Apoyo de Romance (Camilla/Phyria)
Si había algo de lo que Phyria nunca se cansaba, era contemplar la hermosa puesta de sol desde las praderas cercanas al imponente castillo de Askr, los bellos colores tornasol que se plasmaban en el enorme cielo, anunciando la llegada de la noche, era un momento no solo mágico, sino también de calma que sin falla, ayudaba a Phyria a despejar su mente incluso en los más terribles dilemas.
Era una lástima que por primera vez, la hermosa puesta no hizo nada más que acrecentar cierta melancolía en Phyria... era algo vergonzoso y hasta cierto punto ridículo que, a pesar de haberlo aceptado, de mentalizarse durante varios días y jurarse a sí misma que solo sentiría alegría por Natalie... aun le costara trabajo separarse del todo de eso...
Siempre escucho que el primer amor era muy difícil de olvidar... pero nunca pensó que aun después de todo y, haber llegado hasta cierto punto a un nuevo camino que, a pesar de ser incluso más incierto que el anterior, al menos le brindaba una oportunidad para sentir lo que era ser correspondido de verdad, no fuera capaz de liberar su corazón por completo de aquel sentimiento.
Phyria suspiro con genuina frustración y cansancio, parecía que su tan ansiada aceptación, aun se reía en su cara, la insultaba y luego huía unos doscientos kilómetros más que obligaría a Phyria a recorrer, solo para repetir el mismo proceso... pero no antes de darle una patada en la entrepierna y escupirle en la cara antes de huir... a estas alturas, Phyria no estaba segura si realmente alguien en alguna parte de arriba o un plano por encima de lo terrenal, disfrutaba torturándola así o simplemente se odiaba demasiado a si misma...
Suspiro mientras un viento algo fresco revolvía un poco sus cabellos, esperando que la suave brisa se llevara sus problemas, a pesar de estar más distraída que de costumbre, eso no evito que escuchara unos pasos a la lejanía y, aunque se estaba arriesgando a equivocarse y luego tener que explicar avergonzada su respuesta, decidió arriesgarse a hablar.
-Sabes Camilla, no esperaba que vinieras hasta aquí caminando, creí que vendrías sobre el lomo de Marzia-dijo Phyria en tono tranquilo, rezando en el fondo no haber metido la pata más que de costumbre.
-Que puedo decir cariño, Marzia merece tener días libres en las que puede ir a estirar sus alas tanto como desee-dijo Camilla en tono tranquilo sentándose a lado de Phyria.
-Eso explica porque decidiste estirar tus piernas-dijo Phyria con una ligera sonrisa mirando a Camilla, agradeciendo no haberse equivocado.
-Lo dices como si no fuera capaz de realizar esta tarea a pie-dijo Camilla con una ligera sonrisa.
-No tanto así, pero hubiera sido genial regresar al castillo volando-dijo Phyria soltando un suspiro cansado.
-¿Ahora quién es la holgazana?-preguntó Camilla con cierto aire divertido.
-Te recuerdo que tienes enfrente a una persona que puede dormir diecisiete horas seguidas por gusto, aunque técnicamente ya rompí ese record la vez que estuve en coma en Múspell-dijo Phyria en tono pensativo.
-¿Cómo puedes tomarte eso con tanto humor?-dijo Camilla soltando un suspiro preocupado.
-Si no lo hago, va acabar afectándome, así que lo mejor será restarle importancia tan rápido como me sea posible-dijo Phyria en tono seguro.
-Para nuestros compañeros y yo, no fue algo sin importancia-dijo Camilla en tono serio.
-Lo sé, precisamente por eso trato de no hacer un drama con eso, todos estamos bastante afectados y además, el tipo que me hizo eso ya está bien muerto-dijo Phyria en tono tranquilo.
-Aunque sigo creyendo que los príncipes de Nilf fueron muy suaves con él-dijo Camilla en tono oscuro, provocándole un ligero escalofrió a Phyria.
-Torturarlo por días, le daría la posibilidad de escapar y regresar más fuerte, no podíamos correr ese riesgo-dijo Phyria en tono seguro.
-Supongo que tienes razón-dijo Camilla soltando un suspiro, llevándose con él los sentimientos negativos al recordar a ese miserable insecto.
Pasó un largo rato en que las dos mantenía su atención en el hermoso atardecer, antes de que Camilla volviera hablar.
-¿Cómo te sientes?-preguntó Camilla en tono suave, quizás fue demasiado directa, pero a estas alturas no era buena idea seguirle dando vueltas al asunto.
-Rara-dijo Phyria en tono tranquilo.
-¿A qué te refieres?-preguntó Camilla muy confundida.
-Bueno... no sé cómo explicarlo-dijo Phyria ligeramente apenada.
-Sabes que no me burlare sin importar que tan ridículo sea-dijo Camilla con una sonrisa, esperando que eso le inspirara la confianza necesaria para hablar.
-Bien, pero te advierto que esto es increíblemente estúpido-dijo Phyria soltando un suspiro cansado-Es que, me siento algo mal y a la vez no, aun me cuesta trabajo verlos así pero no tanto como antes-dijo Phyria bastante confundida-Increíblemente no me sentí tan mal como antes, pero no lo suficiente para conseguir mi ansiada aceptación-dijo Phyria soltando un suspiro frustrado.
-El primer amor nunca es fácil de olvidar Phyria-dijo Camilla en tono compresivo.
-Lo sé, pero... siento que estoy tan cerca de por fin ser completamente feliz por ella y seguir mi nuevo camino... pero sigue habiendo ese algo que no me deja despegarme por completo-dijo Phyria con cierta tristeza, Camilla la miro a los ojos antes de hablar.
-Phyria se sincera conmigo, ¿Qué te motivo a buscar la aceptación de todo este asunto?-preguntó Camilla en tono firme con pequeños dejes de suplica, Phyria se mantuvo en silencio un rato largo antes de hablar.
-Creo que... simplemente me canse de estar en ese miserable hoyo-dijo Phyria, sintiendo que era la respuesta más sincera que había dicho, tomando por sorpresa a Camilla-Ella es realmente feliz y Matías es una gran persona que se que la cuidara con su vida y... a pesar de todos mis errores, creo que también tengo algo de derecho a buscar mi propia felicidad-dijo Phyria bajando la mirada.
-La tienes-dijo Camilla en tono seguro, tomando una de las manos a Phyria, ganándose su atención-Aunque no lo creas, tienes derecho a buscar esa felicidad y, aun si el camino hacia ella es realmente difícil, siempre podrás contar con mi apoyo incondicional sin importar lo que suceda-dijo Camilla en tono cálido y sincero, mostrando su hermosa sonrisa, Phyria no pudo evitar sonrojarse al verla.
-Gracias-dijo tímidamente Phyria, antes de regresar a contemplar el atardecer junto con Camilla.
La atmosfera se lleno de un silencio agradable mientras el sol poco a poco se ocultaba dando paso a la noche, no sabía si era el ambiente o el placentero silencio, pero algo le llevo a Phyria a sincerase.
-Sabes, hay un motivo muy importante por el que estoy segura, me ha dado la fortaleza de buscar este nuevo camino-dijo Phyria en tono suave.
-¿Puedo saber cuál es ese motivo?-preguntó Camilla con una sonrisa, mirando a Phyria.
-Que a pesar de todo, parece que mi corazón está comenzando a amar genuinamente a alguien más-dijo Phyria en tono sincero, mirando a Camilla a los ojos algo sonrojada.
Camilla por primera vez en mucho tiempo se había quedado sin palabras, en otro momento aquellas palabras hubieran significado un severo golpe a su corazón... sin embargo en esta ocasión... algo en la mirada sincera de Phyria y... en aquel adorable sonrojo que portaba en su rostro, logró hacer que su corazón latiera con cierta antelación... acaso Phyria...
-Ya es de noche-dijo Phyria en tono tranquilo, regresando la mente de Camilla al presente, sorprendiéndose de que en efecto, parecía que el atardecer había concluido hacia varios minutos-Será mejor que volvamos al castillo-dijo Phyria sin perder la calma antes de ponerse de pie y extenderle su mano a Camilla para ayudarla, ella con una sonrisa la acepto.
-Parece que nos llevara algo de tiempo regresar al castillo-dijo Camilla en tono dulce sin atreverse a soltar la mano de Phyria, sonriendo al darse cuenta que Phyria tampoco estaba dispuesta a soltarla.
-Esto es malo... se suponía que nosotras ayudaríamos en la cena de hoy-dijo Phyria en un fingido tono preocupado y una gran sonrisa.
-No creo que haya algún problema por un ligero retraso-dijo Camilla en tono tranquilo, mientras avanza rumbo al castillo junto con Phyria.
-No nos salvaremos de un discurso-regaño de Catria y Maribelle por ser tan "informales"-dijo Phyria en tono algo cansado.
-No te preocupes cariño, ya se me ocurrirá en alguna excusa justa para evitar ese escenario-dijo Camilla en tono alegre.
-Eso espero, la última vez fácil perdí como quince minutos de mi vida en eso-dijo Phyria con una sonrisa cansada.
Bajo el inmenso cielo estrellado de Askr, Camilla y Phyria regresaban al castillo a pasó tranquilo, sin perder aquella alegría mientras conversaban, en todo el trayecto que les llevo hasta llegar a la cocina y sufrir un reprimenda de sus compañeras, ninguna de la dos fue capaz de soltarse la manos, siendo incapaces de separarse de la calidez de esta.
