Disclaimer: Todo lo relacionado al mundo de Harry Potter no me pertenece, créditos a su respectivo autor. Lo único que puedo decir es mío es la trama de esta pequeña historia. Espero la disfruten tanto como yo lo hice al escribirla.

Este fanfic no será publicado en otra página y/o fandom. NO AL PLAGIO.

A favor de la campaña "Con voz y voto", porque agregar a favoritos y no dejar un comentario es como manosearme la teta y salir corriendo xD


Olor a Malfoy

Sentado en una de las tantas, y costosas, sillas ubicadas a la largo de la mesa, Draco Malfoy esperaba pacientemente a que los elfos domésticos se dignaran a servir la cena esa noche. Draco nunca antes se había sentido nervioso, pero finalmente el día había llegado y sus padres finalmente la conocerían.

"Esto es ridículo", pensó por un momento. ¿Por qué le preocupaba tanto lo que sus padres pensaran sobre ella, si bien sabía que desde el inicio ellos no aprobaban su relación?

Tal vez, pensó el joven rubio, muy en el fondo sí necesitaba que sus padres se llevaran bien con la mujer que pronto se convertiría en su esposa. No pedía que se convirtieran en los mejores amigos de la noche a la mañana, pero sí que al menos no se hiciera malas caras cada vez que se encontraban.

Estaba seguro que su madre, esa noche, haría un esfuerzo para hacer sentir bien a su hijo, no así su padre, quien apostaba ya tenía en mente ciertas frases y situaciones para hacer sentir incómoda a su novia.

Hablando del rey de Roma, su padre apareció llevando a su madre del brazo en el salón. Ellos eran, en pocas palabras, el ejemplo de lo que significaba ser una respetable y noble familia sangre pura.

Y eso era lo que molestaba a Lucius, que su hijo nunca seguiría sus pasos. Nunca se casaría con una joven de sangre limpia.

— ¿Dónde está tu—su padre hizo una pausa antes de pronunciar—novia? ¿Tan pronto demuestra su mala educación llegando tarde?

—Yo bien, padre, gracias por preguntar—contestó con sarcasmo Draco, yendo hacia sus padres— ¿Cómo has estado, madre?

—Perfectamente— contestó Narcisa.

—En cuanto a tu observación, padre, ella vendrá en unos minutos, tuvo un pequeño retraso y me pidió que la disculparan—dijo Draco.

—Pues disculpas no aceptadas—contestó rotundamente Lucius.

Narcisa vio de reojo a su esposo. Su mirada podría traducirse como "deja de actuar tan infantil, querido".

Hubo un incómodo silencio luego de esas palabras que fue roto con la entrada de los elfos quienes rápidamente sirvieron la comida.

El matrimonio Malfoy rápidamente se acomodó en sus lugares. Draco se ubicó en su silla, pero no se sentó.

La alarma de la chimenea sonó en ese momento anunciando la llegada de un nuevo invitado.

Todos giraron sus cabezas hacia la entrada, donde Hermione Granger ingresaba acompañada de un elfo doméstico. Lucía un poco agitada y cargada, Draco le había dicho que no era necesario que llegara con regalos a la cena, pero era la persona más terca que conocía así que decidió pasar por alto eso.

Solo esperaba que su padre apreciara el regalo que ella había escogido para él. Lo que sea que ella hubiera escogido.

—Buenas noches— dijo Hermione— lamento mucho la tardanza, pero me necesitaban con urgencia en el Ministerio, realmente…

—Al menos ya está aquí— dijo de manera despectiva Lucius— si es tan amable de sentarse, ya la comida está servida y tenemos hambre.

Draco, Hermione y Narcisa miraron de mala manera al patriarca de la familia, definitivamente sería una noche demasiado larga.

El elfo junto a Hermione le hizo un gesto para tomar los regalos, luego que este los recibiera todos tomaron sus respectivos asientos y sin más empezaron a comer. Nuevamente el silencio reinó en la mesa. La tensión era palpable y Draco estaba más que furioso por estar ahí, nunca esperaba nada de sus padres, de Lucius en todo caso, pero aun así lograban defraudarlo.

—Entonces—, comenzó Narcisa— ¿Cómo les va en su nueva vida? Tengo entendido que ya se mudaron a ese departamento suyo, en un sector muggle. ¿Estoy en lo correcto?

Draco miró a Hermione, dándole la oportunidad para que contestara.

—Así es, señora Malfoy. Apenas tenemos dos semanas de habernos cambiado, aún estamos acomodando nuestras cosas, pero todo hasta el momento ha ido muy bien.

—Así es—, le secundó el rubio— conseguimos un lugar cerca del Callejón Diagon, por fortuna. Ya que no me acostumbro a eso de ocultar mi condición de mago estoy tratando de tener varias opciones para poder ingresar por vías alternas a las ciudades mágicas alrededor de la zona.

Lucius trataba seriamente de no hacer ningún comentario sobre el nuevo tema de conversación. "¿Tratar de ocultar su condición de mago?" ¡Pero qué rayos le pasaba a su hijo? Nunca pensó que estaría escuchando esas palabras salir de sus propios labios, "esa sucia e intento de bruja Granger sin duda alguna le ha lavado el cerebro", pensaba el hombre.

—Padre, ¿algún problema? —, dijo Draco luego de ver la mueca en el rostro de Lucius.

—No, nada, absolutamente nada- contestó rápido.

Sin duda, la noche quedaría marcada para cada uno de los invitados como la de los silencios más incómodos. Pese a que Draco quería compartir con sus padres parte de su nueva vida e incluir a Hermione en la charla, esta no iba muy bien que digamos.

Terminaron de comer y Narcisa aprovechó para llamar al elfo doméstico encargado de la cocina.

—Es hora de servir el postre. Rizz, trae la tarta de manzana a la mesa.

—Por favor—, añadió Hermione.

Todos la quedaron viendo.

Draco sabía que para ninguno de sus padres sería fácil acostumbrarse a Hermione, si a él le había costado, no imaginaba como sería para ellos, pero si él, a la larga, pudo ver algo bueno en ella, ¿por qué sus padres no harían lo mismo?

Cada uno procedió a probar la tarta.

Hermione dijo:

—Vaya, no había probado una tarta de manzana tan deliciosa como esta.

—Es mi especialidad— aseveró la matriarca de la familia —, yo misma la preparo, es la favorita de Lucius.

—Mi postre favorito también es la tarta de manzana.

Lucius le hizo, nuevamente, mala cara. Ahora resultaba que tenía algo en común con la sucia esa.

—El olor principal en la amortentia Lucius es la manzana—reveló Narcisa.

Draco y Hermione se quedaron viendo, ambos incómodos.

— ¿Dije algo malo? —preguntó.

—El aroma de la amortentia de Hermione también es la manzana- confesó Draco.

—Manzana verde—, especificó la castaña.

—Vaya, qué grata coincidencia—, sonrió la matriarca Malfoy.

"¿Coincidencia?" Gritó Lucius en su mente, no podía ser verdad. Seguro era un castigo de Merlín, luego de años de odio hacia lo joven que, para él, desgraciadamente se convertiría en su familia.

¿Cuántas probabilidades había de que su amortentia coincidiera con la de ella? pensó Lucius.

"En serio", se cuestionaba, Lucius, "¿cuántas probabilidades existían para que dos personas olieran casi lo mismo en una amortentia?, la única diferencia era un puto color, la de ella manzana verde, y la mía manzana roja".

— ¿Y cómo sabes que es una manaza verde y no una roja? — cuestionó Narcisa., quitándole la pregunta de la boca a su esposo.

—Por las propiedades que tiene esta fruta— dijo ella—el olor que siento en mi amortentia me da tranquilidad, serenidad, me siento en armonía. Es difícil explicarlo, es como algo refrescante, en la psicología del color eso es lo que representa el verde.

Dirigiéndose a Draco, continuó con su explicación:

—Eso es Draco para mí, por increíble que parezca, cada vez que estoy con él siento que todo va a estar bien, en el día a día, quizás puedo llegar estresada a casa luego de un día ajetreado en el Ministerio, pero veo a Draco y en mi corazón reina de inmediato ese sentimiento de tranquilidad, el estar con él es tan relajante que no necesito nada más, ni regalos, que él tanto insiste en darme siempre, ni viajes, solo a él y a nadie más. Hablando en general de la manzana verde, una excelente propiedad es que es excelente para el corazón, tal y como Draco lo es para mí.

El matrimonio Malfoy guardó silencio por varios minutos. Draco miraba con una sonrisa ladeada a Hermione, con nada más que una indudable expresión de amor.

Aunque Lucius tratara de negarlo y buscara siempre en recordarle a su hijo el más mínimo defecto de la muchacha para hacerlo entrar en razón y dejar la relación, con las palabras de ella ahora se daba cuenta que eso sería prácticamente imposible de lograr.

Ella estaba enamorada de él y Draco también. El sentimiento era tan mutuo como el amor que él profesaba a Narcisa.

No podría separarlos por más planes que ideara.

—Que…hermoso que pienses así de mi hijo—, indicó Narcisa— no voy a mentirte, pero la verdad tenía mis dudas sobre ustedes, pero ahora creo que todas estas se disiparon al escuchar cómo te refieres a Draco, es demasiado bueno que se tengan el uno para el otro, porque ahora sé que Draco es feliz con tenerte a su lado, y veo que tú también lo eres. Te adora de la misma manera en que tú lo haces.

Hermione se giró hacia Narcisa y le ofreció una gran sonrisa.

—No tiene idea de cuánto significa para mí.

Lucius no podía hacer más que mirar a Hermione y a su esposa. Él prácticamente había desaparecido de la conversación, de la sala, del espacio en general donde se estaba desarrollando la cena.

No quedaba más nada para él que resignarse ante el inminente matrimonio de su hijo. Quizás, tan solo quizás, llegara el día en que realmente aceptaría a la joven, no solo como parte de la familia, sino la única que podría hacer feliz a su hijo.

Que, básicamente, era lo que él, desde el fondo de su corazón, quería para Draco.

—Bueno—, dijo Narcisa sacando de sus pensamientos a Lucius—, ¿sabías también que el verde simboliza la vida, y por extensión la fertilidad?

Tanto Draco como Hermione sabían a dónde quería llevar Narcisa la plática.

—Narcisa— un tono solemne fue usado por Lucius para dirigirse a su esposa—, un paso a la vez, por favor, te lo ruego.

La cena, pensó Draco, no estuvo del todo mal.


Pues bien, esta iba a ser una historia de 25 capítulos xD

¡SÍ, 25! Estaba relacionada con las 25 palabras de la semana Dramione (o algo así) que leí el año pasado en otra cuenta de una chica que escribe en esta plataforma, quería tomarme el reto pero con mis condiciones, y hoy descubrí que no hice más que un solo capítulo, el que acaban de leer, y conociéndome sé que no voy a empezar los otros 24 que faltan, así que decidí subir este como one shot.

Espero les haya gustado, sigo escribiendo temas clichés, pero es lo que me sale, jaja.

Si les gustó, si les pareció un asco, cualquier opinión que tengan pueden compartirla en un review. Se los agradecería muchísimo.

Muchas gracias a Valekim Malfoy, yadlo, ariadnne123, Phie.98, Doristarazona, Mary Eagle Med y AnaM1707 por haber dejado sus comentarios en el fic anterior que subí.

Nos leemos pronto :D