Disclamer: Todo lo conocido le pertenece a J. .
"Este fic participa en la actividad extra de marzo de la Copa de la Casas 2019/20 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black".
BETA: Robinfleur.
REVISIÓN: Miss Lefroy.
Después del almuerzo, los Gryffindor de tercer año compartían clase de Pociones con los Slytherin y, para no llegar tarde, iban corriendo en dirección a las mazmorras, rogando que Snape no les quitase puntos por ser impuntuales.
Casi al final del camino, Ronald Weasley tropezó y cayó rodando el último tramo de escaleras, llevándose a una estudiante por delante. La «afortunada» resultó ser Pansy Parkinson. Como resultado, los dos fueron llevados a la enfermería.
Tras los cuidados de Madame Pomfrey, obligándoles a tragar una buena dosis de Crecehuesos, los dos se quedaron tranquilos. La mujer les aseguró que sus huesos se repararían rápidamente y pronto volverían a sus clases.
Tras la cena, era la hora de las visitas. A la enfermera le costó mucho echar a los dos numerosos grupos de amigos y compañeros que se habían pasado a saludar, para que sus pacientes pudiesen descansar.
La enfermería se encontraba a oscuras. Para poder tener un poco más de privacidad, Parkinson quiso cerrar la cortina de separación entre las dos camas. El chirrido que hizo al deslizarse fue tan tenebroso que le puso los pelos de punta, y dejó la cortina a medio cerrar.
—Date la vuelta, comadreja —le ordenó Pansy, dándole la espalda al muchacho—. Ni se te ocurra mirarme durante la noche.
—Pues termina de cerrar la cortina y así estarás más segura, ya que tu novio no está aquí para protegerte —murmuró Ron mientras rodaba los ojos. Pero le hizo caso y se dio la vuelta.
—¿Mi novio? Draco no es mi pareja. A mí me gusta otra persona —susurró Parkinson y, sentándose en la cama, dejó escapar un suspiro.
—Pues será Nott. Son los dos únicos candidatos que saldrían contigo. ¿O acaso te gusta Harry? —preguntó el joven Weasley con burla, sin llegar a ver los movimientos de la muchacha.
—Potter se cree el héroe del mundo mágico. Prefiero a alguien con quien pudiera vivir sin salir en la portada del periódico todos los días —manifestó la joven Slytherin–. Ronald Weasley, tú pareces un buen chico, y ese cabello rojo tuyo te sienta muy bien… —comentó la chica.
En vez de una respuesta, oyó el eco de los pasos de Ron, alejándose de ella lo más posible.
