Akari movió los pies balanceándolos de un lado a otro, aún le quedaban 30 minutos de clase para dar por terminada la semana.

Estaba aburrida.

Ya que llevaba algunos años sin tener que cuidar diariamente de su mejor amigo, se iba de la escuela a casa directamente, terminaba sus deberes temprano, e incluso avanzaba en los proyectos que debía hacer para incluso meses después.

Sus maestros estaban más que encantados con ella y su buena disposición, ninguno imaginaba realmente que la chica necesitaba concentrar su mente en diferentes cosas para dejar de pensar en su amado mejor amigo.

Si, amando por que ya eran años desde que se había dado cuenta de que sus sentimientos no eran simplemente de amistad.

Con un leve suspiro miró sutilmente dentro de su bolso, ahí podía ver su xros loader, aun que no fuera necesario, siempre lo llevaba con ella, cuando podía -Y las calles estuvieran vacías- llamaría a Cutemon y Dorulumon para caminar con ella hacia su casa -siempre cuando estaban cerca de llegar si no querían matar de un susto a alguien- ellos habían sido su única compañía fuera de la escuela, las amigas que se había hecho cuando se cambio a esa escuela ahora iban en otras clases, así que solía estar sola la mayoría del tiempo.

Los digimons se habían adaptado bastante a su casa y a su familia, sus hermanitos amaban jugar con ellos y durante las vacaciones, cuando iban a acampar solían montar en el lomo de Dorulumon para salir a explorar, y sabía que sus padres se habían acostumbrado a la presencia de sus amigos digitales, al menos ahora su madre no gritaba cada que veía a Dorulumon recostado en su cama, y hasta buscaba cosas para alimentar a ambos, y su padre… bueno su padre había encargado a Dorulumon alejar a cualquier chico de ella.

Si bien Taiki la había llamado al menos unas 3 veces cada año para asegurarse de que no estuviera siendo atacada por algún digimon -lo cual era absurdo ya que por alguna extraña razón los digimons no aparecían cerca de ella- ella esperaba con ansias el día en que pudiera hacerse más fuerte.

Ella también quería demostrar de que estaba hecha, quería una aventura, pero la aventura llamada adolescencia no le causaba nada, por ahora.


-Quizás aún puedo utilizarla… pero necesitaré tu ayuda…-

-No puedes hacer nada por ti misma, ¿Lilithmon? –

-No seas graciosa Witchmon, al menos yo tengo un plan…-

-Te ayudaré solo esta vez… Siempre es gracioso jugar con humanos, especialmente con sus inocentes sentimientos …-

-Van a pagarme por todo lo que nos han hecho sufrir… Akari-chan –


Hola! Llegué con un raro fanfic de Akari (otra vez)

Para darles un poco de contexto, yo siempre pensé que Akari podría o no haberse vuelto la mala en Xros Wars cuando pasó lo de Lilithmon, estuve bastante decepcionada que a ese capitulo al que podrían haberle sacado mucha más historia (y haber hecho sufrir un poco más a los protagonistas de la historia) simplemente terminara como lo hizo, pero también recuerdo que es Digimon y es para niños, por lo que recurro a mis amados fanfics para satisfacer mis ganas de sufrimiento.

Dentro del fic los personajes son un poco mayores, Akari va a tener 16, Taiki 17, por esas edades se pueden guiar con el resto (espero, si no, lo mencionaré en algún momento)

También quiero recordar que esto es la introducción a la historia.

Me gustaría mencionar que los títulos de capítulos están basados en ciertas canciones (más que nada de grupos de kpop, pero serán las versiones japonesas) mencionaré que canción y grupo es al final de cada capitulo, y si por alguna razón no lo hago, siempre pueden recordarme hacerlo uwu.

Breakthrough - TWICE

Atte: Terai 3