La habitación maldita.
Debo aclarar que soy nueva en esto, espero que les guste la historia de mis otp favoritos. Le tengo un gran cariño a Draco y Harry, ellos me introdujeron al maravilloso mundo de los fanfic y sus alocadas historias. Por último si les gustó la temática espero sus mensajitos para subir más cap. Espero que disfruten la lectura 3 c;
Aclaración: este fic es picante como los que me gustan, están advertidos/as ;) jsjjsjs, disfruten! (no sé si incluiré más parejas, depende de como tome rumbo la historia)
Draco Malfoy heredo y cabeza de la noble casa de los Malfoy sabía que no debería andar husmeando por el castillo a altas horas de la noche, pero era inevitable si en su sala común un gruñón Blaise Zabini y pomposa Pansy Parkinson no lo dejaban en paz, solo por saber los más candentes detalles de su cita en hogsmeade el fin de semana anterior, había podido librarse de ellos a punta de varita y excusas tontas toda la semana, y ahora en la tan esperada noche del viernes no pudo escaparse del interrogatorio, obviamente no iba a contarle su desastrosa cita con David-estúpido que lo único que quería era meter sus manos en sus pantalones y estrujarle las pelotas, prácticamente tuvo que correr antes de hechizar al maldito, menos mal que el tonto de Goyle se atoró con su rana de chocolate para distraer a sus amigos, nunca dejaría que se enteraran de su fracasada cita, antes muerto a que alguien sepa que el grandioso Draco malfoy tuvo una horrible salida. Lástima que no pueda hechizar a mis amigos así me ahorraría bastantes problemas, pensó draco. A pesar que todos esperaban que draco siendo hijo de Lucius y pesadilla del niño de oro fuera un futuro mortifago, despiadado y cruel, este no encontraba particularmente atrayente la idea, lo único que quería el actual príncipe de slytherin era pasar todas sus materias con extraordinarios y comer ranas de chocolate con sus amigos, la ideología de los sangre pura y su superioridad los encontraba totalmente razonable pero de ahí a matar indiscriminadamente muggles era un gran paso, el nunca en su vida se mancharía sus finas ropas con gente tan insignificante y .. no quería reconocer en voz alta pero la sabelotodo de Granger era necesario en el mundo mágico y más ahora que dejan entrar a cualquiera en el ministerio, teniendo que soportar a incompetentes pusilánimes que se pelean galeones como hipogrifos por un trozo de carne. Meditando la manera de distraer a sus amigos con un nuevo chisme del trio de oro, draco no se dio cuenta que a unos pasos más adelante venia un integrante de este en dirección contraria y cubierto con su capa de invisibilidad.
Harry Potter había tenido un día malo mejor dicho horrible, empezando el día con clases de Snape y soportando al hurón con sus bromitas e impunidad por estar con dicho profesor, para luego tener tres horas con Binns, el método más infalible para quedarse dormido era tener una de sus clases, las que eran más potentes que una poción, Harry estaba seguro que nunca aprendería algo, si pasaba el curso tendría que hacerle un altar a Hermione por sus grandiosas notas y su insistencia a que estudiara con ella y ron. Para la hora de almuerzo las cosas se pusieron peor con la aparición de Seamus y su curiosidad de como dos hombres tenían relaciones, a él que le importaba cual era el punto de placer de un hombre, a él solo le gustaban las chicas a pesar de lo desastroso que fue el beso con Cho Chang, húmedo y muy pegajoso para su gusto si le preguntaran, así que tuvo que soportar al idiota de seamus todo el almuerzo. Terminadas sus clases pensaba retirarse a su sala común y plantarse frente a la chimenea a comer cantidades inimaginables de dulces pero no contaba con que Hermione lo arrastraría a la biblioteca para unas intensas horas de estudios, sin poder escaparse de las tediosas notas. Ya en su sala común, Harry miro a su alrededor pensando en el alboroto y griterío que había en la habitación, deseando por un instante, por un pequeñísimo momento el haber sido seleccionado en otra casa menos bulliciosa. Cansado de todo el desorden, decidió ir a dar una vuelta por el castillo a pesar de ser tarde, buscando su capa de invisibilidad salió discretamente por el retrato sin ser notado por el persistente ruido de la sala. Teniendo en mente ir a las cocina por algo apetitoso, Harry emprendió el camino por los solitarios pasillos del castillo que ahora se mantenía en una silencio absoluto.
Meditando sobre su próximo partido de quidditch contra slytherin, Harry no se percató de la estilizada figura de un hombre que venía en dirección contraria, apenas a unos pasos de encontrarse, draco se dio cuenta que algo iba mal cuando vio dos pares de zapatillas caminar sin un cuerpo que llevar, deteniéndose abruptamente fijo su mirada en la particular escena que tenía delante, sobresaltándose inevitablemente cuando una voz bastante conocida grito su nombre.
-¡¿Malfoy?! pe..pero ¿Qué haces aquí?-soltó harry dejando caer la capa.
continuará...
