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BirdsandStars

Christian abre la puerta y toma mi mano entre la suya mientras caminamos hacia el set de filmación. Puedo ver como todo el mundo nos mira. O mejor dicho, como miran nuestras manos unidas. Cuando llegamos al set después de pasar por vestuario y maquillaje, caminamos hacia Grace.

—Ya era hora que llegaran. —nos dice mientras mira nuestras manos juntas.

—¿Los dos saben lo que están haciendo?

—Perfectamente. —contesta Christian mientras me sonríe y me brinda una mirada cómplice.

—Muy bien, espero que hayan ensayado y esto no afecte la filmación. —dice mientras da media vuelta. —Comenzamos en cinco minutos. — y se dirige hacia uno de los camarógrafos.

Me siento en mi silla y cojo el guion para echarle un vistazo a lo que filmaremos hoy. Anoche no tuve tiempo de nada.

—No vas a necesitar estudiarte el guion para hoy Ana. —me susurra en el oído.

—Necesito repasar las líneas Christian, no siempre puedo improvisar. —le contesto mientras busco la página de la escena que filmaremos hoy antes de que nos llamen al set.

Para mi desgracia, comenzaremos con una escena intensa. Repaso las líneas y rápidamente se van quedando grabadas en mi memoria. No es la primera vez que las leo, así que es más fácil. Cierro el guion. Veo a lo lejos a Jolinne conversando con Grace. Había olvidado que ella iba a estar aquí hoy. No puedo creer que vaya a ver lo que filmaremos.

—No debes preocuparte por ella. —me dice Christian captando mi atención.

Me giro hacia él.

—No lo hago, ya demostró que es una buena amiga tuya.

—Pero sin embargo te noto inquieta y preocupada.

—Como no estarlo. Vamos a filmar una escena de sexo. —se acerca para susurrarme en el oído.

—Pensé que te excitaba que te vieran mientras tenías sexo.

Y rápidamente siento mi cuerpo comenzar a reaccionar ante sus palabras.

—Es diferente. —le digo mirándolo fijamente a los ojos.

—Porque, porque sabes que tuvimos algo. —Christian toma mi rostro entre sus manos. —Recuerda que te amo. —me dice dándome una sonrisa.

—Intentaré tenerlo en mente mientras mi coprotagonista me seduce. —le digo en un susurro mientras acerco mis labios a los suyos. —Es muy hábil en lograr que hagas algo que nunca has hecho.

—No hagas nada que yo no haría. —me dice mientras me roba un rápido beso.

En ese instante nos llaman hacia el set y nos levantamos. Por suerte solo tengo que decir unas pocas líneas, las cuales me sé. Aunque también sé que Christian tiene el poder de hacer que se me olvide hasta el más sencillo de los diálogos.

"Todos a sus puestos"

Me dirijo hacia mi escritorio y me siento. Me retocan el maquillaje.

Silencio en el set.

Escena 190, toma 1, "Acción"

Comienzo a revisar los exámenes y pierdo la noción del tiempo. Alguien toca a la puerta y miro hacia allí. Veo a Max detrás del visor.

No entra.

Han pasado varias semanas desde la última vez que nos vimos. Desde que lo dejé por sus secretos y mentiras. Me mira suplicante detrás del cristal. Y sé que no voy a poder contenerme mucho más. Le hago una seña para que entre.

Unos segundos más tarde lo tengo sentado en un pupitre frente a mí.

—¿Qué haces aquí? —le digo mientras continúo revisando los exámenes. —¿Qué quieres? —ya no le presto la debida atención a los exámenes.

—Hablar.

—No hay nada que hablar Max.

—No estoy casado Elizabeth. —dejo de mirar los exámenes y alzo la vista hacia él.

—¿Debo felicitarte por tu divorcio? —le pregunto enarcando una ceja.

—Tampoco estoy divorciado. El casamiento era solo una tapadera para una investigación encubierta que llevábamos hacía varios años. —solamente lo miro mientras el continúa. —Debía parecer legal a la vista de todos, así que, a la vista de todos, estoy oficialmente divorciado. —me dice con una leve sonrisa.

—Porque no me lo explicaste hace dos semanas.

—No podía hacerlo. Lo intenté, pero necesitaba autorización para contártelo todo.

—Eso no cambia el hecho de que me mentiste nuevamente cuando prometiste no hacerlo. —le digo mientras unas lágrimas resbalan por mi mejilla.

En ese instante se levanta, le da la vuelta al escritorio y se agacha frente a mí. Toma mi rostro entre sus manos y lo alza.

— No te pido que vuelvas conmigo. —me dice mientras limpia mis lágrimas con los dedos. — Solo quiero que me perdones por no poder cumplir con las promesas que te hice.

Me quedo en silencio mientras me pierdo en su mirada. Y entonces suelta mi rostro y se levanta del suelo. No me pierdo ninguno de sus movimientos mientras se dirige hacia la puerta. Se gira hacia mi antes de abrirla.

—No voy a hacer más promesas que no pueda cumplir. —me dice mientras agarra el pomo de la puerta en la mano.

—¡Max! —lo llamo mientras me levanto y camino hacia el.

Se gira hacia mí.

—Me hiciste mucho daño.

—Lo siento Elizabeth, pero…—le pongo un dedo en sus labios para silenciarlo.

—No te prometo que todo vuelva a ser como antes. Pero no puedo continuar alejada de ti. —le digo mientras dejo caer mi mano de sus labios. —Nunca he dejado de amarte y no creo que mis sentimientos cambien tan rápidamente. —el agarra mis manos entre la suyas.

—Yo tampoco he dejado de pensar en ti Elizabeth. No puedo vivir sin ti. Te amo. Eres la única que existe en mi vida.

Y en ese instante me sorprende uniendo sus labios con los míos. Nunca me voy a cansar de besarlo, de sentir nuestros cuerpos se amoldan perfectamente. Como pertenecemos el uno al otro. Una de sus manos se aferra a mi cintura mientras la otra me aferra por la nuca. Enredo las mías y tiro levemente de su pelo mientras él se mueve conmigo hasta acorralarme contra la pared al lado de la puerta.

"Corten"

Christian y yo dejamos de besarnos, pero nuestros cuerpos continúan pegados. Grace se acerca a nosotros.

—Quiero ver en ese beso los deseos reprimidos de dos amantes que llevan dos semanas separados. —nos dice mientras nosotros asentimos. —Comenzamos desde donde lo dejamos. —Grace se marcha y Christian me sonríe.

—No sé de dos semanas, pero sé lo que se siente una semana lejos de ti.

—Creo que debemos enfocarnos en eso. —le digo con una sonrisa.

"Todos Listos"

Escena 190, toma 2, "Acción"

A cada segundo que nos besamos aumenta la desesperación en nuestro beso. Han sido dos semanas sin tocarnos, sin sentir su cuerpo junto al mío. Y después de todo el discurso que le acabo de dar, sé que no es cierta ni la mitad de él. No me imagino ni un segundo más sin sentir su cuerpo. Me aprieta contra la pared, puedo sentir su erección detrás de los jeans. Sus manos bajan por mi cuerpo, acaricia uno de mis senos en su recorrido hacia abajo hasta acunar mis nalgas y dejar escapar un gemido contra mis labios. Mete una mano debajo del vestido, y la sube hasta mis bragas húmedas por sus caricias. La aparta a un lado y desliza un dedo en mi interior haciéndome gemir. Pero entonces el separa sus labios de los míos, saca el dedo de mi interior y apoya los brazos a ambos lados de mi cuerpo.

—Mejor nos detenemos. —me dice con la respiración acelerada al igual que la mía. —Estamos en tu lugar de trabajo, no creo que sea correcto.

Lo miro enarcando una ceja.

—Estás en lo cierto, es mi lugar de trabajo, pero no te he detenido. —le digo mientras el me mira entrecerrando los ojos.

—Alguien nos puede descubrir y de seguro te expulsarán. —me dice mientras comienza a besar mi cuello.

—No si te apresuras. —le digo mientras dirijo mis manos hacia el vestido y rápidamente me deshago de las bragas.

El no lo piensa nuevamente. Se zafa los jeans y los baja junto con el bóxer antes de pegarse a mí. Su mirada clavada en la mía. Sube el vestido y una de mis piernas que rápidamente enredo en su cintura. Puedo sentir su erección palpitante contra mi sexo. Se aprieta más contra mi y se introduce en mi interior en un solo movimiento. Dejo escapar un gemido.

—Agárrate fuerte nena. —me dice antes de levantar mi otra pierna.

Ya me estoy aferrando fuertemente de su cuello cuando me carga y comienza a moverse contra mí. Rápidamente tengo su boca sobre la mía conteniendo los gemidos que escapan desesperadamente e incontenibles de nuestros labios. Y tan desesperadamente como se mueve en mi interior mis paredes se aprietan alrededor de su miembro. Siento como me llena completamente cuando me dejo ir mordiendo sus labios. Puedo sentir el latido frenético de su corazón contra mi pecho.

—Esto ha sido…demasiado rápido para lo que hubiese deseado. —me dice riendo contra mi cuello.

—Cree que puedas bajarme, no quiero que nos sorprendan así. —le digo mientras el rápidamente me baja y se sube rápidamente el boxer y el pantalón.

Devuelvo la ropa interior a su lugar y me acomodo el vestido mientras el me mira riendo divertido.

—No sé que te causa gracia, pero necesito terminar de revisar estos exámenes. —le digo mientras regreso a mi escritorio y me siento.

—¿Puedo esperarte? —pregunta mientras se sienta nuevamente en un pupitre.

—¿Crees que puedas contenerte? —le pregunto mientras el me mira con una sonrisa.

—Lo intentaré.

—"Corten"

Las luces del set se encienden rápidamente dejándome momentáneamente ciega. Pero cuando recupero la visión puedo ver a Jolinne acercarse hacia nosotros y Grace a su lado.

—Ha estado muy intensa esta escena. —nos dice Jolinne con una sonrisa mientras nos mira a ambos alternadamente. —Veo que le hicieron algunas modificaciones con respecto al libro, pero me ha gustado el resultado.

—A mi también me ha gustado. —dice Christian mientras me mira de reojo.

Se que no se refiere a como resultó la escena, sino más bien al orgasmo que acabamos de experimentar y que imagino que nadie sospecha.

—Después continuaremos con la filmación cámbiense para hacer la sesión de fotos. —nos dice Grace mientras los dos nos levantamos y salimos del set hacia camerino.

Cuando me reencuentro con Christian, llevo un vestido corto, de color azul oscuro mientras el va de traje y corbata con el pelo desordenado. Me acerco a él y le sonrío.

—Luces como si acabaras de follar. —le digo muy bajito acercándome a él para que nadie nos escuche.

—No le cuentes a nadie, acabo de hacerlo. —me dice mientras enreda una mano en mi cintura y me conduce hacia donde nos esperan para la sesión de foto.

Haremos la sesión de fotos en la oficina de Max. Jolinne se encuentra sentada detrás del escritorio. Tiene unas gafas puestas y pretende escribir en un papel mientras le sacan fotos.

—¡Ya están aquí! —dice Grace mientras el fotógrafo se detiene.

Caminamos hasta detenernos junto a Grace y el fotógrafo.

—Vamos a hacer unas fotos de los tres juntos y después unas de ustedes dos solos.

Christian y yo asentimos mientras caminamos hacia el escritorio.

—Anastasia siéntate sobre el escritorio, por la parte estrecha. —me dice Grace mientras yo sin dudarlo hago lo que me han dicho.

Jolinne continua allí sentada, y en cuanto me siento sobre la mesa intercambiamos una sonrisa cómplice.

—Christian párate entre sus piernas y coloca las manos sobre la parte alta de sus muslos.

Christian camina en mi dirección. En cuanto sus manos tocan mis muslos me estremezco y él sonríe.

—Muy bien. —aparto la mirada de él y la dirijo hacia el fotógrafo y Grace. —Ahora mientras Joey pretende escribir, ustedes dos se miran de forma apasionada.

Regreso mi mirada hacia Christian. Y el me mira seductoramente. No entiendo como lo hace.

—Anastasia no frunzas el ceño, relájate. —me grita Grace.

—Piensa en sexo. —susurra Christian pegando la frente a la mía.

Y me pierdo en su mirada mientras hago lo que me pidió. Bueno, no exactamente eso. Pienso en el desnudo y en todo lo que me gustaría hacerle en estos momentos.

—Bien, bien, mantengan esa posición. —grita el fotógrafo mientras comienza a disparar contra nosotros. —Sube una mano por su cuerpo hacia su cuello y expone su cuello para tu boca, pero no la beses.

Christian comienza a subir la mano que está frente a la cámara por mi cuerpo, roza ligeramente mi seno en su recorrido. Me agarra por el cuello mientras echa mi cabeza hacia atrás y coloca el pulgar debajo de mi mentón. Siento su respiración contra mi cuello mientras entreabro los labios excitada.

—¡Perfecto! —grita mientras continúa disparando sin cesar. —Recuéstala sobre la mesa y besa su cuello.

Y Christian no pierde tiempo, me acuesta en la mesa y rápidamente tengo sus labios contra mi cuello besando mi piel, pero no se queda ahí. Su beso comienza a subir lentamente por mi mejilla hasta que lo tengo frente a mi mirándome fijamente. Me pierdo en su mirada mientras el acerca sus labios lentamente a los míos. En cuanto sus labios tocan los míos me olvido de todo, como es costumbre. Subo una de mis piernas y la presiono contra sus nalgas mientras dejo escapar un leve gemido contra sus labios.

—¡Eso ha sido malditamente sexy y atrevido! —grita el fotógrafo.

Christian deja de besarme, tira de mí y me sienta en la mesa nuevamente mientras yo escondo mi rostro en su pecho. Puedo ver como Jolinne me mira muerta de risa.

—¿Nunca imagine que te afectara tanto su presencia? —me dice en un susurro.

—Cada vez que lo hace me olvido que no estamos solos. —le confieso con una sonrisa tímida.

Christian me aferra contra su pecho mientras siento los pasos en nuestra dirección. Me aparto de su pecho y me giro hacia Grace y el fotógrafo que se nos acercan.

—Creo que eso será suficiente, regresemos al set para continuar con la filmación.

Christian me toma de la mano mientras me ayuda a bajar de la mesa. Entrelaza sus dedos con los míos, me sonríe y nos dirigimos hacia el set para la filmación del resto del día.