Rostros conocidos
Luego de las semanas de descanso, la mayoría de los héroes estaban deseosos por regresar a la rutina de combates en diferentes áreas para ayudar a Phyria a conseguir los preciados orbes y con ellos, engrosar más las filas de la orden de Askr para poner fin a la guerra contra Embla, a pesar de eso a muchos les extraño que comenzaran con una reunión en la sala principal del castillo, suponían que era para explicarles con detalle a los nuevos miembros, como se hacían las cosas en Askr.
-Esto es aburrido-dijo Helbindi en tono cansado-¿No se suponía que deberíamos estar aplastando soldados de Embla?-termino de decir con cierto fastidio.
-No podemos arrojarnos al combate de manera precipitada, en especial porque debemos retomar el ritmo que teníamos antes de partir a la guerra contra Múspell-dijo Lucius en tono tranquilo.
-Además, la comandante Anna y Phyria dijeron que tenían algo urgente que tratar con nosotros-dijo Alfonse en tono algo preocupado.
-Francamente, no sé que esperar cuando esas dos están involucradas-dijo Michalis soltando un suspiro cansado.
-Espero que no sean más "vacaciones", necesito poner a prueba las habilidades que he aprendido de mi maestra Lyn en un combate real-dijo Mia con cierta emoción.
-Sabes que no tienes que llamarme de manera tan formal Mia-dijo Lyn algo avergonzada.
-De todas maneras, estoy segura de que serán grandes noticias-dijo Sharena en tono animado.
-Estoy de acuerdo con Sharena, quizás descubrieron algo importante o un evento más tranquilo en el que podamos participar-dijo Fjorm en tono amable.
-O en una manera en que nos harán pagar la deuda que nos hizo contraer Setsuna en su misión para conseguir provisiones-dijo Catria en tono cansado, solo a Setsuna se le podía ocurrir gastar más de lo que tenía...
-Marzia y yo teníamos mucha hambre-dijo Setsuna en tono tranquilo que solo irrito más a Catria.
-¡No les costaba nada contenerse un poco!-dijo Catria con cierta indignación.
-Basta, acepte pagar los gastos extra con mi dinero, así que no debería haber más problemas con ese tema-dijo Camilla en tono algo serio cortando la conversación.
-Además Anna y yo llegamos a un arreglo con el dueño del restaurante, la deuda ya no es un problema-dijo Gunnthrá tratando calmar a Camilla y Catria.
-La cuestión aquí princesa Camilla, no son los gastos, sino la pobre imagen con la que Setsuna nos represento con el pueblo de Askr-dijo Maribelle mediando la situación.
-Siendo justos Maribelle, ni siquiera en nuestro mundo dábamos buena imagen-dijo Katarina en tono seguro, molestando a Maribelle.
-Katarina tiene razón, en especial cuando algunos de ustedes bebían de más en los bares-dijo Tharja en tono aburrido.
-Eso no es excusa para seguir cometiendo los mismos errores-dijo Maribelle en tono duro.
-Además, no dábamos tan mala imagen-dijo Chrom un poco a la defensiva.
-Acéptalo hermano, nunca hemos sido precisamente los héroes virtuosos de los cuentos-dijo Lissa soltando un suspiro cansado.
-Phyria dice que la marca de un gran héroe son sus defectos, así que no tienen nada de que avergonzarse-dijo Menja en tono firme.
-No estoy tan segura de la veracidad de esas palabras-dijo Ayra soltando un suspiro.
-Además, Phyria saco eso de Hora de Aventuras-dijo Verónica en tono aburrido.
-¿De dónde?-pregunto muy confundida Minerva a María.
-De uno de los programas que ve Phyria-dijo María en tono tranquilo.
-¡Ya estoy cansado de tanto parloteo!-grito Helbindi desesperado-¿¡Vamos a salir a destrozar traseros emblianos o no!?-continuo Helbindi enojado.
-Tranquilo hombre, créeme aun no estás del todo listo para las cosas que veras aquí tarde o temprano-dijo Rebecca en tono aburrido.
-Y además, eso es una constante aquí, así que te recomiendo que te vayas acostumbrando-dijo Nino en tono tranquilo, Helbindi se limito a refunfuñar.
Justo en ese instante Phyria entró a la sala junto con Anna y, al juzgar por las sonrisas cómplices que tenían, nadie sabía si tomarlo como una buena o mala señal...
-Chicos lamento la espera, pero Anna y yo les tenemos una gran noticia-dijo Phyria en tono tranquilo sin dejar de sonreír.
-¿¡Aceptaran la propuesta anónima de desayuno, comida y cena de postres!?-preguntaron Elise, Fae e Ylgr emocionadas.
-¿Aceptaron la iniciativa del curso de: Buenos modales para héroes de la justicia?-preguntó igual de animada L´Arachel.
-O una tercera opción ridícula que a nadie se le ha ocurrido mencionar-dijo Tharja sin mucho ánimo.
-Ninguna de esas, pero que siguen siendo buenas noticias a fin de cuentas-dijo Phyria con una sonrisa.
-Espero que valga la pena toda la espera-dijo Leo soltando un suspiro.
-Al menos no fue un retraso de tres horas como en aquella reunión-dijo María en tono divertido.
-Créanme que vale más que la pena-dijo Phyria en tono seguro.
-Bueno no nos tengas en suspenso y dinos que es Phyria-dijo Serra con cierto aire demandante.
-Creo que esto le corresponde decirlo Anna-dijo Phyria en tono divertido, provocando que más de uno soltara un ruido exasperado.
-Tranquilos, será rápido-comenzó a decir Anna en tono divertido-Bien como todos recordaran, en nuestra aventura por las tierras de Nilf y Múspell, logramos conseguir unos buenos tratados de paz y alianza mutua entre los tres reinos-dijo Anna en tono más formal.
-Todo lo recordamos comandante Anna, algunos de nosotros firmamos como testigos de varios de esos tratados-dijo Ishtar en tono educado y tranquilo.
-Bien, debido a nuestra nueva alianza y al código de la realeza de cierto lugar, han decidido enviarnos a dos poderosos guerreros para ayudarnos en nuestra lucha por lograr la paz del reino, como forma de pagar la deuda que tienen hacia nosotros-termino de decir Anna.
-Pero ellos no nos deben nada-dijo Sharena algo mortifica.
-El acuerdo fue bastante claro cuando lo firmamos en el castillo de Múspell, no necesitan ofrecernos algún dote como compensación por lo sucedido-dijo Alfonse también preocupado.
-Lo sabemos Alfonse, pero esto tiene que ver más con el honor de la familia real de Múspell y un juramento que le hicieron a su dios-dijo Phyria en tono tranquilo.
-Jurar ante el dios de tu nación no es algo que se deba tomar a la ligera-menciono Gunnthrá algo preocupada.
-En especial si resulta ser uno que te puede calcinar vivo-dijo Lene soltando un suspiro.
-Pero que guerreros les pueden ofrecer, ya tienen al mejor de todo el ejercito de Múspell a su servicio-dijo Helbindi en tono seguro.
-Me alegra saber que tu humildad siga intacta como siempre hermano-dijo Menja con cierta burla.
-No quiero escucharla de una enana que ni siquiera puede sostener un hacha pequeña-dijo Helbindi molesto.
-No necesito blandir un arma como la tuya para ser fuerte-dijo Menja en tono retador.
-Tranquilos, no necesitan pelear por esto-dijo Lilina tratando de calmarlos.
-Además, no deberíamos interrumpir el importante aviso de la tía Phyria y Anna-dijo Gwendolyn en tono seguro.
-Serviría que fueran claros sobre a quienes exactamente nos enviaron-dijo Lucina en tono cansado.
-Bien ya que todo el mundo anda muy quejica, será mejor presentarlos-dijo Phyria sin dejar de sonreír-Ya pueden pasar-dijo Phyria en tono animado mirando hacia la puerta.
La sala quedo en silencio cuando dos figuras extremadamente conocidas para todos cruzaron el umbral de la puerta, ninguno de los presentes entendían lo que estaba pasando y mucho menos comprendían que estaban haciendo ellas aquí, de lo único que estaban seguros era que, algo debió de pasar para que estuvieran buscando refugio en Askr.
-Es un gusto verlos a todos nuevamente-dijo Laegjarn en tono gentil y alegre.
-Es un placer verlos de nuevo-dijo Laevatein en tono neutro.
-¿¡Pero qué mierdas hacen este par aquí!?-preguntó Helbindi muy sorprendido.
-Pudiste haber preguntado de manera más cortés-dijo Menja molesta antes de darle un golpecito a su hermano en el brazo que, todos estaban seguros que ni siquiera lo sintió...
-¿¡Múspell está en problemas!?-preguntó Sharena asustada, ¡No podía ser que el reino estuviera en crisis luego de todo el esfuerzo conjunto!
-No, tranquila Sharena-dijo Laegjarn tratando de calmar a Sharena y, lo que probablemente la mayoría estaban pensando en ese momento.
-Vinimos a pagar nuestra deuda de honor hacia ustedes-dijo Laevatein con cierta formalidad.
-Creí que habíamos llegado a un acuerdo en el que no se tenía ninguna deuda pendiente entre las tres naciones-dijo Gunnthrá algo preocupada.
-Esto va un poco más allá de eso-dijo Laegjarn en tono tranquilo-Como nueva reina de Múspell, tengo que honrar las antiguas tradiciones de mi nación, por esa razón ya que hemos logrado estabilizar la situación del reino, hemos decidido que es hora de pagar con nuestras espadas la deuda de honor que tenemos con el pueblo de Askr-dijo Laegjarn en tono firme pero amable.
-Me suena a una excusa para escapar de tus deberes reales-dijo Helbindi en tono inquisitivo.
-Cuida tu impertinente lengua Helbindi, o yo te la cortare-dijo Laevatein en tono frio apuntándole con su espada, Laegjarn casi de inmediato bajo su espada y comenzó a calmar a su hermana menor.
-Hermano, por eso no consigues citas, eres muy majadero-dijo Menja en tono cansado.
-De hecho, Feh estará viajando a Múspell con cierta frecuencia para que Laegjarn, no desatienda sus deberes reales mientras esté aquí-dijo Anna en tono tranquilo.
-¿Podrás con el esfuerzo Feh?-preguntó Florina en tono preocupado.
-¡Por supuesto que sí!-dijo Feh en tono alegre-No por nada soy el búho mensajero de la orden de Askr-dijo Feh en tono orgulloso.
-Vaya Feh, eres bastante fuerte-dijo Fae en tono emocionado, quizás Feh podría enseñarle a volar más lejos sin cansarse.
-Sin duda podrías aprender un par de cosas de Laegjarn hermano-dijo Lissa con una sonrisa divertida.
-N-no es como si pudiera traerme mis deberes aquí Lissa-dijo Chrom ligeramente a la defensiva.
-Bueno chicos, ya que están todos informados y que tenemos a dos nuevas aliadas, será mejor que se preparen, porque tendremos que esforzarnos mucho y para los nuevos, tendrán que probar su valor en la Torre de Practica-dijo Phyria en tono animado.
La reunión se paso entre conversaciones sobre como retomarían la rutina de entrenamiento, los deberes que debían cumplir al día y la semana e informarle a los nuevos como sería su adiestramientos en la famosa Torre de Practica y, a pesar de que quedo claro para todos que tendrían que esforzarse para retomar la rutina, sabían que con sus nuevos aliados, sin duda aquella carga se sentía mucho más ligera que antes.
