Harry Potter pertenece a JK Rowling.

Marvel y DC pertenecen a sus respectivos creadores.

Daphne, Parvati/Padma, Susan y Hermione.

Rouge y Jean Gray de Marvel.

Starfire y Blackfire de DC.

Harry tiene a una compañera espiritual que es una leona con control de fuego/magma.

II

14: De cabeza hacía la Cámara.

Albus Dumbledore, se encontraba perdido, sobre lo que acababa de pasar. La Capa de Invisibilidad, había desaparecido.

¡Y LOS SELLOS COLOCADOS EN LA PUERTA ACORAZADA, SEGUIAN INTACTOS!

Suspiró, se sentó en su escritorio y cruzó sus manos, sobre su nariz, mientras pensaba en qué hacer, en cómo actuar.

― ¡Licor de Chocolate! ―escuchó, luego escuchó pasos veloces, por la escalera, hasta ver aparecer a Minerva McGonagall, la cual se veía asustada ¡Albus, hemos encontrado un mensaje en una de las paredes del primer piso y Ginebra Weasley, no aparece!

― ¿Qué dice el mensaje? ―preguntó preocupado.

― «Sus huesos descansarán por siempre, en la cámara» ―dijo Minerva, para luego sufrir un escalofrío, ―Está fechado para hoy mismo.

―Llama a Flitwick, Sprout, Snape, Gilderoy, Trelawney, Sinistra, Burbage, Vector, también llama a Harry Evans, Hermione Granger y Daphne Greengrass, diles que nos vean en el baño de niñas del segundo piso ―ordenó el hombre, mientras que su amiga hacía aparecer un Patronus de gato. Casi 10 minutos después, todos los implicados estaban en el lugar, entraron sin pensarlo mucho.

¡Bombarda Máxima! ―gruñó Snape, destruyendo el baño, indicado por Harry. Detrás, solo había un gran tobogán oscuro.

―Antes se hubiera abierto con Pársel, pero el Trol del año pasado destruyó el lavabo y el mecanismo ―explicó Harry, todos asintieron, mientras se dejaban caer y usaban el Lumus Solem, hasta llegar al fondo del tobogán, donde había algo parecido a una cámara acorazada― "Abrir" ―las serpientes, no eran solo de adorno, eran lo que mantenían la puerta cerrada, las vieron hacerse hacia atrás y la puerta abrirse, del otro lado, los esperaba un corredor, lleno de estatuas de serpientes, un túnel estrecho, dio paso a la antecámara.

― ¡Es Ginny! ―la voz de McGonagall, se escuchó amplificada, por el eco del lugar.

Rennervate ―susurró Flitwick, pero no pasó nada, eso lo hizo abrir los ojos.

― ¿Quién eres tú? ―preguntó Hermione, todos se giraron, encontrándose con un joven de cabello negro y ojos del mismo color, el cual tenía el escudo de Slytherin.

―El diario ―dijo Harry, viendo a Ginny.

―Soy Tom Ryddle ―contestó el joven.

―No eres un fantasma Tom, ¿Qué eres?

Tom sonrió ―Exacto profesor, soy...

―Un trozo de alma, encerrado en el diario ―contestó Harry ―Un hechizo de magia oscura, denominado como "Horrocrux" ―nadie dijo nada, nadie sabía sobre eso, Tom se veía muy impresionado.

―Exactamente, Harry ―dijo Tom― ¿Sabes? Cuando supe que mi diario cayó en tus manos, creí que lograría llamar tu atención, pero veo que no lo logré, ¿puedo preguntar, como lograste no sentirte tentado, a escribir en sus páginas?

―Estaba ocupado admirando la belleza de tres chicas, a pesar del asunto del Basilisco ―dijo Harry sinceramente, sin poder evitarse una sonrisa algo arrogante ―Perdón ―murmuró, al recuperar la compostura ―Y.… mirando los traseros de Susan y Daphne ―pensó de forma pervertida, mientras sus ojos escapaban, cerró sus ojos y los agitó.

Dumbledore gruñó, ante la sinceridad de Harry. ¿Realmente le interesaban más la mestiza Bones, la Mortífaga Greengrass y la Sangre Sucia Granger, que ser un héroe?, bueno, aun tendría una oportunidad extra, con lo que tenía en mente.

―Ya veo, es una lástima ―dijo Tom, el cual se iba haciendo más opaco, más tangible, mientras que la palidez de Ginny empeoraba y algunas venas se remarcaban en su rostro y manos ―Me imagino, que desean saber, como llegó Ginny a este estado, ¿No es así? La pequeña estuvo escribiendo en mi diario, me abrió su corazón, me contó muchas cosas: Que sus hermanos se burlaban de ella, que tenía que venir al colegio con libros y túnicas de segunda mano. Como el famoso, el bueno, el magnífico Harry Potter nunca se interesaría en ella, por estar acompañado todo el tiempo por una chica Slytherin, dos compañeras de Gryffindor, una Ravenclaw y una Hufflepuff. ―les dedicó una sonrisa a las chicas, ignorando a los maestros ―Me dijo sus nombres: Daphne Greengrass, Hermione Granger, Parvati y Padma Patil y, Susan Bones ―Dijo con calma y algo de burla ―Fue un buen dolor de cabeza, pero me armé de paciencia. ―Entonces, el sujeto habló con la voz de la niña ― "O Tom, me da tanto gusto el poder confiar en este diario, es como llevar un amigo en el bolsillo", "él jamás va a amarme Tom, solo tiene ojos para ellas" ―su sonrisa se ensanchó, Minerva no podía estar más pálida. Harry se resistía por suspirar y acabar con esa mierda ―Ella se fue debilitando, sus emociones le ganaron, andaba decaída por su día a día y yo, comencé a fortalecerme, comencé a tomar su alma, lentamente. Fue ella quien escribió el mensaje en las paredes, quien torció el cuello a los gallos, quien liberó una y otra vez al Basilisco de Salazar. Hasta que me volví...

¡Incendio! ―exclamó Harry, la llama surgió con una coloración escarlata, haciendo saltar a Tom a un lado ―Lamento interrumpir tu monologo de mierda y de villano de serie de los 60... pero estoy cansándome de este lugar.

―Ya veo, ¿deseas un…?

¡Diffindo Maximus! ―exclamó Harry, haciendo surgir una hoja oscura, en horizontal, para lo cual su rival tuvo que agacharse y esquivarle, sin notar como Harry llegó hasta él y le apuntó con la varita― "Ossium Incrementum"

―Harry ―dijo Daphne junto a él― ¿Acabas de usar ESA maldición, sobre él?

―Leer es bueno ―admitió él, antes de darle un puntapié, que le quebró la nariz a su rival, antes de comenzar a patearlo con saña y pisarle la mano de la varita, mientras que Ryddle sentía como algo estaba muy mal, en su cuerpo, los huesos de sus dedos rompieron la piel y se fueron expandiendo, igual los huesos de sus antebrazos, sus dientes crecieron de forma asquerosa. Pronto, moriría por esa rara maldición y sabía que no quedaría casi nada de él― "Extra pondus" ―Harry colocó más peso sobre su pie y le quebró la mano y la varita, haciéndolo gritar aún más. Los maestros estaban pálidos, mientras veían como Voldemort sufría, por obra de esa maldición y la sangre comenzaba a bañar el suelo, mientras sus gritos agónicos aumentaban. Harry se acercó al diario y lo agarró.

― "¿Un piromántico?" ―susurró Dumbledore, quien vio asombrado, como de la mano de Harry surgió una llama escarlata, la cual se volvió verde, reduciendo el diario a cenizas. Voldemort emitió un último grito de agonía y desapareció, mientras que Ginny Weasley, fue recuperando el color en su piel y despertó.

Esa misma tarde, todo volvió a la normalidad, gracias a la poción de mandrágora para la des-petrificación, creada entre Pomfrey, Snape y Sprout, para horas de la cena, ya todos estaban en pie.

Los alumnos volvieron a casa, como si nada hubiera ocurrido, Dumbledore agarró aire y luego, lo dejó salir lentamente. Esto... nada de esto, iba como él lo había deseado, nada de la situación le era satisfactorio, Harry Po... Evans, casi parecía como si Harry no tuviera cariño por el Mundo Mágico, ¿Por qué era?, ¿Cómo podía un hijo de Magos, ir al Mundo Mágico, solo por la obligación de estudiar en un colegio mágico, pero no demostrar cariño, por nada?, además de esto, la capa había desaparecido y solo quedaba una nota. Rebuscó su varita, para realizar un hechizo de seguimiento de la capa, pero palideció, cuando notó que la Varita de Saúco, no estaba entre sus ropajes, se giró rápidamente, y corrió hacía la oficina, estaba tan nervioso, que tardó un poco, en recordar la contraseña para ingresar. Encontró sobre su escritorio una nota y una varita marrón siena, la cual tenía curiosas figuras temblorosas, a lo largo de su cuerpo. Junto a esa nota, estaba aquella que había extraído de la cámara acorazada donde había guardado la capa. Agarró la nota con la mano derecha y, con la izquierda, agarró la varita, estaba muy confundido― "Peral: Se da mejor en las manos de los cálidos de corazón, los generosos y los sabios, normalmente sus usuarios son populares y respetados" ―leyó entre susurros― "Pelo de Cola de Unicornio: Produce magia más consistente y menos susceptible a fluctuaciones y bloqueos, siendo más difícil de llevar a las Artes Oscuras, permanecen unidas a su primer dueño" ―Alguien desconocido había entrado en su oficina, había robado la varita de Sauco y, seguramente, sería la misma persona, que había robado la capa, comenzó a transpirar, sus planes parecían estar cayendo, desde antes de ser realizados, había perdido la Varita de Saúco y ahora, había perdido la Capa de Invisibilidad de los Potter, así que no tendría algo para atraer a Harry, a su lado. ―No. No importan los planes ―se dijo ―Importa que la profecía se cumpla. Importa, que Harry... Evans, destruya a Voldemort y esta noche... ―agitó la varita, el diario destrozado, llegó hasta él― ¿Cómo pudo Tom encerrar este recuerdo? ―se preguntó el hombre, mirando el diario fijamente, decidido a realizar algunas investigaciones sobre el diario.

King Cross.

Lily, Jean y Amelia, vieron felices, como sus hijos (sobrina, en el caso de Amelia), charlaban y se comprometían a estar al pendiente, de cualquier cosa interesante, que ocurriera en las vacaciones. Cuando se giraron, para mirar a sus madres, tragaron saliva, tendrían mucho que contar sobre este año, sin lugar a dudas.

Harry ―dijo Anat ―Te tengo noticias: Nuestra magia está en pleno funcionamiento y nuestro poder se ha acrecentado.

¿Qué significa? ―preguntó confundido.

Hasta ahora, has logrado tener una sana relación, con algunas de las chicas, cosa que es muy buena, todas ellas han demostrado amarte, pues bien: es hora de dar el siguiente paso ―dijo Anat.

¿Siguiente paso? ―preguntó confundido.

Oh, así es ―dijo Anat ―Y creo, que te va a fascinar.