Aclaraciones

Ninguno de los personajes me pertenecen, son todos autoria de Vivzyepop.

Este es un fanfic AU!Soulmates

Disfruten


—Señor, con todo respeto, pero en serio es una mala idea —insistió Moxxie visiblemente inconforme.

—¡Oh, Millie! —canturreo Blitzo meneando las caderas hasta la chica de cabello negro—, ¿podrías decirle a tu marido que no sea una nena?

Millie rió en voz baja mirando hacia Moxxie.

—Confiemos un poco en él.

—¡No! La última vez que confiamos en él, nos llevó hasta aquí —gruño estrellando las palmas de sus manos contra el escritorio—, es una mala idea

—Moxie, ¡y pensar que te puse como mi empleado del mes! —fingió sollozar caminando hacia la puerta—, tristemente, ya está hecho, no tienes una idea de lo que me costo llegar hasta ese tipo.

—¡Pero eso es suicidio!

—¡Mi culo puede soportarlo si nos traerá más beneficios! —rió abriendo la puerta—, te dejo a cargo empleado del mes —y sin decir algo más azoto la puerta dando por terminada la conversación.

Moxxie hizo un mohín recargándose en el respaldo de la silla.

—¡Loona! —llamó a la chica que en todo momento se había quedado viendo la pantalla de su celular

—¿Qué?

—¿En serio lo dejaras marchar? —pregunto Millie ahora un tanto preocupada por la decisión de su jefe.

—Miren, si él quiere hacer esa estupidez, no habrá nada en los nueve círculos que lo haga desistir —dijo mirándolos por una fracción de segundo antes de volver su atención a su celular—, además, no es tonto, tal vez lo aparente, pero ya lo conocen, puede cuidarse solo.

Moxxie y Millie se lanzaron una extraña miradita.

Ambos lo sabía, Blitzo era lo perfectamente capaz para cuidarse solo, así como para matarse el mismo.


—¿Seguro pequeño imp? —rió Stolas mirando con curiosidad a Blitzo, quien no paraba de removerse incómodo en su sitio.

Desde que había llegado, cierta extraña sensación se había extendido desde la base de su estómago hasta su pecho, pero suponía que se debía a la estupidez que estaba por cometer.

—No diría que si, pero definitivamente quiero intentarlo —rió dándole otro trago a su vaso con agua.

Stolas sonrió divertido antes de hacer una seña y que trajeran un tablero de ajedrez.

Blitzo frunció sutilmente el ceño, siendo perfectamente percibido por Stolas.

—Dijiste que cualquier juego estaba bien —dijo burlón cruzando sus piernas con tranquilidad ante un demonio cada vez más ansioso. No había querido decir nada, pero desde que ese pequeño sujeto le abordó hace un par de meses, había despertado cierta curiosidad en él.

Y en ese momento, no sabía si era debido a esa curiosidad que cierta sensación abrasadora se estaba acumulando en lo más profundo de su pecho.

—Yo... bueno, yo creí que te referías a otro tipo de juegos —confeso ahora avergonzado.

Por un segundo Stolas se quedó en blanco para inmediatamente soltar una fuerte risa.

—¡Oh, Blitzy! —rió tomando un poco de aire, antes de inclinarse hacia el frente y sonreirle abiertamente—, cuida lo que sale de esos dulces labios si no quieres lamentarlo.

Blitzo sonrió por nerviosismo.

—Se lo que hago, ¿quieres empezar? —pregunto viendo sus piezas de cristal blanco.

Stolas ladeo un poco la cabeza, antes de negar sutilmente con esta.

—Empieza —a punto mirando las piezas de piedra negra.

Blitzo miró con pesar el tablero. Moxxie era un az en ese juego y siempre barría su trasero con él, por lo que ya sabía la resolución de ese partido antes de iniciarlo.

—Stolas, no me subestimes —dijo con soberbia tratando de verse cool—, peón G,4 —anunció moviendo la estatuilla con la mayor seguridad que pudo.

—Sabes jugar, caballo C,6 —comentó viéndolo con diversión.

Blitzo trago grueso, solo recordaba las posiciones del tablero por todas las veces que Moxxie lo regaño, porque de no ser así, ni siquiera hubiera llamado nada.

—He jugado un par de veces, alfil H,3 —dijo ahora nervioso por la mirada penetrante de Stolas.

—Interesante.

Para Blitzo, el resto de movimientos pasaron tan rápido que no sabía qué carajos estaba haciendo, literalmente.

Se quedó en blanco cuando su peón llegó al otro lado y Stolas lanzó un silbido.

—¿Qué pieza vas a elegir? —pregunto curioso y sorprendido por haberlo dejado pasar. Le estaba prestando más atención de la necesaria al chico.

Blitzo iba a preguntar a qué se refería, en serio lo iba a hacer hasta que recordó que una vez Moxxie tuvo tres damas en el tablero.

Si vas a traer una pieza, que sea una dama,

terminaras mas rápido un juego si sabes usarla

—¿Dama?

—¿Estás preguntándome, lindura? —apuntó divertido—, sabes Blitzy, aún estás a tiempo de retirarte —comentó risueño mientras observaba con atención cada movimiento del imp.

—¿Y verme como un cobarde? ¡Ni hablar! —dijo viéndolo con los ojos entrecerrados, al ver al tablero se dio cuenta que su peón estaba en línea con el rey—, ¿Jaque?

—Oh, es cierto, debo moverlo —rió desviando sutilmente la mirada al tablero, antes de volver a ver hacia Blitzo—, ¿puedo hacerte una pregunta?

Blitzo le vio entonces, dejando el tablero en paz durante un instante. Había estado tan ansioso y centrado por ganar que no se había dado cuenta que un ardor se había instaurado en su pecho.

—¿Por qué lo quieres tanto? —pregunto curioso.

—¿No te he dado suficientes motivos? —dijo de regreso ladeando con coquetería la cabeza.

—No realmente —comentó sonriendo sutilmente—, al menos no los reales.

Blitzo entonces enarco una ceja.

—No soy tan transparente, Stolas —dijo volviendo la vista al tablero, mirando que rey y torre habían cambiado de lugar—, ¿eh?

—¿Conoces el movimiento, Blitzy? Enroque —sonrió al decirlo disfrutando del desconcierto del pequeño demonio—, puedes mover —índico sin dejar de sonreír.

—Bastardo, me hiciste desviar la atención —siseo inclinándose sobre su asiento.

—¿Como podría?

—Stolas —gruño Blitzo a modo de advertencia, ocasionando que una sutil risa escapara del pico de Stolas.

—Tu turno.

Blitzo evaluó sus movimientos, tenía dos damas, un caballo y su rey; no entendía como Stolas había hecho para arrinconarlo, pero siendo que él era una papa en ese juego, no le daba tantos créditos.

—Mierda —gruño al ver que su único movimiento era atacar a la torre y sacrificar a la dama para que su caballo quedara en fila de ataque.

Pero si hago eso me comerá su alfil y entonces

solo tendré dos piezas y el estúpido rey no me sirve

—Aún puedes rendirte —señalo al ver la duda en su rostro y como realmente estaba meditando su siguiente movimiento—, soy una general de legiones, Blitzy, no me ganaras en un juego de estrategias.

Blitzo frunció el ceño.

Sabía que era cierto, pero al menos quería intentarlo. Tirar la toalla sería un golpe a su orgullo.

—Prefiero intentar, gracias —señaló haciendo retroceder a su dama y pensar mejor que hacer.

Stolas frunció sutilmente el ceño antes de sentir como un extraño calor se expandía por su pecho.

—Eres terco —comentó posicionando su torre—, jaque.

Blitzo miró a su rey en fila de ataque e intervino con una de sus damas.

—No solo defiendas —apuntó haciendo avanzar al alfil y tomar la dama—,también mira cómo atacar.

—Ugh, ¿podrías guardar silencio? —gruñó haciendo que su rey tomara el alfil.

Stolas estaba a punto soltar una risa verdaderamente legítima cuando el calor en su pecho se hizo más grande.

—Blitzy —llamo poniéndose de pie, el aludido apartó inmediatamente la mirada del tablero—, ¿y si quiero tomar ese camino que habías planeado inicialmente?

Blitzo al verlo rodear la mesa, se puso inmediatamente de pie, sintiendo su pecho arder y sus piernas temblar.

—¿Disculpa?

—Digo, esto ya se termino —rió mirándolo con curiosidad.

—Pero aún puedo- —sin embargo, al ver al tablero, miró al otro alfil, la dama y un caballo, rodeando al rey.

—Jaque mate —dijo dando un paso hacia él, haciendo a Blitzo sobresaltarse—, ¿y bien? Ya has perdido, terminamos el juego tal como querías, ¿quieres usar ese otro medio?

Blitzo frunció el ceño antes de suspirar sonoramente.

—Bien —dijo cruzándose de brazos—, tengamos sexo.

Stolas rió dándose la vuelta e indicando que le siguiera con la cabeza. Blitzo lo hizo sin dudar.

Ese había sido su plan en un inicio y suponía que el de Stolas también, pero había buscado una manera de humillarlo primero antes de cogerselo.

Y vaya que lo había conseguido.

—Eres un buen estratega —apuntó mirando su alta figura, viéndolo menear sus plumas

—Bueno, Lucifer me confía la seguridad de algunos círculos, debo de hacer bien mi trabajo si no quiero quedarme sin plumas —rió al decirlo deteniéndose frente a una gran puerta—, pero te advierto algo, si Lucifer se entera de esto, quizá no sea bueno para ninguno de los dos

Stolas entonces miró hacia Blitzo quien al notar la penetrante mirada, asintió rápidamente con la cabeza.

—No tengo planeado ser muy llamativo —dijo tratando de no pensar mucho en sus palabras, pues si lo hacía, la mentira saldría a flote.

—Recuerda que es solo por un tiempo —insistió abriendo la puerta para que pasara primero—, de lo contrario, ya sabes que pasara.

—Si, claro —dijo como si nada entrando.

Stolas sintió una nueva oleada de calor tras cerrar la puerta. Eso ya comenzaba a parecerle extraño.

—Blitzy —canturreo yéndose tras el imp hasta la cama, donde lo empujo y cayo sobre esta—, ¿puedo hacerte otra pregunta?

Blitzo comenzó a desabotonar su camisa sin despegar su mirada de la figura alta de Stolas.

—¿Qué? —dijo un poco exasperado esperando que todo iniciara para poder marcharse.

—¿Has encontrado a tu alma gemela? —preguntó colocando su rodilla entre las piernas de Blitzo.

—¿Eh? No me digas que tu también esperas por esa tontería, ¿hola? ¡Estás casado! —le dijo con sarcasmo señalando el cuadro familiar.

Stolas ladeo un poco el rostro mientras sonreía.

—Eso no responde mi pregunta —apuntó sin dejar de sonreír.

Blitzo no quería responder, algo le decía que no debía de hacerlo, pero al ver la mirada insistente del hombre, no le quedó de otra más que responder.

—¡No!, ¿feliz? —bufo molesto.

—Curioso —dijo tirano del broche de su capa dejándola caer, al tiempo que se quitaba su saco—, ¿lo has presenciado? ¿la unión de dos almas?

Blitzo no dijo nada, solo lo observaba subirse sobre él, quitándose lentamente la ropa.

—Es todo un acontecimiento —sin esperar a que Blitzo dijera nada, comenzó a desabrochar su pantalón mirando su pálido pecho—, como el brillo va naciendo lentamente extendiéndose por todo el pecho.

Blitzo no quería admitirlo, pero sí que sabía a lo que se refería, miro eso con sus amigos Millie y Moxxie, fue todo un acontecimiento, en especial porque en el momento en que paso, ambos ni siquiera se conocían.

Las expresiones en su rostro fue algo que nunca olvidaría.

—¿Te vas a callar? —le grito para tomarlo del mentón y besarlo.

Stolas río contra sus labios antes de meterle la lengua.

Blitzo jadeo pues no espero eso, pero no se hizo del rogar y continuó con el beso.

Stolas lo tomó por los muslos, separándolos lo suficiente para acomodarse entre sus piernas, todo esto sin detener su beso.

—Blitzy —canturreo contra sus labios, mordiendo de pronto el labio inferior—, eres delicioso.

Blitzo rodó los ojos sintiendo el calor en su pecho aumentar con cada minuto que pasaba.

Stolas comenzó a repartir besos por su pecho mientras bajaba lentamente por su abdomen, marcando un sutil camino humano, logrando que Blitzo se estremeciera.

No podía creer que su cuerpo ser volviera tan sensible por ese pajarraco ni mucho menos entendía porque el calor en su pecho estaba creciendo a cada instante, casi podía jurar que sentía que esa opresión le arrancaba el aire.

¿Me habrá puesto algo en el té?

Sus pensamiento se cortaron cuando los largos y resbaladizos dedos de Stolas se introdujeron en su interior. Blitzo se estremeció por el contacto. Stolas se acomodo sobre su miembro y le dio un sutil beso al glande.

Blitzo se mordió el labio para no liberar un jadeo.

—Me encanta tu gran polla roja, Blitzy —ronroneo contra aquella parte de Blitzo, haciéndolo sentir avergonzado para un segundo después sentirse terriblemente nervioso.

No entendía cómo su cuerpo era capaz de reaccionar de esa manera. Solo quería que todo acabara cuanto antes, tomar el maldito libro y largarse de ahí.

—Solo métela, Stolas.

Stolas sonrió maliciosamente apenas escucharle.

—Oh, Blitzy —murmuró Stolas e introdujo el miembro de Blitzo entre sus labios.

Este jadeo sorprendido.

—N-no... me refería... —pero no pudo decir palabra alguna, la felación que le estaba dando Stolas era gloriosa.

Al notar que el imp lo estaba disfrutando, término de dilatar al chico antes de soltarlo y colocar su miembro cerca de su entrada.

Para ese punto, el calor que sentía era sofocante, aprisionaba su pecho. No sabía que estaba pasando, pero estaba casi seguro que era solo por una razón.

Stolas comenzó a introducir su miembro cuando noto un sutil brillo comenzar a nacer en el centro del pecho de Blitzo. Por un segundo parpadeo confundido para inmediatamente darse cuenta que sus sospechas eran ciertas.

Blitzo, quien mantenía los ojos cerrados, miró hacia Stolas para preguntar porque se había detenido, notando como una luz roja salía de entre las plumas de su pecho, apenas verlo miró hacia su propio pecho notando la misma luz, pero en azul.

—¡No me jodas! —alcanzó a gritar y antes de que pudiera siquiera moverse, Stolas lo penetro de golpe, arrancando el aire de sus pulmones.

—¡Blitzy! —canturreo sin desaparecer su sonrisa, inclinándose sobre el chico—, esa luz solo significa una cosa —murmuró coquetamente a un Blitzo totalmente aterrado.

—No la digas —jadeo bajo él, mirándolo con desdén.

Stolas sonrió de medio lado, totalmente divertido con la situación.

—Eres mi alma gemela.

—Jodete.


¡Interferencia se acaba, pero una nueva historia nace en su lugar!

La idea no me pertenece, hace muchos años (cinco o seis) mire un comic gay donde decía básicamente esto: ¿Y si tu pecho brillará cuando te encontrarás con tu alma gemela en el momento indicado?

Quise tomar esa idea y usarla, no me pude resistir jaja. Más adelante explicare bien bien la dinámica de este universo owo.

Espero que este proyecto marche bien, osi osi.

Nos leemos luego.

INICIO: 03/04/2020

5:15 a.m.