La pelirroja llevaba un rato completamente distraía, mirando por la ventana del tren, fijándose en el paisaje que iba quedando atrás a medida que avanzaban. Hacía ya un buen rato que habían cogido el tren y nada más salir de la ciudad se había centrado en la ventana.

Decidiendo que iba a estar mas cómoda, se reclinó hacia el lado de Yamato, consiguiendo que le hiciera caso, a pesar de que estaba leyendo, dejando que usara su hombro a modo de apoyo para ella para que pudiera seguir con lo que estaba haciendo. A él le daba igual estar inclinado hacia un lado o hacia el otro, y sin duda, agradecía la cercanía.

- ¿Queda mucho? – preguntó.

- Pues… - buscando en la pantalla de la tableta que ella le había regalado meses atrás por el aniversario, no tardó en hacer cálculos y poder hacer un ligero sonido de negación-. Debe de quedar un cuarto de hora o algo así, ¿por qué?

- Porque tengo algo de hambre… - arrugó ligeramente el gesto, notando como él bajaba la cabeza para observarla.

- Te dije que desayunaras algo más… - sonrió ligeramente-. Llegaremos en nada.

No dijo nada más, solo dejó de lado la ventana, centrándose algo más en su nueva postura, acomodándose sobre el hombro del rubio bajando la vista hacia la pantalla de la tableta. Se fijó en que estaba leyendo en inglés, intentando seguir la lectura unos segundos buscando algo de coherencia entre lo que tenía delante de los ojos. Tardó unos segundos en darse cuenta de que no era un libro, sino que era algo de la JAXA.

- ¿Qué haces? – preguntó confusa.

- Nada… Me mandaron un email con los informes definitivos sobre lo del aterrizaje y tenía que echarle un ojo, que se supone que como soy el que lo vio desde primera fila se basan en mis declaraciones… Así que no me fio de que nadie haya puesto en mi boca cosas que no he dicho.

- ¿Tú crees?

- Por si acaso. No quiero que vayan a echarle a Mai encima nada de basura para quedar ellos perfectamente.

Dándose cuenta de por dónde iban los tiros, asintió ligeramente. No era culpa de la JAXA el tema del embarazo, pero quedaba claro que Mai tampoco lo había hecho queriendo. Y ese tema daba pie a que pusieran más pegas de las que ya había simplemente por el hecho de que fuera mujer.

- ¿Los crees capaces de echarle la culpa de alguna manera?

- Quiero creer que no y por el momento parece que no. Pero después de que tuvieran a Arata días sin saber de ella en la puerta del hospital… Han perdido bastantes puntos después de eso. De hecho, esta vez, creo que porque estaba algo más en manos de Hideki y aún así… Ya lo has podido ver tú.

- Bueno, eso no quiero ni recordarlo, hazme el favor – levantó la cabeza levemente para darle un beso allá dónde alcanzaba en la parte baja de la mejilla-. Prohibido mencionar el tema.

Sonrió ante las palabras de ella, relajando el gesto. Solía afectarle notablemente al humor ese tema y sabía que Sora se daba cuenta y que por eso lo había cortado e intentado distraer. Y, sin duda, poco iba a ganar en ese momento por enfadarse con el tema, así que sin decir nada más sobre el asunto, bloqueando la pantalla y decidiendo dejar caer con suavidad su cabeza sobre la de la pelirroja.

Cuando anunciaron por megafonía el final de línea sonrió, haciéndole así un gesto, indicándole que habían llegado a su destino, poniéndose en pie para bajar las maletas y las chaquetas de ambos del portaequipajes de la parte superior del vagón.

- ¿Ya hemos llegado? – preguntó ella-. ¿O tenemos que hacer ahora algún trasbordo?

- No, ya hemos llegado. De aquí nos vamos directos al hotel y luego ya veremos lo que hacemos… Anda, vamos.

Viendo como terminaba de ponerse la chaqueta y salía tras él, llevó las maletas de ambos. En otras condiciones solo con una de hubieran arreglado pero con los eventos de Sora en Londres no les había quedado más remedio. Bajándose del tren, esperó a que ella lo hiciera también para ponerse su chaqueta.

- Castle Combe – leyó ella en los carteles, frunciendo el ceño, confusa-. No me suena de nada…

- ¿Verdad? Esa era la idea… ¿O te olvidas ya de con quién te juntas? – sonrió, mirándola-. Anda, vamos…

Echó a andar tras él, mirando hacia los lados. Sin duda no tenía pinta de que hubieran llegado a una gran ciudad, ya que ni siquiera le sonaba aquel nombre en el mapa. Se fiaba perfectamente de los gustos del rubio de manera que estaba segura de que iba a tener toda a razón. Y, sin duda, su teoría se confirmó nada más salir de la estación y encontrarse con el pueblo. Parpadeó varias veces, sorprendida. Sin duda parecía que estaba viendo la típica postal o el típico pueblo que solía salir en las películas que poco tenía que ver tanto con Tokio como con la ciudad de la que venían. Y a la vez también era completamente diferente de lo que habían visto en Fujikawaguchiko o Tanegashima.

- ¿Se puede saber cómo te las has arreglado para dar con un sitio así?

- Te lo he dicho – dijo divertido al ver su reacción-. Google y yo somos muy amigos…

La estación quedaba en el centro del pueblo por donde no demasiado lejos de ellos pasaba el río por debajo de un puente de piedra. Las caras eran todas la planta baja y también de piedra dándole un aire antiguo y a la vez encantador a todo en lo que la pelirroja posaba la mirada.

- ¿Qué? ¿Te gusta? Te la debía de las navidades pasadas – le dijo entretenido aún con sus caras-. Anda, vamos que te va a gustar todavía más el hotel. Aunque tengo que reconocer que no es que haya rebuscado demasiado porque es el que hay por la zona que sabía que nos iba a gustar…

Aprovechó para comprobar la ruta que tenía marcada en el teléfono para poder llegar dando un paseo, pero por el camino más rápido. Ya tendrían tiempo cuando dejaran las maletas en su sitio y pudieran dejar todo listo. Posó su mano en su cintura para poder devolverla a la realidad y que echara a andar junto a él.

- Lo bueno de un sitio pequeño como este es que hasta yo tengo complicado perderme porque si me paso caminando demasiado me da a mí que no tardaría mucho tiempo antes de salirme de los límites…

Escuchando la suave risa de ella a modo de respuesta antes de empezar a caminar le sirvió como respuesta a todo lo demás. La conocía para saber leer en su rostro también sin necesidad de palabras, así que no necesitaba entrar en más detalles con él. No tardaron en poder llegar hasta el hotel, el cual, aunque seguía la línea del resto de casas de la zona, sin duda era algo más grande y tenía un amplio jardín que hacía de esplanada por el que debían de atravesar para poder llegar a la entrada principal.

- ¿Cómo puede ser que te me pierdas por la ciudad y seas capaz de dar con sitios así?

- Ya la sabes, son las habilidades de astronauta… - bromeó divertido, caminando a su lado.

Sujetó la puerta para que ella pudiera pasar con la maleta cuando llegaron a la entrada del hotel haciendo él tambien lo mismo antes de acercarse a recepción. Le dejó las cosas a la pelirroja para ir al mostrador, buscando su documentación para poder terminar de formalizar todos los detalles, no tardando en volver hasta donde ella estaba con las llaves en la mano.

- Me han preguntado si vamos a querer alquilar un coche, ¿qué te parece?

- Pues… ¿Puede hacerse sobre la marcha?

- Supongo. Sé que tenemos sitios interesantes cerca, pero bueno, con el tiempo que vamos a estar por aquí…

Vio como asentía mientras que empezaba a caminar tras él, quien tenía la llave y sabía la habitación que les habían asignado. Sin duda le gustaba mucho más todo lo que estaba viendo que lo que había visto en Londres. Posiblemente influyera la sorpresa con todo, pero no podía negar que absolutamente todo le parecía perfecto. Y no cambió de opinión cuando por fin llegaron a la habitación y Yamato abrió la puerta.

Aprovechó el momento para soltar la maleta y echar un vistazo a su alrededor hasta que escuchó cómo cerraba, girándose entonces hacia él. No le dio tiempo a volver a preguntarle si le gustaba él lugar ya que sin apenas esperar, avanzó hasta dar un pequeño salto para poder así echarle los brazos al cuello. El rubio tuvo que dar unos pasos hacia atrás, no habiéndola visto venir en aquella ocasión, agradeciendo que su espalda tocara contra la madera para poder tenerla de punto de apoyo antes de dejar caer las cosas y poder así rodearla su cintura con las manos, especialmente en el momento en el que sintió que ella buscaba sus labios.

- Me tomaré eso como que te ha gustado – murmuró apenas pudo separarse de ella, todavía con la sorpresa en la cara, intentando afianzar sus manos mejor en torno a ella, haciendo algo más de fuerza con uno de los brazos para poder pasar el otro baso su cadera y dejarla así bien sujeta.

- ¿Cómo no me iba a gustar, tonto? – colaborando y sin mucha intención de soltarse, hizo también algo de presión con sus rodillas.

Sonrió, ajustándose bien a la posición, chocando su nariz leventemente con la de ella sin demasiada intención de soltarla. Se le ocurrían unas cuantas cosas que tenía ganas de hacer en aquel momento, pero todavía no estaba demasiado seguro de si iba a ser posible.

- ¿Sigues con hambre? – preguntó, observándola, viendo como parecía entender lo que podía estar pasando por su cabeza.

Tardó en responderle, estando aún demasiado distraída por su cercanía. Incluso a aquellas alturas de la vida conseguía evadirla del todo de la realidad y que notara que le faltaba el aire al tenerlo tan cerca. Más aún en el lugar en el que estaban donde todo había sido idea de él y a ella no podía haberle gustado más. Decidiendo que ya había pasado el tiempo prudencial para poder permitirse dejar de pasar ganas de estar con él a pesar de haber estado en sus días recientemente. Aunque se le hubiera descolocado la fecha, sin duda había respetado la duración y en esos momentos podía ponerse todo lo cariñosa que quisiera con él.

- Sí… - y era cierto, tenía hambre, pero eso podría esperar, en esos momentos su orden de preferencias estaba completamente cambiado-. Pero mejor no te cuento de qué – acabó por decir en voz alta antes de echarse a reír y volver a buscar alcanzar sus labios.

Tomándose esa respuesta como algo con lo que estaba del todo de acuerdo aprovechó para caminar con ella en dirección hacia donde creía haber visto la cama para poder dejarla en ella y poder continuar con lo que habían empezado de forma más cómoda. No iba a negar que el día del desfile, especialmente despues de los momentos previos a darse cuenta de que ella se estaba muriendo del sueño, y después de ayudarla a ponerse el pijama, se hubiera quedado con ganas de hacer más. Ahora tenía una buena oportunidad para desquitarse y, ya de paso, estrenar bien estrenada la habitación del hotel en el que se iban a quedar aquellos días.

Tal y como solía hacer en situaciones como aquella, cuando por fin consiguió ubicarse, la dejó caer sin previo aviso sobre las mantas, escuchando su risa, disfrutando del sonido antes de quedarse observándola mientras que subía él también a la cama, quedándose arrodillado entre sus rodillas quedándose así con la posición de ventaja.

- También he buscado sitios dónde comer por aquí, solo para que lo sepas… Y puede que haya dejado hecha una reserva para dentro de un rato… - dijo mientras que posaba sus manos sobre sus muslos acariciándola por encima del pantalón -. A ver qué se nos ocurre para matar el tiempo hasta que dé la hora…

La sonrisa de medio lado y la mirada que le dedicó tampoco necesitaron que añadiera nada más para dejar bien claras las intenciones de aprovechar la oportunidad.


AnnaBolena04: bueno, el rubio sigue vivo. No se lo ha cargado la pelirroja por reírse de ella no se ha muerto él solito de un ataque de risa, cosa que parecía complicada. Que nadie le iba a decir a él que le iba a hacer tanta gracia verse en esa situación. Cómo se nota que fueron situaciones que no coexistieron en el tiempo (que ellos sepan) y eso hace que también lo lleve mejor.

Y ya tenemos a los Ishida en modo vacaciones del todo. Que ahora que no tienen nada mejor qué hacer que entretenerse el uno con el otro y mira, yo creo que tiene toda la pinta de que se les va a dar bastante bien el asunto a ellos dos, sobretodo a la vista de cómo están empezando las vacaciones. Que aunque la Sra Ishida se estaba quejando de hambre parece que se le ha pasado rápido y vuelve a tener el orden de prioridades bastante claro en lo que apetitos parece jajajaja

Ya es fin de semana, aunque mañana tengo que hacer todo lo que no he podido hacer durante la semana, pero al menos no tengo que aguantar gente del mal (tanto monstruos como demás) y podré estar en paz un ratito. ¡Un besito de tortuguita!