Eran las 8:45 pm en la residencia Agreste. La pequeña familia ya estaba preparándose para dormir, sintiendo el cansancio del día debido a que habían estado en el parque de diversiones, pero parecía que el menor de la familia todavía no estaba listo.

"Hora de los cuentitos!" Hugo gritó, corriendo hacia el pequeño estante para escoger aquel que sus padres le leerían. Pero aparentemente, todos los libros ya habían sido leídos.

Suspirando, Hugo subió a su cama para unirse a sus padres. "Necesitamos comprar libros nuevos."

Marinette sonrió ante la vista de su hijo, decepcionado porque no le leerían una historia esta noche.

Cubriendo a Hugo con los cobertores, le dijo, "Mañana compraremos más, sí?"

Hugo asintió y miró a sus padres, "Sí, mami. Pero...quiero escuchar una historia." Hizo un puchero, rogando para que ambos padres al menos compartieran una historia antes de dormir.

"Ok, qué hay del pájaro carpintero?" Adrien preguntó, preparándose para tener que hacer la escenificación cuando Hugo se lo pidiera.

"Papá, ya me lo contaste muchas veces~"

"Oh..."

Adrien y Marinette trataron de sugerir varias historias pero su hijo era muy quisquilloso – y les decía que los títulos o eran aburridos o su profe ya se lo había contado en el colegio.

Suspirando, Adrien se recostó al lado de su hijo. "Entonces qué quieres escuchar, bebé?"

"Sobre...cómo se conocieron." Hugo sugirió, riendo bajo el cobertor, mirando las expresiones de sus padres. "Quiero un hermanito. Pueden hacer otro bebé?"

Adrien y Marinette se desconcertaron un poco, solo mirándose. No habían esperado esa pregunta. El niño tenía solo 3 años! Dónde había escuchado eso? Por qué estaba preguntándoles eso?

"Claro bebé, cuántos hermanitos quieres?" Adrien rió mientras enterraba el rostro en el vientre de su hijo.

De inmediato, Marinette pellizcó el lado de Adrien, sin gustarle lo que le había dicho a su hijo.

"Cállate," siseó. "Ya es hora de dormir, Hugo, cierra los ojitos."

Después de lo que pareció todo un año, Hugo se durmió. Adrien y Marinette lentamente dejaron la cama y fueron a su habitación.

"Eres un tonto." Marinette murmuró, cruzándose de brazos.

Riendo suavemente, Adrien se puso de pie frente a su esposa y envolvió sus brazos alrededor de su cintura, acercándola a su cuerpo. "Por qué? No quieres intentarlo? Hugo tiene ya 3 años."

"Espera hasta que tenga 5." Marinette respondió, sonriendo.

"Estás de broma?" Adrien rió, recostando a Marinette en la cama. "Hagámoslo ahora."

"No. Tengo sueño."

"Fue Hugo quien lo pidió." Sentenció el rubio, dándole a Marinette ligeros besos en su mejilla y cuello.

Incapaz de resistir los besos y roces, Marinette cedió. Empujó a Adrien para recostarlo y se sentó a horcajadas, inclinándose para susurrar. "De acuerdo~ muéstrame lo que tienes~"

Sonriendo, Adrien la sujetó, cambiando sus posiciones y cubriéndola con su cuerpo. "Ya tenemos uno. Nos faltan 10 más."

Hicieron el amor toda la noche, listos para darle la bienvenida a otro miembro especial en sus vidas.

Hugo caminó hacia el comedor con un semblante de sueño.

"Buenos días, bebé." Adrien besó las mejillas de su hijo y lo sentó en su silla. "Qué tal dormiste?"

Marinette depositó el bowl de cereal para Hugo. "Por qué luces cansado, amor?"

"No dormiste bien?" preguntó Adrien, sorbiendo su café, mirando los ojitos de sueño de su hijo. "Dormiste temprano, no?"

"Sí...pero desperté porque escuché algunos ruiditos."

Marinette se sentó y tomó la pieza de pan. "Hm, ruidos? Qué pasó?"

El niño bostezó, frotando sus ojos para quitarse el sueño. "Escuché ruidos saliendo de su habitación."

Adrien y Marinette se miraron, sabiendo hacia dónde iba esa conversación.

"Escuché a mami diciendo el nombre de papá." Hugo sentenció, recordando. "Tenías miedo, mami? Porque cuando yo tengo miedo, también llamo a papá."

Adrien escupió su café al reírse por lo que su hijo había dicho, pero se detuvo al recibir miradas mortales por parte de su sonrojada esposa, cubierta de café.

Fin