Ladies and Gentlemen!

Algo bonito, lindo y digno de una historia de Yu-Gi-Oh! Vrains con una de mis parejas proclamada, favoritas. ¡Yusaku x Aoi! Era momento de mostrarle al mundo, las lindas historias que puedo llegar a imaginar con solo pensar en que realmente me gustaría escribir de algo que hace tiempo ya no hacía, me encanta escribir sobre sus sentimientos como las bonitas situaciones en las que siempre los estaré involucrando. ¡Ya era momento de algo bonito y bello!

It's time to read!

It's showtime!


Aclaración: Yu-Gi-Oh! VRAINS no me pertenece. Es propiedad de Kazuki Takahashi. Yo solamente pido prestado sus personajes para poder escribir mis historias.


¿Qué hubiera pasado si Yusaku y Aoi ya se hubieran conocido desde antes?

¿Qué tal si eso realmente hubiera pasado?

Claro, era algo difícil que ambos pudieran recordar porque solo eran unos pequeños niños felices de la vida. Les gustaban las aventuras como los juegos que se pueden encontrar en los parques. Pasar el tiempo jugando e imaginando que tal vez eran súper héroes, que tenían una pequeña casita o que simplemente, les gustaba jugar contra otros niños a juego de cartas de monstruos. Si, era una infancia totalmente bella y divertida, sin embargo, tal vez entre todos esos momentos que vivieron en su infancia, puede que llegaran a verse o conocerse en algún momento de su vida pero sin querer, se olvidaron del otro. Así como era misterioso el destino, así había sido con ello desde el primer momento en que sus ojos se vieron y tal vez no separaron su mirada del otro. Tal vez por curiosidad, tal vez porque sintieron algo dentro de sus pechos que no pudieron evitar asustarse un poco. O tal vez porque nunca habían visto al otro en su "territorio" y era necesario que arreglaran las cosas de la mejor manera posible. Con un pequeño e inocente duelo de cartas.

Tal vez la pequeña sonrisa del pequeño niño de ojos esmeraldas, fue lo que más llamo la atención de la pequeña niña de ojos castaños y poder aceptar un último duelo antes de que se fuera con su madre para ayudarle arreglar las maletas que se iría a un viaje con su padrastro. Un duelo empezó y ambos niños, con algunas cartas que podrían parecer un poco infantiles era lo que les emocionaba más, las cosas lindas y tiernas como esponjosas bestias o tal vez dulces monstruos. O tal vez bestias un poco feroces con armadura y unas lindas doncellas, todo era valido a esa edad en donde querían enfrentarse contra todos y ganar a su contrincante, era de esta manera en la que un niño convivía con demás de su edad y hasta podía llegar hacer muy buenos amigos. Un interesante duelo que ambos llevaron a cabo que se llevaban las miradas de todos los presentes y ninguno quería caer de rodillas derrotado pero para sorpresa de todos, fue la pequeña niña de ojos castaños la que gano por esta vez mientras brincaba de felicidad y el derrotado, bueno, solo hacia un pequeño puchero, un tanto enojado y cruzado de brazos. Tal vez molesto porque no le gustaba perder aunque fuera un duelo no oficial. Suspiro un poco al momento de alzar la vista y ver como esa niña le prestaba su mano para que se pudiera levantar.

Con cuidado, tomo aquella pequeña mano y le permitió que le ayudara a levantarse. Hacer eso, era lo mínimo que podía hacer aún cuando le permitió que le ganara.

-Fue un buen duelo, me divertí demasiado -La pequeña soltó una pequeña risita.- Nunca me había divertido desde que mi hermano me enseño a construir este deck

-Yo también me divertí -Dijo el pequeño niño mientras sonreía.- Me gustaría volver a enfrentarte, estoy seguro que esta vez sí ganare -Se señalaba con orgullo.- Es difícil que pierda así que solo fue una suerte de principiante

-No creas que te dejare ganar, estaré destinada a ganarte

-Inténtalo si puedes -El pequeño alzo su pequeño meñique.- Sera una promesa, siempre nos encontraremos en este parque y te ganare todas las veces que nos enfrentemos

-¡Acepto el reto! -Grito feliz la pequeña niña. Aquella mirada retadora que descansaba en los rostros de los dos infantes fue lo que les hizo soltar más pequeñas risitas. Al final, enlazo su meñique con el de ese niño.- Y el que rompa la promesa, se comerá mil agujas ¿Te parece bien?

-Quería algo más difícil pero porque eres una niña, lo dejaremos así -Al final, rompieron aquel enlace junto con aquella promesa que realmente esperaban cumplir.- Ya verás que solo te deje ganar porque eres un principiante, cuando voy a torneos, soy el mejor

-Eso espero verlo

Ambos pequeños soltaron pequeñas risitas divertidos por su tonta discusión de infantes. Sin embargo, cuando ambos niños fueron llamados, solo pudieron despedirse de su nuevo compañero de duelos e ir a donde se encontraban sus padres. Claro, lo que en ese momento habían olvidado, era la parte más importante. ¿Cuál era su nombre? Todo por estar bastante entretenidos con su duelo como con su pequeña e infantil pelea, ni siquiera se les hubiera ocurrido pensar en que no preguntaron por su nombre. Bueno, siempre existiría ese parque y también existía la posibilidad de que volverían a verse para enfrentarse las veces necesarias. Al día siguiente, seria cuando le preguntarían su nombre al otro, donde se volverían a encontrar en ese pequeño parque y seguirían divirtiéndose. Sin embargo, la pequeña de ojos castaños nunca espero que fuera esa misma noche cuando sus padres morirían y solo quedaría a cargo de su hermano mayor como también, serian desalojados de su hogar para empezar a deambular por las calles, con un poco de frio y tal vez hambre. Y meses después, el pequeño de ojos esmeraldas, fuera secuestrado para un cruel experimento que le robo su tiempo, su vida y así poder romper cada uno de sus sueños, para romper el amor por el juego de cartas que tanto le tenía.

Que cruel había sido el final para ambos niños que habían tenido la mayor de las alegrías y de un momento a otro, todo se encontrara perdido.

Fue una total desgracia que ambos decidieran olvidar su tierna e inocente infancia por todo el dolor y sufrimiento que pasaron a su tierna edad. Sin darse cuenta que también se olvidaron del contrario, como de su apariencia y de aquella tierna promesa que hicieron para un futuro que ahora nunca se vería. Algo que solo dejaron que el tiempo lo consumiera y al final, cada uno seguir con su camino por separado.

Diez años después…

Tal vez era un Deja vu lo que Aoi sentía en ese momento, tal vez solo había sido parte de su sueño o tal vez en ese día se encontraba especial despistada, miraba con atención su campo mientras subía su mano a su mentón y pensaba en toda posibilidad de movimientos que se le pudieran ocurrir. Frente a ella, podía ver a Yusaku que solo recargaba su mentón en su mano y podía jurar que lo veía sonreír, tal vez con un poco de burla para que le hiciera salir de sus casillas porque prácticamente, el duelo ya se encontraba perdido para ella. Ese día en que, después de que las actividades en el club terminaran temprano porque los miembros iban a salir para otros asuntos, Aoi como Yusaku se quedaron a solas en el salón. ¿Qué fue lo primero que se les ocurrió realizar en ese momento de soledad? ¡Claro! Un duelo que al principio solo querían que fuera para diversión, querían volverse a sentir pequeños niños que al principio siempre jugaban en las mesas antes de que les compraran sus discos de duelos.

Claro, solo iba a ser un sencillo y divertido duelo que realmente no le darían la importancia de quien ganada o perdía pero realmente, Aoi estaba emocionada de que al fin fuera ella la victoriosa y aunque solo se había enfrentado a Playmaker una vez pero como Blue Ángel, no le había podido ganar. Estaba segura de sus cartas como de sus movimientos, estaba segura de cada una de las estrategias a tomar como también, conocía muy bien los movimientos que su rival frente a ella le aplicaría. Lo conocía tan bien que se había dedicado a observarlo para poder conocerlo mejor. ¿Cuál fue el problema de todo esto? Que prácticamente, Yusaku se ganaba realmente su título de "Armador de jugadas" como su mismo nombre lo indicaba. Nunca dejaba de sorprenderla cada vez que lograba darle vuelta al asunto y de un momento a otro, lograba cambiar cada uno de sus cartas para que a ella fuera más difícil el poder saborear la victoria.

Cada cuando, alzaba para verlo, lo atento que se encontraba y cuando sus ojos se encontraban, no podía evitar sonreír mientras Aoi alejaba su rostro un poco rojo por verse descubierta. Solo, solo sentía ese pequeño presentimiento que decidió ignorar al momento que termino su turno y espero lo que tanto temía.

-Ataco con Decode y te gano -Hablo Yusaku con una pequeña sonrisita. Aoi, no pudo evitar quejarse un poco mientras hacia un pequeño puchero de molestia.- Lo lamento pero parece que estoy destinado a siempre ganarte

-¡Fue una suerte de principiantes! -Se quejo.- Desde que nos conocemos, te he dejado ganar -Estiro un poco sus brazos.- Aunque no puedo evitar decir que fue un duelo emocionante, sin tener a los chismosos reporteros a tu alrededor, fue más tranquilo de lo que llegue a imaginar

-Si, fue emocionante -Yusaku sonrió con tristeza, bajo su vista a su mazo de cartas y no pudo evitar tocarlo un poco nostálgico.- Hace tiempo que un duelo no se sentía de esa manera, creo que ahora ya puedo disfrutarlo como cuando era niño

-Bueno, podemos seguir jugando cuando quieras -Sugirió Aoi.- Así encuentras más razones para divertirte jugando duelo de cartas y así voy a seguir encontrando una forma para poder derrotarte ¿Cuál es tu secreto?

-No tengo secreto -Hablo Yusaku guardando su mazo.- Simplemente confió en mis cartas y empiezo a pensar sobre cada estrategia que yo debo tener como la que posiblemente mi oponente quiere conseguir

-Eso suena difícil -Se quejo Aoi.- Suena bastante complicado que empieza a dolerme la cabeza, vaya que si haces honor a tu nombre, armador de jugadas

-Podría enseñarte -Alzo los hombros despreocupado, Yusaku.

-¿Lo prometes? -Aoi alzo su meñique. Algo que Yusaku sintió que aquello había vivido en el pasado pero no podía recordar, aunque era más fácil el decir que no quería recordar.

-Lo prometo -Yusaku sonrió, alzo su mano para enlazar sus meñiques.- Y si sigues perdiendo, compraras todos los perritos calientes que compremos del puesto de Kusanagi

-Hecho

Sin importarles que fueran aquellos pequeños recuerdos que se cruzaban por su memoria como un sentimiento de nostalgia que los hacía quedarse por un rato en silencio. Soltaron poco a poco sus meñiques para enlazar mejor sus manos y salir del club de duelos. Cuando sus miradas se cruzaban, no podían evitar pensar y tratar de recordar que en algún momento ya se conocían, ya habían tenido la fortuna de convivir pero simplemente a ellos, no les podía llegar nada. Ni siquiera prestaban atención al suave palpitar de sus corazón que les avisaba sobre aquel destino que desde pequeños tenían ya enlazados pero por cuestiones del mismo destino, perdieron. Esmeralda contra castaño, ambos colores tan lindos y puros que en ese momento, era imposible el querer mirar a otro lado porque realmente era como si algo los atrajera, como si ya se conocieran desde hace tiempo pero era imposible recordar, todo era tan confuso que siguieron sin prestar atención a lo que sus mismos instintos le decían. Se sonrieron antes de soltar una pequeña risita y fijarse que estaban cerca de las escaleras para evitar caerse, bajaron juntos las escaleras mientras empezaban hablar sobre algunas cosas de Link Vrains como del nuevo sistema que esta vez, todos participarían, incluyendo SOL, Hanoi y él mismo, para que fuera mejor y evitar alguno que otro desastre que se pueda crear en un futuro, que esperaban, fuera más lejano.

Al final en cuentas, tal vez no había sido malo con ellos el destino. Llegar a olvidar pequeñas e infantiles promesas de niños por culpa de las tragedias y sufrimientos que querían borrar de su mente pero cuando se volvieron a ver, volver a sentir aquellos sentimientos que los acompañaba desde ese momento. Volver a sentir como enlazaban con cariño sus meñiques y volver hacer nuevas promesas que esta vez sí se encargarían de cumplirlas al pie de la letra. Dedicarse pequeñas sonrisas cómplices como nunca dejar de ver aquellos lindos ojos donde se podía apreciar un brillo especial y hasta podían verse reflejados en ellos.

No había sido malo como todos esperaban, su camino al final se volvió a unir y eso le permitía volverse a conocer. Mientras las promesas existieran, sus ojos seguirían buscándose, aunque olvidaran donde realmente se conocieron, aun podrían seguir crearon mejores y buenos momentos que nunca olvidarían.


¡Muchas gracias por leer!

¡Algo lindo y bello! Una bonita cosa que me gustaría presumir. ¡Porque son demasiado lindos estos pequeños e inocentes niños! Como realmente, me hubiera gustado que siguieran y enlazaran algunas cosas. Pero creo que por el momento, nos seguiremos conformando con las historias que cada uno de los autores que escriben en esta maravillosa categoría se encargan para mostrarnos y seguir hacernos soñar.

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¡Nos vemos a la próxima!


Atte.: AnZuZu Dragneel

Fecha: Viernes 10 de Abril de 2020