Sora volvió a la realidad, siguiendo a su amigo con la mirada, viendo como se acercaba hacia donde estaban Yamato y su hermano, seguramente teniendo alguna conversación sin sentido alguno.
- No sabe si se lo va a decir a todo el mundo a la vez o… si aprovechar a decírselo a algunos más personalmente – dijo Koemi, quedándose mirando también hacia donde ella.
- Se van a alegrar todos de él lo haga como lo haga…
- Ya, pero hay casos y casos – se giró hacia la pelirroja-. Contigo si no te lo cuenta antes de lo que él esperaba explota… Y creo que al final se lo ha dicho también a su hermana de la que se lo decía a sus padres. Así que… Hay casos y casos – repitió.
- ¿Lo dices por el matrimonio a cuatro que nos tenemos montado? – se echó a reír, girándose del todo hacia ella-. Yo no le he dicho nada a Yamato. Es más, le dije a Taichi que era todo suyo para darle la noticia, así que… - se encogió de hombros- él verá cómo lo quiere hacer.
Conociéndolo como lo conocía, lo creía perfectamente capaz de soltar la bomba de golpe sin que nadie lo viera venir. No por querer hacerlo para reírse de la cara de susto de los demás, sino porque era incapaz de aguantarse las ganas de hacerlo y acababa haciéndolo de la forma más imprevista posible. Aquella noche se habían reunido para cenar en un restaurante que solían frecuentar, esperando todavía por los últimos rezagados y estaban disfrutando del buen clima para poder estar en la terraza tranquilamente. Sora giró la cabeza hacia Koemi de nuevo.
- ¿Y tú qué tal lo llevas?
- ¿Cómo lo voy a llevar? ¿Tú sabes lo sumamente ilusionado que está con el tema? Hacía tiempo que no lo veía con tantos ánimos para nada… Y mira que estamos hablando de quién estamos hablando.
- Ya… - sin duda sabía de quién estaba hablando-. Te juro que me dices esto mismo hace veinte años y no me lo creo de ninguna de las maneras. Pero mira… No me lo puedo imaginar haciendo otra cosa ahora mismo…
- Sora, yo lo conozco desde hace muchos menos, y me lo llegas a decir cuando intentaba fingir seriedad en el primero buffet donde coincidimos… Y necesito que me lo expliques con una pizarrita…
Se echó a reír automáticamente por sus palabras sabiendo que tenía toda la razón y que no hacía falta que lo conociera desde hacía tanto tiempo como ella para saber cómo estaban las cosas. Se quedó distraída mirando hacia Koemi, observándola de forma poco disimulada, pensando en que, sin duda, había sido la mejor opción que podría haber encontrado Taichi para él.
- Tengo hambre… - dijo volviendo de nuevo a la realidad-. ¿Vamos a ver si ya ha llegado más gente?
Yamato se quedó mirando hacia Taichi, notándolo extraño desde que habían llegado, aprovechando un momento en el que Takeru se había ido a buscar a Hikari para dejarse de sutilezas para poder observarlo más detenidamente.
- No estaréis esperando otro miniterremoto, ¿verdad? – soltó de golpe.
- ¿Qué dices? – giró el cuello tan rápido que estaba seguro de que lo había escuchado crujir-. ¿A qué ha venido esto?
- A que tienes cara de querer decir algo y que nos has reunido a todos… ¿tengo que recordarte la última vez que hiciste algo así? Yo no te vi la cara porque llegué tarde, pero seguro que tenías una parecida…
Chasqueó la lengua, girando la cabeza para ignorarlo unos segundos, viendo entonces que se estaba acercando hacia ellos las otras dos, no teniendo tiempo a poder decir nada antes de que Yamato se dirigiera automáticamente a Koemi.
- Dime por favor que la cosa no va de que ha conseguido engañarte para lo de tener vosotros también una niña…
- Oye, a mí si me pone por escrito que nos sale igual de tranquilita que una que yo me sé yo le dejo tener las niñas que quiera. Pero mira, no sé yo si mis nervios pueden con otro Yagami en este mundo… - divertida por la salida de Yamato.
Escuchando a la pelirroja reírse, la sintió colocarse a su lado, quedándose apoyada contra él en vez de en la barandilla como había estado hasta entonces, aprovechando para rodear su cintura con el brazo.
- Tú sabes algo, ¿a que sí? – el rubio giró la cabeza hacia ella.
- ¿Yo? ¿Por qué iba a saber yo algo? – no se molestó tan siquiera en disimular. Divertida, cruzó una mirada con la otra pareja antes de levantar la cabeza hacia el rubio-. Ya te enterarás…
- Osea, que de los cuatro soy el único que no lo sabe, voy a sentirme excluido…
- Deja de protestar, ya te enterarás. Pero no, no estamos esperando otro miniterremoto – dijo Taichi usando sus mismas palabras-. Tranquilo, puedes seguir muriéndote de envidia por otros frentes, no te voy a hacer de rabiar yo también.
Yamato arqueó una ceja, sorprendido por el comentario que acababa de recibir en forma de puñal, no esperándolo. No tardó mucho en empezar a negar con la cabeza y a reírse suavemente por lo bajo.
- Idiota…
No había dejado de vigilar a su amigo desde que se habían sentado a cenar, dejándolo un poco de lado cuando había llegado la comida que habían tenido, centrándose entonces en la cena. Sonrió al ver como Sora le robaba algo del plato, escuchándola decir algo sobre que quería probarlo también, apartando el brazo para dejarle mejor acceso.
- Eso, para tu información, ha aprendido Aiko a hacerlo por tu culpa – le dijo, escuchándola reírse por lo bajo a modo de respuesta.
- Oye, ¿vosotros dos no os cansáis de ser pegajosos? – dijo Mimi, la cual se había quedado sentada frente a ellos.
- ¿Algún problema? No es mi culpa que tú tengas al pobre Koushiro aterrorizado…
- ¿Tienes gana de guerra? Porque creía que ya tenías bastante idea de con quien te estabas metiendo…
- Por eso mismo – sonrió a la castaña-. ¿No tuviste bastante el otro día?
- Oye, y yo no estoy aterrorizado – dijo finalmente Koushiro, habiendo estado ocupado tragando todavía-. Yo simplemente le tengo aprecio a mi integridad… Así que no me metas en el problema que estoy muy entretenido cenando.
- Tenemos al médico en la mesa, yo creo que podemos salir todos de una pieza – dijo la pelirroja, entretenida, mirando hacia Jou, el cual no estaba pendiente de la conversación y no se enteró de la referencia.
Riéndose por ello, simplemente se limitó a continuar cenando, escuchando así lo que estaban hablando los demás todavía, lanzando una mirada hacia Taichi, encontrándoselo mirando hacia la nada, todavía con la cena a medias.
- Ya tiene que ser grave lo que nos tenga que decir para que no se haya terminado su cena – dijo Yamato dándose cuenta de hacia dónde estaba mirando -. Supongo que serán buenas noticias, ¿no?
- Sí, tranquilo. No hay nada de lo que preocuparse – asintió-. Si es que estoy segura de que tampoco me lo quería contar a mí. Pero era eso o explotar – explicó, dando por terminada su cena.
- ¿No vas a comer más? Qué raro… No sé qué me parece más preocupante. Si lo tuyo o lo de aquel…
- Yo estoy haciendo sitio para el postre, que parece mentira que te lo tenga que explicar siempre…
- ¿Para el tuyo?
- Para el de los dos…
- Lo que yo os diga, si es que vaya par de pegajosos. Si al final hubiera sido mejor que vosotros dos siguierais juntos desde siempre a ver si ahora estabais más tranquilitos porque ya os habíais aburrido el uno del otro…
Puso los ojos en blanco por el nuevo comentario de Mimi, prefiriendo ignorarla del todo antes de girar la cabeza hacia Sora, la cual parecía haber tenido la misma idea que él, cruzando así una mirada significativa. No le hacía falta tener que abrir la boca para que entendiera que le estaba diciendo que dudaba mucho que fuera a aburrirse de ella en algún momento.
- Oye, empiezas a preocuparme – le dijo Koemi por lo bajo a Tacihi-. Que no es para que te quedes sin comer… Que no pueden ser mejores noticias.
- No estoy nervioso…
- Nadie te ha dicho que lo estés. Solo te digo que como poco debes de estar preocupando a la gente porque ni has abierto la boda ni has terminado el primero. Así que contando que de los presentes ya lo sabemos tres, haz el favor de empezar a confesar de una vez. Yo lo digo por tu bien, ¿eh? – señaló a Yamato con la mirada-. Tiene cara de estar pensándose cómo empezar a sonsacarte las cosas…
Divertida, se apartó para que pudiera girarse bien hacia el rubio, viendo que en ese momento estaba completamente distraído por algo que le había dicho Mimi, discutiendo con ella, sacándole entonces una suave carcajada.
- ¿Tú de qué te ríes? – le contestó la castaña mirando hacia él.
- ¿Yo? De nada – sonrió, divertido-. A ver, un momento de paz. ¿Podéis estar vosotros dos sin tiraros de los pelos?
- No prometo nada – dijo el rubio, centrándose en él.
Pudo ver como desde el lado de él Sora le sonreía, quedándose atenta a lo que iba a decir aunque ya lo supiera. La cara de confusión de los demás, menos la de su hermana, hizo que al final se encogiera de hombros.
- Antes de que el listo de Yamato vuelva a decir algo no, no estoy embarazada, tranquilitos – dijo Koemi sin poder evitarlo-. No vaya a ser que el orgullo de la JAXA ponga más nervioso a la gente…
- Eh, di lo que quieras, pero es algo digno de despertar la preocupación de unos cuanto – se defendió el rubio antes de echarse a reír.
Aprovechando el momento de distracción, Sora se acercó lentamente hacia él para poder hablarle por lo bajo, posando su mano encima de su brazo, reclamando su atención y que se centrara unos segundos en ella.
- Déjate, que tú ya tienes bastante con tus paranoias sobre mí con esos temas… - dejó ir la sonrisa en su rostro, maliciosa, viendo como giraba la cabeza hacia ella, arqueando una ceja.
No aparentó tener más reacción que esa, cruzando así una mirada con ella desdeñosa antes de volver a centrarse en Taichi. Aprovechó esa distracción para posar la mano pasados unos segundos sobre su pierna, dándole un ligero pinchacito con los dedos, provocando que diera un respingo.
- Eh, vosotros dos. Las manos quietas – dijo Mimi, dándose cuenta de ello-. A ver, ¿qué te pasa? Porque eres la cosa más evidente que conozco… Y si Koemi no está embarazada otra vez… ¿qué te pasa?
- Pues pasa que me han dado un puesto como embajador oficial con el mundo digital y el nuestro en la Organización de las Naciones Unidas – soltó de golpe y quedándose mirando hacia todos en general.
La sorpresa fue apareciendo en la cara de todos los que no lo sabían. Al igual que les había pasado a Sora y a Hikari, las había cogido por sorpresa aquella información al no verla venir de repente, pero, sin duda, era algo totalmente lógico y coherente. El castaño aprovechó a lanzar una mirada por todos, encontrando diferentes reacciones en unos y en otros, pero todas ellas dentro de la sorpresa.
- No me voy a ir a ninguna parte – aclaró antes de que alguien lo preguntara-. Me quedo en Tokio, aunque tendré que viajar más seguido, nada más que eso y…
- Déjate de royos… Que te han dado el puesto de trabajo por el que llevas esperando toda tu vida y ahora lo que tiene que hacer todo el mundo es felicitarte porque te estabas muriendo de ganas de poder contárselo – cortó Koemi, echándose a reír y viendo como los demás parecían estar completamente de acuerdo con ella.
Ya habría tiempo más tarde de dar las explicaciones. Ahora como ella, lo que tocaba era darle la enhorabuena.
Guest Vecina: pues mira... para qué lo vamos a negar jajajaja Lo que pasa es que subí el que no era el otro día, tardé en darme cuenta y para encima cuando lo hice y lo cambié la página no quería actualizarse y se quedó ahí un rato hasta que tuvo a bien hacerlo. Así que sí, lo has leído el otro día. Me enteré por Anna y una conversación muy de besugos que estábamos teniendo. Pero shhh que aquí no he pasado nada y para compensar subo otro ahora.
Uno de los mejores momentos de Tri es cuando están Taichi y Yamato en el patio a punto de tirarse de los pelos y los pilla desde la ventana jajaja Solo con una mirada desde otra planta los deja más que firmes. Me reí mucho con esa escena ya que definía bastante bien cómo estaban las cosas por aquel entonces. Así que era de esperar que la nenita acabara heredándolo y más para defender a Gabumon que si se lo estresan a ver dónde va a poder ir a echarse siestas la pobre.
Lo sé, vecina, lo sé. Si es que te gustan tanto como a mí jajaja Y como dije ya por ahí se nota mucho del pie del que también cojeo, porque las indirectas que se lanzan entre ellos son casi que tonteo descarado. Y partimos de la base de que se supone que ella ya está con Ryo desde hace algún tiempo. Pero bueno, mejor que se vaya a buscar a Chi a ver si le ha ido todo bien en la entrevista, que parece que tiene muchas novedades que contarle... Y ahora ya lo ha hecho más público que es todo un embajador superimportante. Me ha hecho gracia que hayas dicho algo sobre que "no los alejen" porque puede ser que sea un campo que esté en proceso de exploración cofcofcof
Bueno, lo de que Yamato fuera a rondar a su padre para esas cosas casi que era esperable en el fondo. O bien se lo guardaba para él y se comía el problema en soledad... o bien teniendo a su padre aquellos días allí era solo cuestión de tiempo que saltara. Ya hemos visto que con él no tarda demasiado en confesar y más cuando es algo así de gordo.
Bueno, algo dejaron los reyes, no me voy a quejar jajaja Y me alegro de que se te haya ido la alergia jajajaja Que menudo royo sino con el frío y todo eso... ¿El carnet? Jajajaja En la cartera hace muchos meses, la verdad es que casi no cojo el coche, pero porque no tengo tiempo físico con mis horarios. Pero bueno, para ir a hacer la compra a sitios más lejanos y eso sirve el pobrecillo... Yo aún tengo un día de cortesía para volver a la rutina rutina, no es como si hubiera tenido vacaciones, claro, ero así no les tenía que ver la cara a las fieras salvajes todo los días.
En fin vecina, un bico grande grande.
