Capitulo 186: Yagi.
Isaribi salio en persecución de sus enemigos de Kirigakure. La píldora del soldado le había dado la energía y chakra extra que necesitaba, pero no curo sus heridas. Aun sentía el dolor en sus brazos por impactar los ataques eléctricos de Tashigi, aunque por lo menos tenia la satisfacción de que su enemiga no se podía mover sin ayuda. Los de Kirigakure sabían perfectamente que los estaban persiguiendo, podían sentir como Isaribi se les acercaba rápidamente, aunque no era como si la chica intentara pasar desapercibida. La peliazul hizo unos sellos manuales.
– Suiton: Disparo de agua. –Exclamo soltando el liquido hacia sus enemigos.
– La maldita no se rinde. –Comento Tashigi.– Utakata, agarrame bien.
– ¿Espera que? –Pregunto chico justo antes de que Tashigi se subiera a el.
La chica puso su torso a la misma altura que el suyo, usando sus piernas para sujetarse a la cintura del castaño y su cabeza apoyada en el hombro. Utakata tuvo que reaccionar y tomarla por las piernas para que no se le cayera, eso seria malo, mas cuando saltaban por los edificios.
– Así puedo dispararle. –Dijo Tashigi. La chica soltó su fecha hacia Isaribi que la esquivo.
– Carajo. –Pensó Isaribi mientras continuaba siguiéndolos.– Tengo que pensar en como detenerlos y neutralizando a aquel tipo.
– Utakata, tengo una una idea. –Dijo Tashigi.
La peliazul los miro detenerse en el techo, esperando a Isaribi. La chica acepto su invitación y aterrizo en el mismo techo.
– No deberías de haber venido. –Dijo Tashigi mientras se bajaba del chico.
– Ustedes son los que están escapando, no yo. –Dijo la chica.– Creo que con las heridas que tienen, los puedo derrotar.
– No tienes ni idea de la diferencia de fuerza entre nosotros. –Comento Utakata.– Pero no lo decimos por nosotros, o por ti.
– Si, fue muy estúpido eso que hiciste. –Comento la chica de kirigakure.– Dejaste a tus compañeros abandonados contra un Yagi.
– ¿Un que? –Les pregunto la de Konoha.
Satsuki había cortado el brazo de su enemigo y este lo había sustituido con llamas que tomaron esa forma. Desde un principio, ese chico le había dado una mala espina a la pelinegra, pero ahora entendía porque. El peliazul se acerco a Satsuki lanzándole un ataque con su puño, la Uchiha se defendió y comenzó a retroceder mientras miraba al fuego de su brazo desplazarse hacia ella para atacar. El de Kirigakure lanzo una patada y Satsuki se defendió, sin perder de vista las llamas. Dieron una carga hacia la Uchiha, haciéndola tener que mover su cuerpo para evitarlas. El peliazul lanzo una patada, pero fue detenida por el brazo de Naruto.
– ¿Con esto quedamos a mano? –Pregunto el rubio, ambos saltaron hacia atrás.
– ¿Por que? –Le pregunto Satsuki.
– Ya sabes… por que me recosté en tus… –Balbuceo el chico sonrojado.
– Podemos hablar sobre eso mas tarde. –Dijo la pelinegra.
– Si te hace sentir mejor. Hace un rato, un chico mayor tenia sostenido a Naruto contra el muro. –Grito Fuu.
– ¿Y por que habría de interesarme eso? –Pregunto Satsuki imaginándoselo. De inmediato de sonrojo y cubrió su rostro con las manos.– ¡Mierda!
Ambos chicos notaron al peliazul usar un impulso de chakra, se puso entre medio de ambos y ataco a Naruto con una patada. Satsuki dio un paso para atacarlo, pero la Uchiha se vio obligada a detener su ataque cuando el fuego de su brazo se dirigió hacia ella.
– Katon: Lanzallamas. –Exclamo Morio. Los dos de Konoha saltaron para evitar el fuego. Este impacto en su enemigo, pero no le hizo nada.
– El fuego no le hace nada. –Dijo Satsuki.– Es mas, lo adsorbe.
– ¿Eh?¿Entonces lo estamos haciendo mas fuerte? –Comento el peliazul.
Sakura y Fuu notaron como ya no estaban unidas en la espalda.
– Debe de estar muy lejos para mantener las cargas. –Pensó Sakura.– Es eso o si no, es por tiempo y el mio ya se acabo.
– Si el fuego no le hace nada. –Exclamo Fuu volando hacia el.– Entonces lo atacaremos con viento. –La chica hizo sus sellos.– Futon: Ataque de aire.
– ¡Espera Fuu! –Exclamo Sakura pero ya era tarde. La corriente de aire viajo hasta el de Kirigakure. El chico simplemente puso el brazo de fuego al frente para protegerse, incrementando su tamaño.
– El fuego se vuelve mas fuerte con el viento. –Comento Naruto.– Claro, también tenia que ser este caso.
La peliverde sonrió.– No se preocupen, no es un problema. –Dijo la de Takigakure.– Significada que tenemos que atacar a su cuerpo, no al brazo.
– Sin mencionar que quizás hasta podemos echarle tanto viento que se queme solo. –Comento Junko.
– Mejor simplemente Sakura y yo lo atacamos con tierra y electricidad. –Comento Satsuki imaginándose como su enemigo se cubría de fuego y solo se hacia aun mas fuerte.
El de Kirigakure corrió hacia donde estaban Junko y Sakura, enviando un ataque con su brazo. Sakura hizo sus sellos manuales.
– Doton: Muro de tierra. –Exclamo la pelirosa levantando la defensa. Las llamas no hicieron nada.
Fuu voló hasta el para patearlo en la espalda. Las llamas cambiaron de dirección para defenderse de la jinchuriki, pero esta logo transformar su piel en armadura. Era ligera y no resistiría mucho, pero con la velocidad a la que viajaba bastaría. La peliverde le metió una patada en medio del torso, sintiendo como varios huesos se rompían. Su oponente no reacciono mas que para mover el fuego de nuevo hacia ella. Naruto apareció y lo pateo en la cabeza antes de que pudiera atacar a la jinchuriki, enviándolo a volar hacia la calle.
– No le importo ni un poco. –Reacciono Fuu.– Lo sentí, mi patada rompió sus huesos, pero no le importo.
La llamas del brazo de Yagi fueron hacia los jinchuriki.
– Doton: Cúpula de tierra. –Exclamo Sakura formando la protección para los chicos.
El resto corrió hacia la calle, seguidos de cerca por la pelirosa y los jinchurikis.
Ahí lo vieron, levantándose a pesar de sus heridas. La sangre salia de su boca y nariz, la patada de Fuu había hecho mas que romper unos huesos. Se notaba que le fallaba la respiración, pero aun así simplemente se levanto. Ellos ya habían estado en ese punto de continuar luchando en una pelear muy difícil, casi imposible. Pero detrás de este chico no había fuerza de voluntad o una esperanza de que si esforzaba lo suficiente ganaria… solo se levantaba porque si.
Isaribi aun estaba frente a Utakata y Tashigi, tratando de ganar tiempo para que sus compañeros llegaran. Sin embargo, sus enemigos le habían dicho algo muy importante. Llamaron a su compañero por un nombre, pero no como si fuera una persona.
– Hace 14 años, Kirigakure se encontraba en una muy mala posición. –Comenzó a explicar el castaño.– La guerra nos había dejado muy mal económicamente y casi sin ninjas. El ultimo plan desesperado para destruir a Konoha no solo fallo, nos hizo perder al bijuu y no se tenia la menor idea de donde estaba el seis colas. Tuvimos que afrontar la derrota, y para empeorar las cosas, nuestro líder murió al poco tiempo. Las cosas estaban mal cuando Yagura-sama tomo el poder, pero por suerte encontró la solución.
– Genocidio. –Respondió Isaribi.
– No fue genocidio, fue una limpieza. –Dijo Tashigi.– ¿Acaso tu consideras genocidio cuando matas a las cucarachas de tu casa?
– ¿Que tiene que ver todo esto con ese chico? –Pregunto la peliazul.
– Todo. Veras, cuando Yagura-sama comenzó su campaña contra los que usaban los kekkei genkkai, muchos se sumaron, lo miraban como lo correcto. –Explico Utakata.– Pero también había otros que no estaban deacuerdo. Aquellos que se casaron con ellos, los consideraban amigos y compañeros, o simplemente eran tan estúpidos para oponerse. Ellos y sus familias fueron rápidamente capturados por la aldea. Muchos fueron ejecutados, en especial si eran ninjas, pero no todos…
– ¿Que hicieron? –Pregunto Isaribi, presintiendo hacia donde iba la historia.
– La aldea necesitaba mucha fuerza, no podíamos simplemente desperdiciar vidas. –Dijo el jinchuriki.– Así que se crearon los Yagi.
Los 6 chicos miraron a su oponente medio muerto en la calle. Casi podían asegurar la victoria, pero no se declararían hasta que terminaran el combate.
– Satsuki, tengo una idea. –Dijo Morio.– Vas a acercarte clavarle tu espada.
– Es lo que he estado intentando hacer. –Comento la pelinegra.
– Si, pero te voy a ayudar. –Le dijo Morio.– Tu no te preocupes por su brazo de fuego. –Morio corrió hacia el peliazul haciendo unos sellos manuales.– Katon: Lanzallamas.
El ataque impacto en el de Kirigakure, pero como las veces anteriores, no le estaba haciendo nada. Satsuki corrió por un lado de su oponente, sosteniendo la espada en sus manos con electricidad. La chica se acerco y aunque su oponente la miro, no se podía mover. Morio termino su ataque dándole tiempo a Satsuki de acercarse sin peligro, pero que su oponente no contraatacara. La Uchiha clavo la espada en el centro del pecho del peliazul, justo en el corazón. Satsuki se aseguro de que dejara de latir antes de sacar su arma y que el cuerpo cayera sin vida.
– Se acabo. –Dijo Sakura.
– Hay que ir con los daimyos. –Comento Fuu.
Satsuki estaba caminando hacia sus compañeros, cuando se le hizo notar algo extraño en su oponente.
– Esos capturados que no eran ninja fueron rotos mentalmente, hasta el punto de no tener existencia alguna. –Dijo Utakata.– No sienten dolor, no tienen miedo, felicidad, nada, no existen. Son unicamente algo creado con el propósito de morir por la aldea.
– ¿Morir por la aldea? –Pregunto Isaribi.– Ah, ya veo, por eso lo dejaron atrás.
– Los Yagi solo saben hacer dos cosas, una es el taijutsu para pelear. –Dijo Tashigi.– La otra es un kinjutsu, muy poderoso, pero igual de peligroso. Tanto que el usarlo siempre trae la muerte de su usuario.
Los tres chicos escucharon una explosión y de inmediato miraron hacia el palacio, donde ocurrió una repentina explosión de llamas.
– Vaya, se tardaron mas de lo que creí. –Exclamo Tashigi.
– Es obvio que necesitan tu ayuda. –Dijo Utakata.– ¿Que es lo que harás?
Satsuki se había salvado de las llamas gracias a un muro de tierra levantado por su compañera. El hecho de que la pelinegra mirara hacia atrás alerto a la pelirosa, que cuando noto que se prendía la llama en el brazo del de Kirigakure, hizo los sellos lo mas rápido que pudo.
– ¿Estas bien? –Pregunto Fuu acercándose a la Uchiha.
– Si, gracias a Sakura. –Le respondió.
Los demás pudieron mirar a su oponente cubierto por completo en llamas e incrementando su tamaño, hasta el punto de parecer un gigante.
– ¿Que mierda? –Pregunto Naruto.
– Después de ver que hiciera un brazo de fuego, no me sorprende. –Dijo Junko.
– Genial, y la única usuaria de agua no esta ni cerca. –Comento Morio.
El de Kirigakure levanto su brazo, comenzando a generar una bola de fuego que después lanzo hacia los chicos. Estos tuvieron que saltar para esquivarlo. Sakura hizo sus sellos.
– Doton: Jutsu de pilar de tierra. –Genero un ataque desde del suelo que impacto y traspaso a su enemigo.
– Lo paso. –Exclamo Fuu.
– Justo como si solo fuera fuego. –Señalo Morio.
– ¿Y ahora que haremos? –Pregunto Naruto.
– Atacarlo con fuego y aire lo hace mas fuerte, y los ataques físicos no tienen efecto. –Comentaba Satsuki.
– ¿Tu electricidad no sirve? –Pregunto Fuu.
– No lo se. –Comento Satsuki.– De todas formas no tengo muchos jutsus de electricidad de larga distancia. Lo cual significa, no tengo ninguno que nos sirva.
El de Kirigakure de nuevo lanzo una bola de fuego que los chicos tuvieron que esquivar.
– Carajo, a este paso va a destruir la ciudad. –Dijo Junko cuando los demás recordaron todos los destrozos que hicieron.
Satsuki usaba su sharingan con la intención de encontrar un punto débil en su técnica, pero cuanto mas lo veía, mas le parecía que solo se estaban enfrentando a fuego con forma de humano. La chica pudo notar como comenzaba a acumular chakra.
– Mierda. –Exclamo haciendo sus sellos.– Va a atacar, y sera muy fuerte.
Morio también hizo sus sellos.– Entonces hay que darle con todo.
– Esta es una mala idea. –Comento Junko también haciendo su jutsu.
– Y por eso funcionara. –Le respondió Fuu mientras hacia unos sellos manuales.
El de Kirigakure soltó una corriente de llamas desde su boca.
– Katon: Gran llamarada. –Exclamo Junko.
– Katon: Jutsu de bola de fuego. –Dijo Satsuki. Ambos usuarios de viento soltaron el fuego.
– Futon: Gran devastación. –Exclamaron los tres usuarios de viento incrementando la fuerza del fuego.
– Jutsu de disparo de aceite. –El chorro de aceite entro a las llamas avivandolas aun mas.
Ambos ataque de fuego chocaron, pero en unos segundos, la de los aliados de ambas aldeas supero a su enemigo, cubriéndolo en el fuego. Habían evitado mas daños, pero por supuesto que no se había acabado. El monstruo de fuego había incrementado su fuerza.
– Puta mierda. –Dijo Sakura.
– De ninguna manera podremos mantenernos así. –Agrego Naruto.– Debemos de pensar en como derrotarlo, quizás encerrandolo hasta que…
– Sution: Cañón de agua. –Se escucho y a los pocos momentos un ataque de agua impacto en el de Kirigakure, causándole daño por primera vez desde que se transformo.
– O esperamos a Isaribi-san. –Comento Junko.
Su oponente estaba preparando otro ataque, cuando Isaribi termino con sus sellos manuales.– Sution: Múltiples disparos de agua.
Isaribi paso el siguiente minuto realizando una serie de jutsus y atacando con agua en su forma kaima. Finalmente la chica acabo con las llamas, revelando que su oponente había desaparecido.
– ¿Donde esta? –Pregunto Fuu.
– Su Kinjutsu, es poderoso, pero esta prohibido porque acaba con la vida del usuario. –Informo la peliazul volviendo a la normalidad.
– Deberíamos ir con Nanami-san y los daimyos. –Dijo Sakura.
– ¿Que paso con esos dos? –Pregunto Naruto.
– Lo siento, no los pude detener. –Dijo la chica.– Cuando vi que estaban en peligro, volví.
Después de asegurarse que los lideres de ambas aldeas estuvieran bien, los chicos acompañaron a Akane de regreso al hotel. De inmediato tuvieron que informarle sobre todo lo que paso a Kakashi y Yamato. El peliblanco miro al castaño que salio para buscar cualquier rastro de sus enemigos.
– Lo siento que hayan tenido que por tantos problemas. –Dijo el peliblanco.– Pero me alegra que supieron manejar muy bien la situación.
– Ademas de que derrotaron a 2 de ellos. –Señalo Nanami.
– ¿Ocurre algo? –Le pregunto Kakashi a Naruto y Fuu que se miraban muy serios.
– Uno de los tipos con los que peleamos. Era un jinchuriki. –Comento el rubio.
– Y era muy fuerte. –Le dijo Fuu.– Tenia mucha mas fuerza de la que yo puedo usar a lo máximo, y para el no era nada.
– Así que habrá que tener cuidado con el. –Comento Nanami, notando un cierta emoción en Fuu.– Ahora que sabe que eso es posible, lo intentara.
– Deben de estar muy cansados. –Comento Kakashi.– Descansen. La policía y la guardia real se encargara del resto.
Utakata estaba terminando de poner la vendas sobre el torso de la chica. Después de escapar, ellos tuvieron que ir a la casa segura que habían planeado desde hace días. Un agente de su aldea era el dueño desde hace meses para no levantar sospechas, y con lo cercano del pueblo a la ciudad no tuvieron que viajar mucho. Era lo ideal porque Tashigi termino muy lastimada.
– Deberá servir hasta que regresemos a Kirigakure. –Dijo el castaño. Utakata se levanto y le paso la camiseta para dormir que le tenían preparada.
– Gracias. –Comento la chica y procedió a ponerse la prenda.– Fallamos.
– Si, pero causamos tanta ruido que Konoha se vera obligada a responder. –Le dijo el jinchuriki sentándose en la cama.– No esperaba que fueran a poner a un jinchuriki ahí, aunque parece que solo fue coincidencia.
– Nunca había escuchado de un Kekei Genkkai que permitiera a alguien transformarse en un monstruo marino. –Dijo la chica.
– Dudo que lo fuera. –Le respondió Utakata, pasando a mirar las manos de la chica. Se levanto para buscar algo que les sirviera en las provisiones medicas.– ¿Como están tus brazos?
– Duelen.
– Sabes muy bien que no lo digo por eso.
La chica desvió la vista por un momento antes de mirar al chico de frente.– Creo perdí un punto de sensibilidad, mas en el izquierdo. –Explico.– Y no se tanto daño haya recibido mi sistema nervioso.
– Es lo malo de tu Kinjutsu. –Comento Utakata.– Es muy fuerte y versátil en combate a mediana y larga distancia. Pero las peleas a corta distancia son muy peligrosas. Y el daño si golpean tu arco… me parece que es un gran riesgo por usarlo.
– Tuve que, necesitaba acabar eso rápido para enfrentarme a la otra que defendía a los daimyos. –Comento Tashigi.– Si no hubiera sido por esa chica pez…
– Iwagi no ha llegado.
– Debe de estar muerto o fue capturado. –Dijo la chica.– Por su propio bien, la primera es la mejor.
– Falle como su líder. –Dijo Utakata.– Como Roku-sama venia con nosotros, no quise tomar el control hasta que murió, y por eso Iwagi nos dio muchos problemas.
– Muchas cosas se salieron de control, no es tu culpa. –Dijo la chica levantando el rostro de Utakata.– No esperábamos que hubieran ninjas protegiendo a otro daimyo, y mucho menos que dos de ellos fueran como tu. Pero aun así, me diste tiempo y viniste a ayudarme. Hiciste todo lo que pudiste para que ganáramos. –Le dijo acercándose a el.
– Tashigi. –Utakata había tomado la mano de la chica desde hace unos segundos.– Tu mano.
La chica la miro.– Oh… es bastante serio, apenas lo siento.
– Si… –El chico se levanto.– Buscare algo de comer.
– Gracias. –Dijo la chica mientras Utakata se retiraba. Tashigi se recostó en la cama, con un poco de dolor en su cuerpo.
Por supuesto que Kakahsi envió un mensaje a la aldea informando de la situación. Tsunade logro desviar a algunos ninjas de Kanegawa a la ciudad capital, para que tomaran el lugar del equipo 7 y el equipo Hiro y se enfrentaran a los de Kirigakure si volvían. Yamato hizo su mejor esfuerzo por seguir a los infiltrados, pero perdió su rastro después de que salieron de la ciudad. Esto alegraba un poco a Naruto, no quería que alguien de su equipo saliera lastimado por el ácido de Utakata. Pero por otro lado, si el escapaba, significaba que tenia la oportunidad de volvérselo a enfrentar.
Con Kakashi recuperado y sin mas enemigos a la vista, Yamato, Sai, Akamaru y Nanami fueron a acompañar a Nanami en los últimos detalles de las negociaciones. Así los chicos podrían recuperar sus energías para el viaje de regreso.
– Apuesto que cuando escaparon, esos dos encontraron alguna cueva o cabaña abandonada. –Dijo Fuu.– El curo sus heridas, y después se pasaron mucho tiempo despiertos.
– No creo, con lo cansados que estaban se debieron de haber... –Dijo Sakura antes de sonrojarse.– Oh, ya entendí.
– Suena como algo que saldría en Icha Icha. –Dijo Satsuki.
– De hecho, lo es. –Pensó Kakashi mirando a su alumno en el balcón.
Naruto miraba a la ciudad, con el viento pegandole en la cara.
– Hicimos un buen trabajo enfrentándonos a el. –Dijo el rubio al bijuu.
– Si, pero no te acostumbres. –Respondió el zorro.– Unicamente lo hice porque era el Rokubi. A la siguiente que tengas problemas, no iré rescatarte.
Naruto sonrió por la respuesta tan típica del Kyubi.– Algún día, podre hacer lo mismo que Utakata. Creelo.
Fin capitulo 186.
