Adrien despertó primero; cuando el sol se coló a la habitación supo que era hora de levantarse y empezar el día tal como en días anteriores. Movió sus ancianas piernas y se sentó para mirar el mundo exterior. Todo estaba tan hermoso como siempre.
Miró a su amante, aquella con quien había estado pasando su vida entera. Su corazón latió con fuerza ante la vista de Marinette, tan grande y viva como él. Su belleza nunca se desvaneció, solo floreció mientras envejecía.
Con arrugas y achaques, Adrien se puso de pie, estirándose y tronando sus extremidades en el proceso. Era otro día, y en los días el trabajo necesitaba ser hecho. Caminó al otro lado de la cama y depositó un beso en la mejilla de su amada esposa.
Los párpados de Marinette se agitaron, como siempre y su rostro mostró una cansada sonrisa.
Adrien palmeó su lado antes de ir al baño y empezar su rutina.
Abrio la pequeña casita de madera y sacudió a su pequeño Kwami que se desperto con pesar y refunfuño antes de flotar hacia su portador con sueño aun en sus ojos verdes.
Marinette lentamente se irguió y se unió a Adrien en el baño. Pelearon por el espacio en el lavabo y terminaron salpicándose agua, mientras los kwamis reían a su lado. Cuando sus rostros estuvieron refrescados, dejaron fluir el agua en la bañera y compartieron el espacio, ayudando al otro a asearse.
Una vez fuera del baño, ambos intercambiaron miradas de complicidad antes de separarse. Marinette fue a la cocina tan rápido como podía en sus delgadas y envejecidas piernas y empezó a preparar el desayuno, a lado de los dos pequeños Kwamis a los que les dio un plato con galletitas y fruta y por supuesto queso Camembert y para Adrien y ella: porridge de arroz y té. Adrien entró a la cocina unos minutos después, depositó un casto beso en los labios de Marinette antes de ir hacia el pozo en el patio trasero.
Ambos "dieron" con este tesoro hace algún tiempo y se habían quedado cerca después de que un sorbo de sus aguas había salvado la vida de Marinette...
:Flash Back:
Ladybug se encontraba peleando la que se suponía era la pelea final contra Hawk Moth, más nunca penso tener que enfrentarse de nuevo a EL...
Penso que había arreglado todo aquella vez que peleo contra Chat Blanc, pero fue un error, la pelea de esta vez era mas fiera, mas ruda y francamente mas sanguinaria, Marinette se encontraba muy muy herida cuando logro separar a la mariposa de Chat Blanc y que volviera a ser Chat Noir, pero este la dejo tan lastimada y definitivamente esa marca de 3 garras en su estomago era mas peligrosa de lo que dejaba ver él traje. Ladybug se desplomo derramando mas sangre de la que Chat creia posible en un ser humano, Ladybug se ponia cada vez mas y mas pálida.
"Ma cheri, perdoname perdoname, por favor yo no queria.. Yo no... Marinette mi vida abre los ojos por favor...
Él pitido de los aretes sonó y Adrien se asustó y huyo con ella lo mas lejos que pudo.
Y Marinette por la falta de energia se des transformó rápidamente.
"Tikki, Tikki que hago, Marinette no despierta, es mi culpa Tikki yo la deje asi" Adrien acuno mas de cerca a Marinette que seguía inerte, respirando cada vez de forma mas lenta y pausada.
"Adrien tranquilizate, todo estaba planeado por tu pa... Digo Hawk Moth, no es tu culpa, ahora lo mas importante es salvar a Marinette" La Kwami roja voló cerca del rostro de Marinette "Se esta poniendo muy fria, si no hacemos algo..." Un destello verde se dejo ver y Chat Noir perdio su transformación. "Ah diablos hice lo que puede, pero no pude contener mas la transformación, lo siento Adrien, tu corazon esta tan descontrolado que no pude hacer mas" el Kwami se dejo caer al piso.
"Perdoname Plagg, no me di cuenta"
"Esta bien, ahora lo importante es salvar a tu chica" Plagg floto a lado de Tikki. "Terroncito, sabes que es la unica forma, si no los llevamos, ella no sobrevivirá" Plagg poso su garrita en él hombro de la kwami roja. Tikki asintió y respiro hondo.
"Adrien Agreste, estas dispuesto a salvar a Marinette Dupain-Cheng de la muerte, a cualquier costo?"
Adrien asintió sin pensárselo "Por su puesto, haré lo que sea necesario. "
"Adrien el precio es muy caro, tendrán que ser los super heroes de París y el mundo por siempre y para siempre, no habra vuelta atrás... Pelearan contra los villano durante toda su vida..y entregaran su vida a salvar a otros y no habra fin" Plagg le advirtió flotando cerca de su rostro. Adrien miro a Marinette que ahora solo respiraba muy lento y regreso su mirada a los pequeños Kwamis. "Estoy dispuesto a pagar el precio que sea, solo por tenerla a mi lado" los Kwamis se miraron y asintieron, antes de la larga, larga explicacion.
:Fin del Flash Back:
Adrien descendió un cubo y esperó hasta que tuvo suficiente agua antes de volver a jalar la cuerda con algo de dificultad – sus fuerzas no eran lo que solía ser. Sujetó el cubo con ambas manos y peleó por llegar a la casa.
Marinette estaba esperando, aun con sus pijamas, en la mesa de la cocina con dos bowls de porrigde de arroz. Adrien sonrió y depositó el cubo en el suelo. Marinette se puso de pie y fue a sacar la tetera.
Tomó algo del agua del cubo y llenó el recipiente, colocándolo sobre la estufa y encendió el fuego esperando a que el agua estuviera lista. Adrien miró con intensidad a su esposa.
Marinette, sintiendo los ojos en ella, giró y se sonrojó, todos estos años y aún seguían compartiendo esas miradas.
Adrien sonrió al ver su reacción. "Te amo."
El agua estaba lo caliente suficiente. Marinettr tomó la tetera y vertió el agua en las dos tazas en la mesa. Las hojas de té convirtieron el líquido en un tono oscuro, mientras ambos se sentaban para disfrutar su comida.
Marinettr sonrió y dio la primera mordida a su porridge. Adrien rió antes de inclinarse y tomarle el mentón, acercándola para compartir un beso, profundizándolo antes de que la lengua de Adrien trazara los labios de Marinette, quien segundos después retrocedió algo tímida como al inicio, alejando la mano de Adrien y dando un sorbo a su té.
Y entonces, los años empezaron a desvanecerse.
Adrien vio mientras su amante rejuvenecía. Vio cuando los 75 años se convirtieron en 65. Otro sorbo, un par de años más desvanecieron. Las arrugas se alisaron y la piel volvió a brillar otra vez. El cabello gris se oscureció. Su figura volvió a recuperar su forma original. A los cuarenta y cinco, Marinette alzó la mirada de su taza y fijó sus ojos en Adrien, quien siempre la miraba cuando bebía el té, queriendo ver el proceso que había visto una y otra vez. Todo de su amante era tan hermoso como siempre.
Adrien siguió viendo a Marinette beber. 45, 35, 30, 25. La taza estuvo vacía y Marinette estaba como nueva. Su ropa le quedaba holgada por los kilos extra que había ganado al envejecer. Su remera estaba holgada y los pantalones de su pijama bailaban en ella. Vio a Adrien con sus azules ojos, pestañeando y lamiendo sus labios ahora lisos y rosados, inclinándose y empujando la taza de Adrien hacia él.
Adrien estaba como en un hechizo. Era amor a primera vista otra vez después de cincuenta años. Bebió su té por completo, y Marinettr rió cuando Adrien tosió y cayó al suelo – siempre había tenido prisa al beber el té. Esto había pasado ya las últimas tres veces.
Marinette volvió a comer su porridge – el cual estaba blando y algo insípido para su gusto actual. Quién diría que hacerse viejo hacía que uno fuera menos quisquilloso.
Adrien se puso de pie, joven y resuelto. Su anciano rostro había sido renovado, la piel y su cuerpo lucía tonificado. Sus pantalones solo estaban sujetados por los suspensores que se había colocado antes de irse. Retiró el té que cayó por su mentón en su apuro. Marinette rió al verlo.
"Haces eso cada vez. Uno pensaría que después de la primera vez sabrías beberlo lento."
Adrien rió ante su prisa. "Es solo que al verte volver a ser hermosa, no pude contenerme. Ser viejo no es divertido."
"Es MUY divertido."
"Eso es mentira y lo sabes. Ser viejo no fue divertido cuando yo…empecé a tener problemas." A la edad de 50, Adrien había empezado a presentar…ciertos 'problemitas'.
"Estás diciendo que todo lo que tenemos se resume a eso?"
"Claro que no, tontita!"
Ambos rieron. Eran dos jóvenes en ropa de ancianos sentados en la mesa y compartiendo una de muchas carcajadas, junto a dos Kwamis que sonreian al verlos...
Era su '50 aniversario' otra vez y su regalo para el otro era hacer posible vivir otros 50 años más juntos.
Adrien se sentó y empezó a comer. Una mordida y alejó el bowl. Ser viejo era miserable. Los dolores y achaques y la comida blanda, no era divertido. Pero su Marinette quería vivir, y envejecer. Así que vivieron y envejecieron y luego renovaron sus cuerpos. Marinette miró a su pareja. Su cuerpo tenía otra vez su brillo de juventud. Su piel y los músculos de sus brazos lucían tan lisos haciendo que las mangas de su camisa se ciñeran. Un frunce adornó el rostro de Adrien mientras se obligaba a comer. Marinette vio sus labios envolviendo la cuchara.
Adrien sabía que Marinette estaba mirándolo. Sabía que le gustaba lo que veía. Su relación siempre había sido más activa cuando eran jóvenes.
Volvió a alejar el bowl con un puchero. "No puedo comer más de esto. No soy un anciano."
Marinette rió y tomó ambos bowls hacia el counter. Echó el porridge a la basura y puso los recipientes en el lavabo. Dejó correr el agua y dejó que la calidez recorriera sus manos antes de tomar la esponja y lavar. Los ojos de Adrien estaban pegados a la bonita curva de su trasero – esa era su segunda parte favorita de su esposa.
En 3 fuertes movimientos Adrien se puso de pie y abrazó a Marinette desde atrás, depositando besos en el cuello de la menor. "Extrañé esto."
"He estado esperando mucho por esto."
Adrien depositó hambrientos besos por el cuello de la menor, dejando que su lengua probara la suave piel. Marinette soltó el bowl y dejó que el agua corriera mientras sus manos se aferraban al counter. Las manos de Adrien sujetaron sus caderas con un fuerte agarre que estuvo segura le dejarían marcas. Jaló las delgadas caderas de Marinette hacia su figura, dejando que su pareja sintiera lo mucho que la deseaba.
La menor gimió, colocando sus manos sobre su boca como si así pudiera detener el sonido.
Había pasado tanto tiempo.
Los labios de Adrien se anclaron a la curva del cuello de Marinette, succionando y marcándola como suya. La menor aceptó el trato al sentir sus pezones endurecerse y su parte mas intima humedeserse, se permitió ser absorbida por la nueva sensación. Las manos del mayor se colaron bajo su remera, subiéndola y con el pulgar acariciando sus pequeños pezones, endureciéndolos aun mas con su roce.
Marinette no pudo soportar el ritmo lento. Giró, besándolo en los labios, dejando que su pasión los consumiera. Tomó el labio inferior de Adrien entre sus dientes, sonriendo para sí misma cuando recorrió con su lengua la piel.
Adrien los acercó más, dejándole sentir la necesidad palpitando a través de sus pantalones. El mayor dejó salir un gruñido antes de alejarse y llevar a su amante a algún lugar más apropiado que el counter de la cocina para hacerle el amor por su aniversario.
Su pequeña casa nunca había parecido tan grande, pero cuando la espalda de Marinette golpeó la cama nada de eso pareció importar. Un enredo de manos y piel caliente es lo que eran en esa cama. La remera de Marinette rápidamente fue retirada para que Adrien depositara castos besos por su pecho, deteniéndose ante los pequeños pezones para lamer y probarlos. Marinette arqueó su espalda, absorbiendo cualquier sensación que pudiera obtener.
Las manos de Adrien la acercaron más, colocando la lengua sobre los erectos botones antes de tomar uno entre sus dientes y dejar que su lengua lo recorriera.
"Gatito~"
Ese era el sonido que quería escuchar. Las manos de Marinette se sintieron torpes mientras abría la camisa de Adrien. Mientras tanteaba los botones, Adrien decidió probar la piel de porcelana de su cuello, succionando.
El mayor se quitó la camisa y los pantalones dejándolos caer por sus tobillos, atrapados ahí. Empezó a bajar su ropa interior mientras mantenía sus labios ocupados en el cuerpo de Marinette, quien lo alejó para ver el cuerpo que siempre había amado. No podía recordar la última vez que había estado así de excitada. Lamió sus labios mirando los de Adrien.
Los ojos de Adrien viajaron por el cuerpo de Marinette, deteniéndose en el pantalon. Adrien se inclinó y tocó a su amante por encima de sus pantalones. En retribución, la menor dejó salir un ronco gemido antes de cerrar la boca en un febril intento de callar sus sonidos.
"No lo hagas, quiero escuchar tu voz."
Adrien no tenía más paciencia, así que solo jaló los pantalones de Marinette Quién habría pensado que su hermosa esposa había decidido no usar ropa interior. Marinette fue recompensada con la cálida boca envolviendo su zona mas intima.
Echó hacia atrás la cabeza, mordiendo su labio ante la súbita acción.
Adrien amaba probar cada parte de ella, a pesar de la vergüenza que Marinette decía que sentía ante esa acción. Su lengua recorrió la vulva y se concentró en él pequeño montículo de nervios, sintiendo como se endurecia y comenzaba a palpitar.
La mano de Adrien tomó lo que no podía tomar en su boca, empujando dos dedos dentro de ella.
Las caderas de Marinette se movieron hacia adelante, obligándose a entrar más en la cálida boca de Adrien. No podía contenerse. "Ungh…"
Adrien amaba tener a Marinette tan dispuesta bajo él. Sus labios la soltaron con un suave 'pop' haciendo que la menor temblara ante la pérdida de calor. La mano del mayor seguía llevándola más cerca del cielo.
El mayor saco de un movimiento y succionó los dosdedos. Marinette abrió los ojos viéndolo entre párpados nublados.
Jin mismo estaba duro ante la vista de Marinette revolviéndose contra su muslo en una desesperada necesidad de liberación. El mayor se colocó entre las piernas de la chica y movió su mano. Marinette no pudo contenerse cuando sintió dos dígitos cerca de su entrada. Adrien deslizó un dedo, introduciéndolo y retirándolo en un terrible y lento ritmo. Pronto el segundo dígito se unió y empezó a jugar con ella.
Los largos dedos de Adrien llegaron profundos dentro de ella y golpeó aquel lugar que tan bien conocían ambos, metio un tercero y después un cuarto dedo.
De súbito, Marinette vio blanco y se corrió en la mano de Adrien, quien siguió moviendo sus dedos, arrancándole ligeros gemidos.
Adrien presionó sus labios en la oreja de Marinette, lamiendo el lóbulo. "Amor, he querido esto desde hace tanto tiempo."
Marinette lo jaló en un apasionado beso, en donde sus lenguas pelearon por dominio. "Eres un pervertido."
Adrien retiró sus dedos y sonrió al ver el deseo en su amante. Su entrada se sentia vacia, extrañando la calidez de los dedos de Adrien, quien recorrió el pecho de la menor con un dígito, pasando por sus senos y jugando con sus pezones que estaban endurecidos.
La menor descendió la mano y sujetó la erección de Adrien, jadeando. "No es justo…" susurró empezando a tocarlo.
Adrien depositó un fuerte beso en el cuello de su amante, mordiéndola y marcándola otra vez.
El mayor colocó una mano en él clit de Marinette, pasando el pulgar por la cima, esparciendo el precioso liquido. Marinette echó hacia la cabeza y sus caderas cobraron vida, embistiendose erráticamente. "Ungh…basta…"
La mano de Adrien se detuvo y en retribución la de Marinette también. Ambos se miraron a los ojos. El sudor los cubría, y jadeando el silencioso acuerdo fue hecho.
Adrien se introdujo en su esposa, teniendo como una lubricación la humedad de sus dedos y el presemen.
Marinette gimió, el calor perforaba su cuerpo. La respiración de Adrien se quedó en su garganta.
Había pasado tanto tiempo…
El cuerpo de Marinette se tensó. Su entrada se ciñó alrededor de Adrien y soltó un gemido gutural. Se retiró lentamente, peleando cada sensación para no embestirla de inmediato. Marinette apretó su muñeca. "No esperé todo este tiempo para ser tratada como una maldita princesa."
Adrien empujó sus caderas, embistiendo rápido, golpeando el lugar especial de Marinette, cuyo cuerpo parecía succionar todo de él, haciendo que ambos gimieran. Adrien se negó a detenerse, y Marinette lo aceptó ansiosa.
Se movieron al unísono, Adrien embestía y las caderas de Marinette encontraban las suyas. Dentro y fuera. Dentro y fuera.
Las olas de la pasión caían sobre ellos, creciendo más y más. Marinette se aferró a las sábanas, sintiendo su cuerpo más y más cerca del límite. Adrien se inclinó, besando el cuello de la menor mientras empezaba a embestir más rápido, obteniendo más fricción.
Mantuvo en alto las piernas de Marinette, haciendo que el ángulo fuera más profundo. Marinette echó hacia atrás la cabeza, gimiendo ante el nuevo y placentero ángulo. Eran un desastre de sudor y extremidades, ambos moviéndose en sincronía hasta que Marinette se corrió, mientras su cuerpo temblaba y su espalda se arqueaba por la ola de placer.
El mayor siguió embistiendo, conteniendo el aliento cuando la estrechez se ciñó a él.
"Gatito!"
El gemido de su amante lo llevó al límite, y Adrien se tensó cuando se liberó. Marinette soltó un quejido cuando sintió su interior siendo llenado.
Adrien cayó sobre Marinette, respirando pesadamente.
La menor rió antes de usar su renovada fuerza para girarlos. Descansó su rostro en la curva del cuello de Adrien, respirando en la caliente piel, y depositando ligeros besos.
Adrien envolvió sus manos alrededor de la cintura de Marinete, jalándola imposiblemente cerca. Soltó un suspiro, "Estuvo genial, amor." En lugar de respuesta recibió una mordida en el cuello, "Auch!"
Marinette se irguió y lo miró a los ojos, lamiendo sus hinchados labios. Adrien estaba poniéndose duro otra vez, aun dentro de Marinette, quien sonrió mientras acariciaba el pecho de Adrien, distribuyendo su esencia en su amor.
Adrien volvió a girarlos, casi haciendo que cayeran al suelo, y atacó los labios de Marinette haciendo que ambos estuvieran listos para más.
"Chicos, por favor no quiero ver nada que pueda atormentar mi vida inmortal, pero París nos necesita" Dijo el pequeño Kwami negro tapandose sus ojitos con sus manitas.
"Supongo que la segunda ronda tendrá que esperar" Dijo Adrien levantándose de encima de Marinette.
"Descuida gatito... Tenemos toda la eternidad para disfrutarnos" Marinette se cubrió mientras se sentaba en la cama y veia a su pequeño Kwami acercarse a ella. "Lista Marinette?" pregunto la Kwami roja. Y Marinette sonrio asintiendo y mirando a Adrien con una sonrisa.
Tikki/Plagg... Transformarme!!!...
Fin
