Capitulo 1
— ¿Una apuesta? — pregunto Shizune no entendiendo lo que su mentora decía —. Pero, no creo que sea lo mejor, si Sakura se entera…
El sonido del puño de la Hokage en el escritorio la hizo saltar.
— No te pregunte que opinabas Shizune, te estoy informando solamente. Si quieres decir algo, hazlo cuando estés sola en el baño.
— Si Hokage–Sama — sabía que esto terminaría mal, porque jamás en la historia Tsunade había ganado una apuesta.
…
Horas más tarde, caminando hacia las puertas de la aldea, Sakura y Kakashi salían en una misión de último momento, otorgada personalmente por la Hokage.
— ¿Por qué no me ha pedido ir con ustedes? — se quejó Naruto quien los acompañaba —. No es justo, yo quiero ir.
— Deja de quejarte — dijo Sakura acomodando la mochila en su espalda —. Solo serán tres días, tal vez menos. Solo debemos…
En ese momento sintió como alguien se ponía tras ella haciendo que un escalofrió recorriera su espalda.
— Sakura — Kakashi la interrumpió —. Recuerda que es una misión clasificada. No debes dar detalles.
— ¡No sea amargado Kakashi–Sensei! — grito Naruto —. Tal vez yo podría ayudarles, tal vez pueda ir a escondidas, puedo dejar un clon aquí y nadie lo notaria.
—Deja de insistir — dijo Sakura mirándolo con pena —. Prometo que no tardaremos.
— Esta bien — dejo resignado —. Pero ten cuidado — se acercó y le hablo al oído —. Recuerda que Kakashi es un viejo pervertido.
— Nosotros nos tenemos que ir Naruto, — respondió Kakashi mientras hacia una señal a los guardias en turno en la puerta — nos vemos en tres días.
— Adiós Naruto ¡No nos extrañes demasiado! Y no te preocupes, me cuidare del viejo. — se despidió Sakura mientras se alejaba caminando tras Kakashi.
— No soy viejo.
— Lo siento, es tu cabello el que me engaña.
Sin decir nada más, el saco el Icha – Icha.
Naruto los vio por unos minutos hasta que se perdieron de vista.
…
Habían tardado un día completo en llegar a donde les habían indicado. Sakura y Kakashi caminaban lentamente y con cuidado entre el bosque, ambos parecían bastante concentrados.
— ¿Me puedes mostrar de nuevo la fotografía? — pregunto Kakashi mientras movía algunos arbustos —. Creo que necesitamos ayuda si queremos terminar antes del anochecer.
Hizo algunos sellos y rápidamente aparecieron Pakkun y los demás nikken.
— Estábamos en medio de algo importante, Kakashi — se quejó Pakkun mirándolo con los ojos caídos —. Más te vale que tengas un buen motivo.
— Si — volteo hacia Sakura y quito la foto de sus manos —. Esto, estamos buscando esto.
Coloco la fotografía al frente de todas sus invocaciones para que pudieran ver la imagen en ella, una flor blanca, ocho pétalos, centro azul y un tallo verde bastante grueso.
— ¿Quieres que busquemos una flor? — Pakkun alzo la vista hacia Kakashi y luego hacia Sakura —. ¿Es una broma?
— Lo lamento Pakkun — se disculpó Sakura mirándolo con una sonrisa tímida —. Pero llevamos varias horas buscando y no tenemos ni pista de donde podría estar. Estoy segura que con el magnífico olfato que tienen la encontraran muy rápido. Sin ustedes Kakashi solo sería un simple ninja medio albino, sin pena ni gloria, sé que ustedes son las estrellas realmente y podrán ayudarme más que mi viejo Sensei.
— Oh Kakashi, deberías aprender a tu alumna — dijo Pakkun —. Ella si nos aprecia.
— ¿Van a buscar o no? — pregunto kakashi con tono serio.
Con un gruñido Pakkun dio la vuelta y salió corriendo, los demás nikken hicieron lo mismo en diferentes direcciones.
— No deberías consentirlos ni decirles ese tipo de cosas — se quejó Kakashi —. El otro día, Pakkun me pregunto si habías considerado que tus invocaciones fueran perros, que no le molestaría dividir su tiempo entre nosotros.
— Oh vamos Kakashi, sabes que seguro lo dijo para molestarte. Aunque también puede ser que sepan que eres tan viejo que puedes morir y dejarlos desamparados.
El solo gruño de la misma manera que Pakkun y siguió moviendo maleza buscando la dichosa flor.
…
Duraron un par de minutos buscando cuando Pakkun regreso.
— Kakashi, tenemos un problema.
— ¿Qué ocurre? — pregunto Sakura sin siquiera esperar a que Kakashi volteara.
— Encontramos la flor, pero, deberán ir ustedes por ella.
— ¿Por qué? — pregunto con curiosidad Kakashi —. ¿Demasiado trabajo por una tarde?
— No, es solo que… al parecer… Shino fue quien la encontró y… ya se tiene que ir. Y ninguno se quiere acercar a la dichosa misión.
— ¿Irse sin terminar?
— Shino se tiene que ir, nosotros simplemente no queremos estar aquí, es todo lo que les diré.
— ¿Tienen hambre? Podría preparar algo — dijo Sakura.
— No, es que… Shino necesita aparearse.
Sakura y Kakashi se quedaron en silencio por unos segundos.
— Oh vaya — Sakura se levantó y sacudió suciedad imaginaria de sus piernas —. Yo iré por la flor, solo indícame donde está. Si puedes comunicarte con Shino y dile que puede irse.
— No te preocupes, ya se fue — dijo mientras se daba media vuelta para indicarle el camino a Sakura —. Por cierto, Kakashi, si esta pelirosa decide hacer su trato de invocación con perros y no con otra criatura, quiero que sepas que no dudare en dejarte.
Ante estas palabras Pakkun comenzó a caminar, Sakura giro su rostro hacia Kakashi quien parecía lo suficientemente molesto como para lanzar una shurikken a su fiel amigo.
— Está jugando — susurro para que solo él la escuchara —. Sin ti seguro moriría de tristeza.
Sin decir nada más siguió a Pakkun quien se alejaba rápidamente.
…
— Así que esta es — dijo Sakura mientras observaba la famosa flor —. Bueno, creo que tomare un poco de tierra y algo que funcione como una maceta para que la planta llegue lo más fresca posible.
— Podrías ponerla en tus manos por el momento, sería una pérdida de tiempo que volvieras solo por algo para transportarla — dijo Pakkun mientras observaba a la pelirosa hacer surcos con sus manos alrededor de la flor.
Sakura estaba muy concentrada en no dañar la raíz. Poco a poco el movimiento le comenzó a calentar el cuerpo, tal vez era la hora, tal vez sin darse cuenta estaba agitándose más de lo que pensó. Pakkun no dejo de verla entretenido.
— Puedes irte Pakkun, no tienes que estar aquí. Vete a… con los demás.
— Oh no, yo no estoy necesitado como ellos. Hace poco me aparee así que mis necesidades están satisfechas.
Sakura no dijo nada más y continuo trabajando, ya se encontraba cerca del final de la raíz por lo que decidió comenzar a moverla un poco, lo que causo que esta soltara polen y la hiciera estornudar.
— Parece que tu cuerpo no quiere esa flor.
— Oh, seguro es solo el polen. No te preocupes, no pasa nada.
Pronto terminaría, podría irse al campamento que esperaba Kakashi hubiera montado y mañana a primera hora volverían a Konoha.
— ¿Estas bien? — le pregunto Pakkun mientras la examinaba cuidadosamente.
— Si, no te preocupes, solo tengo un poco de calor. Mucho ejercicio por un día.
Pakkun no le despego la vista, había algo en ella que estaba cambiando, no olía de la misma manera que hace un momento, o que hace unos días. Sakura comenzaba a sentir más calor en su sangre, su cuerpo se estaba volviendo húmedo por el sudor y un extraño calor en su vientre comenzaba a volverse incómodo.
— No te ves muy bien, creo que deberíamos regresar y pedirle a Kakashi que te ayude.
— No — dijo Sakura en el tono más orgullo que pudo —. Seguro esta tirado leyendo una de sus libros pornográficos.
— No son pornográficos — lo defendió el can —. Solo es romanticismo explícito.
— Como sea. Si quieres irte puedes hacerlo. Ya casi termino, no tardare en regresar.
Sin decir nada, Pakkun volvió a sentarse a una distancia prudente, algo no le daba buena espina con esa flor. Afrodisiaco
…
— Vaya, tardaron demasiado.
Para asombro de Sakura, el campamento estaba montado, aunque claro, no era uno grande, espera, ¿eso era… solo había una casa de campaña? Tendría que hablar con ese viejo pervertido de Kakashi, estaba loco si pensaba que dormirían en la misma tienda.
— Estaba tratando de sacar la planta con el mayor cuidado posible.
Ella se dirigió por uno de los rollos donde tenía algunos utensilios que preparo para transportar la flor. Kakashi cerró su libro y se acercó a ella lentamente, disimuladamente comenzaba a oler alrededor de su ex alumna.
— ¿Estas bien?
— ¿También lo notas? — pregunto Pakkun mirándolo —. Le he preguntado lo mismo, puedo oler algo distinto en ella, pero no estoy seguro de lo que es, si ella fuera de mi especie diría que…
— Puedes irte — lo interrumpió Kakashi —. Yo puedo ayudarla de ahora en adelante.
La mirada que este le dirigió a Pakkun fue lo único que necesito para saber que no era el momento para jugar y discutir. Con un simple PLAFF el can desapareció dejándolos solos.
— Puedo sentir tu mirada en mi nuca Kakashi — ella se levantó sacudiendo de sus manos la tierra —. Estoy un poco cansada, acalorada y con mucha hambre. ¿Hiciste algo?
El seguía notando algo extraño en ella pero decidió no indagar demasiado, ese era más el estilo de Gai, en la observaría de lejos y podría descubrirlo.
Comieron y al poco rato decidieron dormir, así podrían salir lo más temprano posible a Konoha.
— Bueno, me iré a dormir — dijo Sakura mientras se dirigía a la tienda.
— Esa es mi tienda — Kakashi hizo énfasis queriendo dejar claro su punto.
— ¿Disculpa?
— Yo la traje, yo la monte, es mía, yo duermo ahí. A menos que quieras compartirla con un viejo pervertido que podría aprovecharse de tu inocencia, Sakura.
Ella no estaba dispuesta a seguirle el juego, ella solo quería descansar para poder irse a su aldea lo más pronto posible. Con los dientes apretados tomo sus cosas e hizo un tendido al lado de la fogata.
Al terminar Kakashi le sonrió y se adentró a su tienda.
…
Por alguna razón Kakahis no podía dormir, aunque nunca había sido muy apegado a la gente por alguna razón no dejaba de pensar en que había dejado a su ex alumna, su única alumna fuera de la tienda. Sabía que esas tierras eran lo suficientemente frías durante la noche.
— Le ayudara a forjar su resistencia.
Se decía tratando de convencerse que el dejarla afuera no era tan malo. Totalmente derrotado por la falta de sueño y el extraño sentimiento de culpa decidió salir de la tienda dispuesta a cederla. Pero grande fue su sorpresa al verla frente a la fogata con la dichosa flor entre sus piernas, ella la contemplaba como si fuera la más hermosa flor, tocaba sus pétalos con delicadeza e incluso acercaba su rostro para percibir su olor. Estaba tan sumergida en sus acciones que parecía no haber notado su presencia.
— ¿No puedes dormir? — pregunto acercándose a ella mirándola hacia abajo.
— Realmente no, me recosté un rato, pero no pude dormir así que decidí examinar un poco la flor. ¿Por qué crees que sea especial? Digo, nos enviaron a una misión en su busca. No es muy común eso.
— No lo sé, realmente no es algo que me quite el sueño.
Ninguno de los dijo nada más, ella volvió a sumergirse en la planta y el solo estaba ahí parado, observándola. Al verla tan entretenida, su culpa se disminuyó pero su preocupación no, el olor que percibía en Sakura a su llegada con la flor, estaba regresando y esta vez mucho más fuerte.
— Es realmente atractiva, ¿Crees que sea un tipo de droga?
Sakura se levantó rápidamente con la flor extendida hacia Kakashi, logrando que esta golpeara su rostro. El estornudo.
— Deberías tener cuidado — dijo mientras sacudía su rostro con las manos.
— No seas sensible, solo fue un poco de polen. Pero dime, ¿no te parece… extraña? No lo sé.
— Precisamente por eso no deberías tocarla o estar muy cerca de ella.
Ninguno dijo nada más. Kakashi paseaba su mirada entre ella y la planta, el olor cada vez se hacía más fuerte y sin saber en qué momento comenzó a gustarle, de cierta manera lo estaba atrayendo. Algunas sensaciones comenzaron a despertar en su cuerpo, el las reconocía. Era ese sentimiento y adrenalina antes de saber que esa noche tendrías sexo.
— Buenas noches.
Sin decir nada más entro a la tienda dejándose caer sobre el tendido en el suelo. Dejo escapar un suspiro y cubrió su rostro con su antebrazo, mientras que con su mano libre comenzó a descender hasta su entre pierna.
— Demonios.
No sabía el motivo, solo que estaba tremendamente excitado… en su mente solo aparecía la imagen de Sakura.
Haciendo acopio de todas sus fuerzas intento dormir, pero por más que giraba, intentaba posiciones de todo tipo se dio por vencido, decidido a mirar hacia la nada, sin percatarse de como su mano nuevamente se posó entre su entre pierna haciendo que la erección volviera.
— Debería dormir.
Cerro los ojos, comenzando hacer ejercicios de respiración intentando calmarse. Un movimiento en la entrada de la tienda lo hizo sentarse rápidamente.
— ¿Te desperté? — pregunto Sakura entrando lentamente —. No podía dormir, hace frio.
Ambos se quedaron en silencio mirándose fijamente, el ambiente se sentía distinto y al parecer ambos lo podían notar.
— Entra.
Fue lo único que se atrevió a decir, haciéndose a un lado dejando el espacio suficiente para ella. Sin pensarlo dos veces ella se deslizo sobre el tendido dándole la espalda a él.
— Buenas noches, Kakashi.
El decidió no responder.
