Era muy temprano todavía, los primeros rayos de sol apenas iluminaban el valle y el aire era un poco gélido aunque el invierno estaba terminando. Habían pasado ya casi 4 años desde que habían llegado a buscar algo más que una nueva vida.
-Vamos Kakaroto, hay que ir a lavar las canastas que dejamos ayer en el porche.-
-Si ya voy.- dijo todavía adormilado mientras se levantaba de su cama. -¿Dónde está el desayuno? -
-desayunaremos cuando encontremos lo que buscamos, ahora vámonos.- le aventó una chaqueta.
Amos hombres salieron de aquella cabaña, inhalaron el aire puro que venía de las montañas, tomaron cada uno una canasta y se dirigieron al río. Enjuagaron la tierra de las canastas, nada, siguieron picando piedras y regresaron las canastas al río. Estaban seguros que algún día serán millonarios.
-Oye Vegeta ¿Qué te gustaría hacer si encontramos oro? - Nos pongamos de pie y limpiándose el sudor del rostro.
-Haría una enorme casa, justo en esta pradera- no dejaba de sacudir el canasto. –Y después… no sé Kakaroto, no molestes con tus preguntas y sigue trabajando.- refunfuñó.
-Bueno, yo pienso pedirle matrimonio a mi chica, la voy a sacar de trabajar como sirvienta de aquella vieja Baba y ... - seguía hablando mientras Vegeta no dejaba de enjuagar. De pronto Vegeta se puso de pie estrepitosamente. –Oye Vegeta, ¿estás bien? -
Vegeta le dio la espalda y no dijo nada. -¿Vegeta? ...- se acercó a él por la espalda y espió hacia las manos de su primo. -¡NO PUEDE SER !, Vegeta, es… -
-Si Kakaroto, es oro.- sonrió.
-¡Si, lo encontramos, somos ricos, somos ricos! - gritaba emocionado mientras Vegeta sonreía y seguía viendo la enorme pepita de oro. -¿Qué vamos a hacer ahora Vegeta? -
-Hay que cambiarlo por dinero. Vamos a comprar material y construir casas, obviamente no pienso vivir contigo, vamos a dividir en partes iguales, eso querían nuestros padres.
-Ahora sí Vegeta, pienso pedirle matrimonio a Leche, pero quisiera terminar la casa antes de traerla, quiero que sea una sorpresa.-
-No puedes hacer ambas cosas al mismo tiempo.-
-hace unos días dijiste que querías en un Pueblo Satanás por algunas cosas ... podrías ir a ver una leche y darle la noticia mientras me encargo de todo aquí ... -
-Será viaje de negocios, no sé cuánto tiempo tarde.-
-Por favor Vegeta, necesito terminar la casa, no te quitará mucho tiempo, tú sabes dónde trabaja, en casa de la señora Baba.-
-Nunca me gustó ese lugar, es asqueroso.-
-Solo tienes que darle las cosas que compré y decirle que venga.- Estuvo rogando y así lo convenció. Después de unos días días Vegeta salió de aquel lugar entre las montañas con destino a Satan que estaba a un par de días en tren y llegó lo primero que hizo fue buscar a Milk, la novia de su primo.
