Esta historia esta incluida en el Concurso/Competencia #CuarentenaConLosNinis.
Pareja: IchiKara.
Tematica: Confesion.
Numero de Palabras: 2740.
LO CORRECTO.
A los 16 años fue la primera vez que aquel sentimiento se hizo presente en su joven pecho, tenia que ser una locura, las hormonas en su organismo eran las que debían de estar hablando en ese momento, ¿verdad?, el no podía estar enamorado de otro hombre, mucho menos de alguien que compartía su propia sangre, era imposible y aun si pensaba que no era mas que una tontería no evito pensar para si mismo que no era mas que un acto inconcebible.
Para su joven mente la mejor idea que se le paso fue el alejarse de su hermano, al principio fue solo evitarlo de vez en cuando, siendo asocial como era de hecho le fue bastante complejo ya que compartían sus descansos y vivían en la misma casa, por lo tanto, solían verse bastante seguido, así que evitarlo así era realmente complejo, por lo tanto, buscaba excusas tanto para sus hermanos, como para si mismo para no volver a casa temprano.
Inusualmente se le ocurrió la idea de tener amigos, así podría tener una excusa para salir seguido y demás cosas, esperaba que con eso su corazón olvidara aquellos enfermizos sentimientos, rogaba que funcionara, pero debía admitir que desde el principio era algo muy agotador convivir con los demás.
Su distanciamiento con sus hermanos se hizo notorio, aunque a nadie parecía importarle realmente pues se podía decir que todos habían tomado caminos distintos, algo que le parecía "normal" por así decirlo, aunque aun con eso algo le molestaba, aunque en principio solía sentirse aliviado al alejarse de su hermano mayor con el tiempo se volvió molesto, quería estar con el, su cuerpo y mente lo reclamaban, pero, se negaba a aceptarlo.
Sus sentimientos, aunque molestos y presentes en todo momento eran tolerables por así decirlo, mas de 2 años hizo lo mismo, esperando con ansias que estos simplemente se esfumaran, pero sin importar lo que hiciera no parecía que eso fuera a pasar, principalmente porque en aquellos pequeños y cortos momentos donde llegaba a verle su corazón volvía a golpear fuertemente, algo que parecía imposible detener.
Volverse ninis junto con sus hermanos había sido una de sus mejores y peores decisiones a la vez, le agradaba poder estar en casa, alejado de los demás, descansar, comer y dormir con los cuidados diarios de su madre era genial, pero, ese solo era un lado de la moneda porque por el otro estaba el, su mayor problema sentimental, Karamatsu.
Aquellos sentimientos que "comenzaron" en el instituto, aunque probablemente existían desde antes habían arruinado su vida y la imagen que tenia de su segundo hermano mayor, porque, aunque lo intentara sus ojos solo podían mirarlo con amor, ¿Defectos?, para el no existían, algo que odiaba.
Tener que convivir todos los días con el amor de su vida y hermano era de lo peor, no dejaba de sentirse constantemente miserable, como una total basura que no merecía estar viva por el simple hecho de haberse enamorado de su hermano y aun peor, tener pensamientos incestuosos con el, se daba asco.
Ya no podía alejarse, le veía todos los días, constantemente y era aun peor porque este dormía a su lado, algo que le gustaba y odiaba a la vez, amaba poder abrazarle en las noches fingiendo estar dormido y despertar a su lado, siendo su cara la primera que miraba por las mañanas, pero, odiaba profundamente que todo eso le hiciera feliz.
Aunque no lo admitía le encantaba escucharle cantar de vez en cuando, y aunque su cambio en su estilo era incomodo había cosas que le gustaban del mismo, que si bien tenia lados negativos también tenia unos cuantos positivos, por ejemplo, aquellos cortos y ajustados shorts que usaba de vez en cuando, dejando ver sus "lindas" piernas.
Sus camisetas también le gustaban, mostraban lo justo de su cuerpo y aunque era terriblemente espeluznante su narcisismo con estas no negaba que no le desagradaba del todo tener 2 caras de su hermano para observar, algo que de vez en cuando hacia sin siquiera darse cuenta el mismo de ello y es que, solía perderse fácilmente en ello.
¿Qué parecía un tonto enamorado?, probablemente lo hacia sin problema alguno pero odiaba la idea, al principio le disgustaba la idea de ser gay, no era que fuera homofóbico, simplemente que no entendía porque si a sus hermanos les gustaban las chicas el tenia que ser diferente, no le gustaba ser distinto a ellos ya que eso seria llamativo y el odiaba llamar la atención, pero luego noto que el verdadero problema no era ser homosexual, si no su gusto por alguien con quien compartía sus lazos sanguíneos.
Probablemente para muchas personas el estar enamorado seria una bendición, encontrar el amor les alegraría, pero para el no fue mas que un golpe bajo para si mismo, el sentir gusto por su hermano le asqueaba, no evitaba pensar que eso lo hacia un hermano terrible y se odiaba a si mismo por ello y odiaba al de azul por hacerlo sentir así, realmente quería morirse para dejar de sentirse así.
Pensó que tal vez seria buena idea mentirse así mismo, quería dejar ese sentimiento sin importar la forma y haría cualquier cosa para poder mirar a su hermano como tal, ahí fue cuando empezó aquella cadena de golpes e insultos, creía que con ello podría hacer que su corazón sintiera odio por el o algo así, aunque sin importar cuanto le lastimara nada cambiaba, en cambio se odiaba mas a si mismo, porque le dolía ver a su mayor sufrir.
Había leído que el enamoramiento no era algo duradero, que solía mantenerse vivo durante a lo much años gracias a las sustancias que secretaba su cerebro, sin embargo, parecía ser que ese no seria su caso porque, aunque constantemente rogaba despertar y ya no sentir eso nada cambiaba sin importar los días, meses o años que pasaran, como si el mundo le dijera que eso estaba bien, pero no, no lo estaba, era asqueroso.
10 años y nada había cambiado, aun adoraba dormir a lado del de azul, verle al despertar, oírle cantar, verle cocinar, hablar de vez en cuando con el y escucharle, incluso molestarle psicología y físicamente se había vuelto gratificante, principalmente porque el mayor no tenia una reacción negativa, así que, aunque sabia que estaba mal no se detenía.
A veces se preguntaba como es que había logrado mantenerse enamorado de la misma persona durante tanto tiempo, era algo que le causaba muchas dudas, además de claro, el saber porque se había enamorado de su hermano y aun mas específicamente del segundo Matsuno.
Había pensado mucho en esos sentimientos, tantos años habían sido buenos para reflexionar la situación y aunque, aun sentía mucho asco de si mismo había comprendido algunas cosas para si mismo sobre aquellos sentimientos, empezando porque, sin importar lo que hiciera, lo que intentara eso no se detendría, además de que, aun si era enfermizo el no lo había elegido y no tenia sentido ocultarlo.
Si, a sus 28 años y tras 12 años enamorado al fin había decidido confesarse a su hermano mayor, para si mismo ocultarlo ya no tenia sentido, admitía que tenia miedo, no quería que su orgullo saliera herido con ello, pero, sentía que debía hacerlo, probablemente seria rechazado pero tal vez así podría continuar, aunque no negaba que la idea de que existiera la pequeña probabilidad de ser aceptado le encantaba.
Tenia que hablar con el segundo a solas, así que su misión comenzaría por sacar a su madre y demás hermanos de la casa, estuvo casi un mes juntando los distintos elementos que necesitaría, principalmente dinero, seria la forma mas rápida y efectiva de sacarlos de ahí sin problema y poder quedarse a solas con el mayor.
Logro ahorrar lo suficiente estafando un poco a su padre, así que cuando junto el dinero fue cuando comenzó a mover lo hilos necesarios para lograr su meta, por lo tanto, a penas pudo dormir la noche anterior antes de hacer lo que haría, pero estaba impaciente, emocionado y asustado a la vez, pero el no planeaba retrasar ni una hora mas sus planes.
Osomatsu acepto ir a apostar fácilmente, probablemente era de los mas fáciles para convencer en ese aspecto, Choromatsu tampoco fue difícil, al parecer habían sacado una nueva revista de Nyaa-chan así que completar el costo fue fácil, aunque este había hecho preguntas sobre el porque de la "amabilidad", Jyushimatsu no era tanto de dinero, pero cayo en el "Puedes comprar golosinas" y salió rápidamente, así era su hermano menor, alguien simple.
3 de sus hermanos podrían hacer parecer que lo había logrado, pero para su mala suerte tenia que sacar a Totty de casa, no era que odiara a su hermano, pero definitivamente el dinero no seria suficiente porque lo conocía lo suficiente como para saber que el no aceptaría su "buen acto".
- ¿Qué es lo que planeas con esto Ichimatsu-Nii-San?
Sabia que el de rosa no le dejaría escapar con facilidad y dicho y hecho, aunque le había dado todo el dinero que le sobro de sus hermanos este aun así hacia preguntas, aunque lo peor era aquella sonrisa maligna en su rostro, esperando obviamente una respuesta a su pregunta.
- ¿No puedo querer que mi hermanito sea feliz?
Cuestiono también, solo quería que se fuera de una vez antes que el de azul notara la situación y quisiera irse también porque definitivamente mataría a Totty de quedarse mas de la cuenta y arruinar sus planes solo por la maldad en su corazón.
- ¿Feliz?, Ichimatsu-Nii-San... Los mentirosos no van al cielo.
Aquellas palabras fueron seguidas por una leve risa de su hermano, estaba seguro de que el menor era peor que satanás, en ese momento incluso podía jurar que veía cuernos y cola de demonio en su ser, definitivamente su hermano era un monstruo.
- ¿Y porque crees que iré al cielo?, Después de todo... No somos diferentes, hermano.
El sabia que no tenia el mínimo derecho para ir al cielo, no considerando lo que sentía y aun menos con lo que pensaba hacer, podía parecer que confesarse no era malo, pero siendo su propio hermano el dueño de su corazón y aquellos sucios pensamientos estaba seguro de que esa era una cadena eterna, su pase al infierno.
- Entonces me iré, espero que Karamatsu-Nii-San acepte tus sentimientos, Ichimatsu-Nii-San.
La habitación se quedo en silencio por unos segundos, aunque pronto los pasos del de rosa rompieron aquello dejando al de morado callado, impactado y asustado, no esperaba oír eso, estaba seguro de que ocultaba muy bien sus sentimientos de sus hermanos, haciendo que definitivamente el menor de sus hermanos fuera aun mas aterrador.
Sus piernas temblaron, nuevamente comenzaba a dudar, el hecho de que Totty lo supiera le daba miedo, ¿y si alguien mas lo sabia?, ¿y si sus padres conocían aquel incestuoso y enfermizo secreto suyo?, la sola idea le hacia temer, no quería que lo odiaran, probablemente se pondría a llorar en cualquier momento por tan grande conmoción.
- ¿Eh?, ¿Ichimatsu?, ¿Dónde están todos?
Su mente se había inundado de pensamientos dolorosos y negativos, sentía que se derrumbaría, cuando la voz del de azul se hizo presente en la sala, haciendo que levantara la mirada, nuevamente su corazón se lleno de emoción, se sintió feliz solo de verlo y aquellos sentimientos desaparecieron, haciéndole recordar y retomar sus planes.
El silencio se mantuvo un momento en la sala, mientras intentaba hablar, sin embargo, aun le costaba encontrar las palabras adecuadas, su miedo al rechazo y la vergüenza eran suficientes para ponerlo nervioso, no sabia que decir y aunque no notaba molestia en el de azul si notaba su confusión.
- Si no sabes donde están no hay problema, iré a...
Ver que el mayor comenzaba a darse la vuelta mientras decía eso le hizo sentir miedo, no quería perder aquella oportunidad, no planeaba dejarlo ir por nada, así que instintivamente entre este mas se acercaba al final de la frase su mente le hizo soltar mas adrenalina.
- ¡Karamatsu, tu me gustas!
Ni siquiera lo pensó, solo lo soltó en un intento porque este no se fuera, su cara ardía realmente, sentía que su corazón estaba por explotar y se quedo en blanco, no podía pensar en nada, solo quería una respuesta de su hermano, que solo se había quedado callado dándole la espalda.
La habitación de nuevo se quedo en silencio unos cuantos segundos los cuales le parecieron eternos, podía sentir la tensión en el aire, realmente era una situación dolora porque, aunque no lo dijera su corazón de verdad necesitaba una respuesta a su confesión, incluso si era negativa.
- Yo... Lo siento Ichimatsu... Yo no siento lo mismo, perdón.
Esas palabras fueron todo, sabia que podía ser rechazado, mas bien, estaba completamente seguro de que así seria, entonces... ¿Por qué al escuchar eso le había dolido tanto?, Fue una sensación tan extraña y confusa porque realmente le dolió su pecho, inevitablemente comenzó a llorar por la situación y se derrumbo en el piso.
El de azul ni siquiera giro la mirada, simplemente salió de la habitación, dejando al menor sufrir en ese momento, realmente sabia que decirle eso podía ser de lo mas doloroso para el cuarto de los Matsuno, pero tenia que hacerlo porque no quería que el sufriera mas de lo que ya lo había hecho.
Probablemente cualquier persona condenaría sus acciones por lo frio y cruel que había sido, pero el sabia que era lo mejor, rechazar sus sentimientos era algo que debía hacer como un buen hermano, no quería ilusionarlo con algo imposible como era el estar juntos, así que aun si sentía que en cualquier momento se derrumbaría este salió, sin mostrar nada, así camino hasta la puerta y fuera de la casa, donde simplemente corrió.
º Flashback º
Había salido junto con Totty a pescar, era su pequeña tradición desde años, todos los jueves salían a hacerlo, aunque ese día habían tenido que volver a casa antes ya que habían cerrado el local por aviso de tornado, así que volvían a casa temprano, habían hablado todo el camino, así que al llegar dejaron de hacerlo y tal vez eso había sido un error, porque al entrar en silencio pudieron escucharlo.
- ¡Maldición!, ¡Aghh!, ¡No!
Aquello les hizo suponer que algo había sucedido, era la voz de Ichimatsu así que sin pensarlo se acercaron a la sala de donde parecía provenir todo aquello y en aquel momento fue cuando escucharon aquella conversación consigo mismo, gritando a todo.
- ¡Estúpido Karamatsu!, ¡Te odio... ¿Por qué mierda estoy enamorado de ti?!
La confesión dejo en silencio al de azul y al de rosa, ninguno sabia que hacer y menos porque aquello siguió, el de morado seguía quejándose y soltando insultos sobre su amor por el segundo Matsuno, parecía sufrir y fue por ello que el de azul decidió salir de ahí con el sexto.
Hablaron de mantener aquello en secreto y no decir nada por el bien del cuarto, así fue como tras esperar unos minutos entraron de nuevo a su hogar, esta vez haciendo bastante ruido, azotaron los zapatos y soltaron fuertes risas, "avisando" de su presencia, por lo que ya no escucharon mas confesiones inesperadas.
º Fin del Flashback º
Lo sabia, el lo sabia desde hace años, no sabia exactamente cuando había empezado para su hermano, pero el se había enterado hace algunos años, si, desde hace mucho sabia que su adorado hermano menor estaba enamorado de el, pensó en decirlo, pero, ¿Y si lo lastimaba?, era por eso que había preferido guardar el secreto, era lo mejor.
No había esperado a que se lo confesara, pero ya había pensado en que si pasaba debía de ser firme y rechazarlo, eran hermanos, no podían amarse, el no quería herirlo y oírlo llorar le había destrozado completamente, pero lo sabia, a la larga el rechazarlo le haría bien al de morado, podría encontrar a alguien mas y ser feliz, era lo mejor para ambos.
El no había podido evitar llorar también, mas que nada porque odiaba lastimar a sus hermanos, pero lo hacia lejos, no quería romperse frente a Ichimatsu, no quería causarle mas dolor tras todo lo sucedido, así era la vida, esa era su realidad, incluso si el también lo amaba no podía aceptarlo, no solo eran hermano si no que el nunca lo haría feliz.
He de decir que es el primer IchiKara que escribo y aunque es para un concurso me he sentido triste, pobre Ichi... Gracias por leer.
