NA: Esta historia esta dedicada a J0nas Nagera, por ser un gran amigo. Se que tus hermanas favoritas son Lynn y Luan, así que pense en este shot, por lo mucho que ambas te gustan. Espero de corazon que disfrutes la historia porque esta historia es como tu regalo por ser el dia del amor y la amistad ;)


Ellas son mías.

Lincoln estaba algo preocupado por Luan y Lynn. Cuando ambas llegaron a casa, él noto que parecían tener ganas de llorar. Lincoln se sintió mal por verlas así, pero sabia que no debía ir en estos momentos con ellas, porque estaban enojadas y el querer meterse podrían lo golpearían, en el caso de Lynn con Luan no estaba muy seguro, o lo rechazarían de manera grosera. Lo mejor era esperar unas horas.

Durante los últimas minutos, Lincoln estuvo buscando la manera de matar el tiempo hasta que sus hermanas estuvieran un poco más tranquilas. Ya que Luna y Lucy salieron un poco decepcionadas y asustadas al no poder hablar con ellas, por lo que Lincoln se pregunto: ¿qué les habia pasado para no hablar con sus hermanas mas cercanas? Lo que fuese, parecía que las había dejado muy tristes y molestas, pero Lincoln no dejaba sala a sus hermanas. Mucho menos a ellas.

No se lo diría a ninguna de las demás, pero Luan y Lynn eran sus favoritas. Siempre disfrutaba estar con ellas; con Lynn siempre disfrutaba su compañía, aunque eso significara un cuerpo adolorido sin ganas de moverlo al día siguiente. Lo mismo con Luan, adoraba varios de sus chistes y bromas. Lo único que le gustaria es que a veces no fueran tan pesadas.

Pero eso era parte de su estilo. Decir que cambiara sus bromas, era lo mismo que decirle que cambiara su forma de ser. Sonrió un poco al recordar los buenos momentos que paso con ambas. Suspiro y volvió a buscar algo con que distraerse hasta que fuese la hora de cenar.

Al momento que su padre los llamo para cenar, Lincoln se dio cuenta que ninguna de las dos bajaron, no le sorprendió, pero tuvo que seguir esperando el momento para hablar con ellas. Y eso le era algo imposible, él quiera ir con ellas para abrazarlas y preguntarles que había sucedido, pero tuvo que resistirlo. Aparte con lo que Luna y Lucy dijeron que no era un buen momento cuando Lori quiso hablar con ellas, estaba seguro de que se molestarían que con él serian algunos buenos golpes.

Al terminar de cenar fue a su habitación y siguió esperando. Puede que fuese mejor hablar con sus hermanas cuando nadie de su familia estuviera para molestar. Al pasar unas horas y pensar que toda su familia ya estaba dormida, salió de su habitación y se dirigió, primero, a la de Lynn. Toco, pero no recibió respuesta. Pensó que ya se había ido a dormir. Aunque solo para estar seguro entro. No vio a Lynn, solo a Lucy durmiendo tranquilamente.

Pensó un poco de donde podría estar su hermana. Puede que no podía dormir, por lo que decidió bajar las escaleras, Lynn no estaba ahí, tampoco en la cocina. El último lugar que se imaginó fue en el jardín trasero, y efectivamente, su hermana estaba en el jardín haciendo algunos trucos con un balón de futbol.

-Hola Lynn. -La saludo Lincoln una vez que salió de la cada.

Su hermana perdió la concentración haciendo que dejara de hacer los trucos, eso la molesto un poco; lo miro, pero no le dijo nada. Suspiro un poco antes de hacer una media sonrisa.

-Hola Linc, ¿qué haces despierto tan tarde? -Pregunto volviendo hacer trucos con su balón.

-Bueno… yo, -Estaba algo nervioso. Solo esperaba que no arruinarlo y hacer que Lynn se molestara aun más. -quería saber como te sientes. Esta tarde te vi algo triste y pues…

- ¡Estoy bien! ¡No me pasa nada! -Dijo un poco molesta.

Lincoln suspiro un derrotado. No podía hablar con ella, al menos no por el momento, si la seguía molestando, entonces no terminaría bien. Su hermana podría golpearlo por estar molestándola. Lo mejor era dejarla sola.

-Esta bien, Lynn. -Lincoln le sonrió. -Solo no te duermas muy tarde, recuerda que mañana debemos ir a la escuela. -Dio media vuelta para ir a la puerta y regresar adentro.

-Espera… -Lo detuvo. Lincoln la volteo a ver, noto que sus ojos estaban algo brillosos, al parecer quería llorar. Rápidamente se acerco a ella para darle un abrazo. -yo…

-Tranquila, Lynn. No pasa nada. -Dijo Lincoln con voz suave. Lynn correspondió el abrazo con todas sus fuerzas. Estuvieron así unos cuantos segundos mas hasta que se separó. - ¿Qué te pasa? -Pregunto Lincoln agarrándola de la mano.

Eso fue algo que nunca antes había hecho, pero tampoco le sorprendió mucho. Su hermano siempre era muy cariñoso y sabía que podía hacer cualquier cosa para hacerlas sentir mejor.

-Es solo que… -Lynn desvió la mirada a un lado. Lincoln comprendió que quizás sería un poco difícil hablarlo. -estaba en un juego esta tarde; íbamos ganando, lo que hizo que algunos de los jugadores del otro equipo se enfadaran. -Lynn suspiro antes de sentarse sobre el césped sin soltar la mano de Lincoln. Su hermano hizo lo mismo. -Una chica se me acerco y me dijo que era tan dedicada a los deportes porque no tenía a nadie junto a mí, algo como un amigo o un novio. Y si lo llegaba a tener, el me dejaría por mi actitud agresiva. -Volvió a suspirar con tristeza. Parecía tener ganas de llorar. Lincoln se imaginó dos cosas: La primera que ese sujeto termino con varios huesos rotos. Y segunda: que aquellas palabras lastimaron a su hermana. - ¿Tu qué opinas? -Pregunto.

Lincoln volvió a abrazarla con fuerza por unos momentos, se aparto de ella y le dio un beso en la frente. Lynn no se molestó, ni se sintió incomoda, incluso parecía algo feliz de que su hermano hiciera eso.

-Que aquella chica es una grandísima estúpida. -Dijo molesto. -Lynn, tu eres la chica mas genial que he conocido en toda mi vida, eres divertida, amigable, puede que quizás a veces puedes ser algo "ruda", pero si me lo preguntas, no cambiaría eso porque es parte de tu forma de ser.

Lynn sonrió. Se acerco nuevamente a su hermano y lo abrazo. Aunque no fueron muchas palabras, si fueron lo suficiente para hacerla feliz. Ella sabia que Lincoln era el mejor hermano de todos. Al apartase lo miro directamente a los ojos, eso le hizo sentir un cosquilleo en la parte de su estómago. No entendía que era, pero era algo agradable. Paso su mano derecha para acariciar su brazo.

Lincoln tenia un rostro algo confundido. Lynn sonrió antes de acercar poco a poco su rostro con una enorme sonrisa. No supo que hacer o decir, Lincoln se imagino lo que iba hacer, pero sabia que hacer eso estaba mal. ¡Eran hermanos! Aunque no podía negar que Lynn era hermosa, todas sus hermanas, pero, para él, Lynn y Luan eran las que se llevaban ese premio.

Puede que fuese por lo mucho que a veces convivía con ellas, quizás esa era la razón por la que pensaba eso. Lincoln, algo nervioso, comenzó acercar su rostro también, hasta que sus labios quedaron unidos. Al principio fue nada más la unión de sus labios, pero poco a poco comenzaron abrir más sus bocas para que el beso fuera más profundo.

Lynn paso sus manos por su cabeza dándole caricias. Mientras que Lincoln puso sus manos sobre su cintura. Lynn lo empujo un poco haciendo que su hermano se recostara sobre el césped y comenzara a mover sus manos de arriaba hacia abajo. Estuvieron así por un minutos hasta que Lynn se apartó de él.

Se quedo callada durante unos segundos hasta que su mirada cambio por una de sorpresa. Se levanto rápidamente y entro a la casa. Lincoln no pudo reaccionar porque aquel beso lo dejo confundido. No se pudo controlar; sintió un cosquilleo en su estomago y conforme Lynn acercaba su rostro, no pudo evitar hacerlo también. Se había sentido tan bien, pero sabía que eso estuvo mal. No debió hacerlo. Debió detenerse.

Rápidamente se levantó del césped y entro a la casa para hablar con Lynn. Debía explicarle que eso no estuvo bien. Al pasar por la sala observo a Luan viendo la televisión. No supo si debía continuar su camino con Lynn o hablar con Luan. Por que sabia que ella también estaba algo triste esta tarde, puede que fuese una buena idea hablar después con Lynn; en estos momentos su hermana podría estar enojada y confundida por lo que paso.

Suspiro un poco antes de acercarse con Luan. Su hermana seguía mirando la televisión, al estar un poco mas cerca, se dio cuenta que su hermana estaba viendo un programa de payasos.

-Hola Luan. -Lincoln la saludo sentándose junto a ella.

-Hola Linc. ¿Qué haces despierto tan tarde? -Pregunto sin voltear a verlo. Lincoln se rio de manera nerviosa al recordar lo que paso con Lynn hace solo unos segundos.

-Quería hablar contigo y Lynn… -Respondió un poco nervioso. -note que ambas estaban un poco decaídas hace unas horas, y quería preguntarles si todo estaba bien. -Desvió la mirada hacia las escaleras. -No me fue bien con Lynn, espero tener más suerte contigo.

Luan le sonrió antes de darle un abrazo. Se aparto y revolvió su cabello.

-Eres un gran hermano, Linc. -Lincoln le sonrió.

-Gracias. Tú también lo eres, siempre que estoy triste o tengo un mal día me haces reír y haces que mi día mejore nuevamente. -Luan se sonrojo un poco por el comentario de Lincoln. -Ahora dime: ¿qué te paso? -Pregunto. Luan aparto la mirada con algo de tristeza.

-Solo… -Su voz sonaba algo triste. -vi a Benny con otra chica en la escuela. -Al momento que lo dijo Lincoln se sintió completamente furioso, ¿cómo se atrevía a engañar a Luan? Ese tipo se las iba a pagar. -Cuando me vio intento explicarlo, pero no había nada que explicar…

-Que hijo de puta. -Dijo con algo de furia. - ¿Cómo pudo hacerte eso? Tu eres la chica más encantadora, hermosa y divertida del mundo. -Cerro su puño. -Ese idiota me las va…

-Tranquilo Mohamed Ali. -Luan puso una mano sobre su puño mientras le sonreía. -No pasa nada, hermanito. -Luan le sonrió un poco. -Creo que estoy mejor así, quizás pueda salir con alguien mas, como esa chica de la fiesta, creo que se llamaba Maggie o alguna otra persona.

-Pero ese tipo me las pagara de todos modos. -Dijo con furia.

Luan lo miro fijamente. Ella tenia al mejor hermano del mundo. Siempre estaba atento a lo que cualquiera de ellas necesitara. Siempre les daba amor. Sin duda la chica que fuera la dueña de su corazón, seria la chica mas afortunada del mundo al tenerlo como novio. Desearía que esa chica fuese ella. Siempre le gustaba practicar algunos de sus chistes con él, o simplemente con tener su compañía le bastaba. ¿Y por qué no ser algo más?

- ¿Luan? ¿Te sientes bien? -Pregunto confundido al ver que estaba sonrojada.

-Si… es solo que… -Luan acerco un poco su rostro. -eres un gran chico. Sin duda la chica que sea dueña de tu corazón, será la chica más afortunada del mundo. -Lincoln se sonrojo también cuando noto que ella estaba acercando a él como lo hizo Lynn hace unos momentos, ¿acaso iba a…?

-Gracias, Luan. Supongo que…

Luan lo interrumpió dándole un beso directo en la boca. Lincoln no la aparto porque le gusto, era la misma sensación que tuvo con Lynn hace unos minutos. Sin dudarlo un segundo más correspondió el beso, Luan lo empujo al sofá mientras comenzaba acariciar su pecho. Lincoln no aparto sus manos su cintura, solo comenzó a moverlas.

Mientras la besaba su mente lo llevo a pensar sobre la situación. Estaba haciendo algo que estaba mal, algo que se pagaba con cárcel, pero no le importaba. En el fondo siempre supo que tenia ese sentimiento y solo necesitaba un empujón para sacar esos sentimientos. Aparte que siempre se sentía muy feliz cuando estaba con Luan y Lynn, a quienes había besado y no se arrepentía. Se arrepentia más por no haberlo hecho antes.

Ambos hermanos estuvieron besándose durante unos minutos más hasta que Luan se separó. Ambos se miraron con una sonrisa.

- ¿Sabes que nos meteremos en problemas si alguien nos ve? -Pregunto Luan acercando nuevamente su rostro para darle un beso en la nariz.

-Si. Pero no me importa. -La agarró de la mano sonriente. Sin duda ese había sido el mejor día de su vida. Jamás se arrepentiría de esto.

-Ni a mí. -Nuevamente acerco su rostro para darle un beso en la mejilla. -Se que esto está mal. Aunque si te soy sincera: siempre sentí algo por ti, pero nunca lo dije porque sabía que era algo muy asqueroso y por lo que veo: no fui la única. -Le guiño un ojo a su hermano haciendo que se sonrojara un poco. -Si queremos que funcione, entonces hay que tener cuidado para que nadie nos descubra. -Se levanto del sofá. -Mañana hay escuela, creo que es mejor que nos vayamos a dormir. Te amo, Lincoln. -Luan le dio otro beso en la boca.

Al apartarse, revolvió nuevamente su cabello antes de subir las escaleras. Lincoln la miro un momento, su mente aún estaba perdido con la situación que paso con sus hermanas. Fue algo que lo hizo sentir como la persona más feliz de la tierra. Pero al recordar a Lynn sus ánimos cayeron. Estaba metiéndose con dos de sus hermanas, eso lo hizo sentirse un poco mal. No quería que sus hermanas pensaran que solo se aprovechara de sus sentimientos, las amaba a ambas, pero ellas no entenderían. Lo mejor era hablar con ambas y decirles que no quería hacer esto.

Suspiro con tristeza antes de ponerse de pie. Se iría a dormir y mañana hablaría con sus hermanas. En el momento que iba subir las escaleras, vio que Luan y Lynn iban hacia bajo. Lincoln las miro algo confundido y asustado.

- ¿Por qué están…?

-Tranquilo, Linc. -Lynn lo interrumpió. -Los vi hace un momento vi lo que paso en la sala. -Eso hizo que Lincoln se asustara aun más. Solo esperaba que Lynn no los golpeara a ambos, o le fuese a decir a sus padres -En el tiempo que tú estuviste en la sala, nosotras hablamos acerca de la situación. Y llegamos a la conclusión que ambas te amamos. Es por eso que te no nos enojaremos contigo por estar con las dos.

-Si. Solo hay que tener cuidado de que nadie nos descubra, absolutamente nadie.

Lincoln se quedo con la boca abierta. No sabia que decir, ellas no parecían molestas que las amara a ambas. Estaba seguro de que lo golpearían por decir eso, pero no fue así. Y ahora no sabía que responder o hacer.

- ¿Están seguras de eso? -Pregunto con dudas. Ambas le sonrieron.

-Al principio nos enojamos e incluso íbamos a pelear, pero luego comprendimos que si te presionábamos no te quedarías con ninguna de las dos. -Respondió Lynn.

-Así que ambas estuvimos de acuerdo en que te compartiríamos.

Lincoln seguía sin poder creerlo. Ambas parecían sinceras en sus palabras, pero aun así sentía que esto podía terminar mal. Aunque tampoco podía estar del todo seguro si no lo intentaban. Sonrió a medias antes de abrazarlas.

-Las amo.

-Y nosotras a ti… -Dijeron al mismo tiempo


- ¿Cómo fue que paso, Lincoln? -Pregunto Albert quien seguía sin poder creer lo situación que había pasado, aparte que su nieto parecía estar muy molesto desde que lo separaron de Lynn y Luan.

Lincoln lo miro, Albert se sorprendió un poco al ver que tenía una mirada cargada de furia. Normalmente él siempre era muy alegre y cariñoso. Lincoln negó con la cabeza mientras apretaba los puños.

-No lo entenderías. ¡Nadie lo entiende! -Dijo levantando la voz. -Piensan que somos unos degenerados, pero nos amamos. ¡Nos amamos con toda el alma!

-Son tus hermanas, Lincoln. Son familia. No pueden hacer eso.

- ¿Por qué no? Nos amamos. Aunque todos piensen que esta mal, yo las amo.

Lincoln nunca antes se había sentido así. Durante estos meses, Lynn y Luan se convirtieron en su todo. Siempre que podía las ayudaba, y disfrutaba de su compañía. Él dividía su tiempo para poder pasar tiempo con ambas. Les dio todo su amor, y ellas le correspondieron entregándole su corazón, sus manos, sus labios, todo.

¿Por qué lo separaban de ellas?

Nunca se imaginó que llegaría a odiar a su padre por eso. Él fue quien lo descubrió; vio como él y Lynn se besaban en el patio trasero porque había llegado temprano del restaurante y los descubrió. De ahí todo se fue a la mierda, Luan los defendió, pero también los descubrió a ellos. No supo cómo fue que lo supo. Aunque no le importaba. Lincoln lo único que quería era volver a estar con ellas, pero sus hermanas le enviaron mensajes diciéndole que esto se había terminado.

¡No podía ser cierto! Lincoln sentía que moriría si alguna de ellas lo abandonaba. Aparte ellas eran suyas. ¿Con que derecho su padre se las quitaba? ¿Qué no entendía que eran suyas?

-Lincoln… no puedes amarlas de esa manera. Son hermanos y eso está considerado como un delito. -Albert suspiro. -Es por esa razón tus padres mandaran a Lynn y Luan lo mas lejos de aquí. Ustedes no pueden estar juntos.

Lincoln se rio de manera seca ante aquellas palabras.

-Ellas son mías. ¡Ellas me entregaron su amor y no voy a dejar que nadie me separe de lo que es mío! -Dijo nuevamente molesto.

Albert no le respondió. Lo mejor era dejarlo así, su nieto aún estaba muy molesto y no podría hacerle entender que aquello estaba mal, lo mejor era hablar con él día de mañana, o cuando estuviera más tranquilo.


- ¡Lynn! ¡Lynn! ¡LYNN! -Lynn despertó a causa de los gritos de Luan. Quiso moverse, pero rápidamente se dio cuenta que su cuerpo estaba atado.

- ¡¿Luan?! ¡¿Qué esta pasando?! -Pregunto nerviosa al darse cuenta que estaba atada a la cama con unas cadenas. - ¡¿Por qué estoy atada?! ¡¿Esto es una broma tuya, Luan?! -Alzo su rostro solo para ver a su hermana en el mismo estado.

Eso la hizo ponerse más nerviosa.

-No se que paso. Yo desperté igual que tú. -Dijo algo asustada. Esta situación la había asustado. Si era una broma pesada por parte de su familia por lo que paso con Lincoln no era graciosa. -Solo me fui a dormir y cuando desperté ya estaba atada aquí.

Lynn tembló un poco. Aquellas palabras la asustaron más. ¿Qué rayos estaba pasando? ¿Y la tía Ruth? Rápidamente olvido eso cuando sintió una mirada. Las veces que Lucy lo hacia le hizo tener cierta sensibilidad, puede que esto se tratara de una broma de su familia por lo que paso con Lincoln. Quiso gritar para decirles que ya había entendido, pero se quedo en blanco cuando vio que de la oscuridad salió Lincoln.

¡¿Qué carajo?! ¡¿Él era el responsable?! ¡No podía ser! Pero, ¿por qué? ¡Esto debía ser una pesadilla! ¡Su hermano no podía ser capaz de hacer esto!

-Que bueno que despertaron. -Dijo Lincoln acercándose a ellas. Llevaba una caja de metal en su mano derecha. -No se preocupen por la tía Ruth, le di un sedante que encontré en el asilo cuando los viejos no quieren dormir. -Soltó una risa.

- ¡¿Qué rayos vas hacer?! -Pregunto Lynn algo furiosa. Su hermano abrió la caja para sacar un gran cuchillo de carne y dos bisturís. Lincoln los miro por un momento antes de negar con la cabeza.

-No puedo evitar que nos separen, pero ellos no saben algo… -Hizo una pequeña pausa antes de agarrar el cuchillo de carne y acercarse a Lynn. -ustedes me entregaron varias partes de su cuerpo, y bueno, yo solo vengo por lo que es mío antes de que se vayan.

Luan y Lynn se quedaron en blanco. Lincoln parecía bastante tranquilo con lo que dijo, solo algo triste, pero tranquilo. No podía hablar en serio, aparte que él no era capaz de hacer eso, ¿verdad?

-Me hubiera gustado que fuera diferente, pero no encontré una solución. -Dijo con algo de tristeza. -Ahora solo vengo por lo que es mío.

Lincoln agarro con fuerza el cuchillo y lo dejo caer en la mano de Lynn. Su hermana grito con mucho dolor mientras grandes cantidades de sangre comenzaban a salir. Eso solo había hecho un pequeño corte, pero no muy profundo, por lo que volvió repetir la acción, esta vez con mas fuerza. Al momento que lo hizo escucho un "crack", el hueso estaba se comenzando a romper.

- ¡LINCOLN DEJA DE HACER ESO! -Grito Luan llena de desesperación. - ¡DETENTE!

Lincoln la ignoro. Solo continúo cortando la mano de Lynn, aparte eran suyas. Pasaron varios minutos hasta que consiguió desprender su mano. La metió en un frasco e iba continuar, pero noto que su ella ya no se movía, puede que se desmayara por la pérdida de sangre o solo por el dolor, no sabía exactamente. Aunque eso le dio una idea, le hubiera gustado ir por partes, pero sería difícil cortarle los labios si estaba gritando.

Agarro el bisturí, sostuvo fuertemente sus labios y comenzó a cortarlos, con mucho cuidado de cortar solo los labios. Al terminar los puso en el frasco, al verla nuevamente se dio cuenta que eso no le quitaba lo hermosa que era; movió su cabeza de lado. No podía detenerse, debía continuar.

Luan continuaba gritando por ayuda, esperaba que alguien escuchara, pero no había nadie, ¿por qué Lincoln hacía esto? ¿no se supone que las amaba? Entonces, ¿qué pasaba por su cabeza? Lincoln, nuevamente, tomo el cuchillo y siguió cortando la otra mano. Fue lo mismo como con la primera. Tuvo que dejarla caer varias veces hasta que se desprendió. La metió en el frasco y se acercó a su cara para abrir su parpado, metió su mano y con mucho cuidado desprendió su ojo. Lo puso en el frasco y repitió la acción con el otro. Lynn seguía sin moverse, puede que realmente fuese la perdida de sangre, no lo sabía y no era como si le importara mucho, él solo venia por lo que es suyo.

Agarro el bisturí e hizo un corte en el pecho. Aparto su piel, le sería difícil hacer eso, pero por suerte encontró una pequeña sierra circular en la bodega del asilo. La saco, luego la encendió para comenzar a cortar los huesos del pecho mientras la sangre le salpicaba la ropa. Estuvo así unos segundos hasta que se detuvo para apartar la carne del pecho Lynn. Durante el corte, no pudo evitar su dos pequeños bultos, pero los ignoro. Nunca llegaron a "eso, por lo que no podía quedárselos. Abrió su pecho para comenzar a buscar su corazón, tardo un poco, pero lo vio. Se había detenido. Aunque eso no le importaba, abrió un poco más su carne, lo suficiente para meter una de sus manos con el bisturí y cortar las venas.

Al córtalas todas, metió su mano y saco su corazón. Al tener una mejor vista se dio cuenta que era lo más hermoso que había visto en su vida, pero lo que lo hacia más especial era que su hermana se lo había entregado. Lo metió en el frasco. Ahora debía continuar con Luan, quien no dejo de verlo con una mirada de miedo, asco y furia, ¿por qué estaba enojada? ¿no se supone que ellas le entregaron todo eso? Él solo venia por lo que era suyo antes de que se fueran, entonces, ¿qué tenia de malo esto?

Lincoln repitió la misa acción con Luan. Aunque no le gusto verla llorar y gritarle que parara, pero él continuo. Ellas debían entender que solo estaba reclamando algo que era suyo. Luan no se desmayó por la pérdida de sangre, ella resistió, por lo que, al terminar con las manos tuvo que irse con sus ojos, a pesar de que se movió de un lado a otro, logro quitárselos sin dañarlos. Luan grito fuertemente cuando lo hizo; pero continuo con su corazón, y a partir de que abrió su pecho dejo de moverse. Con eso fue más fácil cortarle sus labios.

Ahora tenia lo que era suyo. Dejo los frascos en la mesa para regresar los cuerpos de sus amadas en la habitación. No sabía exactamente cuándo despertaría Tía Ruth por el sedante que le inyecto, pero si sabía que no quería estar ahí cuando sucediera. Ella era asquerosa. Los dejo en la habitación. Antes de salir, agarro papel, una pluma y comenzó a escribir una nota que decía:

"Solo he reclamado lo que es mío, pueden hacer lo que quieran con el resto".

Salió de la casa de su tía y regreso al asilo con su abuelo. Camino durante varios minutos, ya que aún era algo tarde para el transporte público, al llegar y entrar a la habitación se quito la ropa para darse un baño. Terminando de bañarse observo el frasco donde estaba lo que sus hermanas le habían dado.

A Lincoln le gustaba todo el cuerpo de sus hermanas, pero ahora no podía dejar de ver aquellas partes con mas cariño. Quizás eran porque ese era el regalo que le habían dado. Solo se sentía triste porque jamás las volvería ver nuevamente, pero aún tenía algo para recordarlas. Con esto le haría entender a toda su familia que no podían quitarle lo que era suyo. Porque Lynn y Luan solo eran suyas.