—Inuyasha, pruebate esto —dijó Aome sosteniendo un pequeño gorro de lana, con dos orejas afelpadas en la base —Lo compré el otro día con mis amigas, lo necesitarás si quieres salir conmigo.

—Aome, ¿no es un poco tonto usar un gorro con orejas, para esconder las mías? —preguntó el chico mientras la nombrada lo colocaba sobre su cabeza, acomodando un par de mechones delicadamente —¿Me estás escuchando?

—¡Pero que lindo! —Exclamó alegremente sacando su celular —Quédate quieto, prometí mandarle algunas fotos tuyas a Yuka.

—Creo que con la...

—¡Adorable!

—¡Creo que con la gorra es suficiente!

—A mis amigas les encantarán estas fotos.

—Aome, por favor...

—¿Puedes hacer una expresión linda? —el chico frunció el ceño, ¿qué se supone que está pasando? Ella está actuando igual que lo hace con shippo o con esas pequeñas criaturas tiernas que conocen en sus viajes, vio la mirada expectante sobre el, se ruborizó soltando un pequeño suspiro, y terminó por sonreír un poco hacia la cámara.

—Buen chico —Aome acarició los cabellos plateados suavemente.

—No me lo digas como si fuera un perro.