A las 2 horas de haber salido de casa paramos a desayunar en un parador que se veía muy lindo. Bajé luego de advertirle a bella que no bajara hasta que le abriera yo.

-no te dije que estas preciosa verdad?-pregunté cerrando la puerta una vez ella estuvo fuera

-nop-sonrió pasando sus brazos por detrás de mi cuello.-lo estoy?-preguntó

-si, estas preciosa. Sabes bien lo que me causa este tipo de jeans-dije metiendo mis manos en sus bolsillos traseros.

-si? Que te causan?-preguntó jugueteando distraídamente con el cabello de mi nuca

-que quiera olvidarme de todo lo que planee para esta noche y hacerte mía contra cualquier árbol-confesé mordisqueando sus labios

-oh de verdad?-preguntó -es una lástima, aunque tengo una bonita ropa interior... estoy segura de que la que voy a ponerme esta noche te va a gustar más.-sonrió-además... me compré un vestido que... según Alice me queda fantástico, y aunque no dudo en su gusto-dijo acercándose a mi oído-vas a tener que cuidarme, es demasiado corto y con un escote que según Rose te vas a desmayar-susurró. Gemí apretándola contra mí mostrándole lo que causaba en mi cuerpo. Gimió jugueteando con mi lóbulo-quiero desayunar- sonrió alejándose de golpe de mi. Gruñí dándole un fuerte beso antes de tomarla por la cintura y hacerla caminar delante de mí hasta el pequeño establecimiento

-vas a matarme- gruñí en su oído abriendo para ella

-yo te siento bastante vivo-sonrió presionándose ligeramente contra mi erección antes de entrar. Respiré hondo para no saltarle encima y entré tras ella. Nos sentamos en una de las mesas libres, estaba más concurrido de lo que esperaba.

-buenos días-nos saludó la mesera-que desean?-preguntó. Miré a bella

-unos hotcakes y una malteada de fresa por favor-pidió

-muy bien-asintió anotando-y usted?-preguntó viéndome

-hotcakes tambien y café-pedí

-café no- negó bella-es demasiado-

-bien-suspiré- lo cambio por leche con un mínimo de café- pedí-está bien eso?-pregunté viendo a bella

-bien-asintió con una sonrisa

-muy bien, enseguida traigo sus ordenes-nos sonrió

-no me sobreprotejas-pedí besándole la nariz

-recuerdas el miércoles en el nutricionista?-preguntó bella

-si, recuerdo bien lo que dijo- rodé los ojos

-bien, ya es bastante con los hotcakes para sumarle el café- aseguró

-te amo-respondí.

-te amo también precioso-me sonrió-hagámoslo juntos, es lo ultimo-prometió. Sonreí besándola. Se acurruco contra mi pecho respirando tranquila. Una de las cosas que mas amaba de nuestra relación era lo fácil que era quedarnos en silencio solo disfrutando el tenernos cerca sin que resultara incomodo.

-aquí tengo sus pedidos-dijo la mesera dejando todo sobre la mesa-no duden en llamarme si necesitan algo-

-por supuesto, gracias-sonrió bella. Asintió y comenzamos a desayunar

-te cae bien- dije señalando a la mecerá

-no te miró desesperada-sonrió. Reí besándola.

-esto está buenísimo-dije comiendo mis hotcakes

-muy, muy buenos-asintió

-lastima que este tan lejos de Forks- refunfuñó.

-podemos hacerlo rutina-dije encogiéndome de hombros- ya sabes, cada sábado venir hasta aquí a desayunar, por supuesto nos levantaríamos mas tarde-aclaré. Rió antes de darme un beso

-amo planear a futuro contigo- sonrió

-planeo hacerlo muy seguido-prometí volviendo a besarla. Me regaló una sonrisa antes de continuar comiendo. Cuando terminamos de desayunar ella fue al baño y yo aproveche para ir a la caja a pagar.

-si? Que se le ofrece?-preguntó la cajera sonriendo excesivamente

-venía a pagar- dije incomodo

-si, por supuesto -sonrió acentuando sus pechos. Casi vomito. -en que mesa estabas?-preguntó

-mmm, aquella-le señalé. Miró las ordenes

- mesa 7, mi numero de la suerte-sonrió- serían 47 dólares con 50-sonrió

-claro, por supuesto-dije pasándole mi tarjeta

-Edward cullen-me sonrió viendo mi nombre en el plástico de la tarjeta. Asentí incomodó-y dime bombón, hacia dónde vas?-preguntó cobrándome

-Seattle-respondí

-y dime, viajas solo? En una hora termina mi turno, puedo acompañarte- me sonrió

-muchas gracias, pero ya tiene acompañante-dijo bella rodando mi cintura con sus brazos. Respiré aliviado y besé su frente pasando uno de mis brazos por sus hombros

-ya vez, viajo muy bien acompañado-sonreí mas tranquilo al tener a bella conmigo.

-claro, ya veo-le sonrió falsamente a bella.-aquí tienes-dijo entregándome mi tarjeta

-muchas gracias -sonrió bella tomándola por mí. Giró el tiquete de compra y vio allí un número de teléfono- no gastes tinta cariño, él ya es mío- sonrió bella -verdad mi amor?-preguntó viéndome

-todo tuyo-sonreí besándola-que sexy-murmuré contra su boca. Bella sonrió tomando mi mano y me sacó de allí.

Una vez fuera no pude evitar carcajearme mientras bella bufaba molesta rumbo al volvo. La tomé de la cintura y la besé ahogando mis risas en sus labios

-si, me dio gracia. Es divertido verte así de celosa pero me encanta, que me reclames como tuyo diciendo que tengo dueña es algo sumamente sexy. Sabes que eres mi dueña, mi ama preciosa-

-tu ama he?-preguntó acariciando mi cabello

-lo dudas aun? Pedirme lo que quieras y lo hago-

-cualquier cosa? Cualquiera? Cualquiera?-

-lo que sea, pongo el mundo a tus pies-

-ámame eternamente, como me amas hoy- pidió

-no se si puedo cumplir eso-murmuré

-porque no?-preguntó frunciendo el seño

-porque hoy te amo mas que ayer, pero se que mañana te voy a amar aun mas- aseguré. Me sonrió

-puedo reformular?-

-por supuesto ama, reformule su orden-asentí

-ámame eternamente, bésame eternamente-

-sus deseos son ordenes-susurré en sus labios antes de besarla. Suspiró contra mis labios enterrando sus dedos en mi cabello mientras los míos se clavaban en su cadera acercándola más a mí-tu eres mía también no?-pregunté contra sus labios.

-tuya, eternamente-prometió besándome de nuevo

-será mejor que sigamos camino, o no voy a resistir-aseguré

-de acuerdo-sonrió tomando mi mano hacia el volvo-queres que conduzca?-preguntó

-nop, esta todo bajo control-le sonreí abriendo la puerta del acompañante para ella-adelante ama-sonreí. Rio besándome antes de entrar al auto. Subí al auto de mi lado y arranque hacia Seattle de nuevo.

Una vez llegamos nos dirigí hacia el hotel, íbamos a tomar las reservas que tenia hechas y a dejar nuestras maletas antes de salir a pasear.

-buenos días-nos saludó la recepcionista-en que los puedo ayudar?-preguntó

-buenos días, tenemos una reserva a nombre de Edward cullen- dije

-veamos-dijo revisando su computadora -sí, aquí están. Habitación 504- dijo. Se giró buscando unas cosas

-amor, este hotel se ve precioso pero... estoy segura de que es muy caro-

-eso no tiene ni que importarte-respondí

-pero me importa, cuanto vas a gastar aquí?-preguntó angustiada

-acabo de ofrecerte el mundo hace hora y media y solo me pediste que te amara eternamente-dije acomodando su cabello detrás de su oreja- esto no es nada con todo lo que estaba dispuesto a darte-prometí besando su nariz

-no necesito esto-negó

-no me importa, yo quiero dártelo, cual es el problema?-pregunté besando su frente. Suspiró acurrucándose en mi pecho

-te amo-susurró

-y yo mucho mas-aseguré.

-muy bien, estas son sus tarjetas-dijo dándome dos tarjetas electrónicas. Bella se alejó de mi tomando la suya-aquí tienen un folleto con las actividades que pueden hacer dentro del hotel y nuestros servicios. Espero disfruten su estadía aquí- nos sonrió llamando a un botones para que subieran nuestras maletas.

-muchas gracias-sonreí antes de tomar la mano de bella para seguir al botones hasta nuestra habitación

-habría que llamar así apagamos los celulares, no?-preguntó una vez en el ascensor.

-y decirle a Charlie que nos quedamos hasta el lunes-sonreí besándola

-si, eso también-rió nerviosa. La besé de nuevo tranquilizándola y metí mi mano por debajo de su remera en su espalda. Se estremeció. Quité mi mano cuando llegamos a nuestro piso

-wow-dijo bella entrando a nuestra habitación-amor, es preciosa- sonrió viéndome

-te dije que tengo buen gusto-sonreí

-por supuesto, estás conmigo-rió. Reí dándole una propina al botones antes de que saliera

-entonces? Linda?-pregunté. Bella sonrió viniendo hacia mí a plantarme un beso en la boca tirando de mí

-vamos a ver qué tan cómoda es la cama-sonrió. Reí caminando con ella. La tomé de la cintura y la alcé soltándola sobre la cama con ella riendo a carcajadas. Me recosté a su lado y calle su risa con mi boca haciéndola gemir.

Nos giró sobre la cama dejándome debajo de ella y se sentó a horcajadas mío besándome. Se sentó sobre mi erección y sonrió. Gemí poniendo mis manos en su cadera.

-hay que llamar no?-preguntó con una sonrisa inocente. Bufé molesto y me senté rodeando su cintura con mis brazos

-primero a Charlie-pedí besando su cuello

-bueno, pero deja de hacer eso. A menos que quieras que en media hora Charlie este aquí listo para dispararte- rió

-prometo comportarme-sonreí. Asintió marcando a Charlie con su celular.

-hola? Bella?-preguntó atendiendo. Estaba en altavoz

-hola papá-saludó bella-quería avisarte que ya entramos aquí en Seattle instalados y que esta todo bien- dijo bella

-me alegro cariño, diviértanse mucho-dijo Charlie

-si bueno... respecto a eso- murmuró. Apreté sus caderas un poco más infundiéndole ánimos

-que ocurre? Te hizo algo? Porque si lo hizo-bella lo cortó

-no, no es eso. Esta todo bien-aseguró- pero vamos a volver el lunes a la noche- le contó.-papá?-habló bella cuando Charlie no hizo ningún sonido

-porque?-preguntó con un gruñido. Bella se acercó a mí y me dio un suave beso en los labios

-porque lo amo y dos días no me son suficientes para festejar que lo voy a tener toda la vida conmigo-respondió- tres tampoco lo son, pero es mejor que dos-aclaró. Charlie suspiró

-no vas a venir y decirme que estas comprometida ni nada de eso verdad?-preguntó

-no, no-respondió- hay muchas cosas que queremos hacer antes que eso-

-no puedo creer lo rápido que ha cambiado todo-suspiró- lo enserio que vas con este chico, todo lo que han superado juntos-

-debes estar feliz por mi-murmuró

-lo estoy cariño, es solo que... es difícil ver que un muchacho se lleva lo que más amo-

-papi- murmuró con una lágrima cayendo por su mejilla. La sequé con mis labios- también te amo, nadie me esta alejando de ti-prometió-voy a seguir siendo tu hija siempre papá-

-lo se cariño-respondió también Charlie con la voz distorsionada-lo sé. Y el... es un buen chico- respondió-saquen fotos de acuerdo?-preguntó

-de acuerdo-sonrió bella

-no quiero entretenerte más, diviértanse cariño-

-de acuerdo, gracias. Te amo, el lunes a la noche estoy allí-prometió.

-de acuerdo, hasta el lunes-respondió Charlie antes de colgar. Bella se quedó mirando el móvil

-amor?-pregunté acariciando su mejilla-háblame-pedí suavemente

-es algo natural verdad? Crecer, alejarme de el- dijo viéndome a los ojos- sé que sí, pero él está solo, tus padres se tiene el uno al otro cuando ustedes se vallan, pero Charlie...-suspiró

-el sabe que esto iba a pasara- aseguré

-lo sé-susurró secando rápidamente sus mejillas-lo siento, veniamos a festejar verdad?-intentó sonreír.

-amor-murmuré

-no importa-negó tomando el móvil de nuevo-toca a tu casa- sonrió

-Espera amor-la paré-no queres hablarlo? Seguro?-pregunté

-nop, todo bien-sonrió besándome-quiero divertirme, cuando sea hora me preocuparé por esto. No antes-sonrió. Asentí besándola y marcó a mi casa.

-hola bella? Porque llamas tú? Porque no Edward? Pasó algo?-preguntó mamá. Reí

-no mama, está todo bien- aseguré-estamos ambos llamando desde el celular de bella-

-oh bueno- asintió más tranquila- llegaron bien? Ya están instalados?-preguntó

-si ma, estamos bien e instalados- prometí acariciando el cuello de bella con mi nariz

-bonito el hotel? Desayunaron?-preguntó

-sip, desayunamos por el camino y el hotel es muy lindo mamá- respondí contra la piel de bella

-te oís amortiguado hijo- respondió

-abrazaba a bella mamá-suspiré-no estés tan perseguida- pedí

-lo sé, lo siento- respondió

-tranquila, confía en nosotros de acuerdo?-pregunté

-de acuerdo, van a apagar los celulares no?-preguntó.

-si ma, ahora los vamos a apagar- respondí

-Esme-la llamó bella

-dime-

-quizá... cuando andemos aburridos o haciendo algún tiempo para algo te mandemos algún wp, está bien?-preguntó bella. La miré interrogándola, me sonrió.

-eso me dejaría mucho más tranquilla bella, gracias- agradeció, se oía mucho más aliviada.

-de acuerdo, nos vamos entonces. Queremos ir a pasear por aquí- dije

-de acuerdo, diviértanse y cuídense- se despidió y colgó

-amor, porque hiciste eso?-protesté- sabes que ahora voy a tener que hablarle-

-lo sé, pero no te va a hacer daño prender el móvil 2 minutos para pasarle un par de fotos y decirle que nos estamos divirtiendo verdad?-preguntó

-pero queríamos que seamos solo nosotros dos- susurré besando la piel de su escote

-para ella también está asimilando esto de a poco, la entiendo-aseguró- necesito tenerte cerca y ella te tuvo siempre cerca y de un día para el otro simplemente desapareces. Necesita hacerlo de a poco también- aseguró

-puede que tengas razón- murmuré-en fin, vamos a pasear?-pregunté sonriendo. Me dio un dulce beso y se puso de pie tirando de mi mano.

-me dejas que te compre algo?-pregunté besando su cuello mientras mirábamos una librería

-nop, ya gastaste bastante en mí. Traje dinero yo también-

-y qué? Mi festejo es venir aquí y regalarte muchas cosas- murmuré mordisqueando su cuello. La sentí suspirar.

-te vas a fundir saliendo conmigo- murmuró.

-y sería feliz- sonreí empujándola para entrar a la tienda. Suspiró negando con la cabeza divertida-lo que quieras y te guste, llévalo- pedí una vez adentro

-claro que lo voy a hacer, pero con mi dinero- dijo dándome un beso antes de comenzar a pasear por la tienda. La seguí de cerca viéndola perderse entre los libros. Iba a ser estupenda en su carrera.

-señor? Puedo ayudarlo en algo?-preguntó una muchacha sonriéndome

-em no, gracias. Estoy con mi novia. Ella es la que va a comprar- respondí viendo a bella

-oh bueno, yo puedo... ya sabes, hacer más amena al espera- sonrió tapando a bella de mi visión. Cerré los ojos suspirando, no podía depender de bella cada vez que alguna chica se me insinuara.

-mire señorita, amo a mi novia y es muy entretenido mi tiempo viéndola- aseguré

-seguro? hay un cuartito aquí atrás...- murmuró poniendo su mano en mi pecho

-gracias por el aviso- dije quitando su mano de mi- quizá valla, con mi novia. Es adictivo hacerle el amor- dije alejándome de ella. Bella ya se había cambiado de pasillo. La chica me tomó de la muñeca tirando hacia ella

-vamos, me encanta que se hagan los difíciles- sonrió

-me voy a olvidar que eres mujer- gruñí soltándome de ella con brusquedad. Casi corrí hacia bella y me pegué a su espalda.

-ei, que pasa?-preguntó acariciando mi nuca sin dejar de mirar el libro que tenía en la mano

-nada, quiero estar así- respondí.

-de acuerdo-sonrió mirando otro libro

-no sabes cuál llevar?-pregunté

-me llevaría todos- rió

-llévalos, te los regalo- dije besando detrás de su oído. Se estremeció riendo

-no voy a hacer eso, tengo para llevar algunos- dijo-este es el primero- señaló el que tenía en la mano.

-muy bien. Sigamos- dije besando su hombro. Sonrió y me tomó de la mano para llevarme a otra sección del negocio. Noté que la dependienta volvía a mirarme, me pegué a la espalda de nuevo mientras ella miraba nuevos libros.

-me vas a decir que te pasa?-preguntó

-nada amor- mentí

-claro, por eso estas tan tenso- dijo girándose para verme. Me incliné y la besé con un suspiro.

-al parecer las mujeres han decidido hacerme sentir así a cada lugar que valla-murmuré- incluso me enteré que la tienda tiene un cuarto atrás por si quiero ir- respondí.

Bella bufó mirando por sobre mis hombros y gruñó antes de tomarme de la nuca para besarme, incluso mordisqueo mi labio inferior.

-sabes que creo? Ellas huelen que nosotros aún no hemos estado juntos- gruñó. Me carcajee.

-amor, dudo que puedan oler algo en mí que no sea a ti- reí. Entrecerró los ojos

-no te alejes de mi- pidió girándose hacia los libros de nuevo.

-claro que no, no quiero que me viole alguien que no seas tú- prometí besando su cuello

-eso no sería una violación si estás de acuerdo- rió

-no lo discuto- susurré lamiendo su oreja. Se estremeció. Pasamos otra media hora mirando libros conmigo prácticamente pegada a ella.-tenes hambre?-pregunté mientras ella pagaba sus libros, no me dejó pagar.

-sip, un poco- me sonrió

-también yo, podemos ir por algo ligero, queres?-pregunté.

-sip eso está bien- dijo tomando sus libros- gracias-agradeció a la cajera y salimos.

-pizza?-pregunté.

-no, ya comiste hoy harina- negó

-amoor- protesté

-sh!-dijo dándome un beso- vamos por algo de pollo- pidió

-de acuerdo-rodé los ojos- busquemos algún lugar con ensalada con pollo, te parece?-pregunté

-me encanta- sonrió besándome. Reí tirando de ella hacia la zona de restaurantes. Comimos tranquilos en uno bastante pequeño y concurrido, al parecer ambos coincidíamos en que queríamos lugares tranquilos y no grandes cadenas comerciales.

-amor- me llamó mientras comíamos

-dime preciosa- sonreí viéndola

-lo que... hablamos la otra noche, sigue en pie?-Preguntó ruborizada moviendo su comida, la tomé del mentón obligándola a verme a los ojos

-estas arrepentida?-pregunté.-sino te sentís lista amor podemos esperar- aseguré

-nop, no es eso- negó- es que... voy a necesitar tiempo para arreglarme, ya sabes... Alice me dejo instrucciones exactas- rió

-necesito que estés lista a las 8- respondí besando sus labios- cuanto tiempo necesitas?-pregunté

-si empiezo a las 6 voy a estar bien, no me llevo del todo con todo lo que Alice me dijo que tengo que hacer asique... prefiero tener tiempo de sobra-

-oye, no quiero que hagas cosas que te van a hacer sentir incomoda- pedí- haz lo que creas, la noche y todo el fin de semana es nuestro- prometí besándola con dulzura- no quiero que esto pase bajo las locura de Alice, sino bajo nuestros planes, solo entre nosotros-

-quiero estar bonita para ti- murmuró mordiéndose los labios. Los liberé con mi pulgar

-tu eres preciosa bella, no necesitas hacer nada especial. Por ejemplo, con lo que me dijiste que ibas a usar estas perfecta, no necesito nada mas.- prometí- no te maquilles sino queres- dije acariciando sus mejillas con mis nudillos- solo porque Alice diga que lo hagas no tenes que hacerlo, así como estas para mi sos la más hermosa bella- aseguré. Sonrió dándome un dulce beso

-aun así quiero maquillarme un poquito-sonrió

-de acuerdo, solo como te sientas cómoda- pedí besando su nariz. Rió divertida y beso mi mejilla antes de seguir comiendo. Paseamos un poco más por Seattle e incluso compramos unos cuantos de esos aceititos nuevos con los que ella solía hacerme masajes. Me ponía feliz que ahora curado iban a seguir, también estaba pensando en hacerle yo a ella.

A eso de las 4 volvimos al hotel rumbo a la habitación y nos recostamos tranquilos con ella sobre mi pecho.

-amor-la llamé suavemente-

-mmhum-respondió

-sabes que hasta el último momento podes decirme que no verdad?-pregunté. Se levantó de mi pecho apoyando su palma sobre la cama para sostenerse

-no queres?-preguntó.

-claro que si - sonreí acariciando su mejilla- solo quiero que estés segura y... no quiero hacerte daño- murmuré preocupado. Sonrió besándome

-no estés preocupado por eso precioso, no pasa nada. Es totalmente normal todo- prometió

-hablé... con los chicos-murmuré- me olvide que hablábamos de mi cuñada y mi hermana y les conté mis dudas, mis miedos- confesé- no quiero hacerte daño- repetí

-y hablar con ellos... no te tranquilizo?-preguntó acariciando mi cabello

-algo así... ambos estaban preocupados también pero... dijeron que las chicas estaban bien después, que aunque les había molestado en el momento...estaban bien después- respondí acomodando su cabello detrás de su oído.

-también hable con las chicas- respondió bella- y sí, me dijeron lo mismo, duele, a una le dolió más que a la otra pero dicen que los chicos fueron cuidadosos y que se sintieron muy bien-

-sabes que voy a ser cuidadoso- susurré

-lo sé-sonrió besándome- estoy nerviosa también pero siendo tu quien va a estar conmigo me tranquiliza bastante-aseguró

-porque?-pregunté en un murmullo

-porque me amas y sé que vas a ser lo más delicado posible. No queres hacerme daño y con eso estoy mucho más tranquila- sonrió. Me acerqué a ella besándola con dulzura y nos giré dejándola de espaldas a la cama

- te amo preciosa-susurré sobre sus labios

-te amo hermoso, no estés preocupado- sonrió- tu estas seguro de poder? Quiero decir... nos levantamos temprano y-la corté con un beso

-es que no me has sentido excitado todo el día a tu alrededor?-reí besando su cuello

-siempre estas así- rio- eso no significa que no estés cansado-

-mmm... no digo que valla a poder repetir si estás bien para eso... pero ciertamente si estoy completamente bien para hacerte sentir como te mereces- dije contra la piel de su cuello. Suspiró cuando la mordí con suavidad y acaricié sus muslos sobre sus jeans.- este jean me está volviendo loco- susurré en su oído. Bella rió acariciando mi nuca. Besé su cuello por última vez me la miré a los ojos. –queres que te deje prepararte?-preguntó

-y que vas a hacer mientras tú?-preguntó

-tengo cosas que preparar para esta noche...-sonreí

-Dios- rodó los ojos riendo-no abras gastando una fortuna en esta noche verdad?-preguntó

-claro que no- reí- solo una cena tranquila y volvemos aquí- sonreí

-de acuerdo- sonrió. La besé y me puse de pie dejando a bella sentada sobre la cama, tomé mi bolso y me acerque a ella poniéndome a su altura- me voy a cambiar y eso a una de las habitaciones secundarias, te dejo esta. A las 8 paso por ti de acuerdo?-

-de acuerdo- sonrió besándome- te amo hermoso-

-te amo muchísimo preciosa- respondí besando sus labios también. Besé su nariz y su frente a medida que me levantaba y salí cerrando la puerta detrás de mí. Suspiré caminando hacia una de las habitaciones más pequeñas que se conectaban todas en la sala en la que estaba ahora. Había pedido una habitación con estas características precisamente por indicaciones de Alice. Bella necesitaba tener espacio para ella y yo necesitaba poder asegurarme de que estaba todo listo para la noche.

Dejé el bolso sobre la cama de la habitación que había elegido para prepararme y salí rumbo a recepción.

-buenas tardes-saludó una joven distinta a la que nos había registrado- en que puedo ayudarle?-preguntó

-buenas tardes, quería verificar y ver un encargué que hice esta tarde- dije buscando en mis jeans el papel que había impreso con la reservación y pasándoselo.

-oh, si, por supuesto- me sonrió- este es el número de mesa, el botones lo va a llevar- dijo haciéndole una seña a un chico- aunque no creo que esté listo aun, aquí dice para las 8 verdad?-preguntó

-sí, sí, hasta las 8. Solo quería confirmar que todo estuviera en su lugar, hice todas las reservaciones por mail. Quiero ver los detalles y eso-

-por supuesto- sonrió- acompaña al señor hasta la mesa 4 de los reservados- dijo la recepcionista al botones

-sígame por favor- dijo el botones. Asentí guardando mi reservación en el bolsillo de nuevo y seguí al chico.-aquí es el salón- dijo señalando el lugar donde íbamos a cenar. Sonreí, era increíble. Era un restorán mucho más exclusivo y privado de lo normal, por eso había reservado este hotel. Tenías la posibilidad de cenar en el restorán normal o este, que aunque más caro, era estupendo. Cada mesa estaba dentro de un círculo exclusivo al que se bajaba por unas escaleras de unos pocos escalones, era una isla hacia abajo, lo cual te impedía ver las demás mesas debido a las paredes bajas que nos separaba. El techo era absolutamente de vidrio permitiéndote ver las estrellas. Cuando supe que esta noche iba a estar despejado no dude en reservarlo. Aún estaba todo en proceso pero al menos el lugar era como había visto en las fotos. Eso me tranquilizaba.

-voy a volver más tarde- dije al botones- alguna florería por aquí?-pregunté

-sí, saliendo del hotel a una cuadra hay una- asintió. Asentí dándole una propina y salí de allí tenía una hora antes de volver para cambiarme y pasar a buscar a bella.

Salí del hotel y pasee un poco por el paseo marítimo intentando mantener mis nervios tranquilos, de saber que le iba a hacer el amor a bella en pocas horas me ponía los pelos de punta y sumamente duro. Suspiré recargándome en la baranda que nos separaba del agua en el paseo marítimo tanteando mi celular apagado en mi bolsillo, lo había traído por si necesitaba llamar a bella al hotel, pero estaba muy tentado de llamar a Carlisle. Había creído que con hablar con los chicos iba a ser suficiente para mis dudas pero quizá... si hablara con papá... sacudí la cabeza. No iba a hablar con él a horas de hacer el amor con bella. Debía confiar en mí.

Volví tranquilamente hacia el hotel pasando por la florería para comprar una rosa roja, bella no era de las que querían grandes ramos y ostentación. Ella quería cosas simples y únicas.

Llegué a mi habitación, puse la rosa en agua y entre rápidamente a darme una ducha relajante y caliente para relajar cada musculo de mi cuerpo tensionado por los nervios y la ansiedad. Una vez listo y un poco más relajado salí y me vestí con un pantalón de vestir y una camisa gris metalizada, bastante pegada al cuerpo que Alice me había dado para esta noche. Sonreí al ver que tanto yo como bella estábamos tan preocupados porque esto saliera bien que habíamos recurrido a Alice.

Verifique que mi ropa estuviera bien y tomé el saco informal gris y me arreglé los últimos detalles antes de pasar por el restorán del hotel. Sonreí al ver las estrellas brillar a través del vidrio.

-le gusta?-preguntó la recepcionista

-muy bien, me gusta mucho- asentí

-me alegro entonces- sonrió- quiere que les traigamos la cena directamente o les dejo los platos de hoy?-preguntó

-la carta- pedí

-muy bien, espero disfrute su estadía aquí y todo sea de su agrado-sonrió

-eso espero, muchas gracias- asentí. Nervioso subí al ascensor, pasé por mi cuarto a agarrar la rosa y fui hasta la puerta de bella. Respiré hondo antes de golpear.

-hola- me sonrió la mujer más hermosa del universo. Se ruborizó intensamente al ver como la recorría de pies a cabeza.

-preciosa- sonreí tendiéndole la rosa. Me sonrió oliéndola antes de acercarse a mí para darme un suave beso en los labios acariciando mi nuca

-tu estas increíble- respondió. Sonreí

-y tu sin labial, la noche promete- reí besándola y acariciando sus labios brevemente con mi lengua.

-sí, no creí que llenarte de brillo fuera sexy- rió avergonzada

-me encantas al natural-dije robándole otro beso- me permite escoltarla esta noche preciosa dama?- pregunté extendiendo mi mano hacia ella

-esta noche y todas las que quiera caballero-sonrió tomándola.

-es una promesa- susurré guiñándole un ojo. Me aferré a su mano y la conduje hacia el ascensor.

-a donde vamos exactamente?-preguntó cuándo pulsé el último piso

-a ver las estrellas- sonreí

-a ver las estrellas...?-preguntó confusa. Le sonreí colocando un dedo sobre mis labios

-si te digo, deja de ser sorpresa, no?-pregunté cuando el ascensor volvió a abrirse en el hall previo al restorán.

-Edward- suspiró cuando abrí la puerta para ella. Recorrió todo el lugar con la mirada

-mira el cielo - susurré en su oído pasando un brazo por su cintura.

-valla- sonrió viéndolo- Edward, esto debió haberte costado un- la corté con un beso

-nada es demasiado, te amo. Quiero que disfrutes, nada más- pedí

-también te amo- murmuró besándome.

-ven, aun no has visto lo mejor- sonreí conduciéndola hasta nuestra mesa. Bajé primero antes de extender una mano para ella. Me sonrió tomándola y bajó con cuidado- te dije que estas preciosa?-pregunté acariciando su mejilla

-sip, me lo dijiste- sonrió

-bueno, lo repito. Estas preciosa, alucinante- sonreí besando sus labios- nos sentamos?-pregunté sonriendo. Asintió. La conduje a su lugar corriendo la silla para ella.

-gracias-me sonrió. Le besé la frente antes de sentarme en frente suyo.

-buenas noches- saludó- me llamo Kate, voy a atenderlos esta noche. Les dejo nuestra carta- dijo dejándonos el menú antes de irse.

-jamás creí que hubiera restoranes así- confesó viendo a su alrededor antes de mirar el cielo-que lindo que esta, todo despejado- sonrió viendo las estrellas

-lo sé, me pareció algo original y privado- sonreí viendo el cielo también

-amor-me llamó. La miré-es hermoso todo- sonrió.

-no quería que fuera de otro modo-respondí tomando su mano para besarla en el dorso. Sonrió y entrelazó su mano con la mía antes de mirar el menú. Una vez elegimos charlamos varias cosas hasta que la mesera llegó, hicimos nuestro pedido y volvimos a enfrascarnos en nuestra propia burbuja. Hablar con ella era una de las cosas que más disfrutaba, tenía una mente increíble y única.

-hay algo que jamás entendí-dijo mientras comíamos nuestro postre. Habíamos pedido una copa helada para compartir

-dime, que es?-pregunté viéndola a los ojos. Estábamos ambos inclinados sobre la mesa aprovechando la copa helada en el medio como excusa para estar más cerca viéndonos a los ojos

-la primera vez que me viste, fue a través de una de las cámaras de seguridad que usabas para entretenerte desde tu habitación verdad?-preguntó. Asentí- bueno... si me viste por una cámara de seguridad, que te hizo prestarme atención? No sabías como era yo-

-tus ojos- sonreí dándole helado de mi cuchara. Luego me la llevé a mis labios limpiando los restos. Sus ojos brillaron al verme.

-mis ojos?-preguntó imitándome y dándome con su cuchara.

-así es- dije cuando se llevó su cuchara a la boca después de mi.- miraste fijamente a la cámara cuando viste la de la sala. casi... creí que me veías, y me quedé viéndote a estos preciosos ojos-sonreí acariciando su mejilla- y supe que debía verlos en vivo y en directo antes de morir- me encogí de hombros volviendo a mirar el helado y comí una cucharada.-por eso... volví a tener ganas de continuar con el tratamiento. Sabía que el único modo de ver tus ojos sin una pantalla de por medio era recuperándome- dije aun sin verla- luego- continué volviendo a comer una cucharada de helado- entendí que eso iba a tardar mucho más de lo que hubiera deseado. Por eso decidí lo de las cartas y eso cuando cumpliste 15. Si... sabías de mí, iba a tener un poco más de tiempo- expliqué

-tú crees? Dos años, casi 3 fue bastante tiempo- dijo con un claro tono de reproche. La miré a los ojos y vi un par de lágrimas en sus mejillas. Dejé mi cuchara sobre la mesa y las sequé rápidamente con mis pulgares

-porque lloras?-pregunté en un murmullo

-porque ese momento podría haber sido mucho antes- sonrió entristecida

-lo sé, pero sabes porque no lo hice- respondí bajando la mirada. La sentí levantarse y acercarse a mí. La miré. Me sorprendió con un beso en los labios acariciándome la nuca. Se lo devolví con la misma suavidad y pasión que ella me estaba dando. Acaricié su mejilla y su cuello con adoración.

-jamás te voy a perdonar por eso-susurró contra mis labios. Suspiré-pero- dijo

-pero?-insistí

-si cumplís con tu promesa de amarme eternamente, quizá con una vida al lado mío logre al fin perdonarte- me sonrió

-lo prometo mi amor-susurré- una vida juntos me parece poco-
-también a mí- sonrió- pero si es lo que tenemos... lo vamos a aprovechar al máximo. Verdad?-

-claro que si hermosa, al máximo- sonreí

-empezando por hoy-susurró en un tono sumamente sexy lamiendo el contorno de mis labios. Gemí llevando mi mano a su nuca para pegar nuestros labios con fuerza. Su lengua se metió entre mis labios buscando la mía. te guste la ropa interior que tengo puesta- sonrió. Gemí

-no me digas eso que aun debemos terminar el postre-protesté. Sonrió jugueteando con su lengua en mis labios antes de volver a su silla. Respiré hondo comiendo una buena cantidad de helado buscando enfriarme. Bella se carcajeó.-hablando de eso- murmuré viéndola intensamente- espero que jamás salgas con un vestido así de sexy sin mí-

-ya te habías tardado- rió

-estaba buscando el momento para decirlo sin sonar tan desesperado por arrancártelo- confesé extendiendo una cucharada de helado para ella. Sonrió quitándolo de la cuchara con su boca

-no me interesa usar algo así lejos de ti, solo tus miradas busco atraer- aseguró

-me alegro, quizás... debas salir a la calle con una bolsa de papel sino salís conmigo- murmuré. Se carcajeo y continuamos comiendo tranquilamente enviándonos miradas cargadas de deseo. Le di con mi cuchara lo último que quedaba de helado y volví a llevármela a la boca limpiando los restos.

-vamos a la habitación?-preguntó cuándo quedamos viéndonos a los ojos. Me puse de pie acercándome a ella y extendí la mano hacia ella. La tomó poniéndose de pie y la dejé en mi cuello acercándola a mí por la cintura

-te amo con locura- susurré contra sus labios

-entiendo exactamente cómo se siente eso-susurró rosando mis labios. La besé saboreando su boca a fondo con toda lentitud.

-vamos- susurré dándole un último beso. Me alejé y la ayudé a subir las escaleras guiándola hacia el ascensor. Una vez dentro se acurrucó en mi pecho oyendo mi corazón.

-me encanta que lata así de rápido y fuerte- susurró.

-completamente culpa tuya- aseguré besando su frente. Tomó mi mano poniéndola sobre el suyo ambos escuchando el corazón del otro latir rápido y fuerte. Una vez el ascensor llegó a nuestro piso bella salió llevándome de la mano hasta nuestra habitación. Sonreí besándole el cuello con dulzura mientras ella abría pasando dentro. Caminamos hasta la habitación principal y la abrió también.- sorpresa-susurré en su oído.

-es... es hermoso-susurró viendo todo el cuarto. Había pedido que llenaran todo de pétalos de rosas rojas y blancas. La cama estaba cubierta por una lluvia de pétalos igual que el suelo. No quise caminos, solo disipados por todos lados. También había varias velas esparcidas en lugares seguros con un suave olor dulzón.

Me alejé de bella dándole un pequeño mordisco en el hombro estremeciéndola. Me dirigí a la mesita que tenía dos copas de champagne con gaseosa. Me acerqué a ella de nuevo con una en cada mano.

-en la cena no brindamos- sonreí pasándole una copa

-porque brindamos?-preguntó. Sequé una lágrima que había caído por su mejilla derecha y besé sus labios

-por la vida, por el amor, por nosotros. Por ti- dije acercando mi copa a ella.

-por nosotros, por ti- sonrió chocándolas. Bebimos un poco y ella caminó hacia la mesa dejándola de nuevo allí sin voltearse. La imité y besé su cuello.

-prometo que es la última vez que lo pregunto- aseguré- aun queres seguir?-pregunté acariciando sus brazos. Se giró tomándome de la nuca e invadiendo mi boca rápidamente con su lengua. Gemí pasando mis brazos por su cintura y la apreté contra mí. Sonrió bajando sus labios por mi cuello

-es suficiente esta respuesta?- preguntó

-creo que necesito una reafirmación- respondí tomándola de los muslos. Soltó un gritito carcajeándose mientras se aferraba a mi cintura con sus piernas.- así estamos mejor- sonreí. Rió tirando el cuello hacia atrás y aproveche para besarlo, lamerlo y succionarlo encargándome de dejarle algunas marcas más duraderas y toda la piel rojiza. Subí mis labios por su piel hasta su oído- te amo, eres la mujer más hermosa del universo- susurré bajando mis labios ahora hasta el inició de sus senos.

-también te amo mi amor- suspiró cuando mordí con suavidad sus senos- y también eres hermoso-

Sonreí contra su piel caminando hacia la cama, la acomodé en el centro sin dejar de besarla y me puse sobre ella sin que aguantara mi peso. Dirigí mis labios a sus hombros bajando con mis dientes las tiritas del vestido. Suspiró cuando bajé un poco más su vestido con mis labios

Comenzó a desabrochar mi camisa mientras yo buscaba a ciegas la cremallera del vestido en su espalda. Gemí junto con ella al escuchar la cremallera bajar.

-el sonido más sexy de mi vida- aseguré contra la piel de sus senos. La sentí reír y terminar de soltar mi camisa, incluido los puños. Quitó mi camisa acariciando mi pecho, hombros y brazos.

Nos giró rápidamente rodando sobre la cama y los pétalos de rosa quedando a horcajadas sobre mí y aventó la camisa fuera de la cama. Besó mi cuello y mi pecho mientras metía mis manos por debajo de la falta del vestido acariciando sus muslos con suavidad hasta tocar el encaje de sus bragas, de ida y vuelta. Gemí cuando mordió y succionó mi piel.

-fuera vestido- rogué subiendo mas mis manos. Se alejó sonriendo sentada sobre mi erección. Gemí.

-quítamelo vos si lo queres fuera- dijo mordiéndose el labio inferior. Me senté besándola con fuerza y subiendo mis manos por dentro del vestido acariciando sus costillas y el borde de sus senos hasta sacarlo por su cabeza.

Quedó sobre mí en sostén sin tiras y braguitas azuladas con encajes blancos. Sonreí al ver el lazo blanco que unía el sostén en medio de sus pechos.

-preciosa-susurré rosando su sostén-puedo?-preguntando tomando una de las puntas del lazo

-me ofendería sino- aseguró. Sonreí desatando el moño que mantenía sus senos ocultos de mí, lo aventé al suelo junto a su vestido y me incliné besar, succionar y lamer sus senos.

-Edward- gimió cuando succione sus pezones. Gemí en respuesta cuando se meció sobre mi entrepierna.-estas muy vestido- protestó empujándome hacia la cama. Gimió cuando su pezón se zafó de mis dientes con brusquedad al empujarme hacia la cama.

-te gusto eso?-pregunté mordisqueando y tironeando de sus pezones

-Edward- gimió más alto. Llevé mis manos a su cadera ayudándola a mecerse más rápido sobre mi entrepierna.- me-e vengo- gimió sin parar de moverse escondiendo su rostro en mi cabello. Apreté sus pezones un poco más fuerza y la sentí temblar sobre mi cuerpo. Gimió cayendo sobre mi cuerpo. Embestí una vez más su entrepierna buscando darle a su clítoris y soltó un nuevo gritito.

Respiré agitado junto a ella acariciándole los muslos, la cadera y la espalda con dulzura esperando a que se calmara.

-tuve un orgasmo y tú sigues aun con tu pantalón- dijo viéndome a los ojos- algo aquí está mal- aseguró desabrochando mi pantalón. Mi risa se ahogó en mis gemidos cuando me rosó apropósito quitando mi pantalón. Mordió gentilmente mi miembro aun sobre la tela y me estremecí. La ayudé a quitarme el bóxer y volví a gemir cuando me tomó en su boca. Llevé mis manos a su cabello cuando aumento la velocidad en sus succiones. Gemí sintiéndome a punto de irme

-pa-ara bebé- rogué. Dio un par de succiones profundas más antes de alejarse de mí y besarme en los labios. Aproveche para girarnos y la dejé de espaldas a la cama. La miré a los ojos antes de bajar mis besos por el contorno de su mandíbula, su cuello, entre sus pechos y por su estómago hasta su bajo vientre. Quité su braguita y la besé allí succionando su clítoris mientras acariciaba su entrada con mi dedo corazón, con suavidad lo introduje dejándola acostumbrarse a mí sin dejar su clítoris. Invadí su cavidad con un segundo dedo sintiéndola tensarse. Dejé mis dedos quietos sin abandonar su clítoris, gemí sintiendo lo estrecha y húmeda que era. Comencé a sacar y entrar mis dedos con suavidad de ella hasta que la sentí relajarse un poco.

-amor, te necesito- gimió. Quité mis dedos de ella suavemente dando unas últimas succiones a su clítoris antes de ir a su boca. La besé suavemente mientras ella abría sus piernas para poder acomodarme mejor.

-lista?-pregunté acomodándome en su entrada

-siempre- me sonrió. Besé sus labios con dulzura entrelazando una de mis manos con la suya mientras la otra mantenía mi miembro en su entrada. Empecé suavemente en introducirme en ella. La sentí tensarse y me alejé de su boca

-bebé, tranquila. Relájate-susurré contra sus labios. Volví a besarla invadiendo su boca con mi lengua buscando relajarla y distraerla. Gimió de dolor contra mis labios y enterró las uñas de su mano libre en la piel de mi nuca. –Estoy aquí- susurré contra su boca mientras seguía entrando en ella. Estaba tan húmeda, caliente y apretada que necesité todo de mi autocontrol para no invadirla hasta el fondo como un animal.

Besé todo su rostro mientras seguía entrando hasta toparme con su himen.

-abrí los ojos- rogué. Me miró con los ojos llenos de lágrimas-si es demasiado- me cortó.

-quiero seguir- pidió. Asentí besándola y envestí con un poco más de fuerza rompiendo su himen. Gimió de dolor soltando un sollozo contra mis labios. Y me quedé allí dentro suyo quieto esperando a que se acostumbrara a mí. Sentí mis muslos húmedos de algo caliente y espeso. Su sangre.

-bebé?-pregunté-estas bien?-besé sus labios

-sí, no te muevas- susurró. Negué y me dediqué a besar su rostro. Suspiró

- mejor?-pregunté

-un poco- respondió-movete suave- pidió. Escondí el rostro en su cuello besándolo y me moví con suavidad dentro de él.

-mierda- gimió de dolor. Sentí mis propias lagrimas caer por mis mejillas y perderse en su cuello. Me quedé quieto.- está calmando de a poco, seguí- pidió. Asentí comenzando a moverme de nuevo.- si- suspiró luego de un par de minutos tensa. Me animé a ver su rostro. Seguía tensa y con el ceño fruncido pero se veía mejor.

-abrí los ojos- pedí apoyando mi frente en la suya. Los abrió- mejor?-insistí

-bastante- sonrió levemente. Sonreí besándola- mas, ámame- suspiró contra mis labios. Me animé a salir un poco más y gimió por primera vez de placer.

-si bebé, así- susurré contra sus labios volviendo a besarla. La embestí un poco más fuerza y se soltó de mis labios tirando la cabeza hacia atrás gimiendo de placer. Escondí el rostro en su cuello, no quería callar sus gemidos con mis labios. Quería escucharla.

-dios, Edward- gimió cuando salí casi por completo y volví a invadirla. Aumenté mis embestidas un poco más y maldije al sentirme más cerca del final. No estaba dispuesto a venirme sin haberle dado un orgasmo así. Dirigí mi mano entre nosotros hasta su clítoris y se estremeció

-te quiero sentir llegar conmigo dentro bebé- susurré viéndola a los ojos- regálame eso y soy feliz- pedí embistiendo más fuerte su interior.

-dios, si, mas- rogó cerrando los ojos

-mirame- pedí. Los abrió. La sentí latir a mi alrededor asique aumenté más mis embestidas y las caricias sobre su clítoris. Gimió arqueándose y apretándome dentro suyo soltando uno de los gemidos más profundos que le había oído. Enterré mi rostro en su cuello

-sí, sí, sí, si- gimió alto- m-e-e vengo-gimió pasando sus piernas por mi cintura. Me dejé ir cuando la sentí gritar y me vine llenándola de mi, segundos después de que ella se corrió. Me enteré profundamente en ella descargándome por completo.

La sentía respirar con fuerza igual que yo y su corazón golpear contra mi pecho, o era el mío? No había demasiada diferencia.

Me besó la nuca reiteradamente mientras yo aún seguía intentando recuperarme. Me alejé de su cuello luego de darle un beso allí y la mire a los ojos.

-te amo tanto-susurré en sus labios besándola con dulzura, con lentitud. Con amor.

-te amo más hermoso-susurró con la voz ronca. Sonrió al notarlo. Sonreí rozando mi nariz con la suya.

-cómo estás? Salgo?-pregunté aun que era lo último que quería en este momento.

-estoy bien, quítate así- pidió acariciando mi espalda con ambas manos. Suspiré besándola de nuevo y escondí mi rostro en su cuello de nuevo.

-no te aplasto?-pregunté besando su cuello

-no, se siente increíble- aseguró. Asentí.

-te hice daño verdad?-pregunté luego de unos cuantos segundos en silencio.

-no voy a decir que no dolió, sabrías que es mentira. Pero... valió la pena- respondió

-no respondiste-dije elevándome para verla a los ojos- te hice daño- murmuré preocupado

-no más del normal supongo- se encogió de hombros- creo que los nervios... me jugaron mal-

-o yo no supe cómo hacerlo-murmuré

-claro que no- aseguró tomándome de las mejillas para que la viera a los ojos- no fue culpa tuya, me trataste increíble. Fue alucinante- sonrió ruborizada. Sonreí levemente besándole los labios.

-te amo hermosa mía-

-te amo precioso mío, mío- rio

-mía- sonreí besándola con dulzura mientras salía de ella con suavidad. Hizo una mueca de dolor. Me recosté a su lado poniendo una mano sobre una intimidad sin tocar su entrada.

-estoy bien-aseguró acurrucándose en mis brazos.- solo lo normal- prometió. Nos cubrí con las mantas apretándola más contra mí

-eso espero, sino no podría conmigo mismo- respondí

-voy a estar mucho mejor mañana- prometió besando mi cuello. Besé su cien- tú como estas? Te gustó? Te sentiste bien?-preguntó

-fue alucinante-susurré en su oído.- el único pero que tengo es tu dolor, no quería hacerte tanto daño.-

-eso ya pasó- prometió besando mis clavículas- me alegro que te haya gustado, estas bien... físicamente? Quiero decir... fue demasiado para ti? Hiciste todo solo- murmuró avergonzada.

-estoy perfectamente, y si lo hice yo. YO te hice el amor a TI-susurré en su oído con la voz cargada de orgullo y deseo. Rió.

-de acuerdo, la próxima me toca a mí hacerte mío- prometió

-me encantaría-suspiré apretándola más contra mí.

-gracias por todo hermoso, te amo-

-a ti preciosa, te amo muchísimo más. Descansa- dije besando su frente. Asintió suspirando y se acurrucó más contra mí besando mi cuello. Besé su cien una última vez antes de caer profundamente dormido junto a ella.

Al otro día cuando desperté sentí el cuerpo caliente y desnudo de bella acurrucado sobre mi pecho y sonreí apretándola más contra mí. Nos giré despacio y la dejé con la espalda contra la cama. Acaricie con suavidad su piel desde su cien, pasando por su mejilla, entre sus senos y su estómago llevando a su vientre bajo y acaricié con suavidad el inicio de su intimidad. Me había dolido tanto verla con ese dolor, iba a ser médico, sabía que era normal, pero ser yo el causante de ello me molestaba.

Miré las sabanas debajo de nosotros y vi una mancha de sangre allí. Suspiré volviendo mi vista a bella, se iba a morir de vergüenza cuando la viera.

Me quedé viendo como el sol bañaba su rostro y su cuerpo, parecía brillar. Estaba encantado, absolutamente hipnotizado con esta mujer que tenía delante. Me incliné besando sus hombros y el inicio de sus senos.

-amo despertar así- suspiró adormecida. Sonreí dirigiéndome a sus labios con besos

-buenos días hermosa-saludé besándola

-buenos días- sonrió acariciando mi cabello

-nunca te había visto al sol desde que nos conocemos- sonreí

-es verdad- suspiró cerrando los ojos de nuevo

-cansada?-pregunté

-dormida- rió girándose hacia mí. La rodee con mis brazos- estas despierto hace mucho?-preguntó

-algunos minutos-respondí

-y que hacías?-preguntó

-te miraba, intentaba entender algunas cosas-

-qué cosas?-preguntó acariciando mi pecho

-que hice para merecerte- suspiré escondiendo el rostro en su cabello. Rió besándome el cuello

-amarme, con eso alcanza- aseguró

-amarte como anoche? O como desde que te conozco?-pregunté subiendo y bajando con lentitud y suavidad por su columna vertebral. Se estremeció.

-amarme como solo vos sabes hacerlo- aseguró viéndome. Me incliné hacia ella y la besé. Lento. Nos fuimos girando hasta quedar ella sobre la cama y yo sobre su cuerpo. Bajé mis besos por su cuello hasta sus senos donde besé, lamí y mordí como si no hubieran pasado tan pocas horas desde la última vez. Gimió arqueándose cuando juguetee con mi glande sobre su clítoris. Abrió las piernas para mí y paseó sus manos hasta mi espalda baja empujándose hacia ella.

-segura? Tan pronto?-pregunté

-estoy bien- sonrió. Bajé mis labios por su cuerpo hasta su intimidad. Separé sus labios con mis dedos para dedicarle especial atención a su clítoris mientras invadía con suavidad su interior con dos dedos. Gimió arqueándose. Amé notar que no había ninguna incomodidad en ella.-no me quiero correr así- gimió en protesta. Quité mis dedos de ella e introduje mi lengua en ella. Gimió arqueándose-ven-rogó. Subí mis labios por su cuerpo hasta sus labios mientras me acomodaba en ella y la besaba.

-lista?-pregunté.

-si-suspiró viéndome a los ojos. Invadí con suavidad su interior notando cierta resistencia de nuevo

-estas bien?-pregunté recargando mi frente en la suya. Había cerrado los ojos con una mueca de incomodidad-bebé?- insistí- duele de nuevo?-

-no, ya pasó- dijo abriendo los ojos- molestó un poco. Tranquilo-sonrió tomándome de la nuca para besarme- quiero arriba- pidió. Asentí y nos giré con cuidado quedando yo con la espalda a la cama. Se sentó sobre mí dejándome llevar hasta el fondo. Gemí al sentirme incluso más profundo que anoche.

-eres enorme- suspiró tirando la cabeza hacia atrás. Dirigí una de mis manos a su clítoris acariciándolo con mi pulgar.-dios-gimió apretándose a mi alrededor. Quitó mi mano de allí y las puso ambas sobre mi cadera y las suyas sobre mi pecho.-guíame- pidió viéndome a los ojos. Asentí. Se elevó debándame salir casi por completo y volvió a tomarme hasta el fondo. Cerró los ojos.

-quizás es demasiado pronto- dije con la mandíbula apretada.

-sh-sonrió volviendo a dejarme salir y volver a tomarme. Esta vez no pude contener mi gemido. Sonrió. Volvió a hacerlo esta vez más rápido y volví a gemir, esta vez ella también soltó uno. La ayudé a subir de a poco la velocidad de las embestidas al ver que su cuerpo me tomaba con más facilidad y ella empezaba a gemir cada vez más. Me sentía bastante cerca del final. Llevé una de mis manos a su centro y acaricié su clítoris marcando un ritmo constante y acorde a la fuerza de sus embestidas.

-dios, si- gimió. Me senté rodeándola con un brazo la cintura para ayudarla a subir y bajar mientras con la otra mano seguía trabajando sobre ella. Tomé uno de sus pezones en mi boca. Enterró sus uñas en mis hombros

-eso bebé. Haceme tuyo.- gemí contra su cuello- quiero sentirte, déjate ir- pedí sintiéndome a punto de estallar. Gimió arqueándose contra mí y rasguñándome-

-Edward!-gritó. Volví a tomarla de las caderas enterrándome en ella un par de veces más alargando su propio orgasmo y alcanzando el mío- dios mío!- gimió cuando me sintió correrme dentro suyo. Gemí contra su pecho y mordí uno de sus senos con algo de fuerza. Se estremeció volviendo a apretarse ligeramente a mí alrededor.

Nos recosté de nuevo sobre la cama conmigo aun dentro suyo cuando volví a ser consiente de mi cuerpo y la abracé fuerte contra mi pecho.

-sabía que iba a ser mucho más potente teniéndote dentro mío- habló después de unos minutos en que recobramos la respiración normal-pero no estaba preparada para perder la noción y el conocimiento por unos segundos-confesó

-tampoco yo-admití acariciando su cabello-creí que no había nada más lindo que estar dentro de tu boca pero estar dentro tuyo...-suspiré- podría vivir así- reí

-si?-preguntó viéndome a los ojos. –siempre?-rió

-mínimo una vez al día- reí

-oh- hizo un puchero- pero entonces ya cubrimos la de hoy- protestó. Me carcajeé besándola. Sonrió dejándome salir con cuidado de su cuerpo y se acurruco a mi costado apoyada en mi pecho.

-tengo hambre- dije después de unos minutos.

-nos duchamos y vamos a comer fuera? Quiero sol- sonrió.

-de acuerdo, pero no me tientes. Necesite recóbrame- dije sintiendo una ola de tristeza recorriéndome el cuerpo. Se semblante cambió por uno de preocupación.

-pero estas bien no?-dijo sentándose a mi lado- queres que vallamos a un médico? Llamo a uno?-insistió. Reí sentándome también.

-estoy bien mi amor- reí besándola- solo fue más actividad física de la que estoy acostumbrado-la tranquilicé.- quizá también los nervios, no lo sé- me encogí de hombros.

-bien, entonces vamos a darnos un buen baño caliente así nos relaja y vamos a desayunar- sonrió poniéndose de pie. Hizo una mueca.

-sigue molestando?-pregunté sentándome sobre la cama delante de ella.

-siento cierta incomodidad, tirantez- admitió. Besé la unión entre sus senos-ya, olvídalo, vamos- sonrió. Asentí poniéndome de pie y caminé tras ella hacia la ducha.

Nos metimos mientras aún se llenaba la tina, era grande y espaciosa para estar cómodamente ambos. Se acomodó entre mis piernas apoyando su espalda en mi pecho. Besé su cuello acariciando su bajo vientre.

-anoche me asustaste- admití paseando mis labios por su cuello- no esperaba que nos costara tanto-

-lo sé-suspiró relajándose contra mí y acariciando mis manos- fue bastante molesto, tampoco esperaba tanto. No sé si me dolió más que a las chicas o con el tiempo fueron recordándolo cada vez menos molesto-

-crees que siga haciéndote daño?- pregunté- recién también te molestó-

-si pero mucho menos, dudo que la próxima me haga algo- respondió

-aun así vamos a tener cuidado- prometí llegando a su oído- te amo, amo todo de ti-susurré

-también te amo, fue... una noche y una mañana increíble.- confesó

-y nos quedan casi dos días más aquí. Toda para mí- prometí volviendo a su cuello

-me dejaste marcas en el cuello verdad?-rió

- si- reí

-esperemos que ahora que salgamos no te miren más, ya te hice mío- bufó. Me carcajee.

-todo fue para eso? Para que dejen de mirarme?-reí mordiendo su piel

-no- gruñó- pero es un plus sumamente atractivo- aseguró. Reí mientras tomaba el shampoo y

Comenzaba a lavar su cabello antes de ponerle acondicionador. Ella me imitó y ambos nos enjabonamos y limpiamos al otro antes de salir.

-lista- me sonrió dando una vuelta para que la vea completa. Se había puesto un vestido marrón oscuro y una chaqueta abrigadita.

-que te dio por los vestidos?-pregunté abrazándola por la cintura- por cierto estas preciosa, todo te queda increíble- sonreí. Rió dándome un beso.

-rose y Alice dijeron que son lo más rápido para quitar- se encogió de hombros. Me carcajeé.

-no quiero saber cómo lo descubrieron- negué divertido

-podemos hacer nuestros propios experimentos ahora- sonrió bella.

-si? Todos los que queramos?-pregunté

-todos, todos- prometió.

-me alegro, empecemos por ir a desayunar- pedí. Se carcajeó tomando mi mano para salir de la habitación. –necesito pasar por recepción- dije una vez en el lobby del hotel-me esperas aquí?-pregunté

-porque?-preguntó entrecerrando los ojos

-sh, no preguntes- dije besando su frente dejándola allí caminando al mostrador principal. La escuche bufar. Sonreí, no había visto la mancha de sangre y me iba a asegurar de que no se enterara.

-buenos días- saludó la misma chica que nos había registrado ayer por la mañana

-buenos días- respondí- puedo pedir que manden un servicio de ropa blanca de la habitación principal de la 504?-pregunté- vamos a estar fuera un par de horas-

-claro. Despreocúpese- sintió.

-perfecto, muchas gracias- asentí volviendo a bella

-listo?-preguntó cuándo la tomé de la mano.

-si- prometí besando su nariz- sonríe para mí- pedí acariciando su mejilla. Rodó los ojos sonriendo.

-vamos- gruñó. Me carcajee saliendo con ella del hotel.

Caminamos hasta un barcito que había visto ayer por el paseo marítimo a un par de cuadras que tenía las sillas bajo el sol viendo el agua.

-hoy vamos a desayunar fruta- dijo cuándo nos cenamos en nuestras mesas- nada de cosas cargadas- me advirtió

-lo que quieras- sonreí besándola. La mesera llegó y pedimos dos malteadas, chocolate para bella y vainilla para mí, y dos tazones con fruta y miel-creo que nuestro próximo viaje debería ser a un lugar realmente soleado- dije acariciando su cabello- quiero ver estos reflejos rojizos más tiempo-

-podemos hacerlo-sonrió- donde quieras ir podemos- asintió.

-quiero ir a la playa- sonreí- que te parece... florida?-preguntó

-hasta allí?-rio

-si, en avión es poco más de 5 horas- me encogí de hombros cuando la mesera llegó con nuestros desayunos-gracias- asentí

-gracias-repitió bella- y porque florida?-preguntó

-siempre quise ir- me encogí de hombros- y ambos necesitamos sol-

-me parece bien-sonrió

-en un mes?-pregunté despreocupado

-en un mes?-rió

-si, como... fin de curso- me encogí de hombros

-con los chicos?-preguntó

-nop, solos- dije viéndola- tengo mucho tiempo que recuperar contigo- prometí

-y que hacemos con Charlie?-preguntó.

-podemos... empezar diciéndole que nos vamos de vacaciones juntos... así no es tan...-dude-chocante todo- expliqué. Asintió. La tomé del mentón para verla a los ojos- tu papá va a estar bien- prometí.

-lo sé, creo que esta de novio-sonrió

-de verdad?-pregunté asombrado

-sip, Sue- asintió

-valla, me alegro por el-

-también yo, después de lo de mi mamá... no volví a verlo con nadie, pero con Sue... parece que vio algo en ella. Es muy maternal- sonrió

-dudo que tu padre vea si es o no maternal- reí

-oye!-protestó golpeándome el brazo- no quiero esas imágenes en mi cabeza-

-estoy seguro que no- reí- así como Charlie debe estar pensando que nos pasamos las noches jugando cartas- me carcajee. Poco después bella cortó mis carcajadas con sus labios, no dude en corresponderle

-es bueno que seas tan buen jugador- suspiró en mis labios

-estoy molesto conmigo mismo por eso- fruncí el seño

-qué? Porque?-preguntó

-porque siempre estoy arañando para no venirme antes que tu- admití. Bella sonrió besando mis labios

-estoy bastante segura de que hablaste de eso con los chicos- respondió

-lo hice, pero aun así me molesta- aseguré

-lo sé, pero para eso hay que practicar. Para ser mejores- sonrió ruborizada- quiero estar arriba para aprender cómo moverme-

-te mueves como una diosa- susurré en sus labios. Rio besándome antes de seguir comiendo. La miré embobado.

Dios, ella quería practicar? Cuerpo, recupérate pronto. Quiero viajar y hacerle el amor a bella ciento de veces al día. El resto de mi vida me espera.