La elección de Menja
Ya había pasado un poco más de una semana y Menja aun no encontraba algo en lo que pudiera ser útil a la orden de los héroes, Phyria y los príncipes de Askr fueron increíblemente amables y generosos al permitirles a su hermano y a ella a formar parte de su grupo de héroes, esto no solo les permitió a ambos experimentar una vida mejor, sino que también les permitió conocer a muchas más personas y lugares que, solo eran accesibles a ellos por medio de los libros... y eso si lograban conseguir el dinero suficiente para comprar uno...
Menja entendía porque su hermano mayor era un candidato idóneo para la orden de Askr, no solo por su gran fuerza sino también por su gran corazón, a pesar de que muchas veces era algo que negara o que directamente usaba su "mal humor" para esconderlo, Menja de verdad pensaba que su hermano debería dejar de negar ese lado de él, quizás si lo aceptaba más, no tendría tantos problemas a la hora de hablar con las chicas.
No le quedaba dudas de que su hermano de verdad hizo una gran cantidad de meritos para merecerse su lugar aquí... el problema era que... ella realmente no sentía que se ganó su lugar en la orden... y que la única razón por la que estaba ahí, era porque su hermano no quería dejarla sola...
Pese a no ser una persona que hubiera recibido tanta educación como la gente de la nobleza o con una vida más cómoda, Menja tenía sus propias habilidades, era buena administrando el dinero, regateaba como nadie en los mercados y, sabía desde limpiar, lavar y cocinar su propia comida e incluso, ayudaba en varias ocasiones a los miembros que hacían las comidas.
A pesar de todo lo que hacía por ayudar, Menja sentía que no era suficiente, si quería seguir acompañando a su hermano y a sus amigos en esas misiones para mantener la paz de Ask, necesitaba saber pelear, desafortunadamente sus intentos de acercarse a las armas no fueron los mejores y comenzó a darse cuenta que debía encontrar otro enfoque.
Primero opto por aprender algo de magia, pero desgraciadamente el padre Lucius y Nino le confirmaron que carecía de la capacidad de canalizar la energía del ambiente o la suya propia para externarla en un ataque o magia de curación y que, muy probablemente solo lograrían imbuir alguna arma en algo de magia de fuego como su hermano, pero que le tomaría mucho tiempo y dedicación lograrlo.
No era la respuesta que esperaba, pero estaba determinada a no permitir que algo como eso la venciera, se mantuvo pensando mientras caminaba por los pasillos del castillo de Askr cuando algo llamó su atención en una sala que, nunca había entrado antes, Menja se acerco al lugar con cuidado, tratando de mirar un poco a través de la puerta entre abierta, no recordaba si ese era un lugar prohibido, pero lo mejor era no interrumpir nada de lo que sucedía, cuando por fin pudo ver lo que pasaba, no pudo evitar maravillarse por lo que veía.
Dentro de la sala, Olivia y Lene estaban practicando lo que parecía ser un tipo de danza ceremonial, sus movimientos eran tan gráciles y alegres que Menja quedo completamente encantada por aquella bella visión, ¡Olivia y Lene de verdad eran muy talentosas!
-Creo que es suficiente por hoy-dijo Olivia respirando un poco acelerada, llevaban bailando sin descanso durante varias horas y pese a su condición, Olivia sabía que necesitaba urgentemente un respiro.
-Realmente... eres... muy... resistente Olivia-dijo Lene tratando de recuperar el aliento-No hay duda de que eres una bailarina de calibre, sin duda a mi mamá le encantaría conocerte-dijo Lene con una gran sonrisa.
-Me dijiste que tu mamá es una bailarina también, ¿Verdad?-dijo Olivia sentándose en una banca antes de tomar un sorbo de la botella de agua que tenía.
-La mejor bailarina de todo Jugdral-dijo Lene con orgullo antes de sentarse a lado de su compañera y amiga-Aun me falta mucho para acercarme a su nivel, pero estoy determinada a ser tan buena como ella-dijo Lene con una sonrisa animada.
-Debe ser increíble tener una madre y maestra tan...-comenzó a decir Olivia en tono alegre cuando se dio cuenta de que alguien los observaba desde la puerta-¿Menja, eres tú?-dijo Olivia un poco insegura, captando también la atención de Lene, quien comenzó a mirar hacia la puerta curiosa.
-¡L-lo siento!-dijo Menja bastante apenada-¡No era mi intensión espiarlas!-dijo Menja tratando de excusarse.
-Tranquila Menja-dijo Olivia preocupada y acercándose a la puerta para ver cómo estaba Menja.
-De haber sabido que teníamos público, me hubiera esforzado hasta el triple para dar una buena actuación-dijo Lene en tono animado, en cuanto Olivia invito a pasar a Menja para que platicara con ellas.
-¿No sabía que estabas interesada en la danza Menja?-le pregunto Olivia en tono amable una vez que las dos se sentaron junto a Lene.
-Bueno, no había tenido oportunidad de ver a muchas bailarinas, pero estoy segura de que ustedes deben ser las mejores de cualquier mundo-dijo Menja muy emocionada.
-Me halaga que pienses así, pero aun me falta mucho para llegar al nivel de mi mamá-dijo Lene con una sonrisa aunque ligeramente sonrojada.
-Y yo realmente me falta mucho para ser alguien reconocida-dijo Olivia algo apenada.
-Aun así, creo que sus bailes son increíbles-dijo Menja con una sonrisa sincera.
-Si piensas eso, sin duda es un gran honor para nosotras recibir tan gentiles palabras-dijo Lene en tono amable.
-Ojala pudiera hacer algo así para ayudar a los demás en combate-dijo Menja soltando un pequeño suspiro.
-¿A qué te refieres Menja?-preguntó Olivia algo preocupada.
-Verán, he estado buscando una manera de ser más útil en la orden, sé que no es necesario que pelee, pero quiero aportar mi ayuda en las batallas, no soy tan fuerte como mi hermano... pero quiero de verdad hacer algo para mantenerlo a él y a ustedes a salvo-dijo Menja en tono algo triste, no estaba dispuesta quedarse atrás rezándole al dios Múspell que protegiera a sus seres queridos, ella por experiencia sabía que eso no era suficiente...
-Creo que tengo la solución perfecta a tu problema-dijo Lene en tono seguro.
-¿En serio?-pregunto Menja esperanzada.
-Qué tal si entrenas para volverte una bailarina-dijo Lene en tono animado, tomando por sorpresa a Menja-Más o menos tenía tu edad cuando mamá comenzó a entrenarme, así que estas en el momento justo para aprender-dijo Lene en tono alegre.
-¿De verdad cree que podre lograrlo?-preguntó Menja un poco insegura-Yo... no tengo capacidades mágicas, no podre darles a los demás el poder de seguir peleando como ustedes-dijo Menja preocupada.
-La magia de las bailarinas no funciona de la misma forma que los magos y los curanderos-dijo Olivia en tono gentil.
-¿A no, entonces de donde viene?-preguntó Menja en tono curioso.
-Viene de nuestro corazón-dijo Lene en tono jovial-Si tu corazón está lleno de pasión y determinación, entonces es todo lo que necesitas para volverte en una excelente bailarina-dijo Lene sin perder su ánimo.
-De... verdad creen que pueda convertirme en una gran bailarina-dijo Menja en tono algo bajo.
-Si de verdad pones tu corazón en ello y con nuestra ayuda, estamos seguras de que lo serás-dijo Olivia en tono dulce.
-Entonces está decidido-dijo Menja con renovado optimismo-Me volveré en una gran bailarina y seré conocida como una de las mejores bailarinas de Múspell-dijo Menja con una gran sonrisa, en realidad no sabía si había otras bailarina como Olivia o Lene en Múspell, pero se esforzaría para ser una de las mejores.
-¡Menja, te doy la bienvenida a nuestra humilde compañía de artes y danza!-dijo Lene sin ser capaz de caber en su emoción antes de abrazar a Menja junto con Olivia, ¡No podía esperar para enseñarle a su nueva compañera todo lo que le enseño su mamá!
Menja no dejaba de sonreír, contagiada por el gran entusiasmo de sus dos amigas y maestras, quizás aun le faltaba mucho para tan siquiera acercarse un poco a las suelas de los zapatos de Olivia o Lene, pero se esforzaría hasta volverse tan buena que, podría ayudar a quien la necesitara en la batalla, en especial a su hermano que, se aseguraría de mantenerlo a salvo en el campo de combate pasara lo que pasara.
