N/T: Y después de 400 años de hiatus, he vuelto para terminar con esto de una vez por todas! La autora debe odiarme ahora por tardar tanto, siento que le falté al respeto con estos hiatus interminables T-T
¡En fin! Sin más dilación, al fic!
.
~59~
.
...~-~...
—Vamos, deberíamos irnos antes de que la gente nos descubra aquí. —sugirió Shizuo halando a Izaya de pie.
Izaya consiguió rápidamente poner la cabeza de Celty en la bolsa en la que Saika la había traído aquí, soltando un suspiro de alivio porque estuviese ilesa.
—¿Entonces así es como se ve su cara? —dijo Shizuo en voz baja detrás de Izaya, —casi no parece combinar con ella.
—Sí, —acordó Izaya —Sólo me alegra que Saika no tuvo oportunidad de lastimarla.
—Gracias por eso, por cierto —comentó Shizuo, guiando a Izaya hacia las escaleras. —Ya sabes, por protegerla y todo...
—No hay problema —respondió Izaya en silencio mientras continuaban bajando las escaleras.
Salieron del edificio justo a tiempo para ver las miradas confundidas en la cara de la gente mientras trataban de entender que había sucedido y porqué estaban casi todos reunidos alrededor del edificio escolar.
Deslizando con cuidado a través de la multitud, el par intentó atraer tan poca atención como sea posible mientras andaban.
Claro, hasta que un auto negro salió frente a ellos bloqueando su paso.
Shizuo dio un paso atrás, luciendo bastante confundido mientras Izaya sonreía al familiar vehículo.
—¿Necesitan un aventón? —preguntó Akabayashi bajando la ventana.
—Eso sería encantador, Akabayashi-san —aceptó muy agradecido Izaya con una corta reverencia y empujando a Shizuo dentro del vehículo con él. —¿Shiki-san sabe que tomaste su auto?
—¡Por supuesto! Oi-chan nunca se atrevería a usarlo sin permiso. Aunque le debemos una explicación más tarde, y le dije que serias tú quien hable.
—Ah... —suspiró Izaya.
—Y debo decir, estoy bastante curioso por saber más también —continuó Akabayashi. —Destruiste a Saika, ¿no es así? No puedo sentirla como solía hacerlo.
—¿Es por eso que estás aquí entonces? —cuestionó Izaya, ignorando la cara de confusión en el rostro de Shizuo
—Claro. Debía asegurarme de que no hayas muerto. Empezamos a tener noticias sobre algo extraño sucediendo en Saitama, y tuve una pista de alguien de que estarías aquí y quizá necesitabas un poco de ayuda. Aunque veo que no tuviste demasiados problemas considerando que eres capaz de caminar con tus heridas.
—¿Una pista de quién...? —preguntó Izaya, aunque él ya conocía a la única persona que sabía en donde iba a estar además de Shizuo.
—No lo sé. Alguien que se llama a sí mismo "Shinichi" —se encogió de hombros Akabayashi —Supuse que lo conocías ya que dijo que acababas de hablar con él directamente.
—Ahh, ya veo...
—De todos modos, —continuó Akabayashi —Vamos a tener que tomar una ruta más larga para evitar ser notados dejando el área considerando que todos están un poco nerviosos preocupándose de lo que acaba de pasar. Estaba escuchando algo en la radio en el camino sobre cómo nadie podía hacer contacto con nadie en Saitama, así que todos los policias están comenzando a responder.
—Eso está bien. —dijo Izaya con un asentimiento, recargandose en Shizuo.
—¿Estás bien, niño? —preguntó Akabayashi, viendo a Izaya desde el espejo retrovisor. —Los dejaré en lo de Shinra. Deberías tratar esas heridas. Ambos, de hecho.
—Esa probablemente sea una buena idea. —respondió Shizuo por Izaya quien ya había cerrado sus ojos.
…~-~…
Cuando Izaya volvió a despertar, estaba en los brazos de Shizuo siendo cargado en el elevador al apartamento de Shinra. Todo seguía un poco confuso, y su cerebro estaba teniendo dificultades en traducir las silabas que venían de boca de Shizuo a palabras reconocibles; sin embargo, el ceño arrugado de las cejas de Shizuo por su falta de respuesta lograron que su mente volviera a funcionar.
—¿Estás bien? —preocupación llenaba la voz de Shizuo mientras movía el brazo para acunar un poco la cabeza de Izaya.
—Nngh... Sí... —respondió débilmente Izaya, —¿Qué estabas diciendo...?
—Te pregunté si dormiste bien, y si cargarte así te lastimaba en alguna parte. —repitió Shizuo.
—Sí a lo primero, no a lo segundo —contestó Izaya, aunque su estómago dolía donde Shizuo le había golpeado, no habría forma de evitar el dolor ya sea que Shizuo le cargara o no.
Por una vez pudo decir que estaba bastante feliz de ser cargado así. Normalmente se sentiría un poco incómodo sabiendo que Shinra estaba a punto de verlo siendo cargado como una colegiala. Pero eso no le molestaba en este momento. Tan sólo estaba feliz de que ellos (cabeza de Celty incluida) estuviesen a salvo y que Saika haya sido destruida. Suprimió un escalofrío por lo que pudo haber sucedido si Saika hubiese logrado hacerle algo a la cabeza. Hablando de ella...
—¿Dónde está la cabeza...? —preguntó.
—La dejé en el auto con ese tipo "Aka". Dijo que la cuidaría por ti hasta que puedas recogerla. Aunque no sé si sabe lo que hay en la bolsa...
Eso debería estar bien entonces. Akabayashi es lo suficiente confiable.
Saliendo del elevador, shizuo llevó a Izaya a la puerta de Shinra, maniobrando un poco para dejar un leve golpe en ella.
—¡Voy~! —llamó una voz demasiado animada desde algún lugar del interior. Un momento luego, Shinra estaba en el pasillo, sus ojos rebotando entre los dos en su corredor. —¡Ah! ¡Entonces los rumores son ciertos! ¡Tenía demasiado miedo de preguntar por miedo a ser asesinado por alguno de ustedes!
—¿Rumores…? —cuestionó Shizuo.
—Shizu-chan, ¿esperabas que la gente no nos haya visto salir en público? —agregó Izaya, —¡Los chismes viajan más rápido de lo que uno puede andar con la tecnología de hoy!
—Esperen, ¿en serio? ¿Es cierto? —Shinra quedó boquiabierto —Pensé que ustedes dos apareciendo aquí era en realidad sólo una coincidencia. Ahora han capturado mi interés, pero primero, supongo que ambos están aquí para que les trate. Hay mucha sangre en ambos. ¿Cómo evitaron ser vistos por la policía?
—Akabayashi nos trajo —informó Izaya mientras Shinra se hacía a un lado para dejarles pasar.
Shizuo con cuidado puso a Izaya de pie antes de ayudarle a andar en el pasillo dentro del apartamento donde Shinra rápidamente fue a cubrir con toallas el sillón y reunir el equipo médico.
Celty se paró a un lado, agitando ligeramente sus brazos y con humo saliendo a bocanadas mientras intentaba dar sentido a lo que estaba sucediendo frente a ella.
Pero Shizuo no estaba atento en eso por el momento.
—¡Hey, Izaya, mira!
Izaya volteó para seguir la mirada de Shizuo y ver lo que él veía en la televisión.
—... Autoridades siguen investigando la causa del extraño fenómeno que ocurrió recientemente en Saitama ésta noche el cuál muchos locales siguen llamando algún tipo de evento sobrenatural. Ninguno de los ciudadanos del distrito tiene algún recuerdo del tiempo durante el cual tuvo lugar el evento, y parece que no hay explicaciones lógicas al respecto, aunque hubo un evento similar en Ikebukuro el verano pasado. Más de esto conforme se desarrolle la historia...
Shinra rió airadamente por la forma en que Celty se congeló en su sitio por el reporte de las noticias. —Celty, dudo que tenga algo que ver con aliens —dijo con una risilla. —Aunque es bastante peculiar.
[¡No estaba pensando que fueran aliens, idiota! ¡Pensé que quizá tuviera algo que ver con la Slasher!] —Celty hizo una pausa un momento antes de escribir otro mensaje —[Debo llamar a alguien.]
—Si vas a contactar a Sonohara Anri-chan, ni te molestes. Ella no sabe nada de ello —dijo Izaya.
—¡Estoy seguro de que no es nada que nuestro gran informante no pueda averiguar si le das tiempo! —Shinra dio un leve codazo a Izaya mientras comenzaba a inspeccionar sus heridas.
—No lo necesito ¿Cómo crees que terminamos así? —Izaya hizo un gesto a sus heridas y las de Shizuo.
[QUÉ?!] —Escribió Celty frenética. —[Que sucedió?!]
Con un largo suspiro, Izaya le reveló finalmente todo a Celty y Shinra, explicando todo desde el principio como había hecho para Shizuo. Aunque se saltó el incidente de la secundaria, eligiendo mencionar en su lugar sólo los detalles concernientes a sí mismo y Saika específicamente.
Sin embargo, Shinra fue lo suficiente inteligente para sumar dos y dos y una vez que Izaya terminó con su historia y todo lo que Celty pudo hacer era sentarse en un silencio aturdido, Shinra terminó de envolver las últimas heridas de Shizuo y habló.
—Entiendo que Saika tuvo algo que ver con ese día en la secundaria entonces, uh? Cuando corriste a la tormenta y dejaste caer tu cuchillo.
Izaya se tensó por un momento, tratando de reprimir el escalofrío que venía típicamente de pensar en ese día. —Sí... Yo... Casi te corto ese día por eso...
—Por qué no me lo dijiste? Con la suficiente evidencia yo habría llegado a creerte.
—Ese era el problema, Shinra —exhaló Izaya recargandose atrás en el sillón —No tenía evidencia entonces. De haberte dicho que había estado escuchando una voz en mi cabeza, incluso tú habrías pensado que estaba loco. No lo niegues.
—Ahh... Supongo que tiene sentido entonces. —dijo Shinra con un asentimiento.
[¿Entonces es por eso que siempre sentía algo extraño cerca de ti?] —preguntó Celty, [Tú sólo le restabas importancia como si nada, pero todo este tiempo yo estaba percibiendo a Saika, ¿no es así?]
—Eso depende —se encogió de hombros Izaya. —¿Lo sientes ahora?
[No. La atmósfera a tu alrededor ha cambiado drásticamente.]
—¿En serio, hm? —Izaya sonrió moviendo ligeramente su cuerpo para probar sus costillas lesionadas antes de levantarse con cuidado.
Todo estaba empezando a doler sólo un poco más, especialmente el corte en su mano. Shinra le había reñido un poco cuando mencionó que se lo había hecho él mismo diciendo que pudo fácilmente cortase un tendón y habría necesitado cirugía; sin embargo, todavía pensaba que lo habría valido por matar a Saika. Además, era su mano no dominante después de todo.
Luego de un breve intercambio de despedidas, Izaya y Shizuo se fueron, tomando un taxi de regreso al apartamento de Izaya.
Se quedaron en un levemente incómodo silencio cuando entraron al apartamento de pie el uno junto al otro y observaban el un poco desordenado espacio.
—¿Así que realmente se fue? —Shizuo fue el primero en romper el silencio.
—Sí... —asintió Izaya. —se fue...
—¿Cómo se siente... Tú sabes, el tener tu cuerpo para ti mismo...?
Una sonrisa se extendió en los rasgos de Izaya. No había capaz todavía de de disfrutar la sensación. Su cabeza se sentía ligera, como si un bloque de sólido concreto hubiera sido removido. Saika había sido una carga que se había obligado a soportar por tanto tiempo, y de pronto se ha ido. ¿Cómo se siente... Le pregunta?
—Esto probablemente suene extraño, pero... La única forma en que puedo describirlo es que me siento... Liberado.
En verdad lo sentía. Se sentía como si hubiese sido curado de algún tipo de enfermedad debilitante que lo drenaba de su energía, sin mencionar su cordura.
E incluso ahora mientras estudiaba los remanentes de su encuentro anterior con Saika -justo en el sitio donde está ahora de pie- él no puede creer que se haya ido.
—No suena para nada extraño, de hecho —dijo Shizuo encogiendose de hombros. —Creo que me siento de la mismo forma y no lo hubiese sabido hasta recientemente. Ni siquiera puedo comenzar a imaginar cómo debes sentirte.
—Va a tomar tiempo el acostumbrarse, creo. Saika y yo... Hubo veces en que nos llevamos bien... Es sólo que va a ser extraño ya no escuchar su voz.
—No me digas que vas a extrañar a ese bastardo.
—No, no —dijo Izaya con una risa —, aunque era agradable tener siempre a alguien con quien hablar, pero creo que voy a disfrutar el tener un poco más de privacidad ahora.
—Bien, porque-
Shizuo fue interrumpido cuando el celular de Izaya sonó, tocando una alegre canción pop en el por demás silencioso apartamento.
—Hola, Mikado-kun —respondió Izaya —¿A qué debo ésta llamada tan tarde?
—Izaya-san, no es mi intención molestarte, pero algo parece estar molestando a Sonohara-san. Ella mencionó tu nombre, pero no dijo nada más.
—Ah, ya veo. Sí. La vi antes, pero no es nada de lo que preocuparse. Si está preocupada sólo entrégale este mensaje por mi: todo está arreglado y nunca tendrá que preocuparse por eso de nuevo.
—No intentaste lastimarla ¿o sí? —inquirió Mikado, una nota de amenaza existiendo en esas palabras.
—Claro que no —aseguró Izaya, —lo digo en serio, no es nada de lo que tú debes preocuparte. Es sólo que se mezcló un poco en mis asuntos. ¡Ah, pero nada muy peligroso! Como dije, ya me ocupé de eso, y no hay absolutamente nada de que preocuparse.
—Voy a tener que tratar de creer eso entonces —dijo Mikado, todavía sonando un poco sospechoso. —Perdón por molestarte tan tarde, pero debía saberlo. Gracias y adios.
—¡Adios! —devolvió Izaya un tanto demasiado animado, cerrando su teléfono y volteandose para dirigirse a Shizuo. —Ese era un amigo de Anri. Asumo que va a pasar por algo similar a lo que yo ahora que su pieza de Saika se ha ido también. —Izaya se detuvo por un momento, recordando como Anri había estado preocupada sobre irse incluso cuando había venido a su apartamento con la intención de cortarlo. Ella era una chica extraña.
—Ven, vamos arriba. Estoy cansado. —sugirió Izaya halando a Shizuo con él mientras iba.
El par no llegó a las escaleras antes de que sus cuerpos decidieran su siguiente movimiento por ellos, Shizuo tomó la mano de Izaya y lo haló en un beso apasionado al mismo momento que Izaya había estado a punto de hacer algo similar.
Estaba cansado, sí, pero tan pronto como los labios de Shizuo tocaron los suyos, él recordó lo bien que se sentía rendirse a los extraños sentimientos a los que recientemente se había familiarizado.
Juntos, ellos tropezaron el resto del camino escaleras arriba, y por algún milagro, lograron llegar a la habitación de Izaya sin caerse encima del otro.
Con cuidado, Shizuo sostuvo a Izaya en un abrazo y lo bajó a la cama, recordando en el fondo de su mente que Izaya seguía malherido y con bastante dolor.
No le gustó ese pensamiento.
No quería que Izaya sintiera dolor.
Nunca más.
Izaya había sufrido suficiente, y la concentración de Shizuo de pronto cambió a hacer a Izaya sentirse bien de cualquier manera posible.
Manteniendo codos y rodillas en la cama para sostenerse, Shizuo se cirnió sobre Izaya, cuidadosamente moviendo su lengua junto a la de Izaya y tragando los gemidos que provocaba del menudo hombre.
La espalda de Izaya se arqueó, presionando su entrepierna contra la de Shizuo, ambos rápidamente poniendose duros mientras empezaban a frotarse contra el otro; sin embargo, las costillas rotas de Izaya no permitieron esto por mucho tiempo antes de que el dolor le obligara a detenerse.
—No te presiones —susurró Shizuo, levantando con gentileza la camisa de Izaya sobre su cabeza antes de ir a por los botones de la suya.
Una vez ambas prendas se fueron, Shizuo comenzó a colocar suaves besos en cada una de las heridas de Izaya mientras frotaba ligeramente su abdomen donde le había golpeado cuando estuvo poseído.
—Perdón por esto, Izaya —dijo, estando muy conciente de que pudo haber hecho mucho más daño que esto. —Sólo, dejame hacerte sentir mejor ¿sí?
—Tú no debes disculparte, Shizu-chan. Fue Saika quien- —Izaya fue interrumpido por otro beso.
—No hables de ese bastardo ahora —declaró Shizuo.
—Bien —respondió Izaya con una sonrisa —¡Entonces ve a ello y oblígame a dejar de hablar!
Cuando hablaba, Izaya comenzó a trabajar los botones del pantalón de Shizuo, tirando del cierre abajo tan rápidamente como podía y estremeciendose cuando la erección de Shizuo hizo su camino fuera. Sin perder tiempo, Izaya comenzó a repetir el proceso con sus propios pantalones, dejando salir un suspiro complacido cuando la presion de sus pantalones desapareció.
Pronto, el par estaban completamente desnudos, Izaya retorciendose debajo de Shizuo. Su mano firme alrededor de la excitación de ambos frotando la suya contra la de Izaya.
Él en realidad no deseaba penetrar a Izaya ésta vez, considerando que Izaya ya estaba aguantando bastante dolor, así que en su lugar él simplemente continuó presionando en sus caderas, y viendo como los miembros de ambos asomaban de su mano alrededor de ellos, presemen goteaba en un flujo estable sirviendo como lubricación.
Izaya rápidamente se volvió un lío debajo suyo, sorprendiendo a Shizuo con lo fácil se dejaba llevar y ceder, cuando él habría pensado que Izaya habría querido mantener la compostura.
Pero en lugar de esa confianzuda sonrisa que normalmente estaba pegada en su cara, sólo había una boca abierta esperando a ser besada mientras sus ojos rodaban un poco hacia atrás por el éxtasis, su cabeza echada hacia atrás, manos aferrandose a la espalda de Shizuo, un fuerte gemido junto con murmullos del nombre de Shizuo.
Ambos se vinieron simultáneamente, ninguno capaz de contener un fuerte gemido gutural cuando sus miembros convulsionaban uno sobre otro y derramaban un chorro blanco sobre el estómago y pecho de Izaya.
Rodando sobre su costado, Shizuo exhaló hondo notando que Izaya había hecho lo mismo antes de tomar unas cuantas servilletas para limpiarse con ellas y tirarlas despreocupadamente al suelo para ser aseado en la mañana.
Los ojos de Izaya ya parecían estar demasiado pesados para que el informante los mantuviera abiertos para cuando Shizuo lo haló cerca, dejando unos cuantos suaves besos sobre el cuello de Izaya y colocando las sabanas sobre ellos.
En menos de un minuto, ambos ya estaban rápidamente dormidos.
