Bradley, un joven ¿estrastereste? que cursaba el último año de preparatoria junto a su amigo de la infancia, Kevin Stoley, el siempre iba acompañado de su hermana gemela Esther, su amor platónico desde los diez años, si, como en la novelas que a veces leía por las asiáticas, pero con la diferencia de que Esther era una chica y no un chico.
— Hey, van a ir al baile de graduación? — pregunto Clyde, otro amigo de Kevin.
— Lo dudó, hoy pasarán un maratón de Star Wars — dijo.
— Pero esas películas ya las viste como 100 veces! — Le reprochó el castaño, pues Craig iría con Tweek y Token con Nichole, se aburriría mucho estando solo sin pareja ni amigos.
— ¡Yo iré a ver las estrellas en la terraza del pateó de la escuela! ¡Ese día habrá poca iluminación y se verán mejor! — contestó Esther entusiasmada, pues ya llevaba mucho tiempo planeando lo.
— y no prefieres ir conmigo que ver estrellas aburridas? — pregunto Clyde entre coqueteo.
La pelinegra solo lo ignoro y se dio la vuelta molesta, seguida de esta iba Bradley para asegurarse que estuviera bien, dejando a Donovan con el corazón roto.
— Bueno, supongo que estarás solo en el baile — le comentó Kevin con burla.
— Ahh! Cállate! a tí Red te dejó por Annie! — le respondió en su defensa.
— y a tí Bebe por Heidi... — le regreso el insulto.
Un silencio incomodo se formó entre ambos, pues se dieron cuenta que estaban sin pareja, algo que los desanimada bastante, se miraron y se dedicaron una pequeña sonrisa.
— Quieres venir a mi casa y ver el maratón conmigo? —
— No soy fan de Star Wars pero... si podemos hacer otra cosa, tal vez... —
— Mis padres no estarán en casa, podemos hacer lo que queramos...¿Que dices? —
— Esperame a las 7:00! —
