El resto ya se lo saben…
Los personajes no me pertenecen son creación de Rumiko Takahashi
Música en este capítulo:
"I dreamt we spoke again" de Death cab for cutie (canción que iba escuchando en el tren Akane)
"No pressure" de The Kooks (sería la canción de fondo casi al final)
De Nuevo Tú
Había pasado casi un año desde que Ranma hubiese venido a Ryugenzawa para buscarme. Prometimos aquella última noche, lejos de todos en Nerima, que evitaríamos tenernos secretos para no propiciar malos entendidos como aquel.
También acordamos que, aún cuando Shinnosuke ya se había curado de sus heridas graves, lo visitaría frecuentemente y me quedaría con él algunos días para ayudarlo con su abuelo y a mejorar su mala memoria.
Y luego pasó lo de Jusenkyo.
Y ese famoso acuerdo se fue al fondo de la laguna de Ryugenzawa junto con el demonio de ocho cabezas.
Suspiro una vez más mirando en el armario la bolsa con mi vestido de novia y luego cierro sus puertas ignorando que me molesta verlo, como siempre. Voy hasta mi maleta, guardando las últimas prendas, mientras pienso justo en ese acuerdo que hicimos de contarnos todos y el cual el muy cobarde de Ranma jamás respetará.
¿Acaso tengo que estar inconsciente o tiene que verme perdida para que haga algo por nosotros? ¿Para que diga lo que realmente siente?
-Aunque supongo que no todo es culpa suya- me permito decir en voz alta.
-¿Culpa de quien?- pregunta Kasumi cuando se asoma a mi habitación -¿estas lista Akane?- mira mi maleta, con su sonrisa candida y yo asiento como respuesta.
Cierro la maleta y tomo la correa de la misma que me cuelgo en el hombro –estoy lista.
-Ten mucho cuidado ¿de acuerdo?- habla Kasumi mientras apago la luz y salgo de la habitación -he preparado algunas cosas sencillas que puedes recalentar y por favor sigue las instrucciones que te estoy colocando en cada recipiente ¿sí?- me dice marcando lo último con fuerza.
-No te preocupes, ya he tenido uno que otro acierto en la cocina ¿no es verdad?
Paso junto a mi hermana cuando voy directo al inicio de las escaleras que llevan a la parte inferior de la casa.
-Sí, pero es porque te estoy vigilando de cerca. Esta será tu primera responsabilidad culinaria lejos y sin supervisión ¿entiendes?
Tomo aire y me coloco frente a Kasumi –no tengas cuidado ¿sí? prometo hacerlo bien.
-Bien- responde un poco más tranquila.
Bajo las escaleras con mi equipaje y ahí está él, de pie en la puerta con una maleta que no tendría que acompañarlo.
-¿A dónde piensas que vas a ir tú?- pregunto cuando señalo con la vista la maleta que se encuentra a sus pies.
-Contigo, por supuesto- responde igual de arrogante que toda la vida, le conozco ya lo suficiente para saber que tiene miedo de que vaya sola.
Y para ser franca no lo culpo. Justo había pasado una semana de nuestra casi ceremonia nupcial cuando recibimos una llamada del hospital cercano a Ryugenzawa. El abuelo de Shinnosuke estaba grave y muy listo el señor me había anotado en su información de contacto.
-Iré sola Ranma, sabes que ese era nuestro acuerdo- remarco la última palabra con más énfasis para hacerle notar que recuerdo también el otro acuerdo que teníamos.
-Pero esta vez es distinto, será la primera ocasión en la que solo estés tú con ese…- se detiene de hablar y lo veo bajar la mirada mientras se pone ligeramente rojo –¿sabes que? si quieres ser una necia y matar al pobre de Shinnosuke de hambre con tu horrible comida por mí esta bien.
Y como siempre hace para evitar hablar de más decide huir, toma su maleta y sube a su habitación sin decir una sola palabra. Veo su mandíbula tensa cuando pasa a mi lado pero prefiero no decir nada.
-Parece que le afecta mucho el saber que vas a estar sola con Shinnosuke luego de que su abuelo ya no este- dice Kasumi y yo solo asiento mientras terminamos de bajar las escaleras.
-¿Qué hay de la gente que está aprendiendo de los animales? Ellos también estarán por ahí- digo tomando las provisiones que ha preparado para nosotros mi hermana quien me mira con el rostro de lado sabiendo, tan bien como yo, que Ranma se refiere a mi estadía en la casa con Shinnosuke –creo que estoy lista.
-Papá y el tío Genma te acompañaran hasta la estación- dice Kasumi mientras va por el pasillo que lleva a la sala.
Mientras espero en solitario siento una mirada y cuando alzo la vista veo a Ranma desde el final de las escaleras. No dice nada y yo tampoco lo hago, solo nos quedamos así viéndonos a la distancia. Yo sé, lo sé con cada fibra de mi ser que él dijo que me amaba ¿por qué insiste en negarlo?
De pronto aparecen papá y el señor Saotome junto a mí.
-Dame esa maleta Akane- escucho a mi padre mientras toma de mi hombro la correa de mi equipaje y cuando vuelvo mi vista para buscar a Ranma él ya no está.
Kasumi me jala y me abraza –ten buen viaje ¿sí? Shinnosuke estará esperándote en la estación. Así que cuando te instales en la casa avísame para saber que están bien ¿de acuerdo?
-Sí, gracias.
Los tres salimos de la casa y estoy decidida a no pensar en Ranma durante mi viaje.
Me quito los audífonos mientras el tren se desplaza por la estación cercana a Ryugenzawa yo veo de pie, recargado en uno de los postes en el anden a Shinnosuke y por más mentiras que me diga a mi misma me pone contenta verlo.
Cuando me confesó su amor me sentí confundida. No es como si antes un chico no hubiese mostrado interés en mí pero la forma en como lo hizo Shinnosuke me hizo sentir especial.
Y es que mi prometido jamás se ha caracterizado con ser abierto respecto a sus sentimientos, menos decir algo con relación a lo que piensa de mí. Lo entiendo, es difícil aceptar una relación que fue impuesta por nuestros padres. Tampoco me es como si yo lo hubiese aceptado del todo, aunque… yo.
El tren se detiene y yo me levanto para buscar mi maleta mientras los transportistas comienza a sacar el equipaje de mayor volumen que se encuentra en otro de los vagones.
Desde que empecé a venir a Ryugenzawa, cada vez que tenía un fin de semana largo o un periodo vacacional, mi relación con Shinnosuke se volvió más cercana y más real.
Así que no me extraña que cuando bajo del vagón me recibe con los brazos abiertos, sujetándome de la cintura para ayudarme a bajar.
-¡Akane!- dice contento mientras me gira un par de veces –me da mucho gusto que hayas llegado bien.
Me río de su reacción tan natural, él casi no ha convivido en su vida con más personas y su actuar es así tal como le nace.
-Gracias por recibirme- respondo con una reverencia cuando me deja por fin con los pies en el suelo.
-Sabes que esta es prácticamente tu casa- contesta tomando de mi hombro la maleta -¿Kasumi envió algo?
Siempre manda comida mi hermana, no es algo nuevo.
-Sí, debe estar ya en el andén.
Avanzamos por la plataforma buscando el vagón de cargamento y cuando lo hacemos Shinnosuke sujeta mi mano y la coloca con cuidado alrededor su brazo.
-De verdad me entusiasma que hayas venido Akane- sonríe nuevamente y yo no puedo evitar suspirar con sus atenciones.
Si tan solo Ranma fuera así conmigo, las cosas serían diferentes.
-Bueno, solo hay que esperar a que comience a hervir- dice Shinnosuke cuando entra a la casa luego de prender el fuego para calentar el agua y así poder vaciar los ingredientes que Kasumi etiquetó en un refractario con la leyenda sopa escrita sobre la tapa.
-Ya he hablado con mi hermana para avisarle que todo va bien- le digo mientras guardo mi nuevo teléfono celular en mi mochila personal.
-Mañana le llamaré para agradecerle la comida- dice contento cuando se sienta frente a mí, al otro lado del kotatsu.
Sonrío –veo que te han venido a visitar los señores de la junta de turismo del área- le digo hojeando los panfletos improvisados que hay sobre la pequeña mesa de madera.
-Sí, mi abuelo había avanzado mucho con ellos en relación a volver el lugar un sitio vacacional- alza un hombro con desinterés antes de ponerse a buscar algo entre los papeles –había hecho algunas anotaciones con las que me gustaría me ayudaras.
Me entrega un pequeño folleto color azul oscuro.
-Será un gusto aunque te advierto que no tengo mucha experiencia en el tema.
-Pero heredaras un dojo familiar, así que debes saber algo sobre publicidad para familias. Además- baja la vista –tu familia sale de vacaciones por lo que en definitiva sabes mucho más que yo.
Inclino mi cuerpo para sujetar sus manos sin pensarlo mucho.
-Te ayudaré, no tengas cuidado- le sonrío y él me mira con los ojos abiertos antes de pasar su vista a nuestras manos unidas, se ha puesto rojo y es hasta que veo el rubor en sus mejillas que sé he hecho una tontería –lo siento- suelto sus manos y tomo del piso el refractario con la comida –iré a hervir esto, te llamaré cuando la cena esté servida.
Salgo corriendo y me detengo junto a la puerta para tomar aire.
Por la mañana cuando despierto veo que el otro lado de la casa, donde pasa la noche Shinnosuke, ya se encuentra arreglado.
Parpadeo buscando perezosa mi mochila y reviso en el teléfono que ya son casi las nueve de la mañana. Estoy segura que tiene horas que Shinnosuke se ha ido a revisar los límites del bosque para asegurarse que ningún animal haya estropeado el nuevo enrejado que los protege.
Salgo de la cama y me visto con ropa limpia y luego de tomarme algo sencillo como desayuno decido ir a buscarlo cuando veo en el folleto que estábamos revisando por la noche una nota de Shinnosuke avisándome que me espera antes de medio día en la cascada.
Camino por el bosque, sujetando con fuerza entre mis manos una de las lanzas que me puede ayudar a controlar a alguno de los animales si se ponen difíciles.
Solo es para distraerlos, jamás podría hacerles daño. Aunque ya no me ha ocurrido esto, no desde que se han acostumbrado a las visitas más constantes de personas ajenas a Shinnosuke y su abuelo.
Luego de que el dragón de ocho cabezas volviera al fondo de la laguna pudimos contactar con expertos zoólogos que han sido adiestrados por Shinnosuke y su abuelo para poder cuidar mejor de estas especies tan extrañas por su enorme tamaño.
-Buen día Akane- dice uno de los chicos que ahora viven en la cercanía y que también cuidan de los animales.
-Buenos días- respondo -¿sabes si Shinnosuke aún sigue por los enrejados?
-No creo- se rasca la cabeza el joven de lentes –¿te dijo que le alcanzaras por allá?
Niego –no, quedamos de vernos a medio día por la cascada.
-¡Ah!- dice emocionado –seguro se trata de la nueva especie de peces que han aparecido en el lago.
-Bueno, entonces lo esperaré por el lugar. Gracias y que tengas buen día.
El chico hace una seña con su cabeza para asentir y yo me muevo hacia el lugar acordado.
Conforme avanzo me es imposible no recordar todas las vivencias que he tenido en este bosque. Desde mi desafortunada visita con mi familia hasta situaciones más alegres como cuando Shinnosuke se curó de sus heridas.
Me siento en la orilla del lago, colocando junto a mí la lanza mientras me quito la mochila para revisar el horario. Veo sorprendida que tengo un mensaje perdido de Ranma.
Sonrío tonta cuando lo leo –espero que te encuentres bien, llámame si me necesitas. Ranma- suspiro.
Pero me da felicidad que el muy idiota se sigue preocupando por mí, francamente esperaba que se molestara tanto que decidiera pasar de largo mi viaje o peor aún, que me siguiera como la primera vez.
Aunque tenía razón, esta ocasión era distinta porque ya solo se trata de Shinnosuke.
Dejo mi teléfono sobre mi regazo mientras estiro mis brazos tras de mí, disfrutando la brisa ligera de la cascada y el ambiente cálido que nos brinda el verano. Estoy muy contenta de estar aquí.
-Confío que no hayas tenido que esperar mucho por mí- dice Shinnosuke y cuando abro los ojos lo veo mirándome desde arriba, divertido seguramente de mi paz.
-Estaba disfrutando el clima- respondo enderezándome sin dejar de mirar el paisaje frente a mí –además me he topado con algunos de los chicos nuevos camino hacia acá, veo que están contentos.
-Es una experiencia que disfrutan- responde mientras se sienta en la arenilla junto a mí –después de todo cualquier zóologo quisiera estar aquí.
-Veo que el hecho que sea un concurso hace que la experiencia de quienes lo consiguen se vuelva más…
-Es literalmente un premio el que puedan estar en el bosque y eso ayuda a que cuidemos mejor a los animales- responde empujándome con su hombro, lo cuál me hace sonrojar sin proponermelo –anda, hay una nueva especie de animales que quiero mostrarte.
Shinnosuke parece no notarlo y me tranquiliza que sea así, por lo que me levanto cuando me ofrece su mano para ayudarme.
-Gracias- le digo cuando quedamos el uno frente al otro, no puedo evitar mirar sus labios que han quedado a la altura de mis ojos.
-¿Te ha enviado mensaje Ranma?- pregunta de repente, sacándome de mis pensamientos cuando menciona el nombre de mi prometido.
-¡Ah! Sí, sí, lo ha hecho- torpe busco guardar el teléfono en mi mochila.
-Pensé que vendría contigo- me dice cuando vuelve a ofrecerme su mano para guiarme hasta donde la nueva especie ha sido encontrada.
Miro su mano, trago saliva y aunque creo que no sería lo correcto la tomo.
-Bueno le dije que debía respetar que este viaje siempre lo realizo sola.
-Es verdad- sube un hombro de forma descuidada mientras avanzamos y me mira de reojo sonriente –pero su relación ya es más formal ahora ¿no?
La verdad es que ahora no sé que responder.
-¿Akane?
Y solo me detengo.
-Ranma y yo- niego –no lo sé, no sé que somos ahora.
-Creí que ustedes…- dice volviendo hasta donde me he quedado de pie, cabizbaja.
Unas cuantas gotas ruedan por mis mejillas cuando mi cabeza se mueve de un lado al otro lentamente en negación –no- gimoteo –él y yo no nos casamos.
-Discúlpame Akane- dice sujetando con cuidado mis manos –no me dí cuenta que no llevabas anillo y seguro ya me lo habías avisado ¿cierto?
Asiento sin poder parar de llorar –si- gimo de nuevo –ya te lo había dicho.
Shinnosuke jala mi brazo y me abraza, acariciando con sus manos mi espalda de arriba a bajo para consolarme. Yo dejo mis manos se aferren de su cintura y recargo mi cabeza en su pecho.
Creo que nunca había llorado realmente por lo sucedido o no sucedido con la casi boda que tuvimos. Sé que no era el momento, no han pasado más que unos meses y estamos terminando la secundaria. No quiero casarme aún pero creo que me duele saber que él rechazó la posibilidad de que ocurra, rechazó con horror la ceremonia y me rechazó a mí.
-Akane- susurra Shinnosuke mi nombre.
Yo me separo un poco de él y cuando lo hago me mira con dulzura, como siempre lo ha hecho. Acaricia con sus manos mis mejillas, limpiando mis ojos con sus pulgares.
-Sé que él te quiere- sonríe aún más y yo desvío la mirada de la suya.
-No lo sé ahora- contesto molesta -debiste ver su cara de pavor cuando me vio vestida de novia.
-Pero no entiendo- dice alzando una ceja –si habían aceptado casarse ¿porqué no sucedió?
Bajo la vista –es que no fue así- contesto casi en un susurro –la ceremonía la planearon nuestros padres y prácticamente Ranma estaba inconsciente cuando lo vistieron con su traje.
De pronto comienza a reír más abiertamente y yo no puedo evitar contagiarme por lo absurdo que en realidad suenan mis palabras.
-Me sorprende que no haya salido huyendo luego de eso- ríe aún más y yo me limpio la cara con el antebrazo.
-Lo sé, sigue ahí- suspiro –aunque nuestra relación sigue totalmente igual.
Shinnosuke sonríe, con la cabeza de lado y sujetando mi rostro con ambas manos.
-Akane- dice mi nombre de tal manera que mi corazón golpea fuerte y las piernas me tiemblan. Su rostro se vuelve sereno y soy consciente de que se acerca más a mí –tengo tantas ganas de besarte y ahora sé que sería la ocasión optima para hacerlo.
Mis manos están quietas sobre mi pecho, sujetando con fuerza la tela de mi overol. Los nervios me traicionan cuando alzo mi rostro para acortar la distancia. ¿Acaso quiero que me bese?
-Pero sé que corresponderías porque crees estar herida y te sientes traicionada.
Trago saliva.
-Sé que hay muchas cosas que olvido- dice poniendo los ojos en blanco un segundo antes de volver a mirarme con decepción –pero algo que jamás podré quitarme de la mente es la manera como ese chico vino por ti la primera vez, preguntándote justo en este sitio por una razón por la cual terminarías con él.
Suspiro al recordar aquel momento.
-Y pensé que estaba loco pero cuando vi tu angustia, tu desesperación por hacerlo entender algo que ni yo mismo comprendía entonces me di cuenta.
Un silencio nos llena de repente hasta que sus labios bajan más para casi acariciar los míos.
-¿De qué te diste cuenta?- pregunto en un susurro quedo y lento, sintiendo con el movimiento de mi boca la calidez de la cercanía de la suya.
-De que lo amabas y que él te amaba.
Sus ojos me miran ansiosos y yo comprendo ahora que tiene razón.
-Y solo espero algún día conocer a una chica igual de maravillosa que tú y que se sienta tan feliz conmigo como yo con ella.
Por fin nos separamos, la despedida de ese posible beso es más dolorosa de lo que creía.
-Porque aunque no sé mucho de la vida sé que la atracción mutua no puede ocultarse. Es un instinto básico e inquebrantable.
Asiento con sus palabras, más animada.
Y entonces Shinnosuke alza su mirada por encima de mi cabeza y sonríe –créeme, ese idiota de Ranma en verdad no puede soportar tenerte lejos.
Cuando dice eso mi corazón retumba más fuerte en mi pecho, mi piel se siente más caliente, las piernas me tiemblan y mi vientre se altera de igual forma de la expectativa.
Lentamente me giro, porque sé quien está a mi espalda.
-Akane- escucho decirle mi nombre, lleva una mochila cruzada en el pecho y una lanza en las manos –uno de los cuidadores me dijo donde podría encontrarte.
Sonrío tonta y corro hacia sus brazos que se extienden soltando la lanza, como siempre sin entender nada.
-Eres un tonto ¿sabes?- le digo mientras me arrojo a sus brazos.
-Perdóname ¿sí?- dice sin separarse de mí –quería venir contigo pero no sabía como decírtelo.
-Nunca vas a cumplir con ese acuerdo que hicimos ¿cierto?- dejo que mi nariz olfateé su aroma que tanto me gusta.
-Probablemente me cueste trabajo hacerlo- responde suspirando, sus manos se ciñen sobre mi cintura y siento su mentón recargarse sobre mi cabeza –te extrañe.
-¡Eh!- escucho a Shinnosuke a la distancia –bienvenido seas Ranma ¿chicos quieren venir a ver la nueva especie?
-¿Vamos Akane?- pregunta soltándome un segundo para luego ofrecerme su mano.
-Sí- sonrío sosteniéndola, entrelazando nuestros dedos.
-Por cierto- dice mientras andamos tras mi amigo –mamá me dio esto y pensó que sería buena idea dártelo ahora que estaríamos aquí- saca de la mochila una pequeña caja.
-¿Otro pastillero?- pregunto un poco molesta al recordar el anterior que tanta ilusión me había dado.
Ranma no dice nada y solo me arroja el objeto, seguimos avanzando por las piedras mientras miro la caja curiosa.
-No- responde sin más –es tu anillo de compromiso- dice tranquilo con la otra mano tras su nuca, desviando su atención a las aves que pasan por el cielo en parvada –si aceptas casarte conmigo algún día.
Esta rojo de vergüenza por lo que dice y no me mira, pero yo sonrío sin necesidad de ver su contenido y se la devuelvo. Cuando lo hago la mira molesto.
-Lo correcto es que me ayudaras a ponérmelo- respondo y cuando Ranma se detiene lo veo sonriente, rojo hasta las orejas pero contento.
-Tan torpe, dame eso- suelta mi mano para poder abrirlo y así sacar una sortija dorada con un pequeño diamante de forma cuadrada –aquí tienes- dice sujetando mi mano derecha para meter la sortija en mi dedo anular -¿sabes?- dice mientras la sortija se desliza en mi dedo –creo que se te ve bien.
Miro la sortija cuando ya está en mi mano.
-Sí, se ve bien.
-¿Akane?- pregunta con timidez cuando vuelve a sujetar mi mano, guardando la caja en su pecho dentro de la mochila que lleva.
Entrelazo de nuevo nuestros dedos –sí Saotome, acepto casarme contigo algún día.
Caminamos así por la orilla de este lago.
-Y ¿te gustaría una boda tradicional o una occidental?- pregunta balanceando nuestras manos al caminar.
-Una donde estés despierto, me da igual el tema.
Ambos nos reímos y seguimos así, contentos.
FIN
Hello hermosos lectores míos! Este no sería mi final súper ideal para ser sinceros y aquí en confianza, pero me parecía una opción diferente al clásico "quiero verlos casados" "quiero verlos con familia" "quiero verlos tomar cada quien su camino" ya saben jajaja
Espero que haya sido de su agrado, es pequeño pero siento que está tierno. Obvio, como siempre, tenía como mil ideas para hacer de esta mini historia algo más amplio. Pero ya prometí no volver a hacer un OneShot un fic de más de 15 capítulos. * Inserte golpecitos en las manos para mí *
Importante y aparentemente necesario aclarar que NO Ranma no llegó cuando Shinnosuke estaba cerca de Akane casi a punto de besarla y que si ella permitió esa cercanía con Shinno justo él mismo se lo dice que lo hace porque se siente dolida. Es un poco como cuando Akane acepta la cita con Ryoga, un impulso.
No puedo creer que tenga que ponerlo en este One Shot pero ahí va de nuevo "Si la historia no es de tu agrado no es necesario que me digas lo terrible que es para ti, no la leas y listo"
Como siempre mil gracias por leer y los veo en las próximas actualizaciones.
Abrazos gordos!
