Allí estaba otra vez, esa sonrisa. Veía a su amiga pasear al lado de un muchacho de la aldea con esa sonrisa que lo volvía loco. Pero no se la dedicaba a él, ya no.
Neji y Tenten siempre habían entrenado juntos y habían aprendido a entenderse sin palabras. Había sido así siempre y él se sentía completamente cómodo al lado de ella, hasta que con el tiempo irremediablemente había caído rendido ante la morena de dos moños. Por cobardía o por orgullo nunca se lo dijo. La guerra ninja pasó. Neji estuvo muy malherido en el hospital casi tres meses, meses en los que Tenten no había dejado de visitarlo. Muchos eran los que se pasaban por allí para dejarle algún detalle o animarle con la recuperación. En especial Naruto acudía mucho, aunque al principio no era del agrado de Neji al final aprendió a tolerarlo gracias también a que su prima lo adoraba con todo el alma. Se prometió a sí mismo que si había sobrevivido a aquello ahora tenía una oportunidad para confesarse, dejaría atrás ese miedo y ese orgullo que se lo habían impedido tiempo atrás.
Pero unos días antes de salir del hospital su amiga acudió como cada tarde a verlo, pero esta vez le dijo que Kiba le había pedido una cita. El Hyuga estaba que explotaba por dentro, cómo se había atrevido ese pulgoso a pedirle una cita a su chica, aunque claro, solo era su chica en sus pensamientos ya que no se había confesado y por tanto Tenten tenía todo el derecho del mundo a salir con quien ella quisiera. La maestra de armas se pasó la tarde hablando sobre qué se pondría o dónde la llevaría a comer y Neji solo fingía indiferencia mientras intentaba controlar sus ganas de ir a dejarle un par de cosas claras a ese ninja.
Tenten no acudió al día siguiente a verlo y Neji no se rebajó a preguntarle a su prima dónde estaba la morena, por lo que supuso que estaba en su cita. Cuando Neji salió del hospital su ahora tolerable amigo Naruto le había organizado una super fiesta en la mansión Hyuga para celebrar que había vuelto. Todos sus amigos estaban allí, incluidos Tenten y Kiba. Todos estaban contentos y bastante bebidos, cosa que no importó al genio que sólo quería hablar a solas con su amiga, desgraciadamente esta no paraba de reír con algo gracioso que le estaba contando Lee. Cuando Neji se acercó ambos callaron y Lee se excusó dejándolos solos.
- Hola.- dijo Neji bastante seco, no sabía por dónde empezar.
- Hola Neji, kampai, me alegro que por fín hayas salido del hospital.- por fín le mostraba esa sonrisa que tanto añoraba.
- ¿de qué hablabais? .- siempre directo
- De nada importante, ya sabes como es Lee siempre tan efusivo.- el genio notó la mentira pero no quiso preguntar más, tampoco quería preguntarle por su cita.
- Hmp.- estaba bastante cabreado y no sabía qué hacer, así que se fue de allí pero antes de dar dos pasos Tenten lo había cogido del brazo.
- La cita no fue bien, es un chico simpático pero no congeniamos, decidimos ser solo amigos.- sentía que tenía que aclarar aquello.
- No tienes por qué contármelo, sólo somos amigos, tu vida amorosa no me incumbe.- a veces se maldecía por su orgullo y por mentir tan bien, ojalá Tenten pudiera ver a través.
- de acuerdo, como SOLO somos amigos haré lo que me dé la gana.
Tenten se alejó bastante cabreada de allí y Neji se quedó más confuso después de ese "solo" tan remarcado, la había cagado, eso lo tenía claro, pero no sabía cómo arreglarlo o qué le pasaba por la cabeza a esa chica. Al salir a tomar el fresco Tenten se encontró con su amiga Temari que hablaba animadamente con su ya oficialmente novio el vago más vago de toda Konoha. Cuando Shikamaru vio a Tenten le dio un casto beso a su chica y se fue de allí dejándolas solas para hablar. Tenten agradeció que se diera cuenta de la situación y maldijo que el otro genio no fuera capaz de darse cuenta de sus intenciones. Temari sabía que su amiga estaba enamorada del Hyuga desde pequeña y había intentado darle algún consejo para confesarse después de la guerra. Aunque ella tampoco era ninguna experta le había sugerido estar con él en el hospital y coquetear de vez en cuando, cosa en la que Tenten había fracasado estrepitosamente ya que el ojiperla no se daba cuenta de nada. También le había dicho que lo pusiera un poco celoso hablando de otros hombres, por eso Tenten aceptó acudir a una cita con Kiba aún sabiendo que no iba a acabar bien, su corazón le pertenecía a otro. Esto tampoco acabó bien, ya que Neji parecía ignorar el tema en cuestión. Y ahora se encontraba sin saber qué hacer.
- No ha ido bien la charla con el genio ¿verdad? .- Temari sabía que no se equivocaba, los ojos de la morena eran demasiado expresivos para ocultarlo.
- Para nada, no sé qué más hacer, estoy cansada de intentar llegar a Neji, cansada de sus desplantes y de que me ignore, cansada de que me trate como a cualquier otro cuando yo me paso las noches en vela pensando en él… No sé qué hacer .- Tenten solo tenía ganas de rendirse de una vez, pero necesitaba oírlo de otros labios.
- Dicen que un clavo saca a otro clavo cariño. Ya has hecho todo lo posible por conquistarlo y porque se fije en tí pero eso no ocurre y sólo te estás haciendo daño a tí misma. Quizá sea hora de dejarlo marchar, salir con otros chicos, avanzar en tu vida e intentar ser feliz.
La dura vida de Temari y los años de diferencia respaldaban las palabras tan sabias de su amiga, ella también era un maldito genio como su novio. Tenten asintió y se lo repitió mentalmente "Adiós Neji Hyuga, a partir de ahora haré mi vida sin tí".
Al principio le costó trabajo pero decidió centrarse en lo que más le gustaba, las armas, pasear sola por el bosque, ver a sus amigas y salir alguna que otra noche de fiesta. Tras la guerra se estaba intentando restaurar la paz por lo que tenían pocas misiones y mucho tiempo para descansar y reconstruir la aldea. Mientras estaba de compras con sus muy escandalosas amigas Sakura e Ino, el chico de la tienda de ropa china favorita de Tenten le pidió una cita que esta no tardó en aceptar ya que era un chico muy guapo.
Y así los encontró Neji, a los dos paseando por las calles de Konoha, su amiga con una sonrisa sincera en la cara y al chico sonriendo y contándole alguna historia de manera muy efusiva. Neji estaba muerto de celos. Su prima ya le había dejado caer que Tenten tendría una cita con un chico que había conocido. Por supuesto Neji se encontró "por casualidad" con aquella estampa cuando había decidido salir a dar un paseo esa tarde. Muerto de celos, no había otra forma de describirlo, ese chico no le llegaba ni a la suela de los zapatos y encima no era ninja. Era un simple dependiente, cómo una kunoichi tan fuerte con Tenten se había rebajado a salir con un chico que ni siquiera era ninja. ¿Qué debería hacer el genio en una situación así?, ¿debería acercarse y saludar como si nada? no le apetecía mucho ¿debería espiarlos? definitivamente no, ¿debería olvidarse de ella? ya lo había intentando esas semanas cuando la chica parecía haberse olvidado de él, pero no lo conseguía, ¿debería luchar por ella? sin duda esa la única respuesta que tenía sentido, aunque por supuesto no sabía cómo hacerlo. Debería preguntarle a alguno de sus amigos acerca de relaciones. No podía contárselo a Naruto o toda Konoha lo sabría al día siguiente, Sasuke no parecía tener una relación demasiado sana con su pelirosa, Shino no parecía tener mucha idea de mujeres, aunque era el que más le agradaba. La conclusión era clara, tenía que hablar con el vago número uno de la aldea.
Estaba en el territorio Nara a las puertas de la casa que ya compartían el nuevo líder y la princesa de Suna. Neji se seguía preguntando cómo habían hecho esos dos para mantener una relación tan complicada y con tantos intereses políticos. Toco y un Shikamaru con cara de dormido le abrió la puerta. Tomaron asiento y el Hyuga agradeció que Temari no andara por allí esa tarde.
- El genio Neji Hyuga, me alegro que estés completamente recuperado amigo.- no eran muy cercanos pero el Nara le mostraba una sonrisa sincera.
- Hmp. He venido a hablar un tema delicado.- no sabía ni por dónde empezar.
- ¿Se trata de algo relacionado con nuestros clanes? Mendokusai, más trabajo no…
- No se trata de nada de eso… es algo más personal… - no sabía ni cómo decírselo.
- ¿Es por Tenten no?
- ¿Cómo lo has sabido?
- No eres el único genio aquí, además es muy evidente.- El Nara soltó una ligera risa que no gustó a Neji, él también había sido muy evidente cuando estaba enamorado en secreto de la de Suna y no se había reído de él.
- Pues eso facilita las cosas, Tenten me ignora últimamente y ayer la ví paseando muy animada con un chico, necesito un plan.
- Lamento decirte que no lo necesitas.- ¿el Nara no creaba una estrategia? Neji ya lo había visto todo.- lo único que necesitas hacer es declararte.
- Pensé que eras un buen estratega, pero ya veo que no lo eres para nada.- Neji estaba bastante enfadado, parecía que Shikamaru no quería ayudarle.
- Hazme caso, yo me pasé meses ideando estrategias para conquistar a Temari, lo probé prácticamente todo y cuando me iba a rendir saqué mi última baza. Le compré sus dangos favoritos me planté en su hotel y me confesé, sin estrategia, sin plan B, solo fuí y dí la cara. Si ella te corresponde genial, si no lo hace te ahorras meses y meses de estúpidas estrategias.
El plan del Nara tenía todo el sentido. Pero Neji no sabía si podría hacerlo, era orgulloso y demasiado introvertido para exponerse de esa manera ante nadie. Dándole las gracias se fue de los terrenos del clan Nara y salió a pasear y meditar la "no" estrategia de su amigo. Cuando estaba volviendo a casa se topó con una escena ridícula, Tenten estaba sentada en un banco con el chico de la tienda al lado tomando helado. El chico no paraba de mirarle los labios a Tenten y parecía que estaba esperando el momento en que ella lo mirase para besarla. Por supuesto que Neji no podía dejar que eso pasase, así que se acercó y saludó intentando hacer como si nada.
- Hola Neji… etto… ¿qué haces aquí? .- Tenten se maldijo por balbucear, pero no se lo esperaba allí y la situación era un poco incómoda.- Este es Hen, no estábamos tomando un helado después de la cena.
- Hmp. Encantado.- Saludó sin interés al muchacho.- ¿Quieres ir a entrenar mañana? Los médicos dicen que ya puedo entrenar con normalidad.
- Por supuesto, quiero probar nuevas armas, nos vemos mañana.- a Tenten se le iluminaron los ojos y Neji se fue de allí ocultando una sonrisa, si quería confesarse primero debía volver al punto en el que estaban hace unas semanas.
Tenten acabó pronto la cita excusándose por el entrenamiento de la mañana siguiente. Ya en su casa se empezó a poner nerviosa, ¿cómo había aceptado aquello? si su intención era poner distancia entre Neji y ella ir a entrenar no era la mejor manera. Pero le sonó tan familiar, tenía tantos buenos recuerdos entrenando con su compañero… Simplemente no podía rechazarlo, además era un simple entrenamiento ¿no?, Tenten pensó que quizá y solo quizá podría hacer un último intento y enseñarle al maldito Hyuga lo que se estaba perdiendo. Sonrió de manera pícara y preparó todas las cosas para el día siguiente.
