Disclaimer: ningún de los personajes me pertenece, y tampoco el virus xD
Cuarentena
Cuando decidió cerrar las puertas de la aldea, el virus ya había llegado a Suna y a Iwa, era cuestión de tiempo que se expandiera a las pequeñas aldeas que Konoha tenía alrededor, y en poco tiempo el virus estaría tocando la puerta de su oficina para que dimitiera de su cargo como Hokage al no haber podido detener la pandemia. En caso de que eso pasara, ya tenía sus últimas palabras preparadas para un momento tan dramático como ese: Adiós mundo cruel, fue un placer comer ramen sobre tus tierras.
En resumen, no tuvo otra opción que cerrar las puertas y fue una difícil decisión, porque tuvo que dejar a un par de sus ninjas fuera, como a Sai, pero él estaría bien, cuidando de Gaara en Suna, y también dejo fuera a…a…sólo a Sai, ¡que Hokage tan eficiente! Pero no tan eficiente como para controlar que el virus se expandiera dentro de la aldea. La muy tonta de Sakura había traído la enfermedad y se la había transmitido a todos los pacientes con los que tuvo contacto, nada que decir; una médica poco eficiente y un Hokage con deseos de enviarla directo a la hoguera para eliminar el virus en su totalidad ¿Qué? Dicen que lo más eficiente contra el virus es el calor, así que no actúen como si no lo hubiesen pensado primero.
Curiosamente recibió varias peticiones de intercambiar la vacuna del virus por Sasuke, ¡ese Orochimaru, incluso después de muerto seguía teniendo ganas de Sasuke! Y no sabía sí era real o una simple broma, pero de igual manera se negaba rotundamente.
El caso era, que todos sus esfuerzos habían sido en vano, y no tuvo más opción que declarar la situación de emergencia, nadie podía salir de casa, excepto los profesionales de sanidad. Nunca pensó que sus propias ordenes pudiesen ser usadas en su contra, porque para mal, o para bien, terminó encerrado con Sasuke en una casa alejados de todos. ¡Y vaya! Sakura debía estar muy enojada, al igual que Hinata, pero Naruto prefería unas vacaciones de su familia.
Así que allí estaba, encerrado con su mejor amigo/enemigo de la infancia ¿Qué podía salir mal?...
Al primer día discutieron por quién usaría la habitación más grande.
Al segundo día discutieron porque "no vamos a comer ramen todos los jodidos días" palabras de Sasuke, quien decidió tomar el control de la cocina.
A los tres días Sasuke estalló en un ataque de cólera porque era el único que lavaba los platos.
A los cuatro días Naruto hizo un berrinche porque Sasuke no había hecho ramen para comer.
A los cinco días Sasuke estallo nuevamente en un ataque de cólera porque Naruto usaba todas las toallas limpias del baño.
A los seis días Naruto no tuvo otra opción que limpiar toda la casa para que Sasuke volviese a dirigirle la palabra.
A los siete días hicieron juntos la rutina de cuidado facial de Sasuke.
A los ocho días se bañaron juntos en las termas y se frotaron la espalda mutuamente.
A los nueve días Sasuke volvió a estallar en un ataque de cólera pues se le había acabado su hidratante corporal favorito.
A los diez días Naruto esperaba en la puerta de la casa como un cachorro abandonado el regreso de su amo con más hidratante corporal y alguna golosina para él.
A los once días la locura comenzaba a hacer presencia, porque, aunque la casa era enorme Naruto era una persona de mucho hablar y Sasuke de poco, así que era difícil para ambos.
A los quince días comenzaron a dormir en la misma habitación para que Naruto no se sintiera "solo".
A los catorce días decidieron beber hasta quedarse dormidos, mirando las estrellas y hablando de todo o nada.
Y desde allí fue cuando todo se vino abajo. Naruto comenzó a sentir molestias en la garganta, dolores de cabeza y otros malestares. ¿Estaba contagiado? El primer síntoma siempre era la molestia en la garganta. Iba a morir… ¡Iba a morir! ¿quién se lo diría a sus padres? ¡Joder, que sus padres estaban muertos! ¿Qué epitafio pondrían en su tumba? ¿el mejor Hokage de Konoha o el mejor ninja de todos los tiempos? ¡Porque ambos le gustaban! Y le empezó a faltar el aire. ¿Habría contagiado a Sasuke? ¡Ese cabrón se lo merecía por no hacerle ramen!
Mil y una cosa pasaban por su mente, hasta llegar al pensamiento de su último deseo, y estaba claro que no podía irse de este mundo sin haber hecho una última cosa.
Con todo el aire que sus pulmones podían soportar y toda la valentía que podía reunir, caminó hacia el jardín en donde se encontraba Sasuke, no para decirle que podía estar contagiado sino para algo más importante.
—¡Sasuke! — gritó innecesariamente. —Tengo algo que decirte— Y estaba nervioso, tanto que Sasuke podía notarlo, mas no dijo nada, sino que simplemente dejó su libro de lado para escucharle, levantando una ceja elegantemente ante el mutismo de Naruto. —Tengo que decirte que yo…— Y tenía que admitir que Sasuke era guapo, el cabello no le quedaba mal y esas rutinas de cuidado le dejaban una piel suave y sedosa. —Que yo…que yo…— Y su cuerpo se sintió caliente, quizás era la fiebre finalmente presentándose como prueba de que estaba infectado, aunque su falta de habla estaba más relacionada con que Sasuke no llevase más que unos pequeños pantaloncitos. —¡Maldita sea! — gritó saliendo del trance. —Quiero decirte que tú me…— y volvió a callar.
—…Gustas— Sasuke terminó su frase con una sonrisa prepotente, la situación había pasado de molestarle a divertirle y mucho. —¿Por qué decides confesarlo ahora tan "repentinamente"? — preguntó con mucho sarcasmo.
—¡¿Cómo lo has sabido?! — indignado, Naruto gritó exageradamente como una chica de quince años a la que su crush le dice que ya sabía que estaba loca por él, a lo que Sasuke rodó los ojos como si se tratase de lo más obvio del mundo. —¡Imbécil! — Se sintió ofendido, Sasuke siempre lograba volverlo loco en todos los sentidos. —¡Lo digo ahora porque creo que estoy infectado!
Y desde ese momento, la sonrisa de Sasuke desapareció, hubo un silencio entre ambos unos minutos y finalmente Sasuke se levantó para acercarse a Naruto. Le miró de una manera que Naruto no supo interpretar y lo siguiente que hizo al estar tan cerca fue darle un bofetón. La mano de Sasuke quedó marcada en la mejilla de Naruto y éste cayó de espaldas al suelo quedando sentado y lamentando su dolor.
—¡¿Por qué demonios hiciste eso?!
—Porque lo que dices es una estupidez— Sasuke volvió a su asiento y tomó nuevamente su libro.
—¡No es una estupidez, estoy presentando los síntomas, idiota! — y Naruto siempre había podido volver loco a Sasuke en segundos, tanto que esta vez le arrojó su libro, dándole directo a la frente. Vaya Hokage y ninja, no podía siquiera esquivar un libro.
—Dime tus malditos síntomas y les encontraré la razón que tú, imbécil, obviamente no puedes encontrar.
—¡Maldita sea, Sasuke, deja de golpearme! — y tomó el libro y se lo arrojó de vuelta, aunque Sasuke pudo esquivarlo sin problemas.
—Síntomas— dijo Sasuke con voz de ultratumba, aquello iba en serio. Esto iba a ser realmente una batalla y ambos lo tomaron como tal.
—¡Dolor de cabeza!
—Bebiste demasiado sake anoche.
—¡Me falta el aire!
—Hiperventilas cuando piensas demasiado.
—¡Fiebre!
—Estamos en verano y llevas chándal y suéter, imbécil.
—¡Me duele la garganta!
—Me hiciste una mamada anoche.
Por unos segundos Naruto no tuvo nada que responder, ¿podía una mamada hacerle doler la garganta? Sasuke sonrió, pero rodó los ojos al saber que Naruto no veía la relación, así que se la explicó.
—Dijiste "quiero probar algo nuevo" y eso "nuevo" era hacer una garganta profunda.
—¿Ah? — Naruto nunca había sido bueno con los nombres técnicos.
—Imbécil, te metiste mi polla hasta la garganta.
Ah…es verdad, nunca se le había ocurrido que algo tan delicioso pudiese causarle molestias, y ahora todo tenía sentido. Por un momento se hizo un silencio que fue roto por la risa desparpajada de Naruto, vaya que había armado un drama por nada y al final Sasuke también terminó riendo un poco, por lo estúpido de la situación.
—Pues vaya— dijo Naruto levantándose del suelo. —Creo que lo más justo ahora es que sea yo quien te de esas molestias en la garganta— y sonrió sexy y travieso.
—Ni lo pienses— Fue su respuesta automática, Sasuke siempre se hacía de rogar aun cuando había sido el primero en morder la almohada. La sonrisa de Naruto le despertaba ciertas emociones que no se molestaba en controlar porque sabía que lo mejor era vivirlas.
—Oh, yo creo que sí…— Y Naruto se acercó cual depredador a su presa.
¿Qué? Que no le hayas dicho nunca a tu crush que te gusta no significa que no puedas comerle la polla, y menos en una aburrida cuarentena alejada de todo y todos.
Fin.
¡Hola!
Espero todos se encuentren bien, y aunque no podamos salir de casa podemos pasar el tiempo leyendo.
También espero que me digan qué les ha parecido el fic y si les ha gustado.
¡Muchos abrazos y besos a todos!
¡Cuídense mucho y no olvides apretar el botón!
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