Conspiración Sly

Prince se quedó un rato en la Sala Común charlando con la gente, también con Audrey.

-¿Qué tal con Percival, Audrey? Mañana tenemos entrenamiento.

-Buf… Intento hablar con él a la entrada y salida de clases como me dijiste y no me hace mucho caso.

-Vaya… Pues mañana os ponéis de nuevo juntos a entrenar.

-No va a querer.

-Pues os pongo yo.

-¿En serio, Prince?

-Claro.

-Mientras me hace caso… ¿Quieres estar conmigo otra vez?

"Wow, claro que quiero, pero hace menos de una semana que estuvimos, no quiero que se cuelgue de mí, si no, no le va a llegar con el Rave. Y además, a mí no me apetece hoy. He estado con Lily esta mañana y prefiero dormirme temprano recordando todo lo que hemos hecho.

Y deberíamos meternos en el dormitorio, hoy la gente va a acostarse más tarde. No. Hoy no y tampoco mañana. Ya estaremos cuando la lleve a aprender a ocluir, en mi claro del Bosque, quizá a finales de la próxima semana o la siguiente, según como tenga la agenda."

-Vale, pero todavía no. Ya te avisaré.

-Jo… Prince. No te hagas el difícil, me lo prometiste.

Sonrió satisfecho. "Wow… Cómo me habla y me mira, se muere de ganas. Mejor, así será espectacular cuando estemos."

-Estaremos, Audrey. Nunca falto a mi palabra, pero hoy quiero acostarme temprano y también mañana. Tenemos entrenamiento.

-Jo… Prince. Siempre estás estudiando o entrenando. ¿Nunca disfrutas?

-Claro que sí. Hoy no he estudiado en todo el día, he estado leyendo y luego me he escapado.

-Ya. Ya me he dado cuenta, y también ayer. Como te pillen los maléficos nos van a fastidiar a todos.

-No me pillan, Jack me acompaña y me escondo en un lugar seguro.

-¿Y qué haces?

-Ah… Secretos míos.

-Te gusta hacerte el misterioso.

-Soy misterioso.

"Tengo curiosidad por el horóscopo celta de Audrey, voy por el libro."

-¿Me esperas un momento?

-Claro, Prince.

Fue hasta su dormitorio y cogió el libro del calendario lunar druida.

-¿Cuándo es tu cumpleaños?

-El veinticinco de junio.

"Buaaah… Todavía tiene catorce, soy un asaltacunas. Justo después del solsticio. Qué bien, a tiempo para hacerle un regalito antes de fin de curso." Buscó el árbol. "El manzano. El Amor. Vaya, le pega, le pega." Le pasó el libro abierto.

-Mira, es el horóscopo de los antiguos druidas. Te corresponde un árbol sagrado y unas características.

-Vaya, qué interesante.

Ella comenzó a leer.

-Dice que Merlín impartía sus enseñanzas bajo un manzano.

-Vaya… - asombrado – El mayor mago de todos los tiempos.

Audrey siguió leyendo. Llegó a las características.

-Persona seductora y con mucho carisma, posee una gran atracción.

-Totalmente cierto.

-Aura agradable, coqueta, aventurera, vive el día a día sin mucha preocupación.

-Yo creo que acierta.

-Sí, yo también lo creo – continuó – Tan sensible que siempre está enamorada, desea amar y ser amada.

-Claro, tu característica principal es el amor.

-¿Cuál es la tuya?

-Luego te leo el mío.

-Ya te estás haciendo el misterioso – divertida.

-Es que lo soy, ya te lo he dicho – sonriendo.

-Bueno, sigo. Es compañero fiel y muy tierno.

-Bueno, lo de fiel no te acierta, lo de tierna, sí.

Le sonrió cómplice, él se la devolvió. Continuó.

-Muy generoso.

-Eso también.

-Con talento científico, a lo que se suma su gran imaginación. Creo que eso también. Astronomía se me da bien.

-Vaya, entonces también se te dará bien Aritmancia. ¿Cómo te iban las mates en el colegio muggle?

-Bien, me gustaban. Era de los pocos niños que les iban bien.

-Como yo.

-Vive al día, es divertido y seductor.

-En la diana.

-Fiel y afectuoso si de verdad le interesa la relación. Pues creo que sí lo sería, contigo lo sería.

"Me mira y sonríe de manera encantadora y un poco nostálgica. La creo, pero debo sacarle la idea de la cabeza."

-Genial. Entonces también lo serás con Percival cuando te haga caso.

Ella continuó.

-Muy generoso con sus amigos.

-Sí, creo que sí lo eres.

-En general de buena salud. Le afectan los excesos.

"Aprovecho para educarla un poquito."

-A todos nos afectan los excesos. Por eso hay que saber moderarse en todos los sentidos.

-Puede triunfar, si se lo propone, como científico, escritor o filósofo.

-Eso significa que tienes talento pero no lo explotas. Has de trabajar más.

-Esta semana he estudiado un montón, me ha ido muy bien cortar con Roger.

"La desanimo a estar tan pendiente de las relaciones en este momento del curso, en especial conmigo."

-Pues sí, sobre todo si no estabas a gusto, los novios son una distracción. A mí también me está yendo muy bien no ver a la mía y por eso tampoco quiero liarme contigo muy a menudo.

-Qué pena, Prince… Con lo bien que nos lo montamos…

"Buf… Soy un bocazas. Estaba entretenida y he vuelto a sacar el tema."

-Ya. Pero hay cosas más importantes, como estar hablando ahora y conociéndonos mejor.

Audrey giró la página.

-Ése es el siguiente, ya no te toca. Trae, te leo el mío.

Se giró hacia ella, enfrentando el libro de manera que no viera las anotaciones. Buscó la página.

-Extraordinario buen gusto.

-Vaya que sí. Tu novia es guapísima.

-Y tú también. Y el novio que te he buscado. Me encanta todo lo bello.

-Claro.

-Tengo mucha dignidad, soy sobrio y sofisticado.

-¿Qué significa sobrio y sofisticado?

-Sobrio, que no me gustan los excesos y sofisticado, que me gustan las cosas especiales, fuera de lo común.

-Vaya…

-Como tú. Sigo. De salud frágil. Antes sí, ahora ya no tanto, me cuido más. Temperamental y exigente.

-¿Qué es temperamental?

-Que tengo mucho genio.

-Ya.

-Cuido mucho los más cercanos a mí.

-Sí, eso es verdad. A mí ya me cuidas desde que me conoces.

-Muy ambicioso, trabajador e ingenioso.

-Te acierta, te acierta.

"Como que sólo estoy leyendo lo que me acierta. Me he saltado lo de testarudo, egoísta y modesto."

-Tengo talento y una fascinante inteligencia.

-Cuánta verdad.

"A ver la siguiente, ya verás cómo aprovecha para soltarme algo más."

-Amante insatisfecho.

-Porque quieres, eso lo arreglaba yo enseguida – pícara y decidida.

Prince se carcajeó.

-Ya lo sé, Audrey. No me lo repitas más, si no, al final voy a caer y no quiero.

-Jo… Prince, venga… – riendo también - Nos metemos en tu cama y con el Muffliato ése no se entera nadie.

"Se muere de ganas…" Prince reía maléfico.

-Tengo muchos amigos y enemigos.

-Ya te digo.

-Soy muy fiable, reservado y leal a mis amigos.

-Vaya que sí.

-Ya está.

-Te acierta todo, Prince.

Prince reía. "Porque todo lo que no me acierta me lo he saltado."

-No me has dicho tu característica principal.

-Sí te la he dicho, varias veces. Recuerda.

-Ya te estás haciendo el misterioso – riendo.

-Caliente, caliente – él también.

-Sí, caliente es como me pones tú a mí – carcajeándose.

Él también. "Mira que es divertida. Me encanta, lo paso genial con ella, no para de echarme los tejos. A este paso voy a caer, por suerte no estamos en el sofá, si no, ya me hubiera tirado bocado."

-Mi característica principal es…

-¡Dime!

-El misterio.

-¡Vaya!

-Ya te lo estaba diciendo desde el principio.

-¿Y cuál es la de tu novia?

"Qué bien, se interesa por Lily. No está celosa de ella."

-La fidelidad. Y ella sí lo es, no como tú – rio.

-Tú tampoco eres fiel – recriminatoria.

-No. Pero soy leal, no la engaño. Si viene mañana al entrenamiento la vas a conocer.

-¿Va a venir? – expectante.

-Seguramente, está toda la casa Gryff, sería raro que no lo hiciera. Ella también está preparando Defensa.

-¿Y ya sabe que has estado conmigo?

-Sí, claro. Esta mañana hemos estado con el viejo los dos y otros dos amigos Gryff.

-Buf, Prince, entonces no me la presentes – temerosa - Me va a dar mucha vergüenza.

"Echarme los tejos no le da ninguna vergüenza, y eso sí." Rio.

-¿Por qué? Si ella se alegra de que estuviera contigo y tiene ganas de conocerte.

-Se va a enfadar.

-Qué va, Audrey, le vas a caer genial, es muy abierta y generosa. Os pongo a pelear juntas para romper el hielo, te va a enseñar un montón, tiene nivel de sexto avanzado.

-Vaya tela, Prince. Si está en quinto.

"La admira. Y con toda la razón, lo ha conseguido en seis meses." Se puso serio.

-Claro, pero ella corre peligro por estar conmigo. Ha debido aprender por necesidad.

"Y aprovecho para avisarla a ella también."

-Y tú también lo correrás si se descubre que estamos juntos, por eso tampoco nos conviene jugárnosla en casa. Cuando estemos lo hacemos en un lugar seguro.

-¿Dónde?

"No puedo contárselo todavía."

-Ya lo verás.

-Ya estás haciéndote el misterioso.

-Claro, ya sabes, mi característica principal.

Al día siguiente acudieron a entrenar. "Y sí, como esperaba, han venido los Gryff y como son de quinto los tengo en mi grupo. Pero ante tanta gente, aunque sé que son fiables, hay que disimular, tratarlos como a todos los demás.

Qué contenta está Lily, orgullosa de mí y de sí misma. Sigo teniendo pares. Aunque han venido ellos tres, hay una Huffle menos, mejor. Pongo a Remus con Anthony, tienen nivel parecido y hemos quedado que le va a enseñar unos cuantos hechizos interesantes del cuarteto, para que esta noche planeemos la revancha. ¡Ja! Con sus propios hechizos. Espero que nadie moleste a Remus, si no, voy a tener que defenderlo ante todos, lo cual no me importa en absoluto.

A Lily y Cecile juntas. Nunca combaten una contra otra, siempre las dos contra Remus, así enfrentan un duelo justo. No voy a ponerles a ellos tres a enseñar."

Cuando organizó fue con los de cuarto. Interrumpió la lucha de las parejas de Audrey y Percival y los intercambió. Le guiñó a Audrey. "Hoy me he pasado de la raya y se me ha visto demasiado el plumero. No importa."

Aprovechó para tratar cierto asunto con Genevre. "¿Y ahora qué hago? Quiero entrenar también, ya sé contra quiénes, contra Alice y Frank. Me muero de ganas." Fue con ellos. "Tienen impares también, Alice lucha contra tres de los flojos y Frank contra dos, vaya máquinas. He debido avisarles, ahora van a tener que reorganizar." Interrumpió las luchas de ambos.

-Me muero de ganas de pelear contra uno de vosotros. Un duelo justo uno contra uno.

-Claro, Prince – dijo Alice – Encantados. ¿Con quién quieres comenzar?

"Qué educados son, parecen tener veintitantos y no diecisiete. Maduros."

-Me da igual. Con uno hasta el descanso y con el otro después.

-Pues comienza tú, Alice, yo reorganizo – dijo Frank.

-Genial.

Lucharon. "Buaaah… Qué gozada, es magnífica. He de emplearme bien a fondo para estar a su nivel y a ella no se la ve apurada en absoluto. Me supera." Siguieron hasta el descanso. Cuando acabaron se dieron un abrazo. "Creando lazos con mi escolta de verano. El lunes los he de llevar al abeto, para que Albus los empiece a instruir en Oclumancia cuanto antes. Voy a hablarlo ya con los dos, para darles tiempo a pensar de hoy a mañana a qué hora del día quieren ir, Genevre ya me ha dicho que le da igual."

-Veréis. Con el fin de que me podáis escoltar en verano con absoluta seguridad, Albus me ha propuesto daros instrucción extra.

"Mentira, se lo he propuesto yo."

-Vaya, ¿sí? – preguntó Alice, visiblemente asombrada.

-Sí, os va a encantar. Conoce ramas de la magia que no aprendemos en el colegio. Pensamos instruir en ellas a todos los guerreros con el tiempo, y hemos decidido que vosotros seáis los primeros.

-Qué gran honor, Prince – éste fue Frank.

-Nada de honor. Fue porque os ofrecisteis a escoltarme en verano la semana pasada, os lo habéis ganado. El caso es que debemos seguir todo un proceso previo a las enseñanzas realmente útiles, pues es peligroso que se conozca que empleamos ese tipo de magia, es muy potente. Hay que guardarla para la guerra o situaciones extremas.

-Claro – dijo Alice - ¿Y qué debemos hacer?

-Lo primero, aprender a ocluir. Albus os va a enseñar.

-Buaaah… Pero, ¿eso no es muy difícil?

-No, si tienes el talento.

-Yo no creo tenerlo.

-No pasa nada. Yo sí lo tengo y existe una manera de transmitirlo, se trata también de una magia no impartida en el colegio, la Magia Druida. Se adquieren poderes mediante rituales en lugares sagrados y uno de ellos son los árboles centenarios, como algunos que crecen en el Bosque.

-Vaya, qué interesante.

-El caso es que el lunes voy a llevaros a realizar un ritual a uno de esos árboles, a vosotros y a Genevre. Está casi a una hora de camino, así que para que nos dé tiempo, usaremos giratiempo en horas lectivas.

-Wooow… - dijo Alice.

-Os apetece, ¿no?

-Por supuesto.

-Vale la pena.

"Van a alucinar cuando hagan el escudo esférico."

-Pues eso, que si preferís por la mañana o por la tarde y antes o después de clases. Necesitamos al menos tres horas.

-¿Tú qué dices, Alice? – preguntó Frank.

"Siempre la deja hablar a ella y le consulta todo, pero no es por timidez. Qué armonía, se nota que llevan mucho tiempo juntos y tienen una relación muy estrecha y de completa confianza."

-Mejor a primera hora de la mañana, ¿no? - respondió ella - Para estar más frescos. Y será una gozada caminar por el Bosque recién amanecido.

-De acuerdo – dijo Frank.

"Bien. Lo mismo que quería yo, empezar bien la semana."

-Genial. Pues quedamos aquí el lunes tras el desayuno para usar el giratiempo escondidos.

-Estupendo.

-No vengáis en uniforme, poneos ropa cómoda para caminar.

-Claro, claro.

Charlaron hasta las once y diez sobre el ritual individual para que lo prepararan. Después fue hasta donde descansaban los Gryff e hizo una seña a Lily para que lo siguiera. Lo hizo a unos pasos por detrás. Prince fue directo al grupo de chicas de cuarto, se habían juntado las Sly con las Rave.

"Bueno, ya empezamos a mezclarnos, qué bien, pero Audrey está con sus amigas a pesar de haber luchado con Percival, me parece que le va a costar un montón ligárselo. Mejor para mí, así la tengo a mi disposición al menos hasta el verano." Se dirigió a ella, la hizo levantarse y apartarse del grupo. Lily esperaba a cierta distancia.

-Lily te espera – señalándola – Quiere conocerte y luego luchar contigo. Charlad el rato que queda hasta volver a empezar.

-Me muero de vergüenza, Prince.

-Para tirarme los tejos no tienes vergüenza. Hay que echarle morro a todo. Venga, a charlar con ella – riendo autoritario.

-No quiero, Prince.

"Qué mona. Le tiene miedo, piensa que le va a echar un rapapolvo por estar conmigo."

-¿Quién manda aquí? – alzando la voz, y en confidencia - La otra noche me llamabas comandante – y de nuevo autoritario - ¿Quién es el comandante?

-Tú.

"Con carita y voz de pena." Prince reía.

-Pues a hacer lo que mande yo – autoritario de nuevo, y en voz baja - Que para otras cosas no te cortas un pelo – y mandando otra vez - Venga, a charlar con Lily.

Prince se fue. Audrey no se movió, fue Lily quien se acercó a ella. Le tendió la mano, se la dieron.

-Hola, Audrey, ¿qué tal?

-Hola, Lily.

"Pobre, me tiene miedo. Piensa que le voy a echar la bronca por haber estado con Sev. La verdad es que es un poco peque para él."

-Sev me ha contado que quieres ser guerrera.

-¿Sev?

-Sí, Prince. Pero ése es su apellido, su nombre es Severus, Sev, más corto.

-¡Ah, vaya! No lo sabía. Cuántos nombres tiene, ¿no?

"Bueno, ya se le ha pasado el susto. Ahora le puede el interés por saber de él, pero yo quiero que me hable de ella. Hay que echarle un cable."

-Sí, cada persona lo llama distinto. Sus amigos Gryff lo llamamos Sev. ¿Qué tal lo llevas? Me ha dicho que casi tienes nivel de TIMO estando todavía en cuarto.

-Sí, llevo más de un año entrenando.

-Vaya, yo llevo mucho menos. Comencé en octubre y no sabía ni desarmar.

"Valorando su esfuerzo tan temprano frente al mío tan tardío."

-Y ya vas por sexto avanzado.

"Vaya, le ha contado eso también, hablan de mí."

-Claro, cariño. He echado muchas horas, corro peligro.

-Sí, ya me lo explicó.

"Que me hable de ella."

-¿Qué tal por casa?

-Genial, la gente estudia y entrena un montón. Los Sly nos hemos vuelto responsables, increíble.

-Ya, ya me lo ha contado. Cuánto me alegro, porque valéis un montón. La mejor casa.

"Valorándola."

-¡Vaya! Que diga eso una Gryff.

-Pues es lo que pienso. Sev me contó que fuiste tú quien comenzó a golpear la mesa y fuisteis vosotros quienes echasteis a los maléficos del colegio. A mí me habéis resuelto la vida, no podría estar aquí si ellos siguieran.

-Es que no sabes qué agobio era convivir con ellos.

-Ya lo imagino.

-Y Prince los ha tenido que soportar durante casi cinco años.

"Qué mona, defendiéndolo, si supiera… Y se muere de ganas de hablar de él. Bueno, eso es que ya se le ha pasado todo el miedo hacia mí."

-Pues sí, tuvo muy mala suerte con su año. De seis chicos que eran, había cuatro malos y uno bueno.

-Claro, por eso se juntó con ellos.

-Eso, porque era pequeño y no se daba cuenta de dónde se metía.

Continuaron charlando hasta la hora de empezar y después lucharon juntas. Prince aprovechó para quedar con Genevre para el lunes ahora que ya lo había hecho con Frank y Alice y explicarle el ritual también a ella.

Después volvió con su grupo. "Ahora tengo impares. Pongo a Remus contra dos. No los dos más flojos, si no, les va a poder, dos medianos. Nadie se ha quejado de que esté aquí. Bien. A Cecile la pongo con Anthony, les encantará estar un rato juntos."

Cuando acabó de organizar, volvió con Frank, que ya lo esperaba. "Me pregunto si será mejor que ella, antes era ella la que luchaba contra tres y él contra dos. Qué curiosidad." Lucharon. "Pues no, lo que pensaba. Por poco, pero le puedo, ella es mejor. Para que luego digan 'el sexo débil'. ¡Ja! El mejor guerrero del colegio es una bruja. ¡Toma ya!"

Acabaron a las doce y cuarto para que los que quisieran pudieran pasar por casa y fueron a almorzar. "Qué bien, los guerreros ya no se cambian de ropa para venir al Comedor, sólo llevan uniforme los pequeños y los Huffle. Color. Ya nos hemos cargado una norma del colegio, ir uniformados, en una semana. Eso sí es una hazaña.

Qué bien, todo el fin de semana de descanso de giratiempo, no lo puedo creer." Esa tarde hizo los deberes y estudió. Tras la cena se instaló en su rincón a esperar la asamblea de planificación de la revancha, con su libro muggle de Ciencia y el diccionario.

"Hemos quedado a las diez todos los guerreros del contingente, veinticinco. La gente está comenzando a ir a entrenar a la sala grande también por las tardes y noches y suelen encontrarse con muchos Gryff allí. Se acabó lo de las casas enemigas, somos las dos casas con mejor talante para ser guerreros. Para qué hacerlo en aulas vacías pudiendo hacerlo allí, ahora que hay buena luz hasta tarde."

Cuando comenzaron a llegar justo antes del toque reorganizaron los muebles de la Sala, sillas, butacas, sofá y sillones, disponiéndolos en círculo. Algunos se habían vuelto a escapar a Hogsmeade y habían traído abundante provisión de cerveza. Cuando estuvieron todos instalados dieron comienzo a la asamblea. Habló Prince.

-Muy bien, muy bien. Silencio, por favor. A ver. Os cuento lo que hemos pensado.

Les contó el plan de Cecile.

-Pero sólo eso es muy poco gracioso. Hay que hacerles más cosas.

-Claro, claro.

-Ellos tienen todo un repertorio y un traidor en sus filas, que nos lo ha chivado esta mañana.

"Ahora tocaría que alguien hablara de Remus. Pero no, no lo hacen. Mejor."

-Anthony, te toca.

Anthony explicó a todos los hechizos que le había enseñado Remus. Los probaron entre ellos, Prince probó todos pero a él no le hicieron nada. Cuando acabaron, continuó.

-Muy bien. Estrategias. No podemos ir por ellos los veinticinco a la vez, así que si nos queremos quedar todos a gusto, hay que turnarse. Ya os digo que yo voy a estar presente en todo momento.

-Claro, Prince, por supuesto, es tu revancha.

-Muy bien. Son tres.

"Ahora hablarán de Remus."

-¿No son cuatro?

-No. Ya os he dicho antes que tienen un traidor en sus filas.

-Ah, sí, claro. El de las cicatrices estaba entrenando esta mañana.

"Remus. El de las cicatrices que se hacía a sí mismo cuando todavía no salía de correría y se autolesionaba al transformarse. Buf… Ya estoy a punto de llorar."

-¡Ése! ¡A ése ni tocarlo! – autoritario y con rabia - ¡Es mi mejor amigo!

-¿Qué estás diciendo, Prince? ¿Estás loco? ¿Un Gryff que te atacaba es tu mejor amigo?

-¡Lo que oyes! ¡Como a alguien se le ocurra tocarle un pelo, se las verá conmigo!

-Y conmigo – dijo Jack, amenazante.

-Y conmigo – dijo Deborah, ella también.

-Y conmigo – dijo Anthony.

-El jueves me atacaron sólo los otros tres. No me voy a tomar revanchas de todo el pasado, me pasaría toda la vida a revanchas. ¿Ha quedado claro?

-Claro, Prince, lo que tú digas.

-Muy bien, dejadme continuar. Estaba diciendo que son tres. En realidad, dos y cuarto, porque la rata no sabe ni desarmar, así que con grupos de cinco nos bastamos para rodearlos. Empezamos los cuatro de quinto con alguien más, así los seguimos a la salida del examen, los rodeamos subrepticiamente y cuando se den cuenta de que están atrapados y saquen las varitas, los desarmamos. Ése es el primer movimiento.

Organizaron seis grupos de cuatro, pues Prince iba a estar todo el tiempo presente, y escogieron seis hechizos a realizar, se los repartieron y acordaron el orden en que los llevarían a cabo.

-El último grupo, Levicorpus y bajar los pantalones.

-¿Y los calzoncillos no?

-Ah, pues ahora que lo dices, no es mala idea. Claro, los calzoncillos también.

-Y si los hemos desarmado, ¿cómo van a bajar?

-No bajan, se quedan ahí, ya los rescatará el viejo. Le enseñaré el contrahechizo cuando me busque para pedirme explicaciones, a cambio de que no nos castigue.

-¿Cómo va a castigar a todo Sly?

-Pues sí, eso digo yo.

Continuaron charlando y bebiendo hasta las doce. "Qué a gusto. Saboreando mi venganza desde ya y compartiéndola con mis leales serpientes."

Prince subió al dormitorio. "Si al final hoy había quedado Lauren con Jack, le he fallado el horario. Pero, ¿qué le voy a hacer? Me merecía algo así. Lo he disfrutado más todavía que la fiesta, exceptuando lo de Audrey, por supuesto.

Ahora que lo pienso, Audrey. Me apetece dormir con ella. Sólo dormir. Calorcito. Vuelvo a la Sala a ver si todavía está." Bajó. "Está, y Jack y Anthony no tienen traza de subir todavía, están charlando animadamente y bebiendo." Se acercó a ella.

-Ven un momento.

Fueron hasta un rincón. Convocó el Muffliato.

-Te voy a hacer una propuesta.

-Dime.

-Si duermes hoy conmigo, sólo dormir, te prometo que la semana que viene estoy contigo.

-Vale.

-Pues sube a mi cuarto en cuanto puedas, con disimulo. Mi cama es la de junto a la ventana.

-Genial…

Subió a su cuarto y se desvistió. Puso el despertador a la siete y media. "Para que nos dé tiempo a darnos unos mimos antes de que se marche mañana." Se metió en cama en su postura habitual. A los cinco minutos llegó Audrey, se metió del otro lado, cerró la cortina y Prince hizo el Muffliato. Ella se desvistió, se metió en cama, lo abrazó por la espalda y le daba tiernos besos.

"Piel humana… No hay cosa mejor." Se durmió cinco minutos después.