NOTA: las conversaciones entre Nobunaga/Ranmaru irán en negritas.

"Un hombre de 50 años bajo el cielo

Es nada en comparación

A la edad de este mundo.

La vida no es nada más que un fugaz sueño, una ilusión -

Hay algo que dure para siempre?"

Atsumori, Zeami Motokiyo.

Hace ya muchos años atrás, se dio el raro caso de que los portadores del anillo del gato y los zarcillos de mariquita, les pertenecieron a dos hombres... Dos hombres que fueron muy importantes en la historia japonesa... Solo aquella vez el amor floreció en dos portadores masculinos y su amor, no pudo ser...

*Calor.

Fuego.Sangre.Dolor."Vamos, por favor ya no mires más. No hay nada puedas hacer." La voz de ruego hizo que fuera hacia él, siguiendo la figura frente a él; lloró por la agonía que lo rodeaba, por la que estaba encerrada en él."Aquí, estarás a salvo." Alzó la mirada y vio que la figura enfundada en un ligero kimono, cerraba las enormes puertas y la aseguraba con un pedazo trozo de madera. Giró y lo vio con ojos bien abiertos y llenos de tristeza."Ten." Bajó la mirada hacia el tantō que estaba en su mano y volvió a alzarla hacia los ojos tristes. Sintió que su propio kimono estaba siendo abierto por el frente y el más pequeño retrocedió para después arrodillarse frente a él y sentarse sobre sus piernas, mirándolo con una mezcla de expectativa y agonía.Sintió el peso de lo que estaba por hacer, miró su mano, la cual se aferraba a la madera que estaba al final del tantō y la alzó para señalar su sección media. Volvió a subir la mirada y sus ojos encontraron los de color claro, llenos de amor y angustia. Alzó su mano para impulsarse y volvió a mirar aquellos ojos, los cuales lo perseguirían para siempre: incluso un millón de vidas no lo harían olvidar."No los dejes entrar, Ran. No los dejes." Fueron sus últimas palabras antes de empujar la pequeña espada directo a su vientre y luego llevarla hacia arriba, el dolor lo consumía sin cesar.*-.-

"Señor? Señor?" Adrien fue despertado cuando sintió que su hombro estaba siendo sacudido. Alzó la mirada y vio a una aeromoza mirándolo con preocupación antes de indicarle que usara el cinturón de seguridad.

"Estaremos aterrizando en Tokio en 20 minutos. Por favor coloque erguido su asiento y colóquese el cinturón." Habló monótonamente. Adrien asintió antes de bajar la mirada y ver su mano aferrada a su vientre, justo como en el sueño. Nunca había tenido un sueño que se sintiera tan real como el que acababa de tener. Miró los libros que estaban esparcidos en la pequeña mesa que estaba frente a él y bufó por su propia torpeza. Se había dormido a mitad de la lectura y obviamente las cosas que había leído se habían trasladado a sus sueños.

"Te dije que leer sobre tus antecesores" Plagg dijo desde el bolsillo de su chaqueta, mientras comia queso. Adrien bufo molesto "Sabes porque lo hago, Marinette necesita toda la información posible de nuestros antecesores si queremos que esto de ser guardianes funcione, Marinette me necesita y lo único que puedo hacer es esto Plagg" Dijo el rubio acomodándose y el pequeño Kwami se alzo de hombros. "Lo malo de esto, es que te conectas a los antecesores, cuantos van ya? Llevas en tu cabeza a los chinos, los egipcios, los aztecas, los rusos, Adrien, estas a dos portadores de que tu cerebro colapse con memorias pasadas y Marinette y tu no están bien, ni siquiera se hablan...Asi no podrán ser guardianes, debe haber comunicación y obviamente desde que saben quien es cada quien, bueno eso se perdió" Plagg dijo escondiéndose de nuevo y Adrien volvió a bufar "Silencio bola de pelos apestosa, acomódate que ya casi llegamos!" Adrien dijo metiendo más a Plagg en el bolsillo.

Bufó otra vez sintiéndose tonto y empezando a ordenar todo antes de colocar su cinturón de seguridad. No había forma en la que él pudiera ser Oda Nobunaga.

Como exitoso modelo en Francia, y super héroe de Paris -el único que quedaba de ese lado-, raras veces tenía la oportunidad de ir de viaje durante sus vacaciones ya que siempre lo llamaban para presentaciones, conferencias de prensa y pasarelas, sin mencionar a los Akumatizados que azoraban Paris. Esta vez, Adrien se mantuvo firme y le informó a su manager que era hora de tomarse un apropiado descanso de su carrera -y su vida de super héroe- ya que había estado trabajando mucho durante tanto tiempo.

Como fan del periodo Sengoku, había decidido ir a Japón para explorar y aprender sobre todo lo concerniente a este país. Y era un plus el que estuviera investigando sobre los portadores pasados de los miraculous, para darle más información a Marinette y que ella estuviera más al tanto de cómo manejar la situación como guardiana, Su relación se hizo incomoda cuando supieron sus identidades, su relación de amigos lo había pagado, mientras que su relación como compañeros de lucha se había fortalecido. Marinette se había ido de Paris y solo aparecía en Francia cuando llegaba un akuma, la súper heroína se transportaba con el miraculous del caballo, terminaba el trabajo y se iba, Adrien no tenía oportunidad de hablar con ella, ella siempre se desvanecía y Adrien no sabía donde residía ahora y podía ser cualquier parte del mundo, el miraculous del caballo tenía esa posibilidad. Su única forma de comunicación residía en sus computadoras y solo hablaban de los miraculous, no había nada más.

Adrien miró por la pequeña ventana y entre las blancas nubes; pudo ver las minúsculas formas de los altos edificios, ríos y montañas. Se movió en su sitio y presionó su palma sobre la fría ventana y abrió su chaqueta para que el pequeño Kwami pudiera disfrutar la vista tambien.

Cuando el avión descendió en la pista de aterrizaje, chirriando hasta detenerse, miró a las personas quienes se ponían de pie. Se aferró a su bolso de mano, abrió su cinturón de seguridad y se puso de pie para estirar su adolorido cuerpo. Su corazón latía con fuerza en su pecho, su emoción crecía mientras caminaba hacia la puerta para salir del avión sin saber a dónde lo llevaría esta aventura, de cualquier modo, estaba listo.

El aire fresco lo golpeó después de salir de aeropuerto de Narita. Se paró a un lado esperando a su amigo, con quien estaría quedándose por todo lo que durara sus vacaciones. Su amigo, Nakamaru Yuichi, se había quedado con ellos cuando él se fue a Francia a estudiar un curso que necesitaba para su universidad en Japón. Inmediatamente se había hecho amigo del tímido, amable y educado chico después de que sus padres se lo presentaran, diciéndole que se quedaría con ellos por unos meses.

Cuando le informó a Nakamaru sobre su viaje, fue recibido por un grito y un palabreo entusiasmado en el cual Nakamaru se autoproclamaba su guía turístico a través de todos los lugares que quería ver.

"Oi, Adrien!" un grito y un fuerte sonido de la bocina lo sacó de su ensimismamiento. Alzó la mirada para ver a Nakamaru ondeando la mano mientras aparcaba su auto al lado de la acera, abriendo la puerta mientras le sonreía abiertamente.

"Oi" Adrien también gritó mientras sostenía su equipaje y se apresuraba a ir hacia su amigo. Colocó el gran bolso en la cajuela del auto mientras su amigo sostenía la puerta abierta.

Su amigo cerró la cajuela y le indicó que entrara al auto.

"Sabes? Esa no es una manera apropiada de saludar a las personas pero bueno...qué tal tu vuelo?" Nakamaru preguntó, sonriendo abiertamente, mientras iba al asiento del conductor y miraba expectantemente a Adrien.

"Bastante bueno." Adrien respondió. "Dormí durante la mayor parte de vuelo. Fue la primera vez que he dormido tanto en años." Se colocó el cinturón de seguridad en su sitio. "Y a dónde vamos?" Adrien preguntó mientras presionaba el botón para abrir la ventana, mirando los árboles silbar al pasar.

"Um, tenemos un cambio de planes. Mi itinerario se estropeó ya que hay un curso que necesitaba observar y no podía cambiarlo. De todos modos, la profesora es una amiga cercana y dijo que no había problema si te llevaba. Ya después de esto, estoy libre." Nakamaru dijo mientras estiraba la mano hacia la radio y empezaba a girar los mandos para encontrar una estación decente de música.

"De qué va la clase?" Adrien preguntó con curiosidad.

"La historia de Japón. Marinette ha estado interesada en ello desde que era niña, por lo que se. Déjame rehacer mi oración: está obsesionada; ha estado como loca sobre el tema, así que no me sorprende que sea la profesora más joven que lo enseña y ni siquiera es japonesa." Nakamaru explicó luego rió ante el pensamiento de su joven amiga y cómo es que al empezar a enseñar en la universidad, el cuerpo estudiantil masculino había incrementado mucho. De hecho, Marinette es bastante hermosa.

"Como dices que se llama? Como es? De donde es? Cuántos años tiene?" Adrien preguntó, el tema llamó su atención, no era raro encontrar alguien con un nombre igual al de ella... pero era my raro esto, Marinette se habi ido hace 8 años de Paris a Dios sabe donde y justo aquí, justo en Japón había una Marinette que enseñaba historia japonesa? Bueno eso no concordaba, Marinette quería ser diseñadora, no podía haber cambiado tanto no?...

"26? Creo. Es muy joven. Tiene muchos reconocimientos en el tema ya que ha estado estudiándolo incluso aún desde la universidad. Amm... es francesa igual que tu y es pequeña cabello negro y ojos azules."

"Hmm y voy a sentarme contigo en su clase mañana?" Adrien preguntó mientras miraba la zona de parqueo del edificio, su corazón martilleaba, si era Marinette, mucho tendría que ser hablado, principalmente ellos y los antepasados, Tenía que ser Marinette, no había alguien mas con esas características... no podía, tenía que ser Marinette, su Marinette.

"Sí, te parece bien? Solo serán unas cuantas horas y luego seré libre de ser tu guía." Dijo Nakamaru mientras maniobraba el auto en la zona de parqueo.

"No pasa nada. Al menos podré ver un campus real esta vez." Dijo Adrien y abrió la puerta con su bolso en su hombro.

"Minna, buenos días! Por favor, abran sus libros en la página 125, léanlo por 15 minutos y luego hablaremos del periodo Sengoku. Quiero escuchar qué piensan de ello." Dijo Marinette Dupain-Cheng en cuanto entró al salón y dejó sus cosas sobre la mesa. Alzó la mirada para inspeccionar su clase, la cual consistía de chicos en más del 80%. Sonrió un poco.

Sonrió más cuando vio a su amigo Nakamaru, quien ondeó la mano ligeramente. Marinette se sorprendió, cuando sus ojos encontraron unas verdes orbes de la persona que estaba sentada al lado de su amigo

No podía ser cierto.. Adrien, Adrien Agreste la había encontrado... Marinette levanto la mirada y se volvió a encontrar con los ojos de Adrien y una sonrisa, "Te encontré Buginette" Adrien mímico y Marinette sintió un escalofrio recorrerla, Adrien Agreste la había encontrado, pero había algo màs... Sintió un vibrar por su espalda cuando sus ojos volvieron a chocar. Bajó la mirada para volver a elaborar su plan de clase pero aún podía sentir aquellos ojos verdes que conocía desde hace años, mirándola.

Aclaró su garganta.

"De acuerdo, se acabó el tiempo. La discusión se abre ahora." Marinette dijo cuando las cabezas se alzaron y los libros se cerraron, el sonido hizo eco en todo el salón.

"Qué opina de este periodo, Kobayashi-san?" Marinette llamó a un estudiante y lo vio ponerse de pie frente a ella mientras hablaba emocionado y moviendo sus manos.

"Esta es una clase nada convencional." Adrien le susurró a Nakamaru mientras escuchaba a medias lo que el estudiante decía sobre cómo empezó el periodo, la vida, de su comercio y el intercambio que había nacido antes de que la guerra empezara. Le echó un vistazo a la profesor y vio que aquellos sensuales labios se fruncían mientras escuchaba al estudiante, asintiendo ligeramente.

Lo que Nakamaru había dicho era cierto. Marinette lucía muy joven como para ser profesora y demasiado moderna como para actuar como una, Marinette seguía irradiando esa aura de modelo de revista o diseñadora que siempre tenía, . Tenía puestos una falda que marcaba perfectamente sus caderas y acentuaban sus delgadas piernas, la blanca camisa atrapada dentro de la falda hacía que su curvada cintura resaltara, lucía sensual pero inocente al mismo tiempo. No era de sorprenderse que toda la comunidad masculina en este campus tomara esta clase, Adrien rió ligeramente. "Ay Marinette, Marinette, siempre logras que todos te miren" Susurro para si y el Kwami dentro de su chaqueta sonrio al sentir la presencia de Tikki, lo había sabido desde que estaban en el avión, pero era tenue y no quería ilusionar a Adrien, así que lo callo, pero sabia que en el maletín de Marinette se escondía la pequeña Kwami roja.

"Sí, Marinette es una profesora nada convencional. Deja que sus estudiantes hagan la clase, así ella sabe si aprendieron algo en lugar de ella decirles lo que deberían aprender. Ella sabe de ello y quiere que los estudiantes lo entiendan desde sus propios puntos de vista. Deberías ver su clase al final del curso. Los hace recrear sus partes favoritas de cualquier periodo que hayan visto, y eso ha sido el favorito de todos los que han tomado esta clase." Nakamaru le susurró a Adrien.

"Genial, desearía tener este curso allá. Solo hay una cantidad limitada de clases que puedes tomar con respecto a la historia de Japón a menos que estés en la universidad, así que no tengo la oportunidad de tomarlas." Adrien explicó mientras veía a Marinette preguntando a otro estudiante y sonrió un poco cuando la joven profesora empujó la cadera al lado antes de descansar su mano ahí, haciéndola lucir más joven. Pudo escuchar, prácticamente, a toda la clase desvaneciéndose lentamente.

"Sabe que todos en su clase sienten atracción por ella?" Adrien preguntó lo que era bastante obvio debido a las miradas de adoración que le daban a la profesora todo el tiempo, sentía un poco de celos, pero los ignoro..

"Algo así. Marinette no piensa mucho en ello. En tanto haga lo que le gusta, no le importa lo demás. Ella ama enseñar y sabe que si su apariencia puede llevarle a tener más estudiantes a los cuales enseñar, entonces está bien con ello." Nakamaru respondió mientras él se alzaba de hombros y giraba hacia otro estudiante, una chica esta vez, quien estaba explicando cómo es que empezó la primera guerra durante el periodo.

"Gracias, Sato-san, por la maravillosa explicación sobre cómo se inició la batalla en el Honnō-Ji. Alguien puede explicar por qué Akechi Mitsuhide pensó que podía derrocar al emperador? Porque tal como lo dice la historia, ese fue el punto de partida. Cuál sería su aporte en esto?" Marinette preguntó a la clase mientras movía el pie contra el piso y luego mordía su bolígrafo.

Muchas manos se alzaron y un lento murmullo hizo eco en la clase. Adrien miró alrededor, vio que todos en la clase estaban escuchando intensamente y escribiendo sus notas. Adrien se preguntó cómo habría sido él si fuera un estudiante normal? Yendo a clases, sin preocuparse por las conferencias de prensa, estando en público y saliendo con alguien que no fuera señalado como un escándalo al día siguiente en un tabloide. Si él fuera un estudiante común, podría ser quien él quisiera y Adrien pensó que dejaría pasar muchas cosas. Suspiró profundamente.

Regresó su mirada al frente y estuvo sorprendido al ver a Marinette directamente frente a él con una enorme sonrisa en el rostro.

"Bueno, dejemos que nuestro invitado especial explique hoy." Marinette dijo de manera profesional sin dejar ver sus nervios, Adrien la había encontrado, que mas daba ya. Caminó al centro de su mesa y se recostó, ladeando la cabeza nuevamente hacia el chico. "Una regla en mi clase es que todos participan y ya que está aquí hoy, Adrien, quiero escuchar su lado de la historia." Sugirió, su sonrisa creció un poco más. Marinette no pudo evitarlo, algo dentro de ella estaba presionándola, haciéndola sentir como si tuviera una conexión con este hombre -lo cual así era-, pero ella quería creer que había mas, aparte de la lucha como super héroes.

Adrien miró a Marinette, directamente a los ojos y arqueó una ceja. Sabía que ahora estaba como el centro de todo y si quería salir de esta clase con el orgullo intacto, necesitaba asegurarse que todos, especialmente su profesora, supieran que no era un modelo tonto y menos frente a ella. Él también tenía mucho conocimiento en este tema y no temía usarlo.

"Bueno..." Adrien empezó casualmente, recostándose más en su silla y dándole una mirada, a la joven profesora, que decía que aceptaba cualquier reto que ella hubiera preparado para él. "...la teoría de las personas dicen que Akechi estaba celoso de Ranmaru Mori debido a que Oda Nobunaga era un gran daimyo durante este tiempo y tendía a favorecer mucho a Ranmaru, incluso lo escuchaba más a él. Además, no olvidemos el hecho de que la relación de Ranmaru con el general,Toyotomi Hideyoshi, era tan buena que a veces le daba órdenes cuando su daimyo estaba indispuesto u ocupado. Durante la noche del incidente en Honnō-Ji,Akechi vio su oportunidad de tomar el trono de Nobunaga, así que en lugar de hacer lo que Nobunaga le había dicho, él reunió a sus soldados y lo atacó."Adrien dijo mientras sonreía debido a la sorprendida mirada que Marinette tenía.

"Qué? Crees que no sé la historia de este país aún si no nací aquí?" Adrien bromeó ligeramente. Hizo un gesto cuando Nakamaru picó sus costillas con su codo.

Los ojos de Marinette se achicaron y los roló antes de anunciar a sus estudiantes sobre sus materiales para la siguiente clase y despedirse de ellos.Adrien no había cambiado en nada, desde que se mostró como realmente era,Marinette lo encontraba fascinante y un tanto molesto, justo como veía a Chat Noir, y por eso la molestaba de sobre manera el actuar de Adrien, había sido falso con ella y Marinette no podía pensar el hecho de que había estado enamorada de una ilusión, sentía vergüenza de ella y enojo hacia Adrien.

"Bien dicho, Adrien. No sabía que estaba bien versado con el periodo Sengoku, Yuichi debió haberme dicho." Dijo Marinette mientras iba a su escritorio y arreglaba sus notas en su bolso antes de ir hacia Adrien y Nakamaru.

"Marinette!" Nakamaru exclamó mientras se ponía de pie y sostenía a Marinette en un apretado abrazo, muy para sorpresa y celos de Adrien. Nakamaru nunca había sido una persona que tocara tanto y esta era la primera vez que lo veía abrazando a una persona voluntariamente sin ninguna duda y justamente tenía que ser Marinette. Adrien de pronto sintió un nudo en el estómago al mirar los sonrientes rostros de Nakamaru y Marinette.

"Yuichi! Te extrañé. Dónde estuviste el mes pasado? Dijiste que me visitarías más, especialmente ahora que estamos en la misma universidad!" Marinette loregañó, ondeando un dedo en la cara de Nakamaru.

Adrien miró con los ojos bien abiertos cuando Nakamaru rió sonoramente antes de tomar el dedo de Marinette y fingir que lo mordía.

De pronto, se sintió envidioso por lo despreocupados que Marinette y Nakama rueran y se preguntó qué clase de relación tenían, si su relación podría haber sido asi, si no hubieran miraculous y akumatizados de por medio. Hacía que Adrien sintiera una intranquilidad en el fondo de su estómago. Esto no se sentía correcto. No se sentía bien con la cercanía entre Nakamaru y Marinette.

"Vas a presentarme a tu amigo o dejarás que solo me mire?" Marinette le preguntó a Nakamaru antes de mirar a Adrien con una amplia sonrisa en el rostro. Marinette jugaría a los desconocidos? Bueno, a Adrien le encantaba jugar.

"Oh, lo siento, lo olvidé. Mari este es Adrien, Adrien esta es MarinetteDupain-Chen." Nakamaru movió la cabeza mientras hacía las presentaciones. Miró a sus dos amigos y se preguntó de dónde venía esta energía a la cual no podía definir, parecían conocerse...

"Hola." Dijo Adrien mientras estiraba la mano y le daba un apretón a la de la azabache. De súbito, un hormigueo recorrió su espina y miró con los ojos de paren par a las orbes azules que también lo miraban de la misma forma. Eso no había sido normal, en toda su extraña relación esto había pasado...Que era esta sensación?Se sentía como si sus almas se jalarán hacia el otro

El minuto en el que sus manos se tocaron, Marinette sintió como si hubiera puesto su dedo en un tomacorriente. Sintió un cosquilleo y se sintió cargada.Esto no había pasado jamás.

Retirando su mano, Marinette retrocedió un paso y eso pareció sacarlos del trance en el que habían entrado.

"Están bien?" Nakamaru preguntó mientras miraba de ida y vuelta a Adrien y a Marinette. Ambos estaban mirándose a los ojos y él tenía curiosidad de saber por qué estaba mirándose como si estuvieran en shock.

"Sí, umm, tengo que irme. Visítame otra vez, si Yuichi?" Marinette tartamudeó,insegura de lo que había ocurrido.

"Claro, Mar-"

"Espera!" Adrien se preguntó si realmente había dicho eso. Recibido por miradas interrogantes, Adrien aclaró su garganta y dijo. "Yo, uh, te gustaría, uh,salir con nosotros? Maru y yo iremos a la cafetería que está al otro lado de lacalle." No dejaría que Marinette huyera, no de nuevo.

Viendo como buena idea, Nakamaru incitó a Marinette, quien lo miró dudosa antes de mirar a Adrien.

Adrien se sintió bastante aliviado cuando Marinette asintió aún si lucía un tanto confundida.