Cuando Adrien sintió que su cuerpo era sacudido por alguien, se negó a abrir los ojos. No quería perder otro segundo de sueño, en especial porque había estado trabajando hasta tarde y necesitaba despertar temprano porque tenía esta importante reunión a primera hora en la mañana.

Pero cuando lentamente se dio cuenta de a quién pertenecían esas pequeñas manos, abrió los ojos de inmediato y se irguió. "Bichito?"

Dicha persona llamó a Adrien con voz pequeña, y después de eso escuchó algo lo audible suficiente para llenar la calma de su habitación.

El gruñido del estómago de Marinette.

"...tienes hambre?"

Su esposa asintió lentamente respondiendo, "Quiero ese bocadillo que siempre haces...ese con hot dogs y lechuga."

"Pero comimos eso antes de dormir..."

"Lo quiero otra vez..." Marinette hizo un puchero mientras frotaba su abultado vientre. "Nuestro bebé también lo quiere."

Y ya estaba.

Ese era el sonido de Adrien perdiendo la batalla a las 3 am contra su enemigo, o los enemigos de todos los hombres cada vez que sus parejas estaban embarazadas.

Empezó con Adrien notando cuánto es que Marinette había empezado a comer más en el primer trimestre. Su esposa de normal no era una persona que comiera mucho, así que había sido una cosa extraña verla comer más que Adrien mismo. A veces, incluso comía la porción de Adrien, o solo tomaba la reserva de golosinas que Adrien tenía en el cajón superior de la alacena – la gran pérdida que Adrien había tenido fue cuando regresó a casa y encontró que tres grandes bolsas de frituras y todos sus bollos de chocolate habían desaparecido, y cuando preguntó, Marinette solo sonrió con inocencia.

Así como también estuvo esa vez en la que uno de sus frascos de pepinillos extrañamente no tenía jugo, y cuando al día siguiente Adrien fue a casa encontró a su esposa bebiendo el jugo directo del frasco con crema batida (No juzguen, es delicioso, igual que las papàs fritas con crema batida)– eso le había hecho reír tanto que no hubo sonido saliendo de su boca.

Menudo momento había sido ese!

El segundo trimestre había sido peor.

Marinette empezó a comprar más comida, al punto en el que Adrien tuvo que prohibirle ir a comprar con él a juzgar por la forma desmedida en la que Marinette colocaba golosina tras golosina en el carrito. Su presupuesto mensual se había excedido mucho debido a eso. Y para empeorar todo, Marinette también había empezado a pedirle comida a Adrien, aun cuando algunos de sus pedidos no tenían sentido.

Flashback

"Cariño, quiero crema agria."

"...Bichito, pensé que no te gustaba?"

"Pero la quiero. Quiero comerla con el helado de vainilla que tenemos en nuestro fridge."

"...qué?"

Fin del flashback

O como aquella vez en la que el pedido requería ir lejos, muy lejos.

Flashback

"Adrien~ quiero comer kimchi."

"Oh, entonces vamos al restaurante de Kagami-"

"No, ahí no!! Recuerdas el que comimos en nuestras vacaciones en Corea el año pasado? Quiero ese!!"

"...amor, no podemos ir a Corea solo a comer kimchi."

Fin del flashback

O aquella vez en la que ni siquiera le importó la hora.

Flashback

"Amor, son las 3 am, y quieres que cocine paella como la que Max hace?"

Marinette asintió sin decir más.

"Por qué no lo hago para el desayuno-"

"La quiero ahora, Amor...tu bebé también la quiere ahora."

"...ok."

Fin del flashback

Marinette hacía mucho de eso último. Le gustaba despertar a Adrien a insanas horas pidiéndole que cocinara algo. El mayor no podía ni siquiera musitar cuán cansado estaba de tener que cocinar después de que su sueño era acortado. Una vez casi se cortó el dedo porque cabeceó mientras picaba cebollas.

Era incluso más difícil cuando los ingredientes que más necesitaba no estaban ahí.

Como hoy; no tuvo más opción que ponerse un chándal, zapatillas y una casaca sobre la remera que usaba para dormir, e ir al mini super que estaba a 15 minutos de distancia – parecía que su vecino ya estaba acostumbrado a escuchar a Adrien corriendo por el pasillo solo porque Marinette se quejaba que tardaba mucho en comprar los ingredientes.

Bueno, al menos todo ese trabajo duro tuvo su recompensa ya que vio a Marinette comer feliz lo que le preparó, cerrando los ojos como si tratara de saborear al máximo mientras dejaba salir sonidos de deleite, "Ricooo~"

Adrien sonrió como tonto ante el cumplido, pero su frunce regresó cuando recordó que luego necesitaría lavar todo lo que usó mientras su esposa volvía a dormir.

Adiós a su sueño entonces.

"Arroz frito con mariscos."

"Arroz con carne al curry."

"Lasagna."

"Espagueti con carne y mucho queso y kimchi, qué clase de combinación es esta?"

"Alitas de pollo con picante."

"Y todo es hecho en casa."

"Brownies de chocolate. Wow, Adrien, ya podrías abrir tu propio restaurante como Kagami y Luka, viendo lo hábil que te has vuelto al cocinar." Alya comentó.

Adrien solo musitó un 'gracias'. Ahora mismo estaba almorzando con sus amigos quienes no dejaban de molestarlo al listar toda la comida que Adrien había hecho para Marinette poco antes de dejar la casa cuando ellos fueron a recogerlo.

"Supe por Marinette que incluso tu suegra está sorprendida con tus habilidades de cocina." Comentó Kim.

"Ella me ayuda mucho para ser sincero. A veces llamo a mi mamá o a la de Marinette para pedir alguna receta. Más que nada a la mamá de Marinette, porque a veces ella sale con algo imposible como 'quiero algo como lo que mi mamá me preparaba', cuando su mamá ni siquiera vive en Paris, y son las 3 am!"

Nino, quien estaba sentado al lado de Alya, rió como loco, ganándose un golpe por parte de su novia.

Adrien no sabía si era bueno o no el que su cuerpo recordara que necesitaba despertar a las 3 am – a juzgar por la de veces en la que Marinette lo despertaba desde hace un par de meses. Así que cuando abrió los ojos y vio que pasaban de las 3 am, respiró hondo mientras pensaba. 'Ya está. Marinette va a despertarme en 3...2...1-'

Pero no pasó nada.

'Ok, quizá en otros 3...2...1-'

Nada pasó.

'2...1-'

Esta vez, Adrien giró, esperando encontrar a su esposa estirando el brazo hacia él, pero encontró vacío el lugar.

"Marinette?" preguntó con voz audible haciendo eco en la habitación, pero nada respondió.

No había luz saliendo del baño, así que ella debía estar en algún otro lugar.

Justo cuando se sentó, escuchó el grito de la menor haciendo que se asustara pensando que algo le pasó. "Marinette!" dijo más audible dejando la cama y saliendo de la habitación. Sus entrañas le dijeron que fuera a la cocina.

Y estuvo en lo correcto cuando vio una figura mirando el desastre de algo como chocolate en el suelo.

'Nutella?'

"Bichoto, estás bien?" mientras se acercaba preocupado hacia su esposa, ladeándole la cabeza, las lágrimas en los ojos de Marinette se vieron frescas. "Amor, por qué lloras? Te lastimaste?"

Marinette no respondió, en lugar de ello movió su mirada a otro lado y lloró aún más.

Adrien nunca se había sentido tan confundido y preocupado al mismo tiempo, no después de la primera vez que Marinette lo había despertado a las 3 am – en ese entonces pensó 'No me digas que el bebé nacerá ahora mismo?!' cuando solo era el segundo trimestre.

Así que, se calmó primero antes de que gentilmente sentara a Marinette en una silla frente a él. Tomó la mano de su esposa y la apretó un poco, esperando que eso la calmara.

Marinette lloró otro minuto más antes de murmurar. "Lo siento."

"El qué, mi vida? No hiciste nada malo."

"Lamento haberte despertado," sollozó, "No quise despertarte porque siempre luces cansado y todo lo que pienso es en mis ganas de comer. Me siento tan...gorda ahora mismo. No quería comer más pero sentí hambre, nuestro bebé también tiene hambre y entonces pensé que podría hacer algo para mí pero terminé haciendo un desastre."

Ambos miraron el desastre en el suelo y la respiración de Marinette se aceleró mientras las lágrimas caían otra vez.

"Lo siento."

"Shh, todo está bien. Amor, no hiciste nada malo." Adrien dijo, sus manos sujetaron el rostro de la chica y alejó las lágrimas. "Sabes que puedes despertarme a la hora que sea; me preocupa más que vengas sola a la cocina. Y si la próxima vez es un frasco de mantequilla de maní? Habría vidrios por todos lados y podrías lastimarte." Dijo tratando de calmarla. "Además, no estás gorda. Te has visto al espejo? Luces tan bien como siempre, incluso más hermosa porque llevas a nuestro bebé aquí," sentenció colocando su mano en el abdomen de Marinette, lentamente acariciándolo antes de descender y depositar un beso sobre la ropa.

Marinette solo lo miró con ternura mientras le desordenaba el cabello.

"Lo siento." Dijo con voz pequeña haciendo que el corazón de Adrien se apretara. Se prometió a sí mismo que no dejaría que Marinette volviera a llorar así nunca.

"Está bien si lo entiendes," sonrió. "Ahora deja que te prepare algo, o tenías muchas ganas de comer nutella?"

"Pero esa era la única nutella que teníamos..."

Adrien rió. "Bueno, puedo correr al 7eleven. Ha pasado algo de tiempo desde que lo hice, incluso nuestros vecinos me preguntaron si habías dejado de tener antojos raros a las 3 am."

La exageración hizo que Marinette riera y lució tan sincera que Adrien no pudo evitar pensar que aun con todo y las lágrimas secas, los ojos rojos y el desastre en la cocina, Marinette lucía igual de hermosa que siempre.

"No, solo cocina lo que tengamos aquí," dijo. "Mientras más pronto coma, más pronto podremos acurrucarnos y dormir."

La idea de acurrucarse con su hermosa esposa honestamente tentó un poco a Adrien, pero al girar y ver el desastre de nutella en el blanco suelo de la cocina diciéndole 'hola', se dio cuenta que no iba a poder acurrucarse con ella pronto.

Aun así no importaba, él era feliz viendo a su pareja siendo feliz.

Fin