Veterana y novata

Luego de la maratón que había tenido el día anterior con Ayra, Phyria decidió que su ultimo día de descanso lo utilizaría para sí misma, quería relajarse un poco jugando alguno de sus juegos, ver alguna serie, película o quizás hacer otra video llamada con Helia para ver cómo estaban las cosas, prácticamente desde la última donde presentó a Camilla, todos los fines de semana ella hablaba por lo menos una vez con alguien de su hogar y, aunque aun le costaba trabajo hablar con Natalie, al menos ya estaba mejorando en ese aspecto.

Decidió que si quería descansar y procrastinar bien, debía ir por algunos suministros en la despensa, se dirigió a paso tranquilo hacia la cocina del castillo cuando lo que le pareció un tumulto llamó su atención, Phyria suspiro dirigiéndose hacia donde escuchaba el ruido, esperando que no fuera algo grave que la acabara enviando a la enfermería.

Cuando se acerco lo suficiente, se dio cuento de que quien estaría una temporada en la enfermería sería otra persona, en especial porque por la manera en la que Soleil estaba retando la paciencia de Ayra, no le sorprendía que pronto Soleil gritara por ayuda en cualquier momento...

-Acaso no has entendido o realmente tienes graves problemas para escuchar-dijo Ayra en tono duro y seco-No estoy interesada en ir al tomar el té, ni hoy ni mañana o cualquier día de la semana-dijo Ayra en tono molesto.

-Si quieres podemos programarlo en el mes que viene-dijo Soleil sin perder su confianza y sonrisa... Phyria no podía creer que Soleil aun no se hubiera dado cuenta de lo peligrosamente cerca que estaba la mano de Ayra de su espada...

-¿Qué necesito hacer para que te marches de una buena vez?-dijo Ayra irritada, esa niña era mucho más irritante que Lex...

-Aceptarme una cita para que me dé la oportunidad de mostrarle mi galantería-dijo Soleil guiñándole el ojo.

-No quiero tener que callarte con mi espada-dijo Ayra en tono muy serio, esperando que eso hiciera huir a esa mocosa de una buena vez.

-¿Y porque mejor no me callas a besos?-dijo Soleil en tono coqueto y tomando las manos de Ayra... Phyria se dio cuenta de que Soleil estaba seriamente tratando de robarle el título de lesbiana inútil que le dio Helia hace muchos años...

Phyria no fue capaz de reaccionar a tiempo, principalmente por el miedo que tenía de salir cortada bajo la espada de Ayra, pero al menos logro intervenir antes de que Ayra pasara de usar los golpes a usar la espada.

Luego de una muy difícil negociación en la que estaba segura que si dejaba de cubrir por un instante el cuerpo casi hecho puré de Soleil, Ayra terminaría el trabajo que inicio con su espada, logró por fin convencerla para que se fuera con la promesa de que ella trataría de controlar los... impulsos hormonales de Soleil.

Phyria decidió llevar a la maltrecha Soleil a su cuarto para curar sus golpes en lo que encontraban a un curandero, no paso mucho para que las dos comenzaran una conversación por lo sucedido.

-Sabes, hay maneras de suicidarse más piadosas que esa-dijo Phyria en tono cansado, luego de ponerle un último parche en la mejilla a Soleil.

-Vamos, estoy segura que bajo ese aspecto duro, se encuentra una doncella de dulce y tierno corazón-dijo Soleil en tono seguro y sin dejar de sonreír pese al dolor que sentía en su cara.

-¿Segura que el cuerpo de Ayra no tuvo nada que ver? ¿No fue por sus sexys piernas, sus pechos de buen tamaño y ese hermoso rostro lo que te motivo en primer lugar?-preguntó Phyria en tono ligeramente serio.

-Bueno... no negare que en parte eso tuvo que ver-dijo Soleil visiblemente sonrojada-Pero le aseguro que no es lo único por lo que la he cortejado-dijo Soleil ligeramente nerviosa, era raro encontrar a otra chica que tuviera la misma afición que ella para hablar.

-Soleil, no te negare que hay muchas, pero muchas chicas muy hermosas, tiernas y sexys aquí-dijo Phyria en tono más tranquilo-Pero no por eso vas estar coqueteando con una y otra-termino de decir en tono algo firme.

-No es que pensara ir de flor en flor-dijo Soleil algo avergonzada, discutirlo con alguien con la aparentemente experiencia y sabiduría de Phyria, la hacía sentir algo expuesta-Pero realmente quiero conocerlas bien a todas-dijo Soleil en tono seguro.

-Soleil no te pediré que cambies tu personalidad o tu forma de ser, pero sí que intentes moderarte con esas cosas, Ayra te dio todas las señales para que la dejaras por la paz y tu continuaste-dijo Phyria en tono reprobatorio.

-¡Es que su belleza me cegó demasiado!-dijo Soleil apenada-¿Cómo puedes estar rodeada de tantas bellezas sin hacer nada así?-preguntó Soleil con cierta suplica.

-Bueno, siendo sincera al principio no dejaba de verles el pecho o el trasero, y hubo una ocasión en la que estuve a nada de tocarle el pecho a Camilla si no hubiera agarrado con fuerza mi mano-dijo Phyria soltando un suspiro, sorprendiendo un poco a Soleil-Pero luego de todo lo que hemos vivido y pasado, sería incapaz de hacerles algo que ellas no quisieran, nunca dejare de pensar que son chicas atractivas, pero eso solo es una parte de ellas-continuo Phyria su discurso.

-Ellas no solo son hermosas, son inteligentes, talentosas, capaces y muy valientes, son personas excepcionales que merecen ser tratadas con el respeto y no como simples objetos de buen gusto-dijo Phyria en tono decidido y serio.

Soleil no pudo evitar admirar a la persona que tenía enfrente, ella tenía razón al decir que esas doncellas se merecían todo su respeto y admiración y que, realmente había cometido un terrible error al presionar tanto a la señorita Ayra.

-Yo... de verdad quiero conocerlas a todas-dijo Soleil algo tímida-Quizás deba tratar de cambiar mi forma de ser para ser, un poco más agradable para ellas-dijo Soleil en tono algo cansado.

-Soleil como te dije no necesitas cambiar-dijo Phyria en tono comprensivo-No puedes cambiar tu forma de ser solo para agradarle a la gente porque eso no está bien, pero si puedes saber cuándo controlarte para no incomodar a las demás, pero sobre todo, no presionar cuando una de ellas evidentemente puede cortarte el trasero en dos-dijo Phyria en tono divertido.

-Que puedo decir, no hay nada más sexy que una mujer que puede patearte el trasero-dijo Soleil con una sonrisa.

-Ha, de eso no hay duda pequeña-dijo Phyria en tono alegre, antes de alborotar un poco el cabello de Soleil de manera juguetona.

Amabas chicas no pudieron evitar reírse por el asunto y continuar hablando sobre el tema, llegando hablar durante horas sobre algunas experiencias sobre el asunto y su tipo de chica ideal, mientras más pasaba el tiempo Soleil no podía estar más feliz de haber encontrado a una confidente que pudiera entenderla tan bien y... hasta cierto sentido, alguien que podría buscar apoyo como si fuera una hermana mayor.