"spend some time away

getting ready for the day upon again

spend some time alone

understand it's on your own with better men"


N/A: minúsculas intencionales.


estás preparándote para un nuevo día asqueroso sobre esta tierra enorme y limitada. ya no sabes qué fecha es, no recuerdas nada.

estás preparándote para despedirte de una última vez siendo tu mismo este día. estás cansado de fingir ser un payaso que nada bueno ni nada malo conseguirá. porque eso eres, un payaso.

hiciste todo esto envano, te convertiste en un bufón y manchaste tu nombre y todos tus planes de destruir todo por alguien que jamás te ve, por alguien que te odia, que no te conoce, que no sabe tu nombre real.

estás sentado en la cama de tu habitación, apoyando tus brazos en las rodillas de tus piernas mientras que juegas con los dedos, porque, carajo, tener una segunda cara es difícil, es complicado, es complejo, no es cosa fácil, tener que leer un folleto, tener que leer lo que vas a decir hoy, tener que aprender a hablar, a reír, a caminar, tener que trasplantar la identidad de un jodido y miserable idiota en la persona que realmente eres. es brutal. todo es brutal.

suspiras, suspiras y suspiras.


ya son las ocho de la noche, y no haz salido de tu habitación en todo el día...

¿puedes creerlo?

todo el jodido día sentado en tu cama, doce horas sentado en tu cama, pensando en lo mismo, doce horas, la mitad de un día entero, sentado en tu cama, de tu habitación, sin hablar con nadie, sin comer nada, sin hablar, sin mover ni un solo músculo, con la máscara en tus manos, con tus guantes puestos, y tu cicatriz al aire, no... tus cicatrices.

ha sido un día muy eterno pero a la vez tan efímero, eres tan inseguro que ya ni siquiera sabes lo que es correcto o no, ya no sabes quién eres, ya no sabes qué decir

un imbécil te quita al chico que te gusta, y tú estás así en ese jodido estado por eso, por esa insignificancia. y todo porque nunca tuviste los huevos de encarar la realidad, nunca tuviste el coraje, el valor, la valentía de enfrentar la realidad y ser tú mismo, ahora estás jodido y el mocoso que tanto te gusta está afuera de lo más feliz con ese infeliz que no siente valor por nada más que su propia persona, nadie valora a tu mocoso como tú, pero ni siquiera él lo sabe, sólo tú lo sabes.


estás jodido.

todo está jodido.

ya son las nueve de la noche, y sigues ahí, mirando la máscara que haz sostenido por casi nueve horas, mirando la máscara, mirando tus pies, el suelo, tus guantes.

no pudiste ser tú mismo desde el principio, no pudiste encarar tu forma de ser, otra vez tuviste miedo, otra vez pensaste que eras un fracaso, que eras un jodido inepto y que jamás lograría una sola insignificancia insignificante.

tú nunca lograrás nada siendo así, nunca lograrás nada siendo ese payaso inútil del que todos se burlan y que todos odian.

todos te odian, pero nadie sabe cómo eres. todos te odian sin saber cómo eres realmente.

nadie sabe que tu mente está llena de basura, que tu mente está llena de sufrimiento y dolor. nadie en este cruel mundo sabe que tienes la mente de un criminal. nadie sabe nada acerca de tus sueños, de tus deseos, de tus ansias.

nadie te obligó a meterte en esa organización, nadie más que tú, nadie te obligó a ser el payaso que todos creen que eres, sólo tú, y sólo por una persona, una sola persona, que no es tuya, que no te pertenece, que no te conoce ni conoce tu nombre ni nada.

quizás debas olvidar todo, de lo contrario estarás el día que viene en esa posición también, pensando, pensando y pensando. pensando en cómo la harás para que el papel de payaso te salga perfecto, pensando en cómo la harás para que tu vida sea la misma que todos creen que tienes.

estás en una cámara de reflexión.

una cámara de reflexión.

y todos sienten tanta vergüenza y odio sobre ti que nadie se acuerda de que estás en tu habitación, nadie sabe que estás ahí, solo, en tu cama, intentando tener los huevos para seguir siendo el "Tobi" al cual todos conocen.

tu cara es un espanto, así que decidiste cubrirla por una mascara que tú tallaste con la sangre de tus dedos de las manos que tienes. de esas manos que tampoco tuviste la valentía de mostrar y con unos guantes cubriste.

no tienes el valor para mostrar tu rostro. no tienes al chico que te gusta. no tienes nada. nada.

ya ni sabes qué día es, ni qué hora es, sólo sabes que es febrero, que estás en este mundo, que estás vivo y que estás en tu habitación sufriendo una crisis silenciosa que siempre tienes sin que nadie se de cuenta.

pero...

una cosa también sabes...

debes superarlo. debes salir de esta.

debes salir de tu habitación, y encarar la realidad. debes ser tú mismo, debes ser el monstruo que llevas dentro. debes demostrar el dolor, la pena y el odio con el que te hicieron.

porque tú en tus años oscuros que nadie conoce te encaminaste en el camino del odio y de la pena, en el camino del crimen, y cometiste errores imperdonables.

una vez te emborrachaste, y ahí fuiste quien realmente eras.

eso es...

alcohol.

el alcohol curará tus penas.

el alcohol te ayudará a superar esta crisis que haz tenido durante casi trece horas ya, el alcohol te ayudará a encarar la realidad, te ayudará a ser quien realmente eres.

te levantas al fin, es el primer movimiento que das en el día.

te pones de pie. te pones esa máscara que esconde al apagado tú.

y sales de tu habitación al fin. al fin. uf, al fin...


vas caminando sigilosamente, pues tus compañeros de la organización están en la sala de abajo, están todos ahí, están todos. puedes escuchar sus risas, puedes escuchar los chistes malos y aburridos que cuentan, al parecer tenían una reunión y ni siquiera te invitaron.

y también...

escuchas su risa, esa risa dulce y encantadora, llena de gracia, esa risa genuina que te llena el alma y te llena de vida, del chico que tanto quieres abrazar y llevártelo lejos, lejos de esta mierda. lejos muy, muy lejos de este mundo cruel. lejos, a un lugar, a algún lugar lejano, muy lejos de aquí, lejos de ese maldito arrogante de cabello rojo y baja estatura.

pero recuerdas que ...

eso jamás podrá ser real, porque no tienes los huevos de siquiera encarar al anciano marionetista.

suspiras una vez más, caminando apenas, pues no te haz movido en todo el día. la luz que hay en el segundo piso en el que estás, está conformada por muchas velitas que están sobre la mesa, y eso es raro. pues estos tipos nunca usan velas para dar luz.

pero sinceramente, te importa una reverenda basura.

tú sólo tomas la gran botella transparente llena de sake, que es de... ya ni siquiera te acuerdas de cuál de tus compañeros era aquella botella, pero te importa una mierda, pues esta noche tú vas a beber hasta irte de este lugar asqueroso.

así es, irte.

no se te había ocurrido antes, no, claro que no. pero ahora que lo piensas... no suena tan mal, vas a irte de esta organización en la que nadie te conoce, en la que no eres realmente quien eres.

y si te vas, nadie sabrá que el que se fue era Obito Uchiha, sino que todos pensarán que se fue Tobi.

así es. es un plan perfecto. para una hora perfecta. pero hay un puto problema, tus compañeros están ahí abajo, y no quieres que te vean borracho y apagado.

otra vez teniendo miedo, Obito, otra vez teniendo temor de lo que vayan a pensar de ti.

pero tienes ganas de tomat alcohol, por segunda vez en tu vida, es la segunda vez que te emborrachas en tu vida.


estás ahí ahora, esperando a que tus compañeros criminales se callen y se vayan a dormir, para que tú finalmente bajes, y te comas hasta la botella y dejes de estar sobrio, de estar lúcido, y dejes de ser ese payaso.

mientras esperas, esperas, y esperas, a que los idiotas se vayan... piensas en él. piensas en su cabello rubio y largo, piensas en sus ojos mirándote, piensas en su cintura siendo rodeada por tus brazos mientras que pierdes tu cabeza, tu mente y tu memoria en su cuello.

piensas en las veces que estuvo contigo, en todos esos meses que estuvo contigo, en aquellos días...

oh, aquellos días.

pero, vamos, Obito, esta es la vida real, eres un criminal, eres un hombre amargado lleno de dolor y pena, una pena infinita.

estás lleno de odio y de ganas de romperte a pedazos del llanto, de matarte a lágrimas, tienes unas ganas de querer inundar todo este mundo con tus penas y lagrimones infinitos que nunca dejarían de salir por tus ojos.

y oh, al fin eres tú realmente, al fin piensas como realmente lo haces, al fin estás callado, inmóvil, como realmente eres, un acechador en silencio, que sufre en silencio, un depredador que todos creen que es la presa, pero en realidad es el cazador, el mismísimo.

haces girar la base de la botella sobre la mesa mientras la sostienes, mientras que todo el sake gira y gira al ritmo de tu mano sobre aquella mesa.

estás con las piernas cruzadas, la máscara puesta, tu cabeza apollada en tu mano mientras que la otra está haciendo bailar la botella.

estás esperando. paciente.

y no te afecta la larga espera... no, no te afecta. ya nada te afecta. nada. ya nada te importa. nada.

tu chico ya no te importa, porque vas a superarlo. vas a superar ese rostro maravilloso y esa forma de mirar, y esta vez si que hablas enserio, porque estás decidido, vas a abandonar este lugar, y no te importa si quemas todo el bosque o si te suicidas estando ebrio, porque ya nada te importa.

nada.

ni siquiera te importa esa sonrisa que te embriagaba, ya no te importan esas manos, esas uñas, esas piernas, ese cuerpo, sus ojos, todo.

pero, carajo... es tan duro...

porque intentas borrar al chico rubio de tu mente, intentas arrancarlo de tu cabeza, pero no puedes.

no puedes sacar su presencia de ti, todo tu cuerpo, mente, corazón y alma están llenas de él, de Deidara, de tu Deidara, de tu todo. Deidara es tu todo.

suspiras pesadamente cerrando tu ojo...

porque te hace daño pensar en su persona, te haces daño al creer que él está pensando en ti, porque eso no es cierto, nadie piensa en ti... nadie piensa en Tobi, nadie piensa en un Obito que hace casi veinte años todos creyeron que murió...

así es, estás muerto para todos.

y lo peor...

es que estás vivo...

pero te sientes muerto.

tu alma está vacía, tu cuerpo está vacío, tu corazón está lleno... así es... lleno de vacío.

quieres bajar y llevarte a Deidara a tu habitación, comértelo a besos, abrazarle hasta el alma, comerte su alma, sus labios, su cuerpo, todo, demostrarle quién eres, sin importar lo que piense de ti... sin importar que te odie por ser un uchiha. sin importar el mundo, nada. sólo importa él, tú y él.

pero...

ya estás decidido. y nada va a cambiar tu decisión.

porque si te das la vuelta, si te volteas, si sueltas esa botella llena de alcohol, si vuelves a ser Tobi, tu vida será la misma mierda que debes soportar todos los segundos de todos los minutos de todas las horas de los días de los meses de los años... de tu vida, Obito.

amas tanto a ese maldito mocoso, pero debes ponerte a ti en primer lugar.

porque Deidara no te conoce, no conoce tu verdadera voz, ni tu rostro, ni tu risa ni tu nombre ni nada... y lo peor, es que...

debes recordar que...

el lugar de Deidara es con... un hombre mejor. mucho mejor. y sabes que Sasori no es el indicado, pero carajo... jamás ves a Deidara sonreír como lo hace con ese maldito imbécil, Deidara pareciera que se excitara de la alegría... con él.

¡excitarse de la alegría carajo! ¿¡cómo es posible!?


los segundos pasan. y de un momento a otro, sin que te dieras cuenta...

las risas dejan de oírse.

al parecer todos los demás fueron a dormirse, y este es tu momento, Obito. vas a emborracharte como nunca lo haz hecho y te destruirás entero con el alcohol...

y te irás...


cuando ya hay silencio absoluto, te paras de golpe de la silla y llevas contigo la botella de alcohol. y te vas directo a las escaleras, para bajar, y ser quien realmente eres, y ser quien nadie ha visto en toda la vida. por fin serás libre. por fin saldrás de esta mierda.

te llenas los huevos de valentía, coraje y empoderamiento y bajas las escaleras, sin prisa, sin nada, porque esos serán los últimos pasos que des en esas viejas escaleras.


"spend some time away...

getting ready... for the day... upon again.

understand... it's on your own...

with better men..."


por fin llegas a la sala, por fin bajaste todos los escalones... y ahora por fin vas a emborracharte.

es febrero, ya ni sabes qué día es, joder. sólo sabes que será tu último día aquí.

pero...

pero...

lo ves a él, a tu chico, a tu Deidara, tu senpai, tu bebé, tu todo, tu aliento y tu alma, lo ves una vez más. lo ves...


"and let me love you...

again and again...

just let me say i love you,

again and again to you..."


y

tu

mundo

cambia.

ー ¡Tobi! ー Deidara grita tu nombre... y, oh, cómo te excita de placer y de alegría escucharlo decir tu "nombre".

y lo peor es que...

estabas ahí, con un humor de mierda, con una botella de alcohol en tus manos, con ganas de morir y de irte... y ellos ahí, viéndote, en silencio, todos riendo y sonriendo. y tú pretendías irte esa misma noche a la gran mierda...

pero no... llegó él a tu vida... una vez más él cambió tu vida.

y para colmo, están todos ahí, todos tus compañeros estaban ahí, el imbécil de Sasori, Kakuzu, Itachi, Kisame, Zetsu, todos. estaban. ahí. inlcuso Pain y Konan

pero... ¿por qué?


"again and again...

to you...

i love you...

again and again..."


ー ¡idiota, feliz cumpleaños! ー grita un Hidan alegre y con una pequeña bolsa con un listón.

ー lo mismo. ー un aburrido Kakuzu dice por ahí.

ー ¡feliz cumpleaños~! ー dice Zetsu Blanco por otro lado escondido...

ー eso sonó muy infantil, pero sí, feliz cumpleaños, Tobi. ー dice Zetsu Negro.

ー Tobi, feliz cumpleaños. ー dice Konan dulcemente, al lado de un Pain que estaba sonriendo.

y tú...

te paralizas...

tanto que... sueltas la botella de alcohol, la dejas caer, dejar ir todo el alcohol que ibas a tragarte esa misma noche... sin saber que hoy era diez de febrero, tu cumpleaños...

todos te miran extraño, todos borran su sonrisa y ven el alcohol caer, y tú no sabes que hacer, te sientes perdido, y en problemas. y de repente sientes que lo arruinaste una vez más.

la botella cae al suelo, estrellándose, rompiéndose, empapando el suelo con alcohol. con todo el vidrio esparciéndose por el suelo. y te quedas sin expresiones. pues esos idiotas, estos lindos idiotas se acordaron de algo que tú nunca habrías recordado.

pero había un problema, no podías quedarte ahí esperando una invitación, mucho menos con tus pies manchados de sake que recién dejaste caer, tenías que hacer algo... sin importar tu plan de escape, sin importar el alcohol, sin importar el Obito que llevas dentro...

una vez más, ibas a fingir, así es, sólo tenías que saltar de alegría y reír, también decir que te sorprendió mucho y que jamás haz sido tan feliz... para que ellos no sospechen nada, para que no se enteren del dolor que escondes. para que ellos se olviden de la botella de un litro de sake que dejaste caer al suelo.

y aquí vamos...

sonríes una vez más.

ー chicos... ー era difícil fingir esa voz ー yo estoy...

ー ¡Tobi, tú! ー un alma maravillosa y de cabello rubio salta desde un lugar corriendo hacia ti. al parecer fue el único al que no le preocupó la botella.

y fue él, fue él el que llenó tu corazón, tu alma, tu cuerpo, tu todo, por un momento olvidaste que eras Tobi, pero no... debías seguir siendo el payaso del grupo ...

ー ¡ven aquí! ー y Deidara da un salto y te agarra el cuello, abrazándote de alegría, rodeando tu espalda con sus piernas ー ¡feliz cumpleaños, hm!

fue tanta la fuerza que retrocedes unos pasos hacia atrás. teniendo a Deidara colgando de tu cuello mientras que te abrazaba y te revoloteaba el cabello.

y tú... tú sentiste algo... algo muy profundo.


but, oh, baby,

oh, baby bab

i can't help falling in love...

with you.


ー De... Deid... ー la voz ni siquiera te salía. y esa era tu voz real... por fin hablabas siendo tú, por fin, ya se te había olvidado tu voz verdadera.

tu alma se prendió de repente, tu corazón volvió a latir, tu cuerpo sintió ese calor maravilloso que sólo sentías al estar con él, y así era, estabas con él, estabas ahí, teniendo a Deidara, esperando a que lo abrazaras también.

sentías su cuerpo delgado que estaba apegado al tuyo, sin ir a ningún lado, estaba ahí y contigo. sin el marionetista, sin nadie, Deidara te sonreía a ti, y a nadie más.

de repente sientes un dolor en el pecho, un dolor que te indica una sola cosa: vas a llorar.

así es, tus lágrimas caen por tu único ojo, y tu corazón va latiendo a mil por segundo.

estabas tan vulnerable y sensible frente a Deidara que... te caes de rodillas con él, y no te importa si los trozos de vidrio se entierran en tus rodillas o no, o si estás pisando el alcohol que estaba esparramado en el suelo, sólo te importa tu Deidara.

ー Dei...dara. Deidara... ー susurras, mientras que las lágrimas salen y caen por tu barbilla.

lo abrazas. rodeas su cintura con uno de tus brazos mientras que tu otra mano agarra ese cabello con el que tanto haz soñado, tus dedos se pierden en él, enrredándose, y escondes tu cabeza en su cuello, sollozando.

empiezas a recorrer su hombro, su cuello sólo con tu rostro.

de repente todo el mundo cambió. todo tu mundo cambió, ya no querías irte, ya no querías morir, ni tampoco embriagarte, lo único que querías, era sacarte la máscara, y estar con Deidara, por fin siendo tú, por fin viviendo de verdad, viviendo sin límites, con él.

y fugazmente, estando arrodillado y sin soltar a tu chico, te arrancas la máscara, y los guantes, para sentirlo, sentirlo de verdad, pasar tus manos por su espalda y su cabello. para sentirlo de verdad, para que te viera llorar, para que todos te vieran llorar, los demás no te importaban, sólo te importaba él.

y Deidara lo único que hizo fue reír genuinamente, sonreír de esa maldita manera tan dulce y abrazarte más fuerte, apegándose a tu cuerpo, a tu alma, a todo de ti.

y tú lo único que hiciste fue llorar más y caer en llanto, mientras te aferrabas a su cuerpo, sosteniendo su cintura, todo de él. no lo ibas a dejar caer, no lo ibas a dejar ir, porque si tu chico vino y se lanzó a ti fue por una razón, para que no lo soltaras nunca más...

ー déjame... déjame estar contigo... por siempre, por siempre ー dijiste entre lágrimas, ni tú te entendías con claridad, ni siquiera veías bien con las lágrimas cegando tu ojo. ー quiero estar contigo... para siempre, para siempre. ー decías abrazándolo con más ímpetu, te estabas abriendo a Deidara, y no te importaba que los demás estuvieran viéndote arrodillado, llorando, sin la máscara, con un sharingan, y con Deidara. ー no te dejaré ir. no lo haré, no. no. ー decías.

y Deidara te abrazaba con sus brazos y piernas, nada te hacía más feliz, nada te hacía sentir más vivo, nada en este cruel mundo lleno de dolor te hacía sentir de la manera en que él te hacía sentir.

y Deidara te encaró, te vio al ojo, te veía y te miraba fijamente, y tú te esperabas lo peor, que él se zafara de ti y te odiara por ser un Uchiha, o se espantara con tu rostro... pero, sin que te dieras cuenta, Deidara secaba tus lágrimas con su pulgar, mientras te clavaba esos ojos, los ojos más preciosos y bellos de toda la tierra, y tú suspirabas y te mordías el labio inferior en secreto.

ー estoy aquí, estoy aquí. ー dijo para luego sonreírte de la forma más prismática y sincera que jamás haz visto. mientras que tomaba tu rostro y te miraba con dulzura. y podías sentir sus dedos maravillosos recorrer tus cicatrices, recorrer esas marcas que tanto haz escondido durante toda tu vida.

ー no... no te vayas...

ー no, Tobi, no lo haré ー te susurró y te abrazó otra vez con esos brazos.

querías dejar ir todo. todo.

ー si lo haces, no sé qué haré, no sé lo que voy a hacer si no te vuelvo a ver, quédate... quédate. quédese conmigo, senpai ー pero era en vano, pues tus lágrimas seguían cayendo y cayendo.

ー mírame, mírame, aquí siempre voy a estar, Tobi. para maravillar junto a ti. ー esas palabras atravesaban todo tu ser profundamente mientras que intentabas sonreír pero no podías, porque por fin estabas dejando ir todo, todo lo que haz estado reprimiendo toda tu vida, ahora lo estabas dejando ir.

y nunca pensaste que serías libre al fin, pues... junto a él, eras tan libre al fin, eras feliz. estabas enamorado de él, todo, todo, todo.

ー usted es mi todo, Deidara... ー dijiste al fin. dijiste por fin.

y sentiste que te abrazaba con más vigor, con más ganas.

ー feliz cumpleaños, Tobi. feliz cumpleaños.


y sentiste que te amaba, sin importar tu rostro ni tu ojo, ni nada, sin importar nada, sentías que él por fin te abría los brazos sólo a ti y a nadie más. sentías que salías de este mundo de alguna forma sin saber cómo, porque todo era tan fugaz, y tan increíble, sentías que morirías de la felicidad. sentías lo insentible, sentías lo más hermoso que jamás haz sentido, todo gracias a tu chico, tu senpai, tu todo.


sin importar los mares de dolor que te arrastren, sin importar tus ideas de irte y de morir, él estaba ahí, contigo, en un mundo lleno de dolor.

pero ustedes eran amor en ese mundo de dolor... eran amor.

ー usted siempre lo ha sido todo... todo para mí.

ー sólo no te vayas nunca, nunca te vayas sin mí... hm.


N/A: gracias por leer, muchas gracias. esto pasó por mi mente y quise escribirlo, no suelo escribir cosas tan cortas, pero pensé en hacerlo. es que Tobi y Obito a la vez es tan... no lo sé. es un amor. son un amor.

1 4 2020 1:40am