DIÁLOGO:
— ¿Por qué insistes en salvar este mundo podrido? — Habla normal
— "Yo una vez tuve ese sueño tuyo, y sigo con él, solo para ver a mi esposo nuevamente. Que se pudra este mundo por mí." — Pensamiento.
— Sigue tu camino, amiga mía, y, perdona a esta tonta mala amiga. — Furia desatada.
— "Perdóname por haber sido débil, y por hacer sufrir a…" — Pensamiento en caliente.
CONVERSACIÓN DEL REENCUENTRO. K.U.
El ninja que quería ser un héroe.
Naruto Uzumaki, ese era su nombre. El lleva unas semanas en un raro mundo, todo se basa en experiencia "exp", niveles y misiones que realizan para un gremio. A este tipo de personas, las cuales realizan este tipo de asignaturas, les llaman aventureros. Personas que son capaces de usar la magia por medio de un sistema del cual, si suben más niveles, serán más poderosos.
Pero no todo era así antes para Naruto Uzumaki, el mejor ninja del mundo mundial. Pues falleció en su mundo. Bueno, dejo eso de lado y sigo con su historia, Naruto Uzumaki, nuevo en el pueblo de Axel, traído a este mundo por una diosa llamada… ¿Denis? Algo así, de por sí ella no será importante en esta historia…
Naruto se encontraba sentado, pensando en qué hacer ahora mismo, desde el primer día que llegó a este lugar ha realizado las misiones que pagaban más para así recaudar más dinero. Para él era una gran suerte que un lobo, que se perdía a cada rato, daba al menos más de 200000 eris. El hizo lo más obvio que podía hacer, lo rescató, y el lobo se perdió, otra vez, de nuevo, otra vez. Lo pudo hacer al menos unas 7 veces, o quién sabe, él suele decir que dejó de contar después de 4…
En este mundo algo era ridículo, la cantidad de eris necesarios para comprar una casa, eso andaba en al menos 15 millones. Eso era una casita humilde ubicada en una zona naranja o casi roja. Una casa genial, ubicada en el centro, en una zona verde, andaba en al menos 34 millones de eris. Pero todo esto era una casa prefabricada, ya que una parcela de tierra podía andar en al meno millones de eris, pero esto era fuera del pueblo, que era lo más normal que hacía la gente por estos lares. Es mejor que pagar 34000 eris por noche.
— ¿Escuchaste sobre la niña explosiones? — Ese tipo sentado en la única mesa, era Naruto Uzumaki. Solía siempre vestir una chaqueta negra con unos pantalones azules oscuros, todo iba a juego con unas botas tácticas de cuero negras.
— Sí, el grupo de mi hermano quería contratarla por ser del clan Kouma… pero usó su hechizo "explosión" y ya no pudo hacer más. Técnicamente es completamente inútil, ya que según ella solo usa ese hechizo… su único.
Naruto llevó su vista a ese dúo de amigos charlando, mientras tomaba su neroid, que no sabía a nada, era como agüita de coco, pero sin coco; se le hizo curioso esa charla. Desde que llegó aquí, grupos de personas han tratado de reclutarlo en sus fiestas, él les ignoró, pues tener un grupo grande reduciría sus ganancias en un 75%; eso no se lo podía permitir. Aunque tener compañía sería mejor, alguien con quién charlar… sería mejor que el coco que tenía en su cuarto llamado Wilson… eso no lo debía decir, es más, ¿por qué sigo hablando de eso?
Las recepcionistas han estado metiendo presión para que consiga un miembro para su crew, Luna-chan tenía razón la soledad le puede devorar.
— Haré una fiesta con juegos de azar y mujerzuelas. — Susurró mientras hacía aparecer en su mano izquierda una hoja en blanco, y en la derecha un lápiz del número 2; no del número 1 ni del 3, del 2. — ¿Qué podría llamar la atención? — Pensó. — Ya sé, si quieres unirte a la crew de NarutoEPD, hazlo. Abstenerse niveles bajos y trabajos de bajo nivel. — Escribió eso en grande y también hizo un dibujo de él alzando una espada roja mientras se sentaba sobre un gran dragón. (Obviamente todo mal dibujado, como niño de kínder.) —Le pondré un poco de brillantina.
Naruto iba a colgar ese anuncio mañana y entonces recibiría montones de solicitudes para unirse a su fiesta. Por hoy descansaría.
Al día siguiente.
Ya era mediodía y nadie se quería unir a su fiesta, Naruto se encontraba cual estatua en el fondo de la habitación.
— ¡Baaaaaaaaaaaaaah!
— ¿Naruto-kun?
— ¡Baaaaaaaaaaaaaaah!
Ella era Luna-chan, una de las recepcionistas que más había ayudado. Ella era rubia, como Naruto… ella se sentó al frente de él y le miró directamente a los ojos.
— Deberías bajarles un poco a los requisitos de entrada Naruto-kun. — Naruto abstuvo el dar un gran soplido y la ve rápidamente, y con fuerza le dice.
— ¡No puedo hacer eso! — Miró a Luna directamente a los ojos y sigue. — Un nivel bajo no podría aguantar mi ritmo. En solo una semana he rescatado el mismo lobo blanco más de 4 veces…
— Pero si lo piensas bien Naruto-kun. Solo ocupas al menos 2 personas… o una. En este momento eres el espadachín más fuerte de todo Axel, posiblemente dentro de unos años serás el más fuerte de todo el mundo. Un candidato que sí podría derrotar al rey demonio. — Luna trató de levantarle el ánimo, Naruto solo bufó con molestia. — Deberías darle la oportunidad a alguien, no importa si es el mejor o el peor. Podrías moldearlo para ser el mejor, ser su maestro.
— No quiero ser niñero Luna, apenas tengo 14 años… aunque si lo pienso bien, no sería una muy mala idea. Ya me veo, creando al grupo más poderoso del mundo. — Naruto se paró sobre la mesa en ese momento y siguió con su gran monólogo. — La maga, o el mago, más poderoso del mundo, el tanque invencible con voluntad de hierro y él, o la, archipriest más peligrosa en todo el mundo. Todos unidos a mí, Naruto el…
— El príncipe de la destrucción.
— ¡El príncipe de la destrucción! ¡Maestro espadachín y experto en las artes oscuras!
— ¡SÍ, ESO ES NARUTO-KUN! ¡Aquel que destruirá el reinado del rey demonio!
Luna y él ninja comenzaron a emocionarnos con eso, tanto así, que de la nada un grupo de aventureros y personas que buscaban su fiesta comenzaron a aplaudirle. Prácticamente lo que decía era como una declaración de guerra contra el rey demonio, además, Luna apoyándole era el peso mediático necesario que se ocupaba.
— ¡Príncipe de la destrucción! — Comenzaron a gritar los aventureros en coro como también chiflaban o aplaudían.
— ¡DESTRUIRÉ EL REY DEMONIO, AUNQUE SEA LO ÚLTIMO QUE HAGA! ¡MI ÚLTIMO RESPIRO LO DARÉ CUANDO ACABE A ESE MALDITO! ¡LO TRAERÉ AQUÍ Y LO ARRASTRARÉ POR TODA LA PLAZA, COLGARÉ SU CUERPO EN LO ALTO DE ESTE GREMIO Y TODOS AFUERA RESPETARÁN A AXEL!
Todos los aventureros se volvieron locos mientras gritaban su nombre o sobrenombre con fuerza, aplausos e inclusive vitoreos. Luna le sonrió, él hizo lo mismo. Ella era la mejor consejera de este lugar.
— Bueno, Naruto-kun, ya es hora que vuelva al trabajo y suerte con tu fiesta.
— Claro Luna-chan, pase una bonita tarde.
El grupo de aventureros se comenzó a desplazar a distintos lugares del gremio y Naruto volvió a donde estaba en el comienzo. Sentado, esperando a que alguien se uniera a mi fiesta.
Una hora después.
Nadie todavía ha llegado, de igual manera ha de ser paciente. Roma no se construyó en un día, de igual manera, muchas fiestas ya han tenido sus respectivas entrevistas y se han llevado al nuevo miembro. Seguirá esperando.
Dos horas después.
Comenzó a tener algo de hambre, por eso le pidió a Luna que le trajera un bistec de un animal cuyo nombre es más difícil que el de ese tipo africano llamado Osas.
Tres horas después.
Naruto comenzó a patear el piso mientras trataba de no desesperarse, a lo lejos pudo ver a Luna la cual charlaba con los aventureros nuevos. Dio un gran suspiro y volvió a su bistec, el poco que dejó ya estaba frío.
Cuatro horas después. (¿Ya puedes hacer algo? se me acaban los carteles.)
Ya el sol estaba a punto de ponerse, Naruto se sentía decepcionado. Tal vez Luna si tenía razón, debe bajarle los requisitos a su fiesta. Después de todo, este es un pueblo de principiantes, rara vez aparece alguien como él. A groso modo, es un ninja de Konoha, ha sido entrenado desde niño para matar o morir por su pueblo. Él sabía que no puede volver a Konoha, por lo que ahora Axel es como su casa, aquí tiene gente que debe proteger.
Luna es una de ellas y las demás recepcionistas del gremio, ellas son como sus hermanas mayores que debe cuidar. También está la chica rara de esa tienda que siempre está en números rojos… Wiz. Todos los aventureros… comenzó a cerrar los ojos, estuvo todo el día sentado en el mismo lugar, todo el día pensando lo que iba a decir a aquel que quisiera una entrevista en su fiesta.
Recostó su cabeza en la mesa, su estómago volvió a rugir, han pasado 4 horas desde que había comido. Suspiró, su estómago volvió a rugir como un león, debe morirse de hambre… espera un momento, ese no fue él.
— Entonces, ¿tú has de ser Naruto, aquel que ha estado solicitando a alguien de alto nivel?
Naruto alzó su vista y la vio, era una chica, de al menos 13 o 14 años, vestía de rojo y llevaba un gran bastón en sus manos. Lo más característico en ella era el parche en su ojo derecho. Aunque también notó algo más nuestro ninja, pero se lo reservará.
— Soy él. — Dijo y se recompuso en su silla. La chica se paró al frente de él y haciendo una pose genial, dice.
— Mi nombre es Megumin, una archimaga que maneja la magia más poderosa. Mi poder hace temblar la tierra y hace que los más fuertes se lo piensen más de 3 veces al atacarme.
Naruto se quedó boquiabierto al oír eso, sonó como algo que él le diría a Konohamaru y sus amigos. Sonrió y le aplaudió.
— Mucho gusto Megumin, ya debes de saber cómo me llamo, pero igualmente. Soy Naruto Uzumaki, un swordmaster de alto nivel que empuña la espada de sangre.
— Sí lo sé… ¡ES GENIAL! Aquí está mi tarjeta para que veas que nivel soy.
Megumin le cedió su tarjeta, o ID, efectivamente, era una archimaga de alto nivel y manejaba la magia más poderosa, explosión. Era algo impresionante para su corta edad.
— Pregunta Megumin, ¿Cuál es tu edad? Ya que me pareces un tanto joven.
— ¿No crees que es algo rudo preguntarle eso a una dama?
— En realidad sí, pero me importa una mierda.
— Tengo 13 años, soy una adulta. — Dijo ella, tratando de inflar su pecho… fue un momento un tanto incómodo para él.
— Lo que tu digas Meg. Lo que imp… — Y Megumin le interrumpió de manera abrupta
— ¡¿ESPERA, ACASO NO CREES QUE SOY UNA ADULTA Y QUE PAREZCO UNA NIÑA?!
Naruto dio un gran soplido bajo y dijo con un poco de enojo oculto.
— Disculpa si sueno algo rudo, pero te entiendo, ¿pero no crees que es un tanto incómodo aparentar algo que no eres? Lo digo por experiencia personal, yo tengo 14 años y sinceramente no me considero un adulto.
Megumin no dijo nada, abrió su boca unas cuantas veces, pero nada salió. Era como si la hubiera dejado sin palabras en ese momento
— Perdona…
— Bien Megumin, por favor toma asiento, me gustaría hacerte unas preguntas. — A rajatabla ella se sentó y se trató de recomponer de la mejor manera posible. Naruto le miró fijamente a los ojos, ella se sonrojó un poco, así que empezó. — En mi fiesta lo único importante es siempre completar la misión.
— Sí, eso es lo importante…
— Pero, si yo o alguien más quedará atrás, atrapado por el enemigo, a punto de morir. ¿Tú que harás? ¿Completarías la misión y dejarías que yo o tu compañero muriéramos? O por el contrario. ¿Nos salvarías, fallando así la misión? Sé lo más sincera que puedas por favor.
Megumin pensó lo que le dijo el ninja y no sé cuantos minutos debieron pasar, pero no despegó su mirada de sus ojos que eran rojos. Esperó a su respuesta, hasta que ella traga algo de saliva y dice.
— Yo… preferiría salvarlos… — Megumin alzó su mirada, y decidió verle directamente a los ojos. — La misión puede esperar, pero mis compañeros de equipo no pueden… esa sería mi respuesta.
— ¿Estás segura Meg? Si esa misión pudiera poner en peligro una información comprometedora, después de todo, un equipo nuevo se puede consegu… — Megumin le interrumpió con un fuerte ¡NO!
— ¡NO!... — Naruto tiró su cabeza al lado derecho. — La amistad es algo que no se puede reemplazar… se pierde información… ¿y qué? Se trabajará el doble o el triple para completar otra misión.
— Ok, comprendo tu punto. ¿Sabes?, mi maestro me dijo esta oración cuando yo me gradué. Aquel que no logré completar una misión es escoria… — Megumin tembló al escuchar eso. — pero aquel que deja a sus amigos atrás, es algo aún peor que escoria. Así que… — Naruto se paró y estirando su mano a Megumin, le dice. — Me gustaría que te unieras a mi fiesta Megumin, ahora sé que puedo confiar en ti de manera plena.
Megumin pensó en si darle o no la mano, pero ni 3 segundos después se la dio.
— El gusto es mío Naruto-san… ¿Todo eso fue una prueba, acaso?
— Sí, lo fue. Si hubieras respondido que preferías dejarme o dejarnos atrás, te hubiera echado así sin más. Pero al pensarlo, me hiciste darme cuenta que eres una buena persona. Por eso quise que te unieras a mi fiesta. — Megumin asintió con su cabeza levemente. — Ahora escucha esto atentamente Megumin. Las ganancias por cada misión que completamos serán 50% para ti y 50% para mí. Cada mañana, al ser las 8:30 am, te quiero en el gremio para partir por otra misión. Si llegas tarde te tocará llevar el equipaje y créeme que eso no te va a gustar.
— Comprendo, ¿quieres a alguien que esté comprometido con tu fiesta? ¿Cierto?
— Algo así Meg, siempre me ha gustado la puntualidad. Una cosa más, siempre cuando salimos quiero que estés atenta a tu ambiente. Si hay un charco de agua en el piso, dímelo, si escuchas que algo dice tu nombre o el mío, dímelo. He visto en esta semana como ha habido magos tratando de usar magia engañosa para robarme, estemos un paso por delante de ellos.
— Comprendo Naruto-san. Estaré como un halcón.
— Una última cosa, ¿dónde te alojas en el pueblo? Yo lo hago aquí en las habitaciones del gremio.
— Estoy en los establos… no he conseguido aún el dinero para pagarme una habitación.
— Comprendo. Mira, ahora mismo van a ser las 7 de la noche y no me gustaría que saliéramos a probar tus habilidades en la oscuridad. Me gustaría que hiciéramos misiones en el día para fortalecer nuestro lazo de compañeros. — En ese momento su estómago rugió como un león muy hambriento… no fue el del rubio… de quién…
— Perdón, — Dijo Megumin muy sonrojada, mientras se movía levemente en la silla. — no he podido comer nada desde ayer porque no me pagaron nada los de mi anterior grupo… ¿te molestaría con algo de comer?
— Ten, pide lo que sea, dile a la camarera que lo ponga en mi cuenta.
Los ojos de Megumin se iluminaron grandemente y tomó el menú. Sus ojos se movieron por todo el dichoso menú, mientras balbuceaba cosas como, al fin comeré como se debe… me saqué la lotería, etc. Una camarera vino hacia ellos.
— Ocupa algo señor Uzumaki.
— Tráeme un neroid grande y la cena de siempre.
— Claro… ¿y tú quieres algo?
— Sí, dame…
Siguiente día. MAÑANA.
Naruto se encontraba con Megumin en el tablón de anuncios, buscaban que misión hacer. Por alguna razón, Naruto sintió que ella se estaba absteniendo al solicitar que misión podría ser la mejor.
— Matar al oso de 3 metros que te mata de un golpe. Encontrar al pony volador escupe fuego que se vuelve invisible. Perdí mis tomos para la invisibilidad, son invisibles, si los encuentras favor dámelos… ¿quién compra libros invisibles y los pierde? Bueno, sigo. Transportar mercancía hasta… no me interesa… matar al goblin gigan… no… ¡AJÁ! ¡ESTA SI ME INTERESA!
— ¿Cuál?
— Matar a la rata topo gigante asesina mutante, que atormenta en los campos de arroz del sur. También se deberán a acabar con las minis ratas topos. Paga 500 000 eris, esta misión está chupada Meg.
— Naruto-san, las ratas topos mutantes asesinas, son una mutación de las ratas y los topos, son astutas como una rata y cavan túneles debajo de la tierra. ¿Cómo las podemos sacar de sus escondites?
— Megumin, las ratas topos se alimentan de lo que sea, carroña e inclusive frescos. Naturalmente atacan en la noche, que es cuando sale la reina rata topo gigante. La mayoría rodean a la reina. La cual mide 185 cm, los súbditos miden 20 cm cada uno. Si logro asesinar a la reina todos irán contra mí, ahí es cuando entras tú. Quiero que uses tu hechizo de explosión sobre mí…
— ¡NO PUEDO USAR MI HECHIZO DE EXPLOSIÓN SOBRE TI, TE MATARÍA!
— Me alegra que me cuides Megumin, pero si lo digo es porque puedo escapar con facilidad. No debes preocuparte, cuando lleguemos al lugar veremos qué curso de acciones debemos tomar. Pero en síntesis ese sería el plan.
— Comprendo, Naruto-san.
La misión solicitada era de muy alto nivel, según Luna: Las ratas topos eran capaces de engendrar 100 especies en tan solo 1 mes. Eso significaba 25 crías por semana. Otro dato de Luna, esta especie particular solo suele atacar zonas de fácil acceso, como lo era ese pueblo de arroz al sur. Como también, el matar a la reina provocaría un fuerte descontrol en los restantes rata topo. La reina era chica y los súbditos eran varones… acabo de llamar a los hombres babosos.
Para ir al pueblo ocuparon un par de caballos… o solo uno. Naruto nunca ha sido un buen jinete… no desde el incidente… "música de arpa". "No quiero recordar eso." El viaje hasta el pueblo era de al menos 1 hora a caballo.
— Y entonces… ¿por qué quieres ser aventurera Meg? — Le dijo Naruto a Megumin, desde detrás de ella.
— Simple, quiero demostrarle a mi pueblo que la magia de explosiones no es tan inútil. Quiero ser como mi ídolo, que con sus explosiones salvaba pueblos, destruía grandes enemigos con solo una explosión.
— Entiendo lo que tratas de decir, ¿pero esa magia va complementada con algo más?
— Emmm… sí, se pueden utilizar varios conjuros que lo fortalezcan, por ejemplo, el alcance o el uso menor de maná.
— Suena interesante. Bueno, nos espera un largo viaje hasta el pueblo.
— Sí.
— Cuando lleguemos quiero que veas como trabajo, no me malinterpretes, pero me gustaría que vieras mi modo de operar primero.
— No, tú eres el líder Naruto-san.
En el pueblo.
El lugar era un montón de campos de arroz… los cuales habían sido, en su gran parte, destruidos. Detrás de esos campos había solo 3 casas, una era de 2 pisos y las otras eran comunes. Megumin condujo al caballo por el camino correcto hasta que así llegaron a un tipo de muy alta edad. Tenía una gran barba poblada canosa y una nariz ganchuda; sus ojos no se podían ver. Llevaba una túnica negra que cubría todo su cuerpo.
— Ustedes deben ser aquellos que nos trajo el pueblo de Axel para salvarnos. — Dijo el señor con una voz muy ronca. Naruto se bajó del caballo con facilidad, ayudó a bajar a Megumin y ella tomó las riendas del mismo.
— Sí señor, me llamo Naruto Uzumaki. Ella es mi compañera Megumin.
— Mucho gusto señor. — Megumin se inclinó ante el señor.
— Me alegra que sean jóvenes… ustedes si podrán ayudarnos con nuestro… problemilla. — El señor soltó una leve risa, Naruto también soltó una suave risa.
— Me gustaría que me dieran un reporte de daños… ocupo que me digan a qué horas atacan esos bichos y por donde suelen huir. ¿Qué prefieren llevarse, y por qué el tipo de allá no lleva camisa? — En la última, Naruto señaló a un tipo barrigón de al menos 20 años, su pelo era negro azabache y por alguna razón no se podían ver sus ojos. No era muy alto, podía medir unos 160 cm y solo llevaba un pantalón corto de color negro.
— Siempre suelen escapar hacia el bosque, suelen comerse todo o robarse el heno de las vacas que están en el establo detrás de las casas. Y él chico es mi nieto, Bartolomio tercero. Mis otros nietos son Bartolomio segundo, Bartolomio primero, Bartolomio cuarto, Bartolomio quinto y yo soy… — Naruto interrumpió al señor y le dice con sapiencia.
— Déjame adivinar tu nombre, tú debes ser...
— Sí, yo soy Olaf.
… (Megumin con cara de qué diablos)
— Esto no importa de momento, son las 10 de la mañana, ocupo que me lleven a los lugares donde suelen frecuentar esas ratas de alcantarilla.
— Claro joven… ¡BARTOLOMIO! ¡VEN Y AYUDA A LOS MUCHACHOS!
De la casa de dos pisos salió un tipo de pelo negro corto, alto… de al menos 190 cm y gordo; tampoco se el veían los ojos. Llevaba una túnica gris que, al igual que su padre, cubría todo su cuerpo. Físicamente eran iguales… solo por su edad se diferenciaban.
— Sucede algo padre… ¡ah! Ustedes han de ser la ayuda que nos mandaron desde Axel.
— Sí señor Bartolomio, yo y mi compañera Megumin ayudaremos en todo lo que podamos.
— Me alegra oír eso, si me acompañan… — El hijo del señor Olaf los llevó por los campos de arroz, mientras el señor Olaf llevó al caballo para pastar.
Este les comenzó a relatar sobre cómo solo son una simple familia pacífica que se dedican a comerciar el arroz al pueblo de Axel y otros lugares más. Son una familia muy reconocida en el ámbito comercial. Como también suelen vender leche de vacas… lo más curioso, es que en la familia todos son intolerantes a la lactosa.
— Comprendo señor, son al menos 50 rata topo y una reina…
— Habíamos solicitado al gremio que nos mandaran gente antes, pero por alguna razón nadie quería venir hasta acá; no hasta ustedes.
— Eso es simple. — Habló Naruto. — Las ratas topos son conocidas por ser muy ceñidas, si dejas una viva, esta te seguirá hasta el fin del mundo solo para matarte.
— Eso es cierto, por eso nosotros nos encerramos en nuestras casas en la noche.
— A ver, llevan 2 semanas, ¿cierto?
— En 3 días cumplirán 3 semanas señorito Naruto.
— Megumin, solo tenemos hoy y mañana para acabar con ellas. La reina es la única capaz de cuidar las crías, sin ella, las nuevas 25 especies morirán al no poder sustentarse. Señor Bartolomio, ¿por dónde es que salen las ratas topos? — Preguntó Naruto mientras miraba los grandes campos de arroz destruidos, ya quedaban pocas parcelas en buen estado.
— Según mi hijo Bartolomio, salen desde el norte, alrededor de las 12 de la mañana en adelante.
— Megumin, ocupo que te prepares. Señor Bartolomio, iremos a revisar ese lugar, no salgan de casa hasta que les avisemos. — Naruto comenzó a dirigirse hacia ese lugar. Megumin le siguió rápidamente.
— ¿Cómo planeas sacarlas? — Le preguntó Megumin.
— Planeo inundar sus cuevas, y cuando salgan tú te encargarás del resto. Usarás explosión donde salga la primera, eso sacudirá y ahogará al resto. — Naruto explicó su plan y Megumin se vio muy emocionada. Tanto así que sus ojos comenzaron a brillar con fuerza.
— El plan es genial… especialmente porque podré usar explosión.
— Cuando salga la reina yo la mataré, según el libro que le leí de ellas. Las ratas topos suelen usar cuevas de no más 40 cm de profundidad, la reina suele estar a no más de 10 metros de profundidad, porque es donde cuida a sus crías.
— ¿Eres muy erudito en ese tema de monstruos?
— Me lo dijo Luna-chan, me gusta estar un paso adelante de la misión, ejemplo: si hubiéramos atacado en la noche, las ratas topos se hubieran esparcido por todo el lugar. Lo cual hace más difícil acabar con esta misión. Por eso la gente no tenía ganas de hacerlo, también, porque la reina es capaz de matar con un veneno que crean sus uñas. Si me rasguña, aunque sea lo mínimo, moriré por envenenamiento.
— Eso no lo sabía… — Dijo Megumin con terror, sus piernas temblaban lentamente.
Naruto miró a Megumin con calma, y alzando su pulgar derecho le dice con mucha seguridad; y una sonrisa galante.
— No debes preocuparte Meg, si algo malo pasa, yo te protegeré. No dejaré que mi compañera muera así sin más. — Megumin se sonrojó fuertemente al escuchar eso de Naruto, rápidamente sacudió su cabeza y siguieron por el sendero.
Fue una pequeña caminata silenciosa, como también corta. Nadie dijo ni pío. Para Megumin sería interesante poder ver a su compañero de equipo desarrollarse. Era curioso que un swordmaster pudiera usar magia, no diría nada, pero cuando ayer invocaba hojas en su mano, con un solo pop, le era… curioso. Naruto por su parte, solo quería acabar la misión, ya que era sumamente peligrosa. Aunque él siempre veló por el estado de los demás, antes que el de él.
— … — Naruto miró los árboles que hacían acabar el sendero. Había rasguños en unos, para él era clara evidencia de que las ratas topos marcaban su territorio. — Estamos por entrar a territorio enemigo, quiero que estés atenta a tu entorno Megumin. Si aparece la reina antes de lo que planeamos, quiero que corras.
Megumin no respondió nada y solo sostuvo su báculo con fuerza mientras tragaba saliva con fuerza. La reina podía matarte con facilidad… aunque ¿cómo lo haría Naruto él solo? Pensó la chica, y reuniendo valor se adentró al pequeño bosque.
Naruto iba de primero, sus ojos se movían cada instante a cada lugar, buscando índice de la cueva de las presas a las cuales acechaba. Megumin era un manojo de nervios, podía estar emocionada de usar su hechizo explosión, aunque al mismo tiempo temía de no salir ilesa. Por eso iba detrás de Naruto, prácticamente iba agarrado de su chaqueta negra.
Megumin temblaba levemente, algo que notó Naruto rápidamente. Le recordó a como cuando él hizo su primer asesinato. Aún recuerda la cara del pobre diablo que "había" asesinado a su sensei. Se había sentido mal por tomar aquella vida… pero su sensei, que no murió, le reconfortó. "Si te sientes mal por haber tomado una vida, es normal. Eso demuestra que eres un humano que tiene sentimientos." Esas palabras se le quedaron grabadas en la mente por siempre.
— Ya debemos… debemos es-estar cerca… — Dijo Megumin con marcado nerviosismo. Naruto se detuvo y Megumin se golpeó con la espalda del mayor. — ¿Qué sucede?
— Baja la voz. — Recomendó el ninja. — Siento unas leves pulsaciones a unos 5 metros al frente.
Megumin alzó la vista por delante de Naruto, y lo vio. Rápidamente lo señaló y con voz baja dice.
— Al frente hay una cueva… creo que es de la rata topo. — Naruto lo vio, y si, lo era. Tenía una altura parecida a como lo decía en el libro y estaba en una pequeña zona donde el pasto llegaba a al menos unos 60 cm de alto. Naruto alzó su vista y vio un tronco de árbol perfecto. Mirando a Megumin, este le dice con calma.
— Megumin, ¿vez el árbol que está a 20 metros de nuestra posición?
— ¿El del gran tronco?
— Sí, ocupo que te subas al tronco. Rodea la zona y por lo que más quieras, no hagas ruido.
Megumin asintió y con calma comenzó a dirigirse a aquella zona descrita por el ninja. Fue lo más sigilosa posible, pudo tomarle al menos un minuto llegar al lugar. Esta se giró, miró a Naruto y con un pulgar arriba se preparó. Naruto también le dio un pulgar arriba, preparada, Megumin saltó y con ambas manos se pudo guindar de aquella rama. Con un poco de fuerza logró subirse en ella y mantenerse. Megumin le asintió a lo largo a Naruto.
Nuestro héroe al ver a su compañera en posición respiró y exhaló suavemente. Lo siguiente que hizo, hizo que Megumin se sorprendiera, pues comenzó a realizar unas raras señas con ambas manos y cuando termina… con fuerza, Naruto exclama.
— ¡ESTILO DE AGUA! — De la boca del mismo ninja, salió escupida una gran cantidad de agua. Era como si de una fuente se tratase. Megumin quedó embobada en su lugar, solo sostuvo su báculo… pero cuando vio la primera rata topo salir comienza con su canto.
— ¡Wahahaha! ¡Mi nombre es Megumin y soy la maga más fuerte de todo Axel! ¡Vengan monstruos, hoy ustedes se convertirán en mis puntos de experiencia! … ¡EXPLOSIÓN! — En ese momento, solo se pudo escuchar un fuerte ¡KABOOM! En el cielo se pudo ver como si un hongo se formase.
— Eso fue increíble. — Naruto no perdió el tiempo y apareció al otro lado opuesto a Megumin, eso no le impidió disfrutar de esa gran fuerza de combate de la cual alardeaba la chica. Para él, dicho ataque sería como la combinación de al menos 3 rasenshuriken a su máxima potencia. Sinceramente estaba maravillado con la chica. — ¿Dónde estarás ahora maldito?
Lo que no notó Naruto en ese momento fue, que Megumin se desplomó desde lo alto del tronco, era al menos una caída de 1 metro y medio. Solo se oyó un fuerte *PAAF*, con el cual Naruto llevó su mirada nuevamente a Megumin. Al verla en el piso, nuestro héroe se asustó… La tierra empezó a temblar en ese momento. Eso no podía ser bueno y nuestro héroe lo sabía.
— ¿¡MEGUMIN!? — Gritó Naruto con terror, el cual, sin ser lento, comenzó a correr hacia dónde se había desplomado su compañera. Cruzó por el gran cráter que había dejado Megumin con su explosión... pero de detrás de ella, un monstruo de al menos 2 metros apareció. Era negro y con unos colmillos filosos, en su pecho tenía una gran cantidad enorme de glándulas mamarias y por si fuera poco, la rata topo tenía una cola de al menos 3 metros de largo color blanca. Sus garras eran como las de un oso, aunque eran más finas y soltaba un líquido de color verdoso.
La rata topo mutante asesina miró a Megumin, con una sonrisa maliciosa dio un paso a aquella pobre chica. Esta al darse cuenta del predicamento en el que se metió, grita.
— ¡AYUDA NARUTO, LA RATA ASESINA TOPO MUTANTE ASESINA ME VIO! — Megumin trató de levantarse, pero su cuerpo no respondió ante el gran abuso de maná con su gran explosión. Su cuerpo tan solo se movía un poco… la rata estaba a al menos unos 5 metros de distancia. Esta alzó su gran garra que botó una gran cantidad de ese veneno verduzco. — ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!
Megumin había cerrado los ojos y esperó a su inminente final… pero nada de eso pasó. Cuando abrió los ojos vio una figura al frente de ella. Era Naruto que había detenido la mano de aquel animal con una facilidad que era de envidiar.
— Te dije Megumin, que mientras yo viva ningún compañero mío moriría. — Naruto miró de reojo a Megumin, la cual pudo ver como sus marcas ferales se marcaban más y como sus ojos cambiaron del azul cielo a unos rojos felinos. — Estúpido animal… ¡TE ACABARÉ! — La voz de Naruto sonó de ultratumba, rápidamente el ninja tiró con fuerza los brazos del gran animal, y con un fuerte jab, desplazó a la bestia unos 3 metros.
Megumin no lo creía, su compañero era más fuerte que cualquier humano normal… Naruto tomó su posición de pelea natural. El gran animal se molestó y se lanzó con violencia sobre Naruto, nuestro héroe dio varios pasos al frente. Este sin moverse logró detener el avance del monstruo, solo tomando con facilidad las muñecas de este. Megumin estaba con la boca abierta. Mientras el animal trataba de mover a Naruto este ni se movía, era como si solo estuviera jugando con el monstruo.
— ¡¿QUÉ ESPERAS MEGUMIN, HUYE?! — Le gritó Naruto a su compañera. Esta trató de moverse, pero no pudo. Con lágrimas en los ojos, la chica le dice.
— Mi maná se agotó… lo siento Naruto.
Ahora Naruto entendió porque la chica se desplomó sin más. Naruto se echó las culpas en ese momento.
— "Debía haberle preguntado si podía soportar el hechizo de explosión… qué clase de compañero soy sí no logró ver eso. Maldita sea." — Naruto tiró las muñecas del gran animal… no sin antes, el gran animal logrará rasgar parte de su brazo derecho, como su chaqueta y su piel. — ¡AAAH!
Megumin no lo podía creer y comenzó sollozar. Su compañero había sido dañado por ese letal monstruo. Se estaba echando la culpa, no lo podía creer. Mientras tanto, Naruto empuño su espada sangrienta con su mano zurda y con un fuerte giro rompió un brazo de la bestia. Con una destreza jamás vista, Naruto movió su espada con una velocidad y la hizo desaparecer casi al instante. La gran bestia se quedó sin cabeza, brazos ni piernas, un gran charco de sangre solo quedó, como también ese gran veneno. Esto daba un color muy raro… y olía fuerte.
Naruto sostuvo su brazo derecho, ardía como el maldito infierno. Era como si le pusieran un hierro ardiendo en su brazo. Nuestro héroe al escuchar los sollozos de una chica se gira, ahí estaba Megumin acostada en el piso, llorando de horror.
— Tranquila Megumin, todo está bajo control. Hiciste un muy buen trabajo… — Pero ella le interrumpió con un fuerte NO.
— ¡TU BRAZO, ES MI CULPA!
Naruto miró su brazo derecho, este siempre había estado vendado. Sonrió y con felicidad él dice a Megumin.
— Mi brazo es lo que menos me preocupa Megumin. Lo importa es que estés viva.
— ¡NOOOO, PUEDES MORIR SI NO HACEMOS ALGO! Lo siento Naruto… siento que… — Pero Naruto le interrumpió y con una sonrisa le dice a Megumin.
— Perdona por no haberte dicho esto antes… pero… — Entonces Naruto, con su brazo izquierdo, tomó su brazo derecho, se escuchó un leve crack. Rápidamente Megumin apartó la vista y cerró sus ojos, para ella era obvio. Naruto se había roto el brazo y se lo iba a arrancar para no morir por el veneno… por curiosidad miró de nuevo la chica, no había sangre o nada, su brazo derecho estaba zafado… — Perdí mi brazo derecho hace muchos años, esto que ves es una unidad funcional conectada a los nervios de mis brazos. Simula un brazo y es como uno, solo que es de metal. Perdona. — Naruto volvió a ponerse su brazo.
— Entonces… ¿estás bien? — Preguntó la chica mientras sus lagrimales volvían a llenar.
— Eso debería decírtelo yo a ti.
Por increíble que sonase, Megumin se movió de su lugar de descanso; ya había recargado algo de maná. Se limpió las lágrimas nuevas, con su antebrazo derecho, y dice…
— ¿Por qué yo?... si tú…
Naruto rápidamente apareció a la par de ella y la tomó de la espalda. Para su perspectiva, parecía que Megumin se fuera a desmayar o caer
— Ya, eso no es importante Megumin. — Naruto la alzó de un modo nupcial, la chica se sostuvo de la chaqueta con sus pequeñas manos. Tuvo un pequeño sonrojo, era la primera vez que un hombre, un hombre alto y rubio, como Naruto, le daba un trato muy especial. En primera, no se había enojado con ella por solo usar un hechizo y desvanecerse por el resto del combate. En segunda, todo el tiempo había sido consciente de lo que se estaban jugando.
Díganle amor, pero Megumin sabía que, si se quedaba a la par de Naruto, todos sus sueños se harán realidad. Naruto le alzó con mucho cuidado, Megumin trató de esconder su sonrojo dentro de la jacket del chico; cosa que funcionó. Naruto caminó con mucho cuidado y dándose la vuelta miró el área de combate, estaba contento. Su nueva compañera solo ocupaba pulirse y estaría lista para ser su compañera ideal. Eso le alegraba el alma a nuestro ninja.
— … "Tengo sueño…" — Megumin, cansada de este corto día cayó rendida en los brazos de su compañero de equipo.
…
UNA SEMANA ANTES:
Vítores, era lo único que se podía escuchar dentro del gremio de Axel. ¿Pero a qué venían? Una nueva chica, junto a un chico han llegado a la ciudad y desde ese primer momento la historia se escribió. La gente gritaba y aclamaba el nombre de la chica, Aqua, la nueva y más poderosa archipriest del gremio.
La chica Aqua saludaba a todos, para sus propias palabras ella era fabulosa. Todos sus puntos estaban al máximo… menos la inteligencia y la suerte. ¿Pero quién necesita eso si serías la mejor archipriest de todas? Para Satou Kazuma algo era cierto, el infierno sobre él se ha desatado.
— ¡ELLA DEBERÍA HACER EQUIPO CON NUESTRO SWORDMASTER, NARUTO!
Gritó una chica del grupo, muchos otros secundaron lo dicho por la chica.
— ¿Naruto? — Preguntó Aqua de manera inconsciente, Luna le respondió con…
— Naruto es nuestro Swordmaster estrella, en solo una semana ha realizado misiones de alto rango, y, por si fuera poco, las hizo solo.
Aqua sonrió en respuesta. En la cabeza de Luna, ya tenía una idea de lo que debía hacer.
