Ladies and Gentlemen!

Ahora estoy volviendo a ver esta hermosa serie y cuando vuelvo a ver algo que me gusta, es cuando se me ocurren las mejores historias sobre algunas situaciones que me llaman la atención. Para brindarle a mis personajes, sentimientos y situaciones que muchos de nosotros, en algún momento, nos llegamos a pensar el cómo sería para ellos. Fue por esto que se me ocurrió escribir algo lindo pero a la vez, tan triste y doloroso.

It's showtime!


Aclaración: Miraculous: Tales of Ladybug & Cat Noir no me pertenece. Es propiedad de Thomas Astruc. Yo solamente pido prestado sus personajes para poder escribir mis historias.


¿Por qué mi estúpido corazón sigue amando?

-¿Por qué tú no?

Muchas veces se preguntó en aquellas noches de desvelo donde la luna era su única compañera en las noches cálidas y a veces frías que podían llegar a sentirse. La única a quien le podía hablar con normalidad, y no de forma vergonzosa, sobre lo que había pasado en su día, el ridículo que probablemente había realizado como el dolor que se podía encontrar en su corazón. Era ella quien sabía cada uno de sus secretos y la consolaba cuando no sabía qué hacer, cuando caía de rodillas con el rostro mojado mientras pedía respuestas que nadie le podría otorgar. Era la única que le podía preguntar y no se iba a burlar de las tantas preguntas tontas que hacía. Se sentía como un pequeño gato que miraba a la luna y cantaba a la misma.

Las luces dentro de París se apagaban poco a poco para que solo se quedara en aquella oscuridad que en algunas ocasiones, es capaz de sentir miedo por la soledad que se pueda llegar a encontrar. Tal vez, solo le tranquilizaba ver las farolas encendidas. Podía notar y escuchar a las pocas parejas que caminaban de la mano y compartían algún beso de ensueño como pequeñas risitas que compartían al sentirse tan emocionados como para que sus corazones golpeen con fuerza sus pechos. Los vecinos que se despedían a la hora de dormir y de igual manera apagaban su luz para poder dormir acompañados de su alma gemela. Tener un buen sueño, un buen descanso para poder levantarse al día siguiente y continuar con su vida. Eran momentos como esos, cuando sentía todos aquellos malos sentimientos alojarse en su pecho y quería liberarse de ellos de alguna u otra manera. Donde prefería estar sola. Era de esa manera que siempre se escabullía a su balcón con solo una pequeña cobija y se sentaba para admirar a su compañera de secretos. Con solo verla, podía sentir aquella espina en su corazón, podía sentir como las lagrimas empezaban a resbalar por sus mejillas y gritos un poco dolorosos salían de lo más profundo de su garganta.

Los golpes en ese momento, dolían más.

Eran momentos como esos que no podía evitar sentirse como una pequeña niña que necesitaba el abrazo de alguien mientras le dedicaban palabras de consuelo y caricias a su cabeza, que necesitaba un pequeño dulce para que dejara de llorar, escuchar un mal o buen chiste que le hiciera sacar una carcajada hasta que le empezara a doler el estomago y olvidar el porqué había empezado a llorar. Aunque lo que realmente quería, era dejar de enamorarse. Nunca creyó que al momento de crecer, el amor sería completamente difícil. El amor sería su enemigo que nunca podría derrotar porque no le importaba que fuera una súper heroína que daba su vida por salvar a la ciudad que más ama como a las personas que siempre ocupaban un lugar especial en su corazón, porque siempre se encontraría caminando en la palma de la mano del mismo. Quería que su tonto y estúpido corazón dejara de golpear su pecho al momento de ver aquellos ojos, al momento de sentir aquellas catarinas en su estomago como las vergonzosas situaciones en las que solía meterse por culpa de su imprudencia, por culpa de sus tontos sentimientos, por culpa de su muy estúpido corazón. En los problemas que podría llegar a ocasionar como el dolor que ahora podía sentir. Todo era tan difícil, nunca era como siempre se encontraba en los cuentos de hadas. Todo era farsa, todo era tan difícil que había veces en las que deseaba que su corazón ya no latiera como un caballo desbocado. Todo la llegaba a marear, todo le llegaba a molestar y esas, esas eran las noches perfectas donde podía llorar para que nadie le escuchara la forma tan patética de desahogarse.

-¿Porqué tu no?

No era su culpa al final en cuentas. No podía mandar u ordenar a su corazón, no podía evitar aquellos sentimientos, podía evitarlo porque de eso se trataba ser un humano. Sentir felicidad, sentir dolor. Sentir alegrías o miedos. Este, era uno de esos días en las que se cansaba de ser positiva, en las que se cansaba ser ella y deseaba ser otra persona. Deseaba ser una chica linda y diferente, que pudiera hablar y expresarse con total libertad. Sin la necesidad de meterse en situaciones vergonzosas como poder decir lo que su corazón había guardado en todo ese tiempo. No podía ser esa chica que tanto quería ser y que al parecer, él ya puso sus ojos y sentimientos en ella. Ni siquiera quería pronunciar su nombre, aunque fuera su amiga, había veces en la que no quitaba el hecho de que probablemente lo conocía mejor que ella. Solo era Marinette Dupain-Cheng y él, él era Adrien Agreste. El chico más lindo, atento, sincero y especial que no dejaba ir su corazón. Solo era una simple amiga para él, solo era su amiga, solo eso y ya. Eso era lo que le podía llegar a doler más. No podía quejarse de su "amigo" tan atento y sincero que siempre la escuchaba o estaba a su defensa. No podía enojarse con él, no podía por el simple hecho de que él no le hacía nada, el nunca le provoco daño o eso creía cuando sentía el dolor de su pecho.

El mundo y tal vez la vida era muy cruel con ella. Y ella, ella solo no sabía que había hecho para merecer todo eso.

-¿Porqué tú no sientes lo mismo que yo a ti? -Se quejaba.- ¿Por qué sigo siendo tan idiota y te sigo entregando mi corazón en bandeja de plata? ¿Por qué yo no puedo dejar de amarte? ¿Por qué soy así? -Soltaba pequeños suspiros. Subía su mano a su pecho para estrujar su blusa con un poco de coraje o tal vez era de dolor.- ¿Por qué sigo enamorándome? ¿Por qué no dejas de enamorarte?

Nunca recibía respuesta alguna de todas las preguntas que tenía ante la oscuridad y el silencio de la noche. Y aunque supiera la respuesta, nunca la diría en voz alta para evitar que su corazón se rompiera cada vez más y más. Adrien nunca la miraría de esa forma en la que la ve a ella, Adrien nunca tendría ojos para ella y aunque solo se llegara a conformar con su amistad, algo dentro de ella sentía que en algún punto, ya no podría soportarlo más. Simplemente, ya no aguantaría más. Alzo su rostro ante la caricia del aire a sus mejillas, volvió a ver a su compañera luna. Tenía razón, era culpa de su estúpido corazón que ahora, que ahora había permitido entrar a una segunda persona. Luka Couffaine, aunque tal vez, empezara a sentir algo más por él, no podía engañarse, no podía engañarlo porque era su amigo, porque era como su confidente que siempre le apoyaba. No quería engañarlo pero tampoco quería mentirle. Aunque su corazón latiera con fuerza cuando estaban solos, no podía ni engañarse a sí misma. Ni Adrien ni Luka se merecían su amor y cariño. Pero tal vez era un poquito egoísta y no quería llegar a perder a ninguno.

Estúpido, estúpido y necio corazón. Deja de enamorarte, deja los sentimientos y olvida el amor. El daño en algún momento llegara y será más difícil de reparar.

Se repetía aquellas palabras pero sabía que al día siguiente, volvería a empezar. Volvería aquella Marinette que sonreía a todo el mundo y que se ponía nerviosa cuando Adrien le hablaba o como cuando Luka tomaba su mano. Hoy caería como toda persona que decía que el amor era difícil de comprender, difícil de superar. Mañana volvería a levantarse mientras maldecía a su corazón que dejara de enamorarse. Porque, las penas y tristezas que guarda uno, se convierte en un peso en los hombros. Porque el amor era tan difícil que su corazón seguía enamorándose y solo seguía haciéndose daño. Los secretos que la luna solo observaba, solo serian entre ellas dos. Esos eran los sentimientos oscuros que ella guardaba y que provocaba que no soportara más aquel dolor.

Los secretos que guarda una chica enamorada que por una noche llora por culpa del amor y decide cantarle a la luna sobre el dolor que guarda su estúpido corazón.


¡Muchas gracias por leer!

Algo lindo y triste que realmente, merecía la pena que fuera mostrado al mundo. ¿No cuantas veces nos hemos visto en esta situación? Y tal vez se que piensan que esta historia está fuera de contexto pero es algo que me gusta imaginar, que realmente, valía la pena por escribir y expresar. Conforme vea de nuevo la serie, se me estarán ocurriendo las historias, así que es probable que tarde un poco en actualizar pero les prometo que lo hare un poco más seguido. Nunca abandono una categoría de la que he trabajado con anterioridad. Siempre estoy pensando en las situaciones y sentimientos correctos y al final, me encargo de escribir de la categoría que más me parece mejor.

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Por cada comentario el escritor desvelado tendrá una gran sonrisa en su rostro y más energías al seguir escribiendo.

¡Nos vemos a la próxima!


Atte.: AnZuZu Dragneel

Fecha: Miércoles 8 de Abril de 2020