Hace cientos y cientos de años, las manadas estaban llenas de true 'mates'. Cada individuo agradecía al destino por su respectivo 'mate' y vivían el resto de sus vidas en completa felicidad.

Tiempo después, ya no vivían más en manadas y empezaron a construir casas, con techos sobre sus cabezas para protegerlos de las lluvias y el calor del sol, con fuertes paredes que los protegerían del frío y demás.

Y ya no existían más los true 'mates'.

Muchos de esos true 'mates' dejaron su destino. Muchos perdieron a sus true 'mates' en la guerra, muchas de sus relaciones se enfriaron por las infidelidades, muchos odiaban la idea de estar unidos a alguien solo porque el destino lo decía.

Marinette era una de ellos.

True 'mates', amor a primera vista, imprimación directa, bla bla bla.

Amor.

El amor era una sensación muy difícil de sentir. Uno no amaba a alguien instantáneamente solo porque mostraban amabilidad, no? Ni siquiera era fácil amar a un amigo – a menos que mostraran mucha lealtad.

Y...qué era eso de que el amor con el true 'mate' llegaba en menos de un minuto?

Pff!

Tonterías.

Marinette resopló.

Cómo podría tener un 'mate' y sentir todo lo que se suponía se sentía, si ella incluso peleaba con aquellos a los que consideraba amigos.

Además, el amor era algo que requería tiempo. Junto con eso, uno debía hacer crecer el sentimiento; primero, estando cómoda con ese alguien, segundo, uno debía tener conversaciones y encontrar las similitudes y luego ya podría uno decidir si quería a esa persona en su vida o no.

Cuando se decidía mantener a esa persona cerca, uno empezaba una amistad. Hablaban, se veían frecuentemente, conocían sus hábitos, aprendían del otro – sobre todo aquello que se escondía tras una sonrisa.

Y solo entonces uno conocería su verdadero ser.

Esa era la parte más crucial, donde uno decidía mantenerlo en su vida por un largo periodo. Y entonces se empezaba a notar otras cosas. Las salidas se hacían más frecuentes. Su felicidad, tristeza, inocencia, dolor, sinceridad; todo. Uno empezaba a notar los detalles, las pequeñas cosas que uno de normal no veía.

Uno empezaba a sentirse diferente. Se sentía nerviosa, feliz...

Y el último paso; uno se daba cuenta que amaba a esa persona y que quería unirse a él/ella.

Por ello, el asunto del true 'mate' era algo que Marinette no podía creer.

Sus padres fueron uno de esos, pero ven dónde están ahora?

Su papá tenía una pareja nueva, estaba fuera del país y tenía cachorros nuevos – menores que Marinette por la mitad de su vida.

Su mamá se quedó con ella y se unió a alguien nuevo, alguien mucho más amable que su padre – aunque por ahora estaba trabajando en el extranjero.

Su primo, Kim, había perdido a su true 'mate' cuando nació su cachorro. Ahora era padre soltero y estaba viendo a alguien.

Su compañero de clase cortó su lazo con su novia, solo porque no tenían esa 'chispa'. Ambos ahora veían a otros.

Su tía conoció a su true 'mate' 20 años después de casarse con su tío, pero para eso ya era tarde y ambos siguieron con sus respectivas vidas.

No cada true 'mate' sentía la 'chispa'.

Y Marinette estaba segura que ella era uno de ellos.

Excepto que...

"Marinette, no vas a creerlo!" su mamá se acercó a ella con una enorme sonrisa. Marinette dejó de hacer lo que sea que estaba haciendo en el estudio y la miró.

"Y qué es?" frunció el ceño, sin entender el ánimo.

"Papà y yo hemos encontrado al 'mate' perfecto para ti!"

Ahogándose con su saliva, Marinette tosió.

"Qué?!"

"Oh, cariño, estás bien?" se puso de rodillas palmeando la espalda de su hija.

"Mamá! Qué haces?"

"Estoy ayudándote! Así es como le hablas a tu madre?!" se puso de pie e hizo un puchero.

Marinette la miró con seriedad.

"No, pero...qué es eso de que encontraron al 'mate' perfecto?" emitió suaves gruñidos de omega. Su madre la miró con ternura al escuchar sus gruñidos.

"Ya tienes 20 años! Cuándo empezarás tu propia familia?"

"No necesito un 'mate'! por qué hicieron eso? Argh!" gruñó, lanzando sus manos al aire.

"Quiero ver a tus cachorros, Marinette! Estoy segura que serán adorables!"

"No quiero saber lo que quieren! Esta es mi vida de la que estamos hablando!" Marinette golpeó la mesa. "No pueden decidir así mi vida!"

"Pero él es tan atractivo, Marinette! serán una pareja adorable y tendrán los cachorros más hermosos que hayan nacido!"

"N-no quiero escuchar eso!" Marinette dijo sintiendo sonrojadas sus mejillas.

Y es que, en serio? Su mamá había tenido los nervios de encontrarle un 'mate'?!

Hoy en día los true 'mates' no existían, aun cuando todavía había algunos por ahí.

Las personas a veces concertaban citas a ciegas y veían si eran compatibles o no.

Y Marinette, hoy fue la afortunada.

"Mamá! Argh!"

"Te gustará, Cariño! estoy segura! Incluso a papá le gusta y sabes lo protector que es contigo."

Cierto. Su padrastro era muy sobreprotector con ella. Y Marinette estaba agradecida porque no solo la amaba como hija, sino que también amaba demasiado a su madre.

"Pero, mamá-"

"Tu próximo celo será pronto, verdad? Puedes pedirle a él que te tome! Ah~ no puedo esperar a ver a tus cachorros!"

Completamente avergonzada, Marinette salió a su habitación.

Después de cerrar la puerta, Marinette gruñó suavemente y se metió bajo los cobertores. Su celular vibró con los nuevos mensajes. Alix tenía que arruinar más su humor diciendo, 'Supe que tienes 'mate'!'

"Maldita..." gruñó, golpeando repetidas veces su puño contra su cama.

Y luego su primo, Kim, que solo agregó más a la carga. 'Mari, es cierto lo que dijo tu mamá sobre que tienes 'mate'? O.O'

"Mamá! Deja de contárselo a todos!" gritó desde su habitación, escuchando su risa desde la cocina.

Y luego, la llamada de Alya. Marinette gruñó incluso antes de responder.

"Qué?" la omega gruñó – aunque no asustaba ni a un conejito.

"Alix acaba de decirme algo tonto. O está mintiendo y tengo que ayudarte a matarla o está diciendo la verdad y tengo que prepararme para el fin del mundo?" Alya preguntó cuidadosamente, sabiendo que con el tema Marinette era enojóna.

"No! Alya, por favor, solo...argh! Mi vida es horrible!"

Su amiga resopló desde el otro lado, empezando a unir los puntos.

"Es cierto? Tienes 'mate'? tú?"

"Voy a matarte!"

"Sí, claro~" Alya se burló y Marinette volvió a gruñir.

"Mi vida se terminó."

"Nah, no pasa nada, Mari. No dirás nada en cuanto pase. Te va a gustar."

"Por favor, cállate!" Marinette gruñó, maldiciendo antes de colgar.

Se recostó débilmente en su cama, mirando el techo. Su vida se había puesto de cabeza...

Qué más podría pasar?

"Marinette, olvidé decirte que tu 'mate' vendrá mañana~" su madre canturreó desde el primer piso.

"MAMÁ!"

Alguna vez han sentido que odian tanto un día y que no quieren hacer nada más que esconderse bajo el cobertor?

Pues Marinette estaba experimentándolo ahora mismo.

Eran las 9 y su 'mate' llegaría en una hora. Su madre abrió la puerta de su habitación y empezó a jalarla por las piernas.

"Jovencita, sal de cama en este instante, o no te gustará lo que te haré." Amenazó audiblemente.

Marinette gruñó, aferrándose a su almohada y moviendo la cabeza.

"No, mamá, llámalo y dile algo. Dile que no me siento bien o que tenemos que hacer algo, por favor!" rogó, aun cuando su orgullo se lastimaba. Marinette no rogaba nunca. Bueno, excepto hoy.

Sabine suspiró y la soltó. Marinette apretó los ojos, pensando que quizá la dejaría dormir en paz.

Pero...

Marinette no supo de dónde es que su pequeña y delgada madre sacó tanta fuerza para cargarla con facilidad y llevarla al baño. Ella apenas pudo gritar cuando Sabine roció agua en su rostro.

"Cielos, mamá!"

La mujer la miró con seriedad. "Estás despierta ahora? Ve a ducharte y prepárate. Estaré esperando abajo. Tienes 10 minutos."

La puerta se cerró de golpe y Marinette gruñó, quejándose como un gato arañando la puerta. Puede que sonara adorable pero su mamá no la dejaría salirse con la suya esta vez.

Al final, incluso terminó usando un perfume que no quería – cortesía de su madre.

"Él vendrá en 15 minutos, y quiero que te portes bien, Marinette! no trates de ahuyentarlo! Él es un Alfa, así que pórtate bien!" le dijo.

"No voy a bajar la cabeza como omega sumisa mamá! Ni siquiera quiero conocerlo!"

"Desafortunadamente, no tienes voz en esto! Así que siéntate," la sentó en el sofá, dándole el control de la TV y un cojín para abrazar. "Y espéralo. Estoy segura que te encantará!"

"Pero mamá-"

"Iré a preparar la comida!"

Y Alix tenía que escoger este preciso momento para enviar otro molesto mensaje: 'No te olvides pedirle que te tome en cuanto llegue!'

Su primo Kim le envió otro mensaje: 'Animo, Mari! Mira cómo come para conocer su verdadero ser!'

Y Alya... 'agsdfasfda llámame cuando ya estés esperando cachorros!'

Sus amigos eran tan molestos y desubicados!

Y justo 15 minutos después, el timbre sonó y Marinette fue obligada por su madre a abrir la puerta.

Ella fue gruñendo todo el camino, queriendo golpear a la persona en cuanto lo viera.

Abrió la puerta y fue recibido por un atractivo Alfa, quien tenía un bouquet hacia ella.

"Hola."

La voz era algo ronca – haciendo que la omega sintiera que su loba arañara sus entrañas – y cuando Marinette alzó la mirada hacia su rostro, mordió su labio inferior para contener el quejido.

Ok, y qué? Este Alfa era bastante atractivo, y?!!

"Uh, p-por favor, pasa."

Su mamá le dio una rápida señal de 'ANIMO!' antes de esconderse en la cocina.

Se quedaron de pie en la sala antes de que Marinette le indicara que se sentara del lado opuesto. Pero el Alfa no hizo caso y se sentó a su lado. Marinette apretó los dientes.

"Hola, tú debes ser Marinette." dijo el Alfa, sonriendo.

'No, no, no, Marinette, no puedes ser tan débil. Tienes que decirle que olvide esto.'

Con un encontrado valor e ignorando su lado omega, Marinette apretó el cojín.

Debía hacerlo.

"Escucha...umm...como te llames-"

"Soy Adrien." Interrumpió.

"Claro.Adrien, no me gusta esto y preferiría que te alejaras de mí." Marinette dijo, enojada.

"No tienes derecho de rechazarme. Ni siquiera has intentado conocerme." Adrien alzó sus amplios hombros y Marinette apretó los labios para evitar un gruñido.

"Sí, como sea. Aléjate o-"

"O qué?" Adrien se irguió sobre ella.

Marinette pasó saliva. "O-"

"Qué puedes hacer? Soy el Alfa aquí. Soy yo quien estará dentro de ti, pequeña omega." Adrien se inclinó más, respirando su aroma.

Marinette sintió que sus mejillas se sonrojaban ante lo que dijo, y tuvo ganas de golpearlo.

"T-te lo advierto!" tartamudeó.

Adrien la miró sonriendo antes de inclinarse más. "Hueles muy bien."

Marinette dejó salir un sonido sumiso y giró el rostro esperando que su madre llegara...ah, cierto...su mamá estaría feliz de verlos así.

"R-retrocede!"

"Hueles muy, muy bien. Me pregunto por qué?" Adrien musitó, presionando la nariz en el cuello de Marinette.

"E-estás muy cerca, idiota!" dejó salir un suave gruñido nivel omega y el Alfa solo rió ante lo adorable que fue.

"Eres adorable. Quiero ver cuánto más vas a rechazarme."

"Q-qué?!" gritó.

"Pasemos un buen rato juntos, ok?" Adrien sonrió y besó su mejilla.

Marinette gritó y empujó al Alfa antes de subir corriendo las escaleras y encerrarse en su habitación.

Su omega estaba gruñendo por salir y su corazón latía tan rápido.

De ninguna forma podría estar atraída por un Alfa al que acababa de conocer hace 5 minutos!