Este drabble fue creado con la finalidad de entretener.

Saldremos adelante y espero que pueda divertirlos en esta cuarentena.


Una obra de locura

(Drabble)

-¿Están seguros que Feliciano y Lovino son los indicados para esos papeles? – Preguntó Ludwig incrédulo ante un libreto que tenía en la mano.

-Son los indicados, Ludwig san, ¿qué podría salir mal? – Mencionó Kiku mientras guiaba al resto de de sus compañeros para armar el escenario.

Todos estos comentarios ocurrían tras bambalinas, de nueva cuenta, las naciones habían decidido montar otra puesta en escena, en ésta ocasión correspondía al anime de Saint Seiya. Kiku Honda, como experto en la materia de los animes, había logrado adaptar el ánime a una versión teatral. Aunque en esta ocasión, llegando al acuerdo de no hacer un crossover como en la obra anterior cuyos recuerdos Alfred y sus amigos quedaron con las secuelas, se comprometieron a respetar el libreto.

¿Cuál era la preocupación del alemán?

Los hermanos Vargas, porque no habían compartido el escenario y cualquier cosa podría suceder.

El asiático había realizado la adaptación de las 12 casas y cada nación interpretaría a un caballero de bronce, amazona u caballero dorado. Algunos les tocaría dobletear. El momento temido había llegado.

Correspondía cuando Hyoga y Shun son atrapados en la casa de Géminis donde dicho caballero aplica el ataque de la otra dimensión en donde Hyoga termina en la casa de Libra dejando en soledad al caballero de Andrómeda.

(Nota del autor: A partir de éste momento cambia el relato a diálogos como en las obras de teatro y lo que aparezca entre paréntesis indican lo que realiza en ese momento, también llamado acotaciones)

SHUN: (Quién se va reincorporando y saca una bandera blanca) ¡Vee! ¡Vee! ¡¿A dónde se fue?!

El público no pudo aguantarse la risa ante la expresión.

(Voz afuera del escenario): ¡Joder Shun, no lo arruines!

SHUN: ¡Fratello! ¿¡Dónde estás, vee?!

(Voz en Off Lovino): ¡Joder Shun, tienes una cadena y eres fuerte con ella, no puedo ayudarte, recuerda que eres un caballero de Athena! Además no te puedo ayudar porque tengo mi entrada épica.

SHUN: ¡Gratzie, Vee! – (en aquel momento, usó la cadena que tenía y colocó su bandera blanca en la punta pero al imitar el movimiento del arma, ésta se estrella con un foco dejando a oscuras el escenario lo que hizo que se cerrara el telón y el público estallara en carcajadas y aplausos)

El asiático sentía que otra vez se le estaba saliendo el control de las manos, esperaba que al menos el resto de la obra avanzara sin problemas cuando recordó que Antonio le tocaba interpretar a dos caballeros dorados: Shura de Capricornio y….

SHAKA: (Quien hace ademanes con sus manos) ¡Preparaos para perder sus cinco sentidos caballeros!

Repentinamente, una cubeta se estrella en la cara del español.

KIKU: (Revisando el libreto) ¡Debía ser una pluma, no un cubetazo!

Se escuchan los fuegos artificiales y el público empieza a gritar el nombre del caballero:

IKKI: (Quién entra con cara de pocos amigos) ¡No permitiré que los toques, maldito bastardo!

Antonio, quien a duras penas se levantaba observaba que su oponente venía armado con dos cubetas.

IKKI: ¡Te voy a enseñar mis puños fantasmales!

En ése momento, el italiano armado con aquellas cubetas se volvió una batalla campal, tuvieron que intervenir el resto de los países sin salir de sus papeles, y olvidándose de lo canónico se armó lo que en Estados Unidos le llaman Royal Rumbble.

El saldo final del evento: Actores con los pómulos inflamados, escenario destruido y un público satisfecho con la función.