No sabía qué hacer con mi vida, este hombre no me dejaría en paz nunca, no sé cómo me encuentra en todos lados, siento que me persigue y que está obsesionado pero no puedo hacer mucho.

Todo empezó cuando aburrida abrí una cuenta de Tinder, solo para pasar el rato, mi madre lo sabía ya que empezamos a ver fotos juntas como entretención. Un día alguien me escribió y bueno yo seguí el juego, me caía bien era amable y simpático, su nombre era Edward, por cosas de la vida vivía cerca mío, incluso en la misma ciudad, así que decidimos juntarnos un día. –Mala idea- el fue a mi casa, conoció a mi madre y nos pusimos a conversar, era agradable, o eso creí, cuando estuvimos solos afuera de mi casa, ya que el no entró a ella, sacó su verdadera personalidad, me amenazó de que le haría daño a mi hermana Alice si es que no me quedaba con él, yo no hice caso y me entré, ahí empezó la pesadilla

Todos los días me llamaba a mi celular pidiendo que nos juntáramos un día, yo tontamente le dije que en la noche nos juntáramos, así que él fue en la noche a mi casa, me tomó de las muñecas y me llevó atrás de un automóvil que había estacionado allí, me acercó a él y me obligó a besarlo, la verdad me dio asco, así que me alejé de él, pero no me soltaba así que empecé a forcejear, tenía miedo, no podía gritar, el lentamente llevó mi mano hacia su entrepierna y su mano hacia mis muslos, ahí reaccioné y le dije que no, el solo me miro enojado, yo creía que me golpearía, pero solo me empujó lejos de él y me dijo –Vete a la mierda – y se fue.

Pensé que ahí e dejaría las cosas como estaban pero no fue así, siguió escribiéndome y amenazando, iba a mi casa cada vez que podía, yo no salía obviamente, luego me mandaba imágenes groseras de el, y me mandaba fotos de fuera de mi casa obligándome a salir, yo no iba, estaba a veces desesperada con el tema, no sabía cómo explicarle a mi madre lo que pasaba, una vez me dijo que me denunciaría por cocaína, cosa que yo nunca tuve que ver, solo quería llorar todo era muy estresante para mi, hasta pastillas para dormir tuve que empezar a tomar.

Pasó tiempo y dejé de saber de él, yo estaba feliz por eso, empecé a ir a unas clases de ingles los sábados, no sabía lo que venía…

Fui un Sábado como siempre a mi clase, para eso debía tomar colectivo así que estaba esperando a las 8am que pasara uno, hasta que escuché mi nombre, era él, yo no quería verlo así que me di vuelta y caminé hasta que sentí que alguien corría a mi lugar, yo no quise mirar hasta que me agarró y me dijo en el oído que era mejor que lo acompañara por el bien mío y de mi familia, yo tenía miedo así que hice lo que me pidió.

Llegamos a su casa en silencio, me ofreció con una sonrisa un poco de café ya que era invierno, yo temblando lo agarré, y tomé un sorbo, el me lo quitó y lo dejo en una mesa que tenía en su dormitorio, se acerco a mí y empezó a acariciarme, yo me aleje y le pregunté que quería, el solo me hizo callar y nuevamente se acercó, me tiró mi blusa para sacármela, sabía lo que ocurriría, al verme allí sin poder hacer nada y sin un objeto cercano, me resigne y preferí cerrar los ojos, lo último que vi fue a él sonriendo, sentía su presencia a mi lado, recostándome en la cama, para seguir desnudándome, yo era una muñeca de trapo, dejé que lo hiciera, me dio un beso obligado, se acercó a mi oído y me dijo "hazlo por tu familia" y rió, así que solo me quedé inerte esperando lo que pasaría, ese día el me violó.

Cuando llegué a mi casa luego de todo me encerré en mi dormitorio y comencé a llorar sin meter ruido, me odiaba, quería matarme así que agarré un sacapuntas que tenía guardado y lo desarmé para cortar mis muñecas.

Me calmé y me di cuenta de lo que había hecho y todo lo que había pasado, me quedé mirando la nada hasta que mi celular sonó, era un mensaje de whatsapp de él; "Disfruté esta mañana amor, te espero el martes en mi casa a las 6pm besos" Quedé mal, no tenía la intención de volver a verlo pero tenía miedo, sonó nuevamente mi celular: Me había mandado videos de lo que había pasado. El hijo de perra había grabado todo, no sabía qué hacer, escuché mi celular sonar nuevamente "Si no vienes subiré los videos e iré a tu casa a contarle todo a tus padres". Yo no quería que mis padres supieran lo que había sucedido así que me resigné, ese día me quedé toda la tarde en mi cuarto pensando que hacer.

No encontré una salida, así que quedé igual que antes.

Nos juntamos muchas veces lamentablemente, el me violaba esas veces, yo no respondía a nada solo me desvestía y vestía cuando debía irme, hasta que un día tomé su celular y eliminé los videos y me fui a mi casa.

Enojado me dijo groserías cuando me llamó, yo no tenía miedo, ya estaba harta de sus juegos y sus amenazas, así que dejé de contestarle mi celular, el me llamaba 3 veces al día, yo no contestaba, lo bloquee y me llamaba desde otro móvil, así fue por un tiempo hasta que se aburrió.

Un día me empecé a sentir mal, tenía síntomas de VIH, no sabía qué hacer, no quería contarle a mi madre por todo lo que había pasado, así que hablé con él nuevamente para preguntarle si estaba limpio. Él me contestó que sí, y me mostró un examen yo estaba más aliviada, así que solo le dejé de hablar nuevamente. El no se resignó y me volvió a escribir diciendo que quería casarse conmigo, que quería verme que iría a mi casa y le contaría todo a mis padres, yo solo le escribía que no y que me dejara tranquila.

Las llamadas empezaron nuevamente, los molestos mensajes también, pensé que ese capítulo lo había cerrado pero no fue así, el seguía obsesionado conmigo, la diferencia es que ahora no tenía miedo de enfrentarlo, le hablé y le dije que me dejara tranquila, solo me escribió un "Ok" y dejó de escribir.

Pasó un tiempo y abrí nuevamente mi tinder para cerrarlo para siempre, cuando me llegó un mensaje, era él, Edward.

Empezó a tratarme de puta cosa que no soporté y desinstale de inmediato Tinder. Me empezó a mandar imágenes de mi perfil diciendo que iría a verme a mi casa y que me haría daño.

Hasta este momento, el me sigue molestando y no sé qué hacer, me llama a cada momento y me molesta todo lo que puede. No me deja en paz. Tengo miedo de salir a la calle y encontrármelo frente a frente ya que muchas veces escucho que me llaman desde la calle, estoy un poco psicótica con todo esto, incluso en este momento mientras escribo esto, me está llamando por celular…