la pokémon no tardó en volver a ser sujetada por Eimi y sus amigas de igual manera.
Unos policías que rondaban cerca del lugar junto con los guardias del supermercado no tardaron en llegar, la gente, tan mal informada y prejuiciosa, no tardaron en apoyar a Eimi y sus amigos, los policías no se demoraron en separar a los jóvenes de Takeshi, el cual aún se encontraba en el suelo, más la sorpresa en el mismo solo aumentó luego de que estos empezaran a esposarlo.
—¡Takeshi! —Sayuri gritaba, intentaba zafarse, pero era inútil, el miedo la dominaba, mientras que los policías únicamente intentaban seguir conteniendo a Takeshi, el cual forcejeaba y se negaba a ser esposado.
Takeshi solo miraba a Sayuri, quería defenderla, sacarla de aquel lugar, mientras que Sayuri seguía exasperándose y llorando.
Eimi solo sonrió, aprovechó la pequeña brecha que tuvo, hastiada de la actitud de Sayuri, únicamente se puso delante de la misma, evitando cualquier mirada curiosa de los guardias, a excepción del propio Takeshi, la gente estaba más atenta en el joven siendo arrestado que en la propia pokémon.
Y solo una cachetada dada por Eimi hacia Sayuri, fue suficientemente como para enloquecer por completo a Takeshi.
No le importó, no en aquel punto de su cólera, Takeshi terminó por dar un codazo al rostro del policía que lo retenía tan pronto pudo, sacándoselo de encima con ello, más solo pudo intentar siquiera abalanzarse hacia Eimi, antes que los policías y los guardias usaran más fuerza bruta con Takeshi.
Los golpes fueron los siguientes, Takeshi no se cansaba de recibirlos y devolverlos tan pronto podía, su ira lo mantenía de pie. El vitoreo de las personas a su alrededor ensordecían cada vez más a Sayuri.
—Deténganse… —La mira de Sayuri permanecía oculta bajo la oscuridad de su frente, las lágrimas seguían recorriendo sus mejillas, a la par que sus facciones lentamente empezaban a tensarse ante la impotencia mezclada con la rabia.
—Déjenlo… —Las emociones en Sayuri lentamente comenzaban a colapsarla a su máximo, a lo que Eimi, entre risas y confiada de su ventaja, simplemente se preparó a dar una nueva cachetada hacia la Delphox.
Al mismo instante en el que uno de los policías apuntó con su arma a la nuca de Takeshi como última advertencia.
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Lo único que pasó tras ello, fue la muñeca de Eimi siendo detenida por la mano de Sayuri en el acto.
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En el hogar Kurogane, solo Ryo, Takeru y Yoshiro se encontraban en la sala de la casa, estos permanecían en silencio, intentando mantener el control ante lo que sabían, ocurría en el supermercado, a su lado en la mesa un par de tazas de café resaltaban.
—Takeshi y Sayuri quieren cargar con esto… —Takeru era el que empezaba a hablar, mientras que Ryo no podía dejar de tener la mirada puesta en el vacío, al no poder dejar de estar pendiente de su hijo, sus músculos se tensaban a cada segundo, a lo que únicamente volvió a mirar a su amigo.
—No sé por qué me pides que permita esto… dejar a nuestra familia ser tratada así —La voz enfurecida de Ryo emergió, más Takeru seguía permaneciendo serio y controlado, no pasando mucho antes de que Ryo lo volviera a mirar.
—¿Qué fue lo que viste en ella cuando la rescatamos del bosque? — Ryo permanecía nervioso, más esperaba saber la razón por la que su amigo le pidió que no interfiriera —¿Qué te hace pensar que podrán defenderse ahora? —Buscaba explicaciones el hombre, a lo que no pasó mucho, antes de que los serios ojos de Takeru volvieran a enfocarse en Ryo.
—Fue ridículo pensar que Sayuri tenía tu naturaleza y la de Giratina dentro de sí, Sayuri no era capaz de controlar sus ataques no porque existiera un rechazo, sino por un miedo inconsciente… —Takeru finalmente empezaba a explicar, a la par que Ryo no era capaz de comprender aún.
En el supermercado, el bullicio se detuvo, por completo, el aire empezaba a pesar, mientras que Eimi comenzaba a asustarse ante lo que ocurría delante de ella.
—"¿Miedo a qué?" —Ahora preguntaba Yoshiro, a la par que Takeru volvía a tomar un poco de su café al sentir finalmente "aquello" despertar.
—A liberar un poder demasiado inestable y peligroso, incluso al nivel de nosotros —Takeru hablaba, más Ryo no lograba encontrar lógica de por qué Sayuri representaba "tal" nivel.
Nuevamente, de regreso al supermercado, las bocas de todas las personas en los alrededores habían sido "cerradas" por una fuerza invisible, más de un paquete o dulce en los alrededores empezaba a levitar, al mismo tiempo que Takeshi era el único que observaba preocupado a Sayuri, mientras el resto solo observaba con horror.
—Cuando le coloqué los sellos a Sayuri no fue para poder evitar que ella usara sus poderes, se los coloqué para que ella pudiera romperlos, cuando lograra imponer su voluntad por sobre su poder y así lograr controlarlo —Fue lo siguiente dicho por Takeru, antes de volver a despertar la atención de Ryo.
—¿Poder? —Preguntó por última vez el Kurogane, antes de que el mismo junto con Yoshiro se exaltaran a la par que abrieran de golpe sus ojos luego de finalmente sentir "aquella" aura.
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—Sayuri es para Mew… lo mismo que Samuru fue para Krin. Creada a partir de su voluntad, Mew reconstruyó su esencia con tal de reconstruir el equilibrio que su hermano quebró al crear a Samuru como un ser capaz de manipular el aura de manera natural—Takeru explicó, mientras que Ryo se mantenía con rostro sorprendido.
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Sayuri se mostraba, el pelaje de sus piernas y orejas se elevaban de manera leve ante las brisas que su poder demostraba…
Al mismo tiempo que, mientras que con una mano controlaba mediante telekinesis varios objetos a su alrededor. El simbolo 大 se formaba en una radiante estela de fuego, tras finalmente invocar la habilidad "Llamarada" en el lugar, con su mirada puesta sobre los oficiales que seguían reteniendo a la persona que amaba.
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—Sayuri, es la primera portadora natural de la modificación del aura—
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Muy bien chicos… aquí termina finalmente el capítulo ^^, espero les haya gustado y los haya dejado expectantes para lo que se viene D: XD
Zephyr V Exe Son solo algunas variantes en la relación "espacio/tiempo" que hacía influir Krin uwu, creo que es el mejor justificativo posible :'v jajaja
El romance se sintió desde el primer momento en que pelearon :v, aunque me sorprende que nadie lo haya mencionado hasta este momento jajaja
No podía escribir todo el proceso romántico de la pareja, si lo hacía el libro no terminaba nunca XD, al menos quise dejar en claro que pasó un buen de tiempo antes de que estos se enamoraran y tuvieran una hija, en este caso, Rin.
Yuki y Sachi ya tendrán más encuentros en un futuro, tú trankis uwu
¡Gracias por comentar! ^w^
Comet Galaxy Eri no quería que Ryo se convirtiera en un asesino, desde ese momento ya le caía mejor uwu XD
Escribir todos los chascarros que se mandaba Ryo al cazar fue un agradable momento de risas para mí XD
Y ps, respecto el arco, ¡Ahora finalmente estamos en el penúltimo!, la relación Entre Sayuri y Takeshi finalmente llegará a su climax y las decisiones que tomen afectaran por completo lo que ocurrirá con la familia Kurogane.
Me alegra mucho que te gustase ^3^ ¡Gracias por comentar! :3
Lord fire 123 Cuando Takeru desbloquee ese sello que se puso… oh Arceus mío, como menos espero que sea jodidamente épico, algo así de un estado aural mil ochomil con cabello blanco como el kokun XD
Quizás el titiritero sea alguien que ni siquiera sabe quien es… Sayuri ni siquiera sabía qué poder era el que tenía hasta ahora, quizás ella sea… (~o-o)~
Naaa Yuki respeta mucho a Yoshiro, más que a Harumi, Yuki trata más a Harumi como a una hermana mayor XD, sea bueno o malo depende de su cabeza ante los golpes que reciba, pero el sigue tratándola así, así que doy por supuesto de que no haría lo mismo si fuera la cocina de Yoshiro XD, le pediría permiso antes.
Yo quería que este cap fuera el regalo de navidad :'v, pero mis skills no dieron para tenerlo listo para esa fecha jaja
Kenji solo influyó en el odio hacia los humanos poco después de que Kenji perdiera a su hermana, y nuevamente después de perder a su mujer, haciéndole creer que había sido Ryo el que cometió esos actos.
Eri le gana a Ryo por unos cinco años, Takeru tiene tres y Eri ocho uwu. (Oztia que es el jefe de la tribu a los tres, es un baby :'v maldito escritor insensible que hace pasar traumas al Riolu para que madure traumado e-e XD)
Akira realmente fue inevitable :v, debo decir que ese golpe que le dio a Ryo sin lugar a dudas quedó en mi top 7 de golpes que le han dado a Ryo XD
Y ahora sigue lo más importante, lo más relevante, lo más emocionante, ¡Takeshi x Sayuri v2.0! el próximo capítulo será uno de los que más he querido escribir, antes de la última pelea de este libro W, waaaaa
¡Muchas gracias por comentar! :D
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Y eso sería todo chicos, este año ha estado lleno de muchas emociones y aprendizajes nuevos, realmente aprecio mucho el que me hayan acompañado en esta historia, sé que somos pocos y tal XD, pero ha sido un placer y un honor escribir para ustedes :'3, de verdad, lo valen x9000 w
¡Nos vemos el próximo año, con un nuevo capítulo!
