Capitulo 187: Los pasos hacia un sabio.
En lo que parecía ser un espacio inmenso y sin fin aparecieron dos figuras. Una de un zorro de nueve colas y la otra un escarabajo con seis alas y una cola.
– Es raro de ti querer hablar conmigo...o cualquier ser vivo en general. –Comento el Nanabi.– ¿Y como es que lo estas haciendo?
– Supuse que si ellos pudieron hacerlo durante los exámenes, entonces no seria difícil para nosotros. –Dijo el zorro.– Es lógico cuando consideras de donde venimos.
– Aun así, para que tu quieras comunicarte con alguien…
– ¡No actúes como si fuera esa Uchiha! –Dijo el zorro.– Ademas, es necesario, es muy importante.
– Y secreto, ellos no están aquí. –Noto el Nanabi como es que faltaban sus jinchurikis.
– Ese chico, era el del seis colas. El ultimo jinchuriki que nos faltaba ver. –Dijo el Kyubi.– Nunca ha sido raro que los jinchurikis se encuentren, pero por lo general solo me había tocado que conocieran a otros dos o tres. Nunca a los otros 8.
– Eso es cierto. Es raro que uno conozca a todos. –Dijo el escarabajo.– Nunca pasan de 4, y esa situacion es muy rara.
– No puede ser una coincidencia. –Le dijo el otro bijuu.– O mejor dicho, son muchas coincidencias para que se conozcan todos.
– ¿Que estas insinuando?
– Alguien esta jugando. Estas apostando a estos humanos y sus habilidades. –Dijo el zorro.– Aun no se para que.
– ¿Alguien?¿Quien?¿Y por que?
– No se porque, pero estoy seguro de quien.
– ¿De verdad crees que el haría algo así? –Pregunto el escarabajo.– Sabes bien que no podría, Kurama.
– El viejo es el único que haría algo así. Pero aun no se como. –Respondió el Kyubi.– De cualquier forma, lo que sea que planee requiere que cooperemos con esos mocosos. Aunque no nos guste Chomei.
– Al que nunca le ha gustado cooperar es a ti. –Comento el escarabajo antes de desaparecer, dejando al zorro solo.
Después de los hechos en la ciudad capital, los ninjas de Kirigakure se retiraron. Aun quedaba una fuerza considerable en el país de las olas, pero no como para lanzar un ataque a Kanegawa. Con esto, los ninjas que fueron asignados para la defensa volvieron a sus puestos, claro con la precaución de que en cualquier momento los ninjas de la niebla podían volver a intentarlo.
Dos días después, las negociaciones entre los daimyos terminaron, desocupando a ambos equipos. Tomaron el tranvía para la salida y se despidieron. Los de Taki viajarían de regreso directo a su aldea, no necesitaban volver a Konoha. Mientras que los ninjas de la hoja hicieron lo mismo de volver a su hogar, acompañados por Yukimi. Anocheció y tuvieron que quedarse en la casa que Yamato había dejado construida.
– Perdón por retrasarlos. –Dijo la mujer.
– No te preocupes, de todas formas tendríamos que volver mas lento. –Dijo Kakashi.– Aun no me encuentro recuperado por completo.
Isaribi estaba pensando en algo.– Sensei, ¿Que sabes sobre lo que paso en Kirigakure?
– Se que se tuvieron que rendir en la tercera guerra después de perder a su bijuu. –Dijo Kakashi, el había sido un testigo de esos acontecimientos.– Y poco después llego Yagura, ahí es cuando comenzó la persecución de "Aquellos con un Kekkei Genkkai".
– ¿Por que lo dices así? –Pregunto Satsuki.
– No creo que se tratara de los Kekkei Genkkai. –Dijo Kakashi.– El Mizukage de seguro quería el dinero y propiedades de los clanes, pero se vería como un tirano si se los quitaba a la fuerza. Pero si todos los demás los perseguían, entonces podía obtenerlo sin problemas.
– ¿Entonces todo fue por dinero? –Pregunto Sakura.
– Kirigakure estaba en bancarrota. –Dijo Yamato.– Y no tenia personal, eso lo llevo a tomar una decisión muy cruel, pero justificándola por el bien de su aldea.
– No solo las personas que eran de un clan se vieron afectadas. –Dijo Isaribi.– Las familias, amigos, compañeros… incluso los hijos de estos fueron perseguidos. Si no fueron ejecutados, tuvieron un destino peor…
– ¿De que estas hablando? –Pregunto Sai.
– Ese chico, el jinchuriki, me lo explico todo. –Dijo Isaribi.– Aquellos que no fueron ejecutados, se convirtieron en herramientas sin existencia, los Yagi.
Satsuki recordó al chico peliazul al que se enfrentaron.– Entonces eso era lo que le pasaba. Pensándolo bien, ademas del taijutsu, ese tipo solo tenia su Kinjutsu.
– Fue entrenado así, su único propósito es morir y causar la mayor cantidad de daños posibles. –Explico la peliazul.– El… por su edad no debía haber tenido mas de 5 años cuando lo encerraron, y desde entonces solo vivió para morir en algún momento. –La chica apretó sus puños. Esa manera de usar a la gente, le recordaba a Amachi.
– Isaribi, cuando volvamos a la aldea necesito que hables mas sobre eso. –Dijo el maestro del equipo.– Es la primera vez que escucho sobre esos… Yagi.
Después de que volvieron y dieron su reporte sobre la misión, todo el equipo paso a retirarse a sus casas, con excepción de Isaribi que se quedo atrás para hablar sobre lo que le dijeron Utakata y Tashigi. El equipo acordó un solo día de descanso antes de volver a entrenar y tomar los trabajos. Las cosas continuaron con mucha tranquilidad durante varios días y sin ninguna novedad. No escucharon nada sobre movimientos de Kirigakure, la ubicación de Otogakure o algún avistamiento de Akatsuki. Las cosas estaban calmadas.
Satsuki regreso a su casa por la mañana después de que se terminara su turno en el trabajo. Miro las cartas que les habían llegado. Notificaciones de peticiones rechazadas, cuentas de la luz, el agua. Y una que era diferente. El remitente era una chica llamada Hana, pero sin apellido. Lo primero que se le vino a la mente a la pelinegra fue la hermana de Kiba, pero no había nada de lo que ambas necesitaran o quisieran hablar, ademas de que la buscaría cuando entrenara o en la puerta. La Uchiha sabia que no debía ser algo sospechoso, no la habrían traído a su casa de ser así, sin embargo la inspecciono de todas maneras. Activando su sharingan, noto algo. Eran unos rastros que apenas se podían percibir.
– ¿Tinta invisible? –Pensaba la chica.– No, la hubieran descubierto. Y esos residuos. Es chakra.
La chica tomo precauciones antes de poner un poco de chakra en el sobre. La tinta tomo un color verde, en forma de tres picos, era el símbolo de Kusagakure. La Uchiha abrió la carta que estaba escrita en la misma tinta. La comenzó a leer.
"Hola Satsuki, soy Ryuzetsu. Perdón por comunicarme de esta manera, pero no se que tan perseguida soy en tu aldea. Estoy en tu aldea, y me gustaría hablar. Por favor reúnete conmigo en el restaurante enfrente del canal y a un lado del parque a la hora de la comida. Espero nos podamos ver."
– Ryuzetsu… Esta aquí. –Pensaba Satsuki.– ¿Y viene como aliada?¿O es solo una trampa? Necesitare apoyo para reunirme.
Si se trataba de Ryuzetsu, Satsuki unicamente podía pensar en pedirle ayuda a Naruto, ambos tenían casi el mismo nivel de fuerza y podrían contra la peligris. Yakumo era otra buena opción, con sus ilusiones le había dado problemas a Ryuzetsu. Y Hinata era otra opción, era rápida, podía neutralizar sus puntos de chakra y su dojutsu le daría protección contra los genjutsus que su oponente podía intentar. Sin embargo, había un problema con todos ellos, los conocía. Si los veía se preocuparía y hasta escaparía.
A Satsuki no le gustaba mucho la idea, pero había otra persona a la que le podía pedir ayuda. La Uchiha se fue a dormir, faltaban algunas horas para que se desocupara.
Naruto estaba en el campo de entrenamiento mostrandole a Jiraiya sus progresos. Aunque aun no podía tener un control total del chakra de su bijuu, el haber luchado juntos contra Utakata le ayudo a tener mejor comprensión de la técnica, y un nombre. El jinchuriki mas grande le llamaba sobrecarga de chakra. Aun con ese aumento de control, el chico sabia que no estaba cerca de Jugo o Utakata, y mucho menos de Orochimaru o los Akatsuki.
– Carajo. –Exclamo Naruto.– Aun soy muy débil.
– Eso es cierto, aunque has hecho muchos progresos, tus enemigos son muy fuertes. –Dijo Jiraiya.– Normalmente, ningún chico de tu edad no se enfrenta a tipos tan fuertes. Necesitas un aumento de fuerza, y rápido. –El peliblanco comenzó a pensar.
– ¿Que pasa?
– Tengo una idea. –Dijo el sanin.– Nos vemos en el campo de entrenamiento 24 en media hora.
Debido al montón de papeleo, Tsunade le había dejado el entrenamiento de combate de Sakura a Shizune. La pelinegra tenia a Sakura al limite, lanzando agujas con una sola mano y sin que la pelirosa pudiera usar sus jutsus de tierra para defenderse. Era muy diferente a su maestra, que normalmente usaba su superfuerza para atacar.
– Tomaremos un descanso. –Declaro la mujer a Sakura que jadeaba de cansancio.
– Sabia que Shizune-senpai era un excelente medica. –Pensaba Sakura.– Pero jamas me imagine que seria así de fuerte. Aunque no deberia de sorprenderme,después de todo, es una alumna de Tsunade-sama.
– Estabas diciéndome algo sobre su misión en la ciudad capital. –Comento Shizune mientras se sentaba.
– Me toco luchar contra una tipa que usaba un arco de electricidad. –Dijo Sakura.– Creí que lo tenia controlado, pero ella uso una flecha que cambiaba de dirección. Después de eso fue Isaribi quien lucho contra ella.
– ¿Y esa técnica era un kinjutsu? –Pregunto la mujer a lo que la pelirosa asintió.– Bueno, en caso de que no la hayan encontrado, deben de buscar una debilidad y abusarla.
– No creo que tuviera alguna… no, si la tenia. –Dijo la chica.– Siempre que Isaribi la golpeaba en el arco, se hacia daño.
– Ese debe de ser su debilidad, el peligro de usarla. –Comento Shizune.– Las técnicas prohibidas son muy peligrosas de usar para el usuario, sino entonces cualquiera las podría usar y solo serian clasificadas como jutsus A o S.
– Tenemos un pergamino con esas técnicas. –Comento Sakura.– ¿Por que no las usamos?
– Hay algunos que piden leerlo para aprender una. –Comento Shizune.– Pero por lo general, las consideran demasiado peligrosas. Pueden tener efectos negativos como daño a uno propio, riesgos si se pierde el control, o demasiado agotamiento. Un ejemplo de esto ultimo, es el kagen bushin. Cuando Naruto practico el rasengan, Rin y yo tuvimos que cuidarlo para que se levantara después del cansancio.
– ¿Pues cuantos creo? –Pregunto Sakura con una gotita de sudor.– Senpai, con lo de Akatsuki, Orochimaru, y que de seguro nos enfrentaremos de nuevo a Kirigakure, ¿Deberíamos de aprender uno? Nos daría una gran ventaja.
Shizune miro hacia los lados y se acerco a Sakura para susurrarle algo.– Ya estas aprendiendo uno.
Naruto se reunió con Jiraiya en el campo de entrenamiento junto a la cascada.
– Primero que nada. Debes terminar tu entrenamiento de domino elemental y partir la cascada. –Le dijo el hombre.– No nos iremos hasta que puedas partirla por completo sin usar a tus clones.
– Entiendo. –Dijo el rubio.
– Después de eso, te tomaras unos días de descanso. –Dijo el hombre.– Y comenzare a enseñarte el modo sabio.
– ¿El que?
– Es una técnica para aumentar tu fuerza. –Dijo el hombre.– Te lo explicare mas tarde. Por ahora… –El hombre apunto a la cascada.– Ese es tu objetivo.
Satsuki estaba afuera de la academia esperando a que Hanabi saliera. La pelinegra la saludo, lo cual de inmediato asusto a la niña. La Uchiha le explico lo que pasaba.
– Eres la única a la que le puedo pedir ayuda. –Dijo Satsuki.
– ¿Estas segura de que no quieres a alguien mas para pelear con ella? –Pregunto Hanabi.
– Si busca luchar, yo me encargaría de Ryuzetsu. –Explico Satsuki.– Tu tendrías que buscar a tu hermana, Naruto o Yakumo-san.
– Entiendo. –Dijo Hanabi. La niña quería ser fuerte, pero sabia que contra un enemigo que estaba en el nivel de su hermana o Satsuki no le haría nada.
– Bien. –Satsuki tomo la mochila que tenia en el hombro y la abrió, sacando una chamarra y unos lentes oscuros.
– ¿Que es eso? –Pregunto la castaña con una gotita de sudor.
– Es para que no levantes sospechas.
– Eso seria aun mas sospechoso. –Comento la estudiante de la academia.
– ¿Segura? –Pregunto Satsuki levantando el gorro de la chamarra, mostrandole claramente las orejas de gato.
– ¿Por que lo muestras como si fuera a convencerme? –Pregunto Hanabi. Despues de unos segundos de silencio volvio a hablar.– No me pondré los lentes… pero si no queda de otra usare la chamarra.
Con tiempo de sobra, las dos fueron al restaurante para esperar a la peligris. Ambas estudiaron el lugar, notando lo fácil que era escapar y alejarse, algo que la de kusagakure de seguro planeo. La niña comenzó a pedir comida mientras el lugar se llenaba. Unos minutos mas tarde, Ryuzetsu llego. La chica miro a Satsuki y se sentó en la misma mesa. Usaba el paliacate verde que se puso para pelear durante el asalto, a diferencia de cuando estaba en el país de la hierba, usaba una camiseta roja con un pantalón azul.
– ¿Esperaste mucho? –Pregunto la peligris y Satsuki negó con su cabeza.
– ¿De que exactamente quieres hablar? –Pregunto la Uchiha.
– ¿Me sorprende que de inmediato no me trates como una enemiga? –Pregunto la peligris.
– Ya no estas con Kusagakure. –Dijo Satsuki.– No eres mi enemiga.
– Ya no estoy con Orochimaru. –Comento la chica.– Pero yo sigo siendo de Kusagakure, aunque muchos le sean leales a un bastardo. –Dijo Ryuzetsu.– Se que no es lo mejor para nuestra aldea. Puede que haya traído unas cosas buenas, pero todo se caerá cuando le dejemos de ser útiles. O si ustedes lo acaban.
– Ya habías dicho algo como eso. –Comento Satsuki.– ¿Pero creo que ya has cambiado de parecer?
– Cuando eso pase, tendremos una oportunidad. –Dijo Ryuzetsu.– Pero hay que asegurarnos de que eso pase. Cuando eso pase, cuando tengamos esa oportunidad, la defenderé, y necesito tu ayuda.
– Muy bien. –Respondió Satsuki.
– ¿Que?¿En serio? –Pregunto la peligris.– Eso fue fácil ¿Por que?
– Porque yo también necesito tu ayuda. –Dijo la pelinegra.– Tengo unos enemigos que intentan lastimar a alguien importante para mi. Son muy fuertes, y si los enfrentamos, necesitamos a alguien como tu para ayudar.
– Ah, ya entiendo. –Dijo Ryuzetsu.– Creo que es todo.
– Un momento. –Dijo Satsuki.– Supongo que estas escondiéndote.
– Si, Orochimaru me ve como una traidora. –Dijo la chica.– ¿Por que?
– Necesito saber donde estas para contactarte. Pero seria peligroso si me estas dando tu ubicación. –Explico Satsuki.– Te pondré un sello para encontrarte con mis halcones.
– ¿Y que hace ese sello? –Pregunto Ryuzetsu acercando su brazo a la pelinegra.
– No se ve, se oculta de todos y casi no deja rastros de chakra. –Dijo la Uchiha.– Permite que mis halcones encuentren a quienes lo tienen, pero solo si quieren que los encuentre. –Explico Satsuki.– Es por eso que unicamente se puede usar con aliados.
– ¿Un sello que solo puede se puede usar con aliados? –Pregunto Ryuzetsu.– Que divertido.
– Es una de las habilidades de mi contrato con los halcones. –Le respondió la de Konoha.– Listo.
La chica comenzó a retirarse, pero se detuvo para decirle una ultima cosa a Satsuki.– Por cierto, Hideo te manda saludos.
La peligris se retiro, Satsuki no sabia si para salir de la aldea, o si se estaba hospedando. Ryuzetsu se había decidido a que haría lo mejor para su aldea, aunque eso pudiera ser muy complicado y peligroso. Satsuki se levanto y fue con Hanabi.
– Así que esa era tu amiga. –Comento la chica con la chamarra de orejas de gato.– ¿Por que sus ojos eran anillados?
– Es su dojutsu. –Explico Satsuki.– Como tu Byakugan, les dan poderes oculares… –Satsuki noto algo que nunca había pensado. El dojutsu de los Hyuga era un obvio y difícil de esconder, a diferencia del suyo que solo bastaba desactivarlo.
Pensar en cuantos niños en Kirigakure estuvieron así, naciendo con un dojutsu que les impidió esconderse. Alguien como Iwagi no se tocaría el corazón, y mataría a Hanabi en un momento, o como mínimo la encerrarían para después ejecutarla, era un maníaco. Y lo peor, es que Satsuki sabia que un ejercito de gente igual a el se preparo para atacar el puerto de Kanegawa. Que si hubieran fallado, y los de Kirigakure hubieran secuestrado al daimyo, su aldea caería y sus enemigos se divertiría persiguiendo a aquellos con los kekkei genkkai. Ella se podía defender, esconderse y desaparecer, quizás fuera del país. Pero por primera vez, se preocupaba por aquellos en la aldea igual a ella, pero que no podían protegerse, correr o esconderse. Satsuki miro a Hanabi.
– ¿Que tienes? –Pregunto la Hyuga.
– Pienso en algo muy importante. –Dijo Satsuki.– Que mi mama te encontraría increíblemente adorable así. –Le dijo haciendo que se molestara un poco.
Después de que Naruto estaba logrando cortar la cascada sin dificultad, Jiraiya fue a la oficina de Tsunade. Ya se estaba ocultando el sol, por lo que se tuvo que apurarse. Tenia una proposición para ella. El peliblanco se la explico, notando como se preocupaba.
– ¿Estas seguro de eso? –Pregunto Tsunade.– Una cosa es que viaje contigo entrenando. ¿Pero que te ayude en las misiones?
– El se quiere hacer mas fuerte, y obviamente en los ratos que vengo no le ayudare mucho. –Explico el hombre.– Y necesito salir para reforzar mi red de espionaje y buscar como deshacerse del sello de esa chica. El sello de información y el maldito al mismo tiempo son muy complicados de quitar.
– Sabes que es peligroso.
– Tanto como infiltrarse en un país enemigo o defender a un daimyo de jinchurikis y usuarios de kinjutsu. –Dijo el hombre.– No pienso sacarlo del país, y ademas, se trata sobre su familia.
– ¿Piensas buscarlos? –Pregunto Tsunade.
– Los Uzumaki son expertos en sellos, en todos los aspectos. –Dijo el hombre.– Debo de poder encontrar algo que aunque sea me ayude a hacer avances.
– Muy bien, asignare a Naruto contigo. –Dijo Tsunade.– Mañana le informare a su equipo por la mañana.
Tsunade le informo al equipo 7 sobre la nueva asignación de Naruto y para el medio dia ambos ya estaban fuera de la aldea. No sabían por cuanto tiempo podrían salir, unos días, semanas, quizás meses, dependía de la información que obtuvieran. Es por eso que Jiraiya le recomendó despedirse de todos antes de partir. En el segundo día del viaje, el ermitaño comenzó el entrenamiento de Naruto.
– ¿Recuerdas lo que te dije que te iba a enseñar? –Pregunto el peliblanco al rubio.
– Mas o menos, solo me dijiste el nombre. –Respondió el jinchuriki.– Modo sabio.
– Es una técnica, aumenta tu fuerza física, la fuerza de tus jutsu e incluso tus niveles de chakra. –Dijo Jiraiya.– Justo lo que necesitas.
– Wow!¡¿En serio vas a enseñarme eso? –Pregunto Naruto.
– No, no soy un experto en enseñarlo. –Le dijo.– El modo sabio es muy difícil de aprender, y aun si logras hacerlo, necesitaras mucho para dominarlo. La base de la técnica es la armonía entre tu chakra y la energía natural.
– ¿Que es eso?¿Estas jodiendo conmigo? –Pregunto el rubio limpiándose el oído.– ¿Por que nunca he escuchado sobre eso?
– Nadie mas que los sabios la pueden percibir. –Le explico el hombre.– Los dojutsu si acaso pueden percibir que algo raro ocurre cuando se altera, pero es muy limitado. Los únicos que saben como controlarla son los sabios.
– Entonces, cuando la logre controlar podre usarlo. –Dedujo el chico.
– Si, pero no pienses por un momento que va a ser fácil. –Dijo el hombre.– No solo es complicado de controlar, si pierdes el control, puedes morir.
– Entiendo. –Dijo el chico, si era una técnica poderosa, era obvio que tendría riesgos.
– Yo únicamente te daré el entrenamiento previo para que cuando llegues con Fukusaku-sama puedan pasar directamente a lo mas importante. –Dijo el hombre.– Preparate Naruto.
– Si.
– Lo primero que harás sera… –Dijo el hombre.– Meditar.
Hubo un silencio entre ambos.– ¡¿Eh?!¡¿Meditar?! –Se pregunto el chico.– ¡¿Y como se supone que eso me ayudara?!
– No te dije que la base de la técnica es la armonía. –Respondió el hombre.– Así que comienza.
– Si, si, si… –Exclamo el chico no muy convencido.– No tengo la menor idea de como se hace.
– Naruto, puede que en este momento no lo entiendas, pero lo que te enseñare te sera muy útil cuando en serio comiences a aprenderlo. –Pensó el hombre.
Fin capitulo 187.
Con este capitulo daré por terminada la parte 2 de la historia. Se alargo un poco mas de lo que esperaba (En especial los exámenes y la saga de Kusagakure) pero espero que con los puntos de la trama que deje, las otras partes vayan a ser mas cortas.
Al igual que lo hice con la parte 1, haré una lista de mis pelas favoritas en esta parte, porque para mi es una de las cosas mas complicadas y entretenidas de escribir.
