Tarjeta
¡Mierda! Es lo único que piensa con los ojos abiertos a más no poder y los pies clavados al suelo.
-Creo que esto es tuyo -la pequeña chica le sonríe de esa forma tan amistosa mientras le extiende la tarjeta que nunca debió caer de su bolsa.
-¿Eh? -¡Doble mierda! es estúpido que no se le pueda ocurrir algo mejor que decir.
-Tu… te me haces muy familiar -comenta ella pasando uno de los mechones oscuros detrás de la oreja y lanzando otra sonrisa que oculta sus ojos escaneando su rostro.
-¿E-En serio? -se siente estúpido por tartamudear frente a ella aún más cuando ella se ríe logrando que las esquinas de sus ojos se arrugen haciéndola ver más amigable que de costumbre -creo que mi cara es muy común -murmura tirando un poco de los bordes del gorro sobre sus cabellos agradeciendo haber llevado consigo cuando salió de casa esa mañana.
-Supongo que es eso. Bueno, olvídalo creo que puedes tener prisa, toma -ella le extiende el rectángulo plástico más antes de que pueda tomarlo ella logra ver el contenido y ¡Triple mierda! esto no debería estar pasando. -¿Xcution?
Piensa rápido, idiota -La encontré en el suelo, pensaba dejarla con algún policía cercano -que me crea, maldita sea.
-¿Donde encontraste esta tarjeta? -pregunta con el ceño fruncido.
-Cerca de una tienda… creo que se llamaba Urahara Shoten, tiene una pinta extraña -explica metiendo las manos en las bolsas -No soy de aquí, así que no supe qué hacer con ella -su intento por parecer apenado es acompañado por el rascándose la nuca, es bueno que ella no sepa que tocarse el cabello es un horrible hábito suyo al sentirse nervioso.
-Yo podría devolverla sí quieres -se ofrece la morena y él sabe que Yukio lo matara cuando vuelva a verlo por haber perdido esa tarjeta.
-Gracias, me ayudarías mucho -intenta que la sonrisa que tire de sus labios parezca lo más creíble aun cuando sus manos sudan mucho.
-Dijiste que no eras de por aquí ¿cierto? -pregunta mientras guarda la tarjeta en sus jeans.
-Sí, yo… vengo del extranjero -no es del todo una mentira.
-Lo supuse, tienes un aire diferente -comenta riendo -¿Estás perdido? ¿necesitas ayuda? -pregunta con mayor interés.
-¡No, no, no! -sus manos se mueven frenéticas frente a su rostro y ella ríe con más ganas. -No te preocupes, creo que puedo llegar solo con… mi tío.
-Oh, bueno, entonces, nos vemos -el agradece internamente por que la morena no tenga mas preguntas que hacerle, la conoce bien y sabe que a veces puede ser muy curiosa. -Por cierto, soy Karin, por sí alguna vez necesitas ayuda, ah…
-Yukine -contesta antes de darse un golpe en la frente mental, ¿está bien haberle dicho su nombre? Mierda ella no…
-Fue un gusto -y sin más la morena desaparece para alcanzar a su melliza que esta a unos metros de distancia y él puede soltar un suspiro aliviado, es bueno que ella se haya ido y él no la cagara.
Esto es horrible, pero debió saber que participar en un estúpido experimento del sombrerero le traería problemas, pero ¿conocer a su madre cuando esta aún era una adolescente? ese era otro nivel. Bueno, al menos podría agradecer que esto no podría ponerse peor.
-¡Ugh! -genial, ahora le dolía el trasero y todo por estar distraído.
-Lo siento -miro al chico de pie frente a él que ahora le ofrecía la mano, y quien seguramente fue contra quien chocó, solo para volver a soltar otro ¡mierda! Ojos turquesa, cabello blanco, ¡Esto debe ser una jodida broma! -¿tu cara me parece algo familiar?
¡MIERDA!
…
-¿No crees que ese chico se parecía a Toshiro-kun y a ti, Karin-chan?
-¡¿Eh?! -la morena no puede más que mirar a su melliza perpleja por su comentario.
-Tal vez solo fue mi imaginación -canturrea ignorando totalmente el sonrojo que crece en el rostro de su hermana.
Notas de la autora:
1.- No se porque en mi mente este fic participa en la categoría de sorpresa de la semana Hitsukarin del grupo de facebook Universo Histukarin, supongo que porque a más de uno le sorprenderá el giro que toman las cosas jajaja, pero me encantaría que ustedes me dijeran sí es valido o no.
2.-Agradezco a quienes leen y un poco más a quienes dejan un review.
3.- Personajes de Tite Kubo, historia mía, sin mas me despido, cuídense y sayonara.
