Ron Weasley estaba preocupado, de hecho, preocupado quedaba corto a como se había tenido, su mejor amigo que había estado extrañamente distante estaba desaparecido.
-Está bien, podemos buscar en el mapa -sugirió Hermione.
Ron salió corriendo escaleras arriba y regresó unos minutos después con el mapa
-Está en un aula abandonada.
Ambos corrieron más rápido que nunca pensando en lo que Harry podría estar haciendo. Entramos al aula para encontrar una escena para la que no estaban preparados.
Harry estaba en el suelo con muchos viales vacíos de sueño sin sueños alrededor.
Después de haber superado el shock ambos corrieron a su amigo.
-¡Ron, ve por ayuda! -chillo Hermione mientras Ron salía corriendo por la puerta.
-Tranquilo Harry, estarás bien -lloro sobre el cabello de Harry- superaras esto.
-No puedo creer que hiciera algo como esto –murmuro Ginny.
-Esto se viene venir, hace semanas de la única cosa que habla era de la muerte, no debí dejarlo solo –dijo Ron
-Él estaba tan deprimido, debimos haberlo ayudado –sollozo Hermione.
-No sirve de nada lamentarse, ahora solo sirve tratar de hacerlo reír –dijo Fred viéndose más serio que nunca.
Harry abrió los ojos, "entonces no morí", reflexionó, miro alrededor, toda la familia Weasley menos Charlie estaban acostados en distintos lugares del suelo, también Hermione que estaba sentada en una silla junto a su cama, intento no hacer ruido para no molestarlos pero falla miserablemente.
-Harry, estas despierto –murmuro una adormecida Hermione.
-¿Dónde estoy?
-en San mungo
Sería una larga noche, y un difícil año, pero él no lo sabia
