Antes de empezar a leer deben saber que:

- Pensamientos

- Hablando


Los personajes de Naruto no me pertenecen, sino a Masashi Kishimoto


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Está tardando…

Neji quien recargaba su espalda en uno de los árboles con el tronco más grueso del área, se encontraba esperando a Tenten para empezar su rutina de entrenamiento. Llevaba media hora con los brazos cruzados, más bien, dentro de ese tiempo su postura no había cambiado desde que arribó en el lugar.

Dedujo que surgió una misión en último momento para ella y no le dio tiempo de dar el aviso correspondiente. Si era así, ¿Por qué le molestaba? Era una molestia que no podía describir, y por más ridículo que sonara, sentía que Tenten le ocultaba las cosas. Quiso reírse por pensar de esa manera, ¿Qué importaba que Tenten se fuera de misión y no le hubiera avisado? Era de lo más normal, ambos eran ninjas dispuestos a proteger a la aldea. Pero por más que razonara, eso no le conformaba.

Sonrió, eso de estar enamorado era muy complicado.

Con resignación prefirió emprender marcha hacia la mansión Hyūga, deseando mentalmente que la misión de Tenten fuera corta. Antes de alejarse por completo del campo de entrenamiento, llegaron Lee y Gai haciendo uno de sus extravagantes ejercicios auto propuestos, quería pasar de largo de ellos, pero para su mala suerte, las bestias verdes lograban bloquearle el camino.

— Te marchas querido pupilo—. Por esos sobrenombres que le ponía era la razón por la que quería estar lejos de ellos dos— Ya veo, así que Tenten siempre no vino—. Por la manera en que mencionó la ausencia de la integrante femenina del equipo, le cuestionó a qué se refería— Tenten está enferma—. La noticia lo dijo mientras Lee lo ayudaba a sentarse en la silla de ruedas.

¿Cómo es que su maestro sabía eso y él no?

— Ella no…

— Pensé que lo sabías Neji, ya que entrenaste todo el día de ayer con ella. Mis ojos expertos lo notaron desde que la vi, sus movimientos eran más débiles de lo usual—, hizo una pose característica de levantar el pulgar y guiñando su ojo derecho— y antes de irse, le dije que se fuera a consultar.

Se sentía atónito por el hecho de que no hubiera notado la salud de Tenten. Si era así, en verdad era un idiota que no midió su fuerza en el entrenamiento del día anterior y probablemente hizo que su compañera gastara más energía de lo que requería. Pero ¿Por qué ella no le mandó un aviso por la noche? ¿Por qué se tenía que enterar de esta manera?

— Pregúntale querido Neji— Lee como Neji vieron a su maestro por la repentina orden, el primero con confusión porque no sabía a qué se refería su mentor, el otro con sorpresa porque pensaba que Gai ya podía leer las mentes de las personas.

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Ahora se encontraba yendo hacia la casa de Tenten, había pasado con anterioridad a su hogar para dejar el equipo de entrenamiento y poder mentalizarse. Su mente estaba bloqueada para encontrar una razón por la que ella no le dijera de su situación; y nuevamente el pensamiento negativo de que su amiga le ocultara las cosas le estrujo el corazón.

Faltando cerca de cinco cuadras para llegar a su destino se detuvo pues a unos pasos de él estaba la chica que buscaba. Aunque no la viera de frente la podía distinguir sin ningún problema, Tenten estaba un poco encorvada y aún cuando el día era caluroso la chica estaba usando un suéter ligero y traía consigo una bolsa de mandado, la cual no se veía llena.

Su maestro no le había mentido, Tenten estaba enferma de gripe, pues la chica comenzaba a estornudar y se limpiaba con un pedazo de papel higiénico. Además, caminaba tan lento que pensó que le debían estar doliendo las piernas.

Sin más, la agarró del brazo deteniéndola y logrando sorprenderla.

— ¡Ne-Neji! — su voz tenía otro tono medio chistoso, pero aun así no le dio risa.

— No deberías salir en ese estado Tenten.

— No tenía de otra, necesitaba comprar esto para hacerme unos tés— como podía hablaba y al mismo tiempo le daban ganas de estornudar. La cara de Tenten estaba de un tenue color rojo, y aunque tuviera un aspecto desalineado, para él seguía viendo a una chica bonita.

— ¿Por qué no pediste ayuda? — ¿Por qué no me pediste ayuda a mí? preguntó serio, Tenten podría haber colapsado en medio del camino y por lo que pudo notar es que precisamente en ese momento no había nadie que pasara por ahí, lo que podía ser que ella no hubiera sido ayudada si le hubiera pasado algo.

— Yo… bueno, no creí necesario.

Frunció el ceño. Tenten a veces lograba ser tan terca en algunos aspectos, pero no entendía nada, aun así, tenía a sus amigas, a Lee, a Gai-sensei y a él. Si lo hubiera notado desde el principio de cómo se encontraba su compañera, él pudo haberle ayudado en lo que necesitara, y nuevamente la pregunta hizo eco en su mente haciendo que no pudiera quedarse callado.

— ¿Por qué no me dijiste? — Lo había dicho, hizo aquella pregunta que le estaba torturando. Vio que Tenten agachaba un poco la cabeza viendo el agarre que le hacía en su brazo. Neji pensaba que le estaba haciendo daño así que poco a poco comenzaba a retirar su mano del cuerpo de ella.

Y notó como la joven mostraba una sonrisa triste.

— Porque es una estupidez.

Aquella respuesta lo desequilibró, porque encontró la respuesta al recordar que hace años, cuando ellos apenas comenzaban a ser el equipo Gai, ella había estado en una situación similar. Él se encontraba en la mansión Hyūga para alistarse para el entrenamiento, cuando llegó un ave mensajera dándole una hoja pequeña, la cual se trataba de un mensaje de Tenten, notificándole que faltaría ese día porque estaba enferma y no quería arriesgar en contagiar a los demás. En ese entonces, su aptitud era de lo peor, un chiquillo fatalista, rencoroso y sobre todo maleducado; por lo que, su contestación había sido: "No me llames por estupideces".

Aun así, con el paso del tiempo Tenten era su mejor amiga, siempre apoyándolo en cualquier momento tal como cuando él se recuperaba de las lesiones de la guerra. Ella siempre estaba ahí con aquella sonrisa de la cual se enamoró. Mientras que él… se daba cuenta que no había cambiado en lo absoluto, seguía siendo aquel chiquillo que veía primero por su bienestar que por el de los demás.

Jamás se disculpó por esa nota, tampoco llegó a imaginar qué cara pudo haber puesto Tenten al leer aquel mensaje y ahora lo sabía. Por eso, ella no le dijo de sus malestares, se quedó callada mientras se esforzaba en seguir su ritmo, recibiendo golpes y de un entrenamiento que seguramente Tenten aclamaba un buen descanso que él no permitió.

Sintió asco de sí mismo.

Salió de su tormento mental cuando escuchó que Tenten estornudaba y se apartaba para cubrirse.

— Te llevo a tu casa— Le quitó la bolsa de sus manos, lo menos que podía hacer para enmendar sus acciones de antaño era empezar a ayudarla.

— No… no es necesario Neji… eh…— espera, ¿Cómo que llevar? Y antes de preguntarle ya se encontraba sobre la espalda de Neji— Ne-Neji… te vas a enfermar…

— No me importa.

— Mis vecinos son metiches, te pueden ver que haces esto— aunque no viera la totalidad el rostro de su compañero podía notar que había hecho una pequeña sonrisa.

— Me puedo acostumbrar.

Otra sorpresa para la joven al escucharlo. Seguramente Neji también estaba enfermo o ella estaba empeorando y alucinaba, pero aun así…

— Gracias Neji.

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Abrió los ojos lentamente reconociendo su propia habitación. El cuerpo le dolía y dirigiendo su mano hacia su frente notó que traía fiebre.

— Entonces fue un sueño…— Un bonito sueño más bien. Porque no recordaba cuando supuestamente llegó a su casa en la espalda de Neji. Vio el reloj que tenía al lado encima de una mesita, habían pasado cerca de cuatro horas desde que recordaba haber salido (aparentemente) para comprar lo referente con los tés que le ayudarían en esa ocasión.

Era ilógico que Neji estuviera con ella en todo ese tiempo… cuidándola. Sí por eso era un sueño. Uno de los mejores debía admitir. Se trató de levantar de la cama, tenía hambre y debía hacer el mandado que creyó haber realizado hacías unas horas.

— No debes levantarte Tenten.

De inmediato paró su cometido al reconocer la voz. Giró su cabeza para mirar hacia la puerta y confirmar que quien le hablaba era el mismísimo Neji.

— No eras un sueño— sorprendida le habló, incapaz de creer que aquel Jōnin estuviera a su lado cuidándola.

— ¿Soñaste conmigo? — La miró con un toque de diversión, sabía más o menos a qué se refería la chica.

— Yo no… digo, pensé que no había salido de la casa y que me topara contigo…

— Te quedaste dormida al llegar.

— Oh— Eso explicaba todo, de verdad no había sido un sueño. Sintió sus mejillas enrojecer y no por el producto de la fiebre— lo siento si te molesté… o dije algo mientras dormía — Como roncar más bien, pensó.

— Dijiste que me amabas.

— ¡¿Qu-qué?! Yo… este… yo…

— Bromeo— su rostro estaba más rojo de lo usual— Tan sólo te quedaste dormida y te traje a tu habitación.

— Yo… uhm— Parecía que hablaba con un Neji distinto, pero al mismo tiempo era el verdadero. El sólo hecho de saber que él estuvo con ella todo ese tiempo le daba infinita alegría. Si esta fiebre no la consumiera tal vez sí podía decirle aquellas palabras—. Gracias Neji.

Neji tan sólo asintió mientras contemplaba cómo ella volvía a cerrar sus ojos producto del cansancio. En unos minutos llegaría Ino para evaluarla, si estaba en lo correcto, Tenten sólo requería más descanso para recuperar sus fuerzas; y una vez que se fuera la discípula de Tsunade, él seguiría cuidándola hasta que ella estuviera totalmente recuperada y consciente de que él estaba dispuesto a estar a su lado para siempre.

Por el momento, le haría creer que había sido una broma su confesión cuando la estaba cargando. Si ella no se hubiera dormida en ese instante, habría notado cómo él adquiría un rojo carmín en todo su rostro, él era correspondido. Haría que ella le dijera nuevamente esas palabras y sin que las olvidara esta vez.

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Al otro día…

— Neji no ha llegado Gai sensei— llamó la atención de su maestro quien tomaba agua de su termo— ¡Ah! ¿Le habrá tocado ir a una misión? — preguntó con entusiasmo.

Maito Gai tan sólo sonrió y empezaba a prepararse para iniciar sus ejercicios con apoyo de su mini copia.

— Nada de eso mi estimado Lee, Neji sólo está enfermo… pero ¡No hay nada de qué preocuparse! ¡Es una fiebre de amor!

Con ímpetu se alejaba dejando a su pupilo con confusión mientras que, en la casa de cierta chica castaña, quien ya se sentía mejor, se escuchaba un estornudo proveniente de su ahora novio.

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¡Hola!

Otra vez haciendo aparición para dejar este fic como apoyo en el mes NejiTenten. Aunque en algunas páginas o personas han mencionado que es en otro mes, la Secta lo ha tomado en este mes de Abril, es por eso que nuevamente haremos el intento de que esta pareja no muera. Si quieren mayor detalle les invito a la página de facebook para que puedan participar o en tal caso entretenerse en leer, aunque tengan paciencia si a veces no hay nada publicado, ya que cada una de las integrantes de la Secta hace el esfuerzo a su manera y pues, de repente el tiempo se va como si nada.

Deben de buscar nuestra página como La Secta del NejiTenten y podrán ver que al inicio viene la publicación #RetoSectaNT2020 #MesNejiTen2020.

Bueno, sobre esta historia sólo se me ocurrió al estornudar jaja No quería hacer algo dramático mucho menos haciendo alusión al tema de coronavirus porque 1. No escribo Drama; 2. No me daba para más para desarrollar esta historia; 3. Uno quiere olvidarse un poco de este tema del coronavirus.

Espero que haya sido de su agrado y espero tener la oportunidad de leer sus comentarios, que aún así pido perdón porque en ocasiones no respondo los reviews pero debo decirles que me alegran mucho.

Hasta la próxima!