Querido Edward:

He estado sentada en nuestra habitación pensando en que escribir en este pedazo de papel, nunca me he considerado una persona dramática, pero la verdad es esta, edward... No tengo el valor para despedirme de ti, no puedo.

Me has dado los mejores momentos, de eso estoy segura, desde la primera vez que te vi en ese hospital jugando con Maggie y haciéndola reir, tu sonrisa fue la mejor cosa que vi en toda mi vida y me enamore en ese instante, mi egoísmo me llevo a pensar que debías ser mío y ¿cómo podrias decirme que no? *risas* Así que cuando aceptaste salir conmigo, me sentí victoriosa.

Me arrepiento de no haberme dado cuenta de que estaba haciendo todo mal, de no haberte tratado como debía, así el hecho de que no me amarás no me tomaría de sorpresa.

No te dije muchas cosas de mi vida, de mi pasado, quería pretender que era perfecta. Creí que veías mas allá de lo que te mostraba y que me aceptabas de esa forma, lo cual me hizo enamorarme aún más de ti, porque por primera vez en mucho tiempo me sentí bien, me sentí feliz...

Hasta que me trajiste a conocer a tu familia, estaba tan emocionada y nerviosa, pero no te lo dije, solo quería agradarles pero no sucedió, para ellos no soy más que una mujer horrible, una que no es digna de ti, di todo mi esfuerzo para lograr encajar con tu familia y ese fue el problema, porque todos ya me habían juzgado, y por mas que lo intenté no puedo hacer nada para solucionar eso.

Y a pesar de que me duele muchisimo escribir esto, ellos tienen razón.

No soy esa persona con la cual tienes conversaciones profundas a mitad de la noche.

No soy con quien compartes gustos y momentos graciosos, tristes, felices...

No soy quien te hace sonreír de esa manera que ilumina todo tu rostro.

No soy quien te hace cantar por las mañanas.

No soy con quien compartes tus sueños ni tus miedos.

No soy la mujer a la que amas.

No sabia lo que era el amor hasta que te conocí, y aunque habia sentido antes lo que era el dolor, nada me preparo para lo que siento ahora, el que no estuvieras ahi para mi cuando tu familia me humilló una y otra vez, solo me hizo darme cuenta que ya no puedo seguir haciendo esto, porque a pesar de que te amo, me amo más.

Espero que consigas la felicidad que mereces y vívas una gran vida, por favor dale las gracias tu familia, porque a pesar de todo es gracias a ellos que me di cuenta que aun tengo cosas que resolver, así que necesito trabajar en mi y comenzar de nuevo.

Te amare por siempre, edward.

Dejo gran parte de mi corazón contigo y quiero que te lo quedes, esa es la prueba de que estuvo aquí en mi pecho.

Isabella.