De frente al futuro

Siendo sincera consigo misma, ni en sus mejores sueños Camilla pensó que se encontraría en tan inusual y al mismo tiempo, privilegiada posición, no solo por el hecho de que fue elegida por encima de gente como Lyn, Olivia, María y hasta del mismísimo Lucius para esa tarea, sino también porque a pesar de todo lo sucedido y... los terribles errores que cometió, Phyria aun así decidió elegirla... genuinamente se preguntaba si era realmente la elección más apropiada.

Por encima de eso, aun le costaba trabajo creer que fuera la misma Phyria que, no solo la puso al tanto de todo ese asunto de suma confidencialidad, sino que también le pidiera personalmente que le ayudara para ser su apoyo moral en tan difícil desafío, naturalmente Camilla no iba a negarle eso a su querida amiga, pero estaba genuinamente preocupada si podría dar una buena primera impresión.

Era un poco extraño para ella ese sentimiento, no se había sentido así de insegura por una situación de ese tipo desde que era joven y aun estaba bajo el cuidado de su... progenitora y, le llamaba la atención que pese a su gran confianza en su labia y sus buenos modales, aun una parte de ella temía hacer algo indebido o impropio que terminara en malos términos con los que podrían ser, las personas más importantes que había conocido en su vida... quizás debía mantener su compostura o realmente acabaría arruinando todo eso y lo último que quería era causarle problemas a Phyria.

-Estas completamente segura de que, ¿Será lo correcto presentarme de esta forma?-preguntó Camilla en tono tranquilo dentro de la habitación de Phyria con su ropa habitual, haciendo lo posible por ocultar de manera perfecta su nerviosismo.

-Por supuesto que sí-dijo Phyria en tono tranquilo desde su computadora portátil-Además, así te reconocerán más fácilmente-dijo Phyria en tono tranquilo activando un programa de su computadora.

-Vaya cariño, me halaga que te hayas tomado la molestia de mandarles una foto de mi-dijo Camilla con un cierto aire dulce, acercándose a Phyria con una silla para sentarse a lado de ella.

-No era necesario, pero si lo deseas aun estoy a tiempo de mandarles una foto, aun no se inicia la video llamada-dijo Phyria en tono tranquilo.

-Si piensas hacerlo, asegúrate de tomar mi mejor ángulo-dijo Camilla en un ligero tono seductor.

-Por favor Camilla, no tienes malos ángulos, ni siquiera cuando pierdes tu armadura y parte del corsé que usas para cubrir tu par de encantos en combate-dijo Phyria en tono divertido.

-Creí que habíamos quedado que no hablaríamos sobre lo que paso en nuestra ultimo excursión a la Torre de Practica-dijo Camilla ligeramente sonrojada.

-No se lo he comentado a nadie Camilla-dijo Phyria en tono cansado-Aunque como te lo dije, mi túnica no te iba a cerrar por más fuerza que hicieras y, tuviste que atártela como te dije para cubrirte la mercancía-dijo Phyria con una leve sonrisa divertida.

-Más te vale que no te atrevas a contarles eso-dijo Camilla en tono de advertencia.

-Oh por favor por quien me tomas-dijo Phyria sin dejar de sonreír.

-Si quieres que sea honesta, diría que eres...-comenzó a decir Camilla cuando un sonido en la computadora de Phyria la alerto.

-Parece que están respondiendo-dijo Phyria en tono tranquilo, Camilla no pudo evitar tensarse un poco-¿Estas lista Camilla?-pregunto Phyria en un ligero tono serio.

-Más que lista Phyria-dijo Camilla con aire seguro, esperando poder mantener su aspecto tranquilo durante toda la llamada.

No paso mucho para que Phyria aceptara la video llamada y en poco tiempo la computadora de Phyria mostrara una imagen que tomo un poco desprevenida a Camilla, en una sala muy parecida a la sala de juntas del castillo, pero con aspecto muy modernizado estaba un grupo de personas que miraban a Phyria de manera alegre y agradecida, Camilla observo a tres mujeres y dos hombres adultos que estaba segura de que rondaban la edad de Phyria y, un niño y una niña de cabellos negros y ojos azules mellizos que le daban la impresión de ser de la edad María o Elise.

A Camilla le fue imposible contener el aliento por unos instantes al conocer por fin... a la familia y los amigos de Phyria...

-¡Phyria!-dijeron emocionados tanto jóvenes como adultos.

-¡Chicos!-dijo Phyria con una alegría que Camilla, no había visto en Phyria... quizás desde que la conoció.

-¡Idiota! ¡Por un momento creí que te olvidarías de esto!-dijo una mujer de muy buenas medidas de cabello liso largo de un color castaño mucho más oscuro que el de Phyria y ojos color miel.

-Helia, ¿Acaso me crees capaz de olvidar esto?, no te atrevas a contestarme-dijo Phyria en un ligero tono de advertencia al final, haciendo que más de uno se riera un poco.

-¡Mira mamá! ¡Es la princesa Camilla!-dijo emocionado el niño jalándole un poco la manga a una mujer de cabello castaños claro corto y ojos azules que, tenía un gran parentesco a Phyria.

-¡Si, es la princesa genial que usa una gran hacha!-dijo también la niña emocionada jalando la otra manga de su madre, a Camilla le fue imposible ocultar una sonrisa de orgullo.

-Niños, creo que lo correcto es que nos presentemos debidamente-dijo uno de los hombres del grupo, era bastante alto, de complexión ligeramente robusta, cabello corto negro y ojos color castaño oscuro.

-Ya que Phyria ha sido un poco lenta al presentarme-comenzó a decir Camilla en un ligero tono juguetón-Extenderé la cortesía primero, como lo han dicho estos adorables niños, soy Camilla, la primera princesa de Nohr, es un gusto y un privilegio conocer por fin a la familia de la invocadora Phyria-dijo Camilla en tono suave y cortes, haciendo una ligera reverencia.

-N-n-no creo que tenga que hacernos una reverencia princesa Camilla-dijo una chica de cabello castaño corto mucho más claro que el de Phyria, ojos de un castaño suave y una complexión que Camilla solo pudo clasificar en rellena o algo rechoncho.

-Pero es algo que deseo hacer-dijo Camilla con una sonrisa gentil-No todos los días se conoce a la familia de la legendaria invocadora-dijo Camilla sin perder su sonrisa y aire amable.

-Sigo sintiendo que todo eso de que Phyria es una invocadora fue pura suerte-dijo la mujer de cabello castaño oscuro en tono burlón-En dado caso, es un placer conocerte princesa Camilla, soy Helia Hernández Ramos, una de las amigas más cercanas de Phyria, de ante mano te ofrezco una disculpa por todos los problemas y daños que provocó o provocara Phyria-dijo Helia con una sonrisa, a Camilla le costó un poco de trabajo contener una suave risa, en especial al ver la expresión fastidiada de Phyria.

-Tía Helia, la tía Phyria no causa problemas-dijo el niño defendiendo a Phyria, Camilla se dio cuenta que esos eran los sobrinos que tanto mencionaba Phyria.

-Así es, ella crea problemas para cada solución-dijo la niña en tono orgulloso.

-Hahaha, definitivamente les enseñe bien a los dos-dijo Phyria sin poder evitar soltar una risa de muy buen humor.

-Creo que eso ya es bastante preocupante-dijo Helia en tono bromista.

-Yo tengo fe en las cosas que le enseño mi querida hermanita-dijo la mujer parecida a Phyria, confirmándole a Camilla que, ella era la hermana mayor de Phyria.

-Además si les enseño su ingenio, entonces estoy segura de que les ayudara a lograr grandes cosas-dijo la mujer de cabello corto en tono alegre.

-Ya que la tía Helia se presentó, ahora es mi turno-dijo el niño con una gran sonrisa-Soy Felipe Torres Rodríguez-dijo Felipe sin perder su ánimo.

-Y yo soy Felicia Torres Rodríguez, soy la hermana mayor de Felipe-dijo Felicia en tono orgulloso.

-¡Solo por dos minutos!-dijo Felipe haciendo un adorable puchero, Camilla ahora entendía porque Phyria hablaba mucho de sus sobrinos, ¡Ellos eran simplemente unas ternuritas!

-No discutan niños, no importa quién sea el mayor, los dos son tan increíblemente adorable tal como me los describió Phyria-dijo Camilla con una sonrisa cálida.

-¿Los presumes a ellos y no a nosotros, qué clase amiga eres Phyria?-dijo Helia con cierto reclamo.

-¿Y tú no los presumirías?-preguntó Phyria con aire retador, pasaron unos segundos antes de Helia contestara.

-Tienes razón, ellos sin duda son mejores que nosotros-dijo Helia en tono seguro.

-No por nada Phyria es la orgullosa tía de estos pequeños-dijo en tono tranquilo y amable el otro hombre del grupo, un hombre de cabello rubio oscuro y ojos verdes.

-Será mejor que continuemos con las presentaciones o nunca acabaremos-dijo la hermana de Phyria en tono gentil-Mi nombre es Teresa Rodríguez de la Luna, es un gusto conocerla princesa Camilla-dijo Teresa en tono cortés y una sonrisa amable.

Al ser la hermana mayor de Phyria, Camilla no le quedaban dudas de que ellas compartían los mismos apellidos, aunque se preguntaba seriamente porque Phyria nunca se animo a revelarlos, repentinamente recordó aquella vez que Phyria se desahogo en la sala recreativa y, le fue imposible no sentir resentimiento por los padres de Phyria que, la habían despojado de su apellido familiar.

A estas alturas, poco sabía de la situación familiar de Phyria... pero de lo que estaba convencida era que, si tenía la oportunidad de encararlos, tendría una muy sería conversación con ellos sobre, las medidas que tomaron contra Phyria por algo tan simple como eran las preferencias de ella.

-Yo soy Elías Torres Pérez, soy el esposo de Teresa y el cuñado de Phyria, es un gusto conocerla-dijo el hombre de cabello negro en tono gentil.

-Es un placer conocerla princesa Camilla, soy Natalie Contreras de la Paz, una de las amigas más cercanas de Phyria-dijo la chica de cabello corto y complexión rellena en tono alegre y dulce.

Agradeciendo infinitamente su autocontrol, Camilla fue capaz de evitar un fuerte resuello al darse cuenta de QUIEN era esa chica, en una conversación que había tenido en privado con Phyria cuando regresaban de Múspell, ella le revelo el nombre de la chica de la que estuvo enamorada toda su vida.

...

Después de todas las veces que pensó como sería la apariencia de la mujer que le había robado el corazón y los suspiros a Phyria... todas esas noches en las que se preguntaba cómo debía ser una mujer tan increíble que logro acaparar por completo los pensamientos de Phyria... no podía creer que esta persona fuera ella...

-Es un gusto conocerla princesa Camilla, mi nombre es José Matías Sánchez Reyes, soy uno de los amigos de Phyria y el prometido de Natalie-dijo el otro chico en tono amable y cortés, Camilla no pudo evitar sentir algunos sentimientos encontrados cuando esa persona se reveló como el prometido del amor de Phyria...

No paso mucho para que le siguiera una charla amena entre los amigos y familiares de Phyria con ellas, eran sin duda un grupo bastante interesante y no le quedaba dudas de que todos ellos genuinamente se preocupaban mucho por Phyria, en especial cuando ellos le confirmaron a Camilla que en todo este año y medio que Phyria estaba viviendo en Askr, esta había sido la primera vez que se comunicaban todos con Phyria y, al juzgar por las expresiones de Phyria y ellos, fue realmente duro para todos no haber podido tener contacto entre ellos.

Camilla en un principio creyó que esa mujer de nombre Natalie no podía ser la persona de la que estaba enamorada Phyria por tanto tiempo, no tenía absolutamente nada en contra de ella, era una chica linda y la charla le confirmo el enorme corazón de oro de esta chica y su gran preocupación por la seguridad de Phyria, pero... no tenía el tipo de cuerpo por el que regularmente Phyria se quedaba embobada.

No fue hasta que se percato en como Phyria observaba a esa mujer que, cualquier duda que albergaba fue completamente aniquilada... devoción... la forma en la que miraba a esa persona era de una completa devoción y cariño que nunca vio en su vida y, por una razón que Camilla no estaba dispuesta admitir... no pudo evitar sentir como su corazón se oprimía de dolor en su pecho...

Esa chica era realmente afortunada de que Phyria la mirara con ese cariño y fervor...

No pasó mucho tiempo para que comenzara a sentir odio hacia el hombre que le arrebato lo más preciado a Phyria, pero cuanto más hablaba y lo conocía, aquel sentimiento fue completamente destruido... Phyria no había bromeado cuando dijo que esa persona era como la versión de Lucius de su mundo, ¡A ese hombre solo le faltaba tener una apariencia femenina para ser una perfecta copia de Lucius!

Esa persona no solo veía a Phyria como una amiga, sino como una hermana a la que estaba dispuesto a buscar sin importar el costo o el tiempo que le llevara encontrarla, pronto se dio cuenta que tanto Natalie y Matías le tenían un profundo y verdadero cariño a Phyria y que, estaban dispuestos a postergar su boda, porque no querían casarse sin que una de las personas que era SU familia más cercana estuviera presente...

A Camilla realmente le costó contener su llanto al ver el genuino cariño que le tenían a Phyria y ahora entendía porque Phyria fue incapaz de separarlos a pesar del amor que le tenía a Natalie... Matías era una gran persona que no solo amaba a Natalie, sino que veía a Phyria como una hermana.

Reconoció que Phyria era una persona mucho más fuerte de lo que había demostrado en todo el tiempo que llevaba conociéndola... solo alguien con esa fuerza de espíritu podía sacrificar su felicidad no solo en pos de la persona que amaba, sino también por la felicidad de alguien que a pesar de no compartir la misma sangre, la quería como si fuera una hermana de la propia...

-Hemos retrasado la boda, nos desviamos de los preparativos y queríamos asegurarnos de darte el tiempo suficiente para que pudieras asistir-dijo Natalie en tono amable-Porque, si podrás asistir a la boda, ¿Verdad?-preguntó Natalie con cierta ilusión y preocupación a partes iguales por la respuesta.

Sin pensarlo, Camilla tomo la mano de Phyria aprovechando que la cámara no mostraba buena parte de sus cuerpos, probó ser una idea acertada, ya que pudo notar un leve temblor en la mano de Phyria, ella le juro que sería su apoyo en toda la conversación y haría lo que fuera para aliviar un poco de la carga emocional que era para Phyria esa situación.

-Puedes darlo por hecho-dijo Phyria con una sonrisa sincera-Sin importar lo que pase, me las ingeniare para llegar ahí sin falta-dijo Phyria sin perder su sinceridad.

-Créeme que no podría casarme sin tener a mi mejor amiga y hermana a mi lado-dijo Natalie en tono cálido y dulce, Camilla hizo en un esfuerzo por no pensar en el impacto de esas palabras en Phyria...

Un rato después la llamada termino, con la promesa de repetirlo en otra ocasión y que Phyria, les presentara a toda la orden de héroes de Askr, Phyria dijo que lo discutiría con Anna para tener su autorización y, aunque Camilla no entendía porque necesitaría su permiso, decidió que era un tema que investigaría en otro momento.

Pasaron un rato bastante considerable en el que la llamada ya había terminado, pero Phyria se negó a hablar o tan siquiera moverse de su posición, solo se quedo sentada sin atreverse a soltar la mano de Camilla en todo ese tiempo, Camilla espero pacientemente hasta que Phyria finalmente hablo.

-Camilla, de verdad te agradezco por haberme acompañado, no estoy segura si lo hubiera hecho bien sola-dijo Phyria en tono agradecido.

-Te había dicho que sin importar que situación fuera, estaría apoyándote en todo lo que necesitaras Phyria-dijo Camilla en tono suave y dulce.

-Y créeme que no podría estar más agradecida de ello-dijo Phyria con una leve sonrisa, paso un lapso de tiempo un poco largo antes de que Camilla se animara a hablar.

-Phyria, ¿De verdad te encuentras bien?-preguntó Camilla en tono preocupado-Se que no fue fácil para ti todo esto y, sabes que si necesitas de alguien con quien hablar sobre ello, estoy más que dispuesta para ayudarte-dijo Camilla con cierta firmeza.

-Estaré bien-dijo finalmente Phyria-Creo que lo he tomado... mucho mejor de lo que creía que lo haría-dijo Phyria tratando de sonar tranquila-Creo que ahora necesito un rato a solas para pensar en algunas cosas-dijo Phyria en tono algo apagado, antes de ponerse de pie y soltar la mano de Camilla.

-¿A dónde iras?-preguntó Camilla en tono preocupado, sintiendo la ausencia de la cálida mano de Phyria.

-Solo caminare por las praderas cercanas al castillo, de verdad necesito despejar la mente-dijo Phyria tratando de restarle importancia a su estado, lo último que quería era seguir preocupando a Camilla con sus problemas.

Camilla se quedo en la silenciosa habitación luego de que Phyria se fuera, instintivamente coloco la mano que sostuvo todo ese tiempo la mano de Phyria justo en el corazón, percibiendo la calidez que Phyria dejó en ella y... preguntándose seriamente, si de verdad podía hacer algo para calmar el dolor que Phyria debía llevar en esos momentos...