Capítulo 39

Cevdet se levantó de la cama del hotel y se dirigió a la puerta no bien escuchó los golpes. La abrió y se quedó mirando a su jefe en persona que venía a verlo…

-Brigadier…

-Cevdet… capitán…

-Yo… me imaginé que alguien vendría a verme, pero no creí que fuera usted…

-Lo que está sucediendo es muy importante Capitán… merecía la pena que viniera a hablar personalmente….

-Bien… lo escucho…

-Hace un tiempo, cuando conversamos le ofrecí que tuviera la posibilidad de hacer algo importante por la patria…

-Es cierto y estoy agradecido de poder ayudar…

-Y estamos muy satisfechos con la ayuda…

-Bien…

-Pero lo que ocurrió con su esposa, Capitán… eso no debió pasar…

-Lo sé… lo que ocurrió fue que hace muy poco, me enteré que ella y yo esperábamos un hijo y simplemente no pude pensar en hacerla sufrir…

-Capitán… esto no se trata de hacer sufrir a nadie… se trata de cumplir con sus obligaciones y parte de sus obligaciones es no permitir que nadie sepa sobre sus misiones…

-Brigadier… mi esposa no sabe nada de mis misiones… solo sabe que las tengo… decidí contárselo porque se que ella no me traicionaría…

-Sin embargo, quiso hacerle llegar una carta e indirectamente lo dejó en evidencia…

-No fue a propósito… Brigadier… yo sé que no es la mejor situación, pero si me permite hablar con ella…

-Lo hará Capitán… porque en este momento queda relegado de la misión…

-Pero Brigadier…

-Escúcheme, Cevdet… usted sabe que no puede hacer lo que quiere… debe acatar mis órdenes y en este momento queda relegado de sus obligaciones en esta misión…

-¿Qué significa esto?

-Significa que no cumplirá con ninguna misión hasta que podamos resolver el tema con su esposa…

-¿A qué se refiere con resolver?

-Capitán… usted deberá tomar una decisión… y será complicada…

-¿Cuál decisión?

-Por lo que hemos podido analizar, aquí tenemos dos posibilidades, por un lado, hacerlo desaparecer, que su familia, toda, incluyendo a su mujer piensen que está muerto… y así borraremos todo rastro de su participación…- dijo y vio que Cevdet temblaba levemente- la otra posibilidad es que su mujer participe como civil en nuestra organización y que tenga sus misiones, demostrándonos su lealtad… como usted…

-Pero… Brigadier… mi esposa está embarazada…

-Lo sé… no la mandaremos al frente de batalla, Cevdet… pero estuve investigando y la posición que ocupa como jefa de enfermeras podría servirnos de mucho… eso sí, deberá pasar por varias pruebas para comprobar su lealtad… a ella no la elegimos nosotros como a usted… entonces deberemos estar seguros de que no nos traicionará ante cualquier problema…

-Entiendo…

-¿Entonces?

-Señor… creo que debería hablarlo con ella… no puedo tomar una decisión como esta sin consultárselo…

-Bien… le dejaremos un par de días para hacer esto… pero le advierto que no podrá eludir la decisión…

-Señor… si hablo con mi esposa debería poder decirle cuales son las posibilidades… y con respecto a la primera…

-Dígale que no podrá volver a verlo… nada más…

-Está bien…- dijo Cevdet y le hizo una especie de reverencia, de alguna forma estaba agradecido de que no le hubieran pedido que la apresara o que la entregara a las autoridades.

-Una cosa más, Cevdet… no hay posibilidad de soluciones intermedias… o usted se sacrifica o es ella… ¿estamos de acuerdo?

-Sí, señor…- dijo y bajó la cabeza antes de saludarlo.


Azize abrió la boca al verlo volver ese mismo día a la noche. Los niños se acercaron como pudieron a abrazarlo y lo mismo hizo mamá Hasibe, pero ella supo que algo andaba mal al ver su expresión…

Cevdet trató de disimular y le sonrió con tristeza. Azize quiso llevárselo a algún lado para poder hablar con él y no pudo evitar que lo sentaran en la mesa para cenar…

Intercambiaron algunas miradas durante la comida, pero no dijeron nada…

-Cevdet…- le dijo ella y lo tomó entre sus brazos mientras Hasibe se encargaba de limpiar la cocina.

-Azize… mi vida…- dijo y hundió la nariz en su cuello, desesperado por sentirla cerca.

-¿Estás bien? ¿Pasó algo?

-Tenemos que hablar, mi vida… es necesario que lo hagamos…- dijo con tristeza y ella sintió angustia al verlo.

Una vez que los niños se durmieron y mamá Hasibe se fue a descansar a su habitación, Cevdet le pidió a Azize que lo ayudara con el baño y ella se lo preparó…

-Cevdet… ¿qué pasó?- le dijo mientras volcaba algo de agua sobre su cabeza, cuidando de no quemarlo.

-Mi vida… las cosas se han complicado… estamos en una situación difícil…

-Pero… ¿por qué?

-No sé como pasó, pero mis jefes se dieron cuenta de que me habías hecho llegar la carta… y supieron que estabas al tanto de todo…

-Cevdet…- dijo y se tapó la boca con ambas manos, impresionada- ¿y ahora qué?

-La realidad es que no debí contarte lo de las misiones…

-Pero si no me has contado nada… solo sé que tienes misiones secretas para nuestra patria…

-Pero se supone que eso tampoco deberías saberlo…

-Hablaré con tus superiores, les diré que pueden confiar en mí… ¿acaso creen que soy una traidora?

-No es eso… yo cometí el error de contártelo, para que no sufrieras, pero no debería haberlo hecho… ahora hay consecuencias…

-¿Qué consecuencias?

-Me apartaron de la misión que me habían dado el otro día… y me obligan a tomar una decisión…

-No me asustes, mi vida…

-Pues… les pedí hablar contigo porque debo elegir entre dos opciones… una es desaparecer para siempre… la familia debería darme por muerto, así que no los volveré a ver…- dijo con tristeza y Azize abrió la boca y sus ojos se llenaron de lágrimas.

-Cevdet… no…

-La otra es que tú trabajes con nosotros…

-Lo haré…

-No… no es tan fácil… Azize…

-¿De qué me hablas? ¿Acaso prefieres no vernos más?

-Deberías pasar por pruebas muy exigentes…

-No tengo miedo….

-Yo sí… Azize… mi vida… creo que la mejor opción es que yo desaparezca…

-Esa no es una opción, Cevdet… no voy a permitirlo…

-¿Y te arriesgarás sin saber lo que podrías tener que hacer?

-Haría cualquier cosa por ti…

-¿Incluso matar?

-Cevdet…

-Azize…

-No… no… no permitiré que nuestra familia se destruya por esto… haré lo que haya que hacer…

-Dime…- le dijo y la tomó de los hombros enérgicamente… ¿matarías a alguien si te lo piden?

-Haría lo que fuera para mantener a mi familia a salvo y unida… haría cualquier cosa por ti, Cevdet… cualquier cosa…- dijo llorando con desesperación, su tono no era alto, pero si tan intenso que él la apretó entre sus brazos y lloraron juntos un rato.


Cevdet la apartó de su cuerpo y la miró a los ojos.

-Tengo miedo…- dijo él llorando.

-Yo no quiero perderte… me muero si lo hago… Cevdet…- dijo ella y él la buscó con sus labios y la besó con intensidad.

Azize jadeó en el beso, no era que no lo esperara, pero la angustia era tan grande que la pasión estaba en otro plano, algo alejado en ese momento…

Hasta que él la apretó contra su cuerpo y Azize pudo sentir el roce de él en su pelvis. Allí se olvidó de todo.

Cevdet se quitó la toalla y removió la de ella en segundos y cuando Azize quiso reaccionar, suspiró al sentirlo cálido en ella, intenso, necesitado…

Él la besó húmedamente y se entregaron el uno al otro con ansiedad. El encuentro duró unos cuantos minutos, y al terminar, él descansó su cabeza sobre el vientre de ella…

-Es una locura… temo por la salud de nuestro hijo…

-Todo estará bien… te lo aseguro… nuestro hijo, nosotros, nuestra familia… confía en mí…

-Azize…- se quejó él.

-Mi héroe… esta es mi oportunidad de ayudar a nuestra patria… lo haré complacida…

Cevdet se perdió en sus ojos y trató de no pensar en todos esos fantasmas que lo torturaban pensando que su mujer podría ponerse en peligro, no solo a ella, sino también a su bebé…

Ella lo acarició con ternura y se sintió renovada, el destino había querido que ella también se convirtiera en patriota…


Bueno, seguiré pronto, espero que estén disfrutando esta historia tanto como yo!