Loki se encontraba en la biblioteca del pueblo de Asgard, llevaba ahí desde muy temprano, estaba intentando leer un libro sobre magia y hechizos, pero no podía concentrarse, sus pensamientos no lo dejaban, ya que desde el día y la noche anterior todo había sido problemas.
Primero fue la coronación de su hermano, la cual él mismo había impedido dejando entrar a los gigantes de hielo a Asgard, pero la verdad era que no quería causar ningún daño ni todo lo que se provocó después, él solamente quería retrasar la coronación de Thor, por un lado no podía negar que le parecía una broma graciosa hacia él, pero la razón principal no era ésa, sino salvar a su pueblo, quería a su hermano y confiaba en él, pero bien sabía que Thor no estaba listo para ser rey, era muy arrogante y sólo buscaba la guerra, no tardaría en sumir a Asgard en la destrucción en cuanto fuera coronado y eso él lo sabía muy bien, aunque sus padres lo ignoraran, pero por la misma razón de que confiaba en él sabía que podría llegar a ser un excelente rey, sólo que no ahora, lo que él necesitaba era tiempo para madurar y aprender, y eso es justo lo que él había querido darle con la interrupción de los gigantes.
Pero no contaba con la locura que haría su hermano después, es cierto que sabía que estaría enojado y que querría hacer muchas cosas sin sentido, pero su propósito era detenerlo, por eso él había ido a verlo después de que tuviera ese pequeño enfrentamiento con su padre en la bóveda, para saber cómo estaba, consolarlo y tranquilizarlo, por lo mismo le había dicho que compartía su opinión sobre atacar Jötunheim, conocía bien a su hermano y sabía que lo único que le haría disipar su ira un poco sería que alguien le diera la razón, y claro, como siempre, ese alguien era él, pero se aseguró de decirle que hacerlo traería la furia de su padre, y fue ahí donde las cosas comenzaron a ir mal, porque a Thor no le importó y se dispuso a ir, a pesar de sus intentos de convencerlo, no dejándole más opción que ir con él para evitar que cometiera locuras peores, y así se aferró a otro intento de evitar ese viaje, decirle al guardia que le avisara a Odín rápido para que los parara antes de cruzar el Bifröst, pero el guardia y Odín nunca llegaron, agotando sus posibilidades de parar esa locura de su hermano.
Después ya estando en Jötunheim intentó pararlo nuevamente, aceptando la oferta de paz de Laufey, y creyendo que su hermano también lo hacía cuando se dio la vuelta tras él, haciéndolo sentir en paz un momento pensando que lo había logrado, hasta que Laufey tuvo la brillante idea de decirle a su hermano "mejor vete princesita" provocando que éste atacara desatando la batalla que por poco los conducía a su muerte, pero por suerte su padre llegó justo a tiempo y los salvó, provocando una guerra al parecer, pero sabía (o esperaba) que su padre arreglaría eso después, por lo que pensó que al fin todo había salido bien.
Pero como si todo lo anterior fuera poco, después pasó lo peor, Odín estaba enojado, lo cual sabía que pasaría porque no era poca cosa lo que Thor había hecho, ya se esperaba una pelea por parte de su hermano y su padre, a lo cual no se equivocó, pero nunca se imaginó que Thor lo insultaría de esa manera, nunca lo había hecho a pesar de no estar de acuerdo y estar enojado con él, pero ese día lo hizo empeorando las cosas, y aunque él intentó parar la pelea y abogar por su hermano para que pudieran retirarse en paz y tranquilizarlo su padre no lo dejó decir ni una palabra, y luego, vinieron las consecuencias para su hermano: Odín lo desterró del reino.
Luego él intentó hablar con él para que rectificara su decisión, pero como había pasado antes no lo dejó ni hablar, y ambos se dirigieron al castillo en silencio, ya era muy noche y el pueblo estaba desierto, lo cual hizo a Loki sentirse más vacío, y al llegar al castillo y dirigirse a su habitación y acostarse no pudo dormir, pensando en su hermano, se sentía culpable por lo que había pasado, sinceramente no por evitar la coronación porque sabía que era el bien de su pueblo, pero sí por todo lo demás, porque si él hubiera insistido más en detener a Thor de ir a Jötunheim o se hubiera metido en la pelea con Odín para calmarlo a pesar de la furia de éste nada de eso hubiera pasado, y él estaría sano y salvo en casa.
Y todo lo ocurrido con Thor siguió causándole dolor en la mañana, cuando durante el desayuno su madre permanecía callada y con los ojos llorosos, y cuando sus miradas se cruzaban le daba sonrisas tristes, y respecto a su padre ni siquiera lo había visto en todo el día, no se había presentado a desayunar como siempre hacía, posiblemente enojado por lo que había pasado el día anterior.
Después de desayunar él y su madre permanecieron sentados unos minutos, sin decir nada, y aunque ninguno lo dijera ambos sabían que el otro estaba pensando en Thor, lo cual provocó que Loki terminara derramando una lágrima que aunque se limpió enseguida, su madre vio.
"No te preocupes por él Loki, Thor estará con nosotros en cualquier momento" le dijo.
"¿Cómo si padre fue muy directo al decir que está desterrado?" contestó Loki.
"Todo lo que tu padre hace tiene un propósito, confía en mí, y en él, y en que Thor sepa hacer las cosas bien" le respondió su madre.
Después el silencio volvió a hacerse hasta que Frigga se levantó de la silla y se acercó a Loki, poniendo una mano en su hombro.
"Necesitas distraerte un poco, por qué no vas a la biblioteca, eso siempre te ayuda" le dijo, luego le dio un beso en la mejilla y salió.
Y tal como le dijo su madre, pocos segundos después salió del castillo hacia los establos donde pidió le alistaran su caballo y enseguida salió rumbo al pueblo, donde llegó a la biblioteca y entró dejando su caballo atado afuera.
Enseguida se fue a la sección de magia y eligió un libro que le pareció interesante, y comenzó a leerlo, pero la verdad era que no ponía atención a las palabras que iba diciendo en su mente por estar pensando en su hermano, y así llevó toda la mañana.
Pero lo que sólo él sabía es que no solamente Thor estaba ocupando espacio en su mente, sino otro suceso, uno que también había ocurrido el día anterior, durante la batalla en Jötunheim contra los gigantes de hielo, y que lo tenía preocupado y con muchas dudas.
En ese momento dejó el libro a un lado y se alzó un poco la manga de su brazo izquierdo, examinándolo, como si así fuera a encontrar la respuesta de por qué se había vuelto azul ayer cuando un gigante de hielo lo había tocado, así como para explicarse por qué no había sentido dolor como sus amigos, y su brazo había permanecido intacto en vez de quemarse por el hielo.
"Necesito las respuestas ahora" pensó y se levantó dirigiéndose a la salida, ansioso por saber la razón del otro suceso que lo tenía atormentando desde el día anterior.
Ya afuera de la biblioteca subió a su caballo rápidamente y cabalgó hacia el castillo, donde había un objeto que estaba seguro podría ayudarlo a saber lo que quería.
-Desmóntenlo ya por favor- le indicó a los sirvientes que se encargaban de cuidar a los caballos cuando llegó al castillo, para después dirigirse dentro de él.
Y una vez allí comenzó a caminar por los enormes pasillos que daban a diferentes salas, aunque nunca se detuvo a mirarlas, concentrándose bien en llegar al lugar de sus respuestas, o sea, a la bóveda de su padre.
-Mi padre me ha mandado a inspeccionar la bóveda para comprobar que todo esté en orden, ya saben, por el ataque de ayer- le dijo a los dos guardias que custodiaban la entrada, los cuales hicieron una leve reverencia y luego abrieron las dos puertas doradas, dejándolo pasar y cerrándolas detrás de él.
Y justo a unos metros frente a él se encontraba lo que había ido a buscar: El Cofre de los Antiguos Inviernos.
Lentamente pero con paso firme bajó las escaleras y después recorrió el camino hasta llegar a la pequeña columna de piedra que sostenía el tesoro de Odín traído de Jötunheim.
Poco a poco y con las manos temblando lo tomó y sostuvo fuertemente, elevándolo sólo un poco de la piedra.
-¡Alto!- escuchó entonces una voz a su espalda.
-¿Estoy maldito?- le preguntó al hombre que había llegado.
-No- le contestó el hombre.
-¿Qué es lo que soy?- preguntó, viendo lo que había pasado con su piel.
-Eres mi hijo- contestó Odín.
-¿Algo más que eso?- preguntó, dándose la vuelta, dejando ver a su padre sus manos y cara azul y ojos rojos, aunque sólo unos segundos porque de inmediato volvió a su apariencia normal, pero ya sabía que algo pasaba- el cofre no fue lo único que tomaste de Jötunheim ese día ¿verdad?- dijo, acercándose a Odín, quien se mantenía de pie a mitad de las escaleras.
-No- le respondió cuando Loki quedó frente al primer escalón- tiempo después de la batalla fui al templo, y encontré un bebé- siguió diciendo Odín- pequeño para ser hijo de gigantes, abandonado, sufriendo, dejado para morir, el hijo de Laufey.
-¿El hijo de Laufey?- repitió Loki.
-Sí- afirmó Odín.
-¿Por qué?- preguntó Loki, alterándose- estabas cubierto de sangre jötun, ¿por qué me llevarías contigo?
-Eras un niño inocente- le dijo Odín.
-No, todo fue con un propósito, ¿cuál era?- preguntó- ¡DIME!- gritó segundos después con los ojos llorosos, al ver que el Padre de Todo no contestaba.
-Creí que podríamos unir nuestros reinos algún día- contestó Odín- lograr una alianza, lograr la paz permanente, a través de ti.
-¿Qué?- preguntó Loki con la voz quebrada.
-Pero esos planes ya no importan- le dijo Odín.
-¿Así que no soy más que otra de tus reliquias robadas? ¿Confinada aquí hasta que pudieras necesitarme?- preguntó Loki.
-¿Por qué cambias mis palabras?- le preguntó Odín, triste.
-Pudiste decirme lo que era desde el principio ¡¿por qué no hiciste eso?!- preguntó Loki, con lágrimas cayendo por su rostro.
-Eres mi hijo, yo sólo quería protegerte de la verdad- le dijo Odín.
-¿Y por qué? ¡¿Por qué soy el-el monstruo, la pesadilla con la que asustan los padres a sus hijos?!- dijo Loki, con más lágrimas saliendo de sus ojos.
-No- dijo Odín.
-¡Ahora todo tiene sentido! ¡Porqué preferiste a Thor todos esos años! ¡PORQUE SIN IMPORTAR CUÁNTO DIGAS QUE ME AMAS, NO PODRÍAS TENER A UN GIGANTE DE HIELO EN EL TRONO DE ASGARD!- gritó Loki, sin parar de llorar.
-Hijo, escúchame...- le dijo Odín bajando las escaleras.
-¡No me llames hijo!- gritó Loki, dando unos pasos hacia atrás.
Odín bajó por completo quedando a pocos pasos de Loki.
-Loki, tranquilízate y podrás compren...
-¿Comprender qué?- lo interrumpió Loki- ¿comprender que sólo he sido un trato de alianza durante todos estos años? ¿Comprender que solamente he pertenecido a esta familia para ser la paz de Asgard? ¿Comprender que fui el hijo no deseado y por eso mi verdadero padre me abandonó? ¡¿COMPRENDER QUÉ?!- gritó Loki, sus hombros temblando un poco por el llanto.
-Hijo, yo...- comenzó a decir Odín, acercándose más a él con los brazos extendidos para abrazarlo, pero siendo interrumpido por Loki.
-¡Déjame!- gritó, empujando a Odín hacia un lado y subiendo las escaleras a toda prisa hasta abrir una de las puertas de la sala y salir corriendo, sin mirar atrás ni a los lados, chocando con su madre antes de alejarse mucho.
-Loki ¿pero qué te ocurre?- le preguntó ella, tomándolo del brazo, preocupada.
Loki la miró un momento a los ojos y luego jaló su brazo para zafarse de su agarre y siguió corriendo, sin detenerse, hasta llegar a su habitación, donde cerró la puerta con llave y se dejó caer contra ella, quedando sentado y abrazando sus rodillas que tenía contra su pecho, hundiendo su cabeza en ellas, llorando y sollozando sin parar.
-Loki, hijo, ¡Abre por favor!- se escuchó minutos después la voz de Frigga, a la vez que sus toquidos en la puerta.
-¡Vete!- gritó Loki, en la misma posición.
-¡LOKI! ¡Tranquilízate por favor! ¡Ábrenos! ¡Tenemos que hablar!- gritó Odín.
En eso Loki se paró y tomó un jarrón que estaba en una mesa de madera que tenía ahí y lo aventó contra la puerta, haciéndolo pedazos.
-¡YA DÉJENME EN PAZ! ¡NO QUIERO HABLAR CON NINGUNO! ¡NO QUIERO HABLAR CON NADIE!- gritó, luego se jaló un poco el pelo con ambas manos.
-Loki- se escuchó la voz de Frigga segundos después- nos vamos, pero en cuanto te sientas mejor o quieras hablar, sólo, sólo buscamos mi amor- dijo, al parecer llorando también.
Luego ya no se escuchó ninguna voz, y Loki se quedó en su habitación, tirándose otra vez en el suelo, arrodillado e inclinando su torso hacia delante encima de sus rodillas, con las manos cruzadas apoyadas en el suelo sosteniendo su cabeza, sin parar de sollozar y llorar, porque toda su vida había sido una mentira, porque a pesar de haber vivido ahí siempre y haber sido criado como un príncipe asgardiano, Odín nunca había visto en él más que al trato que evitaría las futuras guerras en su reino, al bebé hijo de Laufey abandonado que le resolvería la vida a futuro, a la reliquia traída de otro reino en prueba de triunfo, en prueba de derrota a los gigantes de hielo... pero nunca había visto al hijo opacado que sólo quería recibir el mismo cariño y atención que su hermano.
Hermano... ni siquiera tenía un hermano ahora, él no era hijo ni de Odín ni de Frigga, por lo tanto no era el hermano de Thor, por lo tanto no tenía madre tampoco, ni padre, porque aunque Laufey estuviera vivo, bien le había dicho ya Odín que lo había abandonado para morir.
Todos esos pensamientos le estaban cayendo como una tonelada de rocas muy fuerte y pesada, provocando más su dolor y vacío interior al darse cuenta de que ya no tenía familia, porque sólo era una alianza entre Asgard y Jötunheim, y porque la única persona con quien compartía sangre lo había abandonado para morir.
"Odín debió dejarme para eso ese día" pensó, y siguió llorando.
Estuvo ahí durante varias horas, perdiendo incluso la noción del tiempo, cuando se escucharon unas voces.
-Loki, amigo, ¿estás bien?- oyó la voz de Fandral tocando la puerta despacio.
-Vete, no quiero hablar con nadie- dijo Loki, parándose enseguida, no gritaba, pero su voz alcanzaba a oírse perfectamente y sonaba agresiva.
-Vamos Loki, tranquilo, sal a hablar con nosotros- le dijo Volstagg, sonaba preocupado.
-¿Qué parte de "no quiero hablar con nadie" no entienden?- preguntó, su voz como la última vez.
-Loki, por favor escucha- dijo Hogun.
-Les estoy diciendo ¡QUE SE LARGUEN!- gritó, bajando las manos empuñadas con furia hacia los costados, provocando con eso una energía color verde que hizo volar algunas cosas de su habitación, la mesa, libros de la estantería, y la lámpara de su buró, y del otro lado de la puerta, también a sus amigos.
-Ya Loki, reacciona, déjanos ayudarte- le dijo Sif, tirada.
La furia de Loki no pudo más en ese momento, y abrió la puerta de su habitación.
-¡LES ESTOY DICIENDO QHE ME DEJEN EN PAZ!- gritó, a la vez que con su magia hacía volar varios de sus libros contra ellos, quienes al pelear fueron aventados por Loki nuevamente, y al verlos caer a distancia de su habitación gritó- ¡y no vuelvan!- para luego cerrar la puerta, con llave nuevamente, y por si acaso, con un hechizo también.
Después se quedó viendo el desastre que quedó en su habitación, a la vez que caminaba como perdido y fuera de ese mundo, hasta llegar a su cama donde se sentó, y después comenzó a llorar de nuevo, a la vez que recostaba el torso sobre la cama para después subir los pies, quedando volteado de lado sobre su cama, rompiéndose de dolor.
Las horas pasaron muy lentamente para Loki, ya era de noche, según él debía de pasar de la media noche, en el transcurso del tiempo Frigga, Odín, Fandral, Hogun, Volstagg y Sif intentaron hablar con él nuevamente, pero él ya no se paraba de la cama, ya no gritaba y ya no respondía, teniendo como resultado que al fin lo dejaran en paz desde hace unas horas, horas en las que no había hecho más que llorar en silencio, mojando la almohada donde estaba acostado.
Las puertas de su balcón estaban abiertas y desde su cama podía observar las estrellas, que otras noches le habrían parecido bellas, pero ese día no, no el día en el que su mundo se derrumbó y al parecer no tenía nada.
Pensaba en eso y sentía, a parte del dolor, la ira acumulada y el coraje hacia Odín, la primera persona que le había estado mintiendo, la persona que había tenido la idea de hacerlo pasar por su hijo sólo por su propia conveniencia y la de su reino.
"Sólo un trato" "Sólo una solución" "Sólo el monstruo que por años los asgardianos han aprendido a odiar" "no valgo nada" pensaba Loki.
Y en ese momento, mientras seguía pensando cosas similares con la mirada baja, escuchó la puerta abrirse, y se sobresaltó, pero enseguida se tranquilizó pensando que no era nada más que otro intento fallido de abrirla o una broma de su propia mente, porque eso no era posible, había lanzado un hechizo para que no pudieran abrir la puerta, ni siquiera Frigga, siendo un hechizo protegido con un sello, o sea su magia en su punto más poderoso de forma que sólo él pueda romper el hechizo.
Pero pronto volvió a sobresaltarse cuando escuchó la puerta cerrarse y tres o cuatro pasos, creyó que posiblemente de alguna manera su "madre" debió de esforzarse mucho para romper el hechizo y entrar, u Odín debía de haber explotado todo lo que pudo su cetro hasta conseguir derribarlo, fuera lo que fuera alguien había entrado a la habitación, pero él estaba decidido a no hablar ni hacer ningún movimiento hasta que se fuera, ya que no quería hablar con nadie, y no quería hacer más difícil la decisión que había tomado en esas horas... la de partir al día siguiente cuando el sol se alzara, y después...
-Loki- lo sacó de sus pensamientos la palabra, y no porque le hablaran en sí, sino por la voz que acababa de escuchar- hermano- dijo en esta ocasión la voz.
-¿T-Thor?- preguntó Loki enderezándose, estaba dispuesto a no mostrar ninguna reacción, pero todo eso se fue de su mente cuando escuchó la voz de su hermano, y más cuando al enderezarse lo vio ahí, parado, delante de su cama.
Thor lo miró y le dio una pequeña sonrisa de lado, casi imperceptible.
-Sí, soy yo- le dijo, tranquilo.
-¿Pe-pero cómo? ¿No se supone que estás desterrado?- le preguntó Loki, perplejo.
Thor asintió.
-Sí, lo estaba hace unos minutos, o puede que aún lo esté, la verdad no tengo idea- le dijo, estaba vestido como siempre, su armadura de plata y su capa roja, pero no llevaba su martillo.
-No te entiendo- le dijo Loki, sorprendido.
-Verás, padre me llamó hace como una hora y... estoy aquí por una razón, no sé si cuando la cumpla regresaré a mi exilio o ya podré permanecer aquí nuevamente- le explicó Thor.
-¿Qué razón hizo que te regresara?- le preguntó Loki.
Thor lo miró unos segundos sin decir nada, se veía un poco triste y enojado a la vez, eso Loki podía deducirlo porque lo conocía bien.
-Tú- respondió al fin Thor.
Loki se le quedó mirando, y en pocos segundos el miedo fue entrando en él al pensar que Thor estaba ahí para deshacerse de él sacándolo del reino, o incluso matarlo.
"Claro, ya sé lo que soy en verdad, me ven como un peligro sin control que en cualquier momento los atacará" pensó.
-El lugar al que llegué fue a Midgard- dijo Thor sacándolo de sus pensamientos- siendo un simple mortal como cualquier humano, estuve dormido gran parte de la noche y cuando desperté caminé sin rumbo en el desierto en el que estuve llamando a padre y a Heimdall hasta el amanecer pero ninguno respondió, y después encontré mi martillo en el piso, no pude levantarlo, estuve intentándolo el resto del día y cuando llegó la noche me acosté en el suelo cansado y permanecí ahí un rato, entonces cuando menos lo esperaba fui absorbido por el Bifröst y estuve de regreso en Asgard, madre y padre estaban esperándome, y, y...- Thor no sabía cómo continuar, ya que sabía lo que su hermano estaba sufriendo con el secreto que le había sido revelado ese día, porque en cuanto llegó a Asgard Odín no tardó en explicarle que lo había regresado porque Loki lo necesitaba, contándole enseguida toda la historia de su origen, al igual que le dijo que Loki ya se había enterado y que desde ese momento no había salido de su habitación corriéndolos cada vez que intentaban hablar con él hasta que ni siquiera habló.
Thor al enterarse de todo se enojó con sus padres por haber guardado todo ese tiempo el secreto que ahora le hacía daño a su hermano, y después de recriminarlos un poco no perdió tiempo y se fue corriendo lo más rápido que pudo hacia el castillo yendo a la habitación de su hermano en cuanto llegó, en la cual al acercar la mano a la manija de la puerta fue ligeramente empujado, con lo que supo al instante que había hecho un hechizo de bloqueo para que nadie entrara, pero eso no fue problema para él, pues con sólo decir "Big brother" al momento de volver a acercar la mano a la manija esta vez pudo hacerlo y abrió la puerta con facilidad, entró y cerró tras de él, luego al acercarse a la cama de su hermano pudo ver a éste ahí acostado, y cuando se enderezó ante su llamado, a pesar de la habitación oscura, gracias a la ventana abierta y la luz de la luna que entraba por ella pudo ver que en el rostro de su hermano estaban las marcas de lágrimas que habían estado ahí hace poco tiempo, al igual que estaban unas aún visibles en su mejilla y otra que recién salía de su ojo derecho, lo que sólo le hizo enojar más con sus padres y sentir más dolor por su hermano.
-¿Y qué?- preguntó Loki parándose, al ver el silencio de Thor, asustado aún y listo para defenderse de ser necesario.
-Y... me contaron lo que pasó hoy- respondió Thor.
Loki comenzó a dar pasos hacia él, poniéndose lo más serio que pudo, quería parecer enojado aunque por dentro estuviera asustado y destrozado, para no humillarse frente a las personas que le habían mentido, y tampoco ante el que creía su hermano y estaba seguro que estaba ahí para atacarlo.
-Y dime, ¿qué fue lo que te dijeron?- le preguntó- no sé sobre nada relevante que haya ocurrido hoy, realmente no he salido de aquí en prácticamente todo el día y toda la noche.
-Eso mismo es lo que me dijeron, que te la has pasado encerrado- le dijo Thor, sabía que mentía respecto a no saber de lo que le habían dicho y también que fingía fortaleza cuando sentía todo lo contrario.
-Dudo que el Padre de Todo te haya traído aquí solamente para decirte que no he salido de mi habitación en todo el día- le respondió Loki, con una sonrisa burlona.
-No- dijo Thor, y dio unos pasos que cortaron la distancia entre él y Loki, y puso su mano izquierda detrás del cuello de su hermano, dejando el pulgar en su cara y con él limpiándole una nueva lágrima que estaba escurriendo por su mejilla- también me dijo la razón.
Loki se quedó sin hacer nada, mirando fijamente a Thor, y dio un pequeño brinco, sobresaltado, cuando sintió los brazos de su "hermano" rodearlo.
Thor no dudó en apretar el abrazo y traer más a su hermano hacia sí mismo, haciéndolo recargar la cabeza en su hombro.
-Pero eso no cambia nada hermano- susurró Thor.
Loki estuvo quieto unos segundos, procesando las palabras, y después el enojo llegó a él y empujó a Thor apartándose de él enseguida.
-¡¿Cómo puedes decir que eso no cambia nada?! ¡¿Cómo puedes abrazarme cuando sabes la verdad?! ¡MÍRAME!- gritó Loki, y en la última palabra volvió su piel azul y sus ojos rojos- ¡No soy quien siempre te dijeron que era, no soy asgardiano ni de Asgard, pertenezco a Jöthunheim y soy un gigante de hielo!... No soy tu hermano- terminó de decir bajando la cabeza y volviendo a su forma humana.
Thor lo miraba con tristeza y comenzó a negar con la cabeza.
-No Loki, te equivocas- le dijo- sí eres mi hermano, a pesar de que eres un gigante de hielo siempre serás mi hermano... eso es algo que nunca cambiará.
Loki negó con la cabeza.
-No te molestes en mentirme Thor, ni en fingir tener compasión por un monstruo cuando ambos sabemos que sientes lo contrario, lo que sientes por mí es odio y desprecio- le dijo Loki, con los dientes apretados.
-No Loki, no es así- respondió Thor dando dos pasos hacia él- te repito que para mí no cambia en nada tu verdadero origen, y te amo igual que siempre, no eres un monstruo.
Loki rió.
-Por favor hermano- dijo sin darse cuenta de cómo lo había llamado, haciéndolo por mera costumbre- ¿desde cuándo tanto amor por un gigante de hielo? La especie a la que tú mismo has llamado monstruo desde que eres un niño, la misma especie a la que justo ayer intentaste destruir.
-Una especie no te define- le dijo Thor acercándose más- no es por los gigantes de hielo, es por ti, ambos crecimos juntos, jugamos juntos, peleamos juntos, hemos estado toda nuestra vida juntos, has sido siempre mi mayor apoyo, mi mayor fortaleza, mi mejor amigo, así que no me importa de dónde vengas ni a qué especie perteneces, y si mi rechazo a Jöthunheim te lastima, si te duele el desprecio que por años he sentido hacia los gigantes de hielo, entonces, ya no los aborreceré más, dejaré a partir de ahora mis ideas de lucha, haré lo posible por buscar la paz con ellos y se creará la armonía entre los gigantes de hielo y los asgardianos hermano, ya no tendrás que preocuparte por el rechazo de nadie, y por ahora, te aseguro que ya no tienes que preocuparte por el mío- terminó de decirle, estando para ese momento justo frente de él, sin mucho espacio que los separara, sólo algunos pocos centímetros.
Loki había escuchado atentamente, y por un momento vio a su "hermano" esperanzado, pero enseguida ésa expresión de su rostro se borró, estando cegado por el dolor y la ira que sentía, convencido de que no podía aceptar la ayuda de nadie, y de que nunca nadie lo aceptaría a él, a pesar de las palabras de Thor.
-Es fácil hablar para ti- le contestó- te es fácil venir y decirme que me das tu aceptación, pero te recuerdo que estoy en un reino en el que todos sus habitantes han aprendido a ver a mi especie como unas pesadillas, unos monstruos, ¿en verdad crees que porque un príncipe arrogante y fuerte les diga lo contrario te creerán y seguirán? Por favor, ni siquiera Odín piensa eso, simplemente es un hombre harto de la guerra que busca la paz, pero sólo importándole el beneficio de su pueblo, no el de Jöthunheim... ni siquiera el mío- dijo, en la última frase su voz decayendo un poco y dejando su potencia y fuerza que había tenido hasta el momento.
-Te equivocas, nuestro padre...- dijo Thor.
-¡ÉL NO ES MI PADRE!- gritó Loki- ¡él sólo me utilizó para evitarse participar en más guerras y perder el otro ojo!
-Hermano, estás cegado en este momento por el dolor, y lo entiendo, pero debes tranquilizarte, sólo así podré ayudarte- le dijo Thor, con voz lenta y marcando sus palabras mientras alzaba la mano derecha en un gesto de tranquilizar a su hermano.
-¿Y exactamente que es lo que pretendes hacer para ayudarme?- le preguntó Loki, nuevamente dando pasos en reversa para alejarse de Thor, sintiéndose cada vez más furioso ante la insistencia del Dios del Trueno por intentar ver las cosas fáciles y con pronta solución, sin entender todo lo que sentía y pensaba- ¡¿qué es lo que pretendes hacer para simplemente borrar y hacerme olvidar el engaño en el que he estado sometido más de mil años?! ¡¿Cuál es la brillante idea del poderoso Thor para que cada día al salir de esta habitación y ver la cara de mis supuestos padres no vea mas que la cara de unos mentirosos que decidieron ocultarme mi origen como si se avergonzaran de mí, teniéndome aquí sólo como un trofeo más, una prueba de otra batalla ganada que se mantiene en poder sólo para un momento en que pueda ser útil? Dímelo hermano, ¿en verdad por primera vez en mucho tiempo estás logrando utilizar la cabeza para algo que no sean batallas y tienes una idea para hacerme olvidar este engaño y que no vea a tus padres como unas personas extrañas y mentirosas cada vez que piense en ellos? ¿Una idea para no verme a mí mismo como un monstruo? ¿Una solución para volver las cosas como antes, como si aún creyera que llevo la sangre de Frigga y Odín y no de un gigante de hielo a quien ni siquiera le importé?- terminó de hablar Loki, para este momento teniendo la voz temblando y la garganta cerrada por contener el llanto por las palabras que él mismo pronunciaba, mientras miraba a Thor con dolor y desesperación, muy en el fondo de su ser esperando que de alguna forma el hombre al que desde que era un niño ha llamado hermano pueda darle una solución para ese dolor que sentía y para que todo volviera a ser como antes del momento en que un gigante de hielo tocó su brazo volviéndolo color azul, pero esas esperanzas en seguida se desecharon cuando Thor se quedó callado, viendo con tristeza, tristeza que Loki interpretó como lástima que hizo desbordar en instantes el último autocontrol que tenía en él.
-Lo sabía, tus palabras de "ayuda" no eran más que un nuevo experimento para comprobar que el futuro rey de Asgard puede con cualquier cosa sin ser verdad, como siempre.
Thor se quedó callado, le dolía ver a su hermano así, por lo que un instante perdió las palabras y sólo lo contemplaba.
-Bien- dijo Loki sonriendo- veamos si el poderoso Dios del Trueno junto con sus queridos padres son tan expertos en mantener la paz y a un reino en condiciones... aún enfrentándose a la ira del Destructor- terminó de decir, dispuesto a poner ya en marcha el plan que tenía planeado para el amanecer, con este nuevo detalle de incluir a la máquina asesina para empezar a desatar el caos en Asgard.
Rápidamente Thor salió de su bloqueo al escuchar a Loki decir esas palabras.
-¿Qué quieres decir con eso Loki?- preguntó.
Loki sonrió burlonamente.
-Lo comprobarás en seguida, "hermano"- le respondió, diciendo con un tono burlón la última palabra, y en seguida desapareció con su magia de la habitación.
-¡Loki!- gritó Thor desesperado al ver lo dañado que estaba su hermano y más al pensar en las últimas palabras que éste había pronunciado antes de desaparecer.
"No puede ser, tengo que evitar que haga una tontería" pensó Thor y de inmediato salió corriendo de la habitación de Loki en dirección a la bóveda de Odín.
Mientras corría se lamentó mentalmente por no tener su martillo consigo, pues de esa forma sería cuestión de volar para llegar a la bóveda antes que Loki lo hiciera.
Siguió corriendo hasta que estuvo al fin frente a la bóveda, donde vio a los dos guardias que la vigilaban inconscientes y entonces el miedo se apoderó de él, más al notar las puertas emparejadas.
-Por favor no Loki- susurró y de inmediato ingresó en la habitación cerrando las puertas detrás de él, pensando que tal vez así sería más fácil mantener al Destructor adentro si era despertado.
El salón permanecía silencioso, y entonces Thor advirtió que en el fondo, detrás de la pequeña columna que mantenía el Cofre de los Antiguos Inviernos estaba parado Loki, de espaldas.
-Sin tu martillo eres muy lento Thor, por poco te pierdes el comienzo del espectáculo- dijo con voz lenta y fría.
-Escucha Loki, esto no tiene que terminar así, sé que estás herido por lo que estás pasando, pero lo estas llevando demasiado lejos, el Destructor destruirá a Asgard, y nuestra pueblo no tiene la culpa de los problemas de nuestra familia, ni siquiera nosotros en este caso, la mentira fue sólo de nuestros padres, por favor, deja a nuestra gente fuera de esto...
-¡Es tu gente, no la mía! ¡Tú eres el príncipe perfecto mientras yo soy sólo el bicho raro de la familia, ahora comprendo porqué!- dijo Loki enojado.
-Eso no es verdad Loki, nuestro pueblo te aprecia más de lo que crees, tú eres su príncipe, y eres más consciente e inteligente con lo que ellos necesitan que yo, tú lo sabes, ellos lo saben- intentó convencerlo Thor.
Loki sonrió burlonamente y se volvió hacia Thor.
-Si es así, entonces confiarás en que sé que el país necesita una reconstrucción- dijo, entonces alzó su mano dejando ver una luz verde salir de ella y la pared que estaba detrás del cofre de los gigantes de hielo desapareció, revelando al Destructor.
-No- dijo Thor apenas audiblemente.
-Por aquí- indicó Loki a la máquina y comenzó a bajar los escalones seguido de ella- me parece que lo apropiado para la reconstrucción será derribar primero las torres y casas viejas.
-¡Loki detente!- gritó Thor desesperado- ¡estás en un error!
-Mmm, sí tienes razón- estuvo de acuerdo Loki- lo primero que se debe de hacer cuando se modifica un reino es cambiar a sus dirigentes, por lo tanto creo que deberé de empezar con la familia real, es una pena, créeme, pero hay sacrificios que deben hacerse cuando se va a ser el nuevo rey- dijo bajando la cabeza y volteando hacia un lado.
-Loki, en verdad tranquilízate, habla conmigo, juntos encontraremos la solución a este problema, para que te sientas mejor, por eso regresé- suplicó Thor.
-Mmm, creo que hoy no, tengo muchas cosas que hacer para tomar el trono ante la lamentable muerte de la familia real- dijo Loki retrocediendo hasta posarse detrás del Destructor- así que no me entretengo más, disculpa. Destructor... destruye al príncipe de Asgard- ordenó con la mirada seria y la voz firme.
El Destructor enseguida comenzó a caminar hacia Thor quien lo veía fijamente, sin poder creer lo que estaba haciendo su hermano, y tanto fue su bloqueo que no corrió o se movió de su sitio logrando que el Destructor llegara hasta él y alzara la mano para darle un puñetazo, que por suerte alcanzó a esquivar tirándose en el piso y rodando hasta quedar al lado de la máquina.
Éste volteó a verlo e hizo por darle una patada que Thor también evitó al rodar por el piso nuevamente, se paró y corrió hacia otra habitación que estaba dentro del mismo salón, siendo seguido por su repentino enemigo.
-No importa donde te escondas Thor, el Destructor no va a parar hasta destruirte- le dijo Loki.
Thor siguió huyendo del Destructor en la otra sala, esquivando en momentos como podía los golpes que le daba, hasta que al parecer la máquina tuvo suficiente y le lanzó llamas de fuego de su cabeza.
Thor apenas logró correr y esconderse detrás de una de las columnas con un tesoro de Odín, sintiendo su corazón palpitar violentamente.
-¡LOKI!- gritó con todas sus fuerzas- ¡recapacita! ¡El Destructor comenzó a sacar fuego y terminará incendiando todo el salón!
Loki escuchó, pero no hizo nada, permanecía con la cabeza baja, serio mientras esperaba a que el Destructor cumpliera su orden.
Thor dio un golpe a la mesa al darse cuenta de que su hermano no reaccionaba y después sintió su espalda caliente, y se quitó rápidamente detrás del mueble de donde estaba, llevando su hombro con una pequeña llama que se apresuró en apagar con golpes y soplidos torpes.
Quedó expuesto ante el Destructor y éste le volvió a aventar fuego, a la vez que Thor corría hacia el salón principal de la cámara nuevamente.
Quedó frente a Loki, a varios metros de distancia.
Éste levantó la vista hacia él, y vio que su hombro izquierdo sangraba y su pelo estaba enmarañado, también tenía una que otra cortada en la cara por los cortes que le habían alcanzado a dar los brazos del Destructor.
Thor se encontró con los ojos de Loki, y vio en ellos un pequeño brillo de tristeza que el Dios de las Mentiras intentaba ocultar.
La verdad es que le enojó ligeramente que Thor volviera a esa sala, habría agradecido que se fuera a la otra nuevamente puesto que prefería no ver su muerte, estaba dispuesto a matarlo pero al verlo ahí lastimado y con esa cara decaída hacia él sintió un nudo en la garganta y los ojos llorosos, cierta culpabilidad que optó por ignorar, era consciente de que tal vez sería difícil verlo morir porque después de todo había crecido con él, pero podía hacerlo, ya lo olvidaría luego, después de todo ese hombre no era su hermano.
-Loki, te lo ruego, no...- comenzó a decir Thor pero antes de que siguiera hablando una columna de las que estaban en el salón salió de la otra sala y se estrelló contra él atinándole en el estómago fuertemente y aventándolo al suelo.
El Destructor salió enseguida y fue hacia Thor, ya no aventaba fuego.
El Dios del Trueno, que no tenía sus poderes en ese momento tosió escupiendo un poco de sangre que le cayó en la cara, e intentó levantarse pero no pudo.
El Destructor pronto estuvo frente a él y sin que Thor pudiera evitarlo levantó su pie y lo puso sobre él, comenzando a bajarlo lentamente haciendo presión.
Él comenzó a intentar levantarlo con sus manos pero era inútil, con su fuerza como humano no lo lograba y además el hecho de estar débil por el golpe que recibió antes tampoco.
Loki miraba de lejos y escuchaba los pujidos de esfuerzo y de dolor de Thor, y comenzó a sentirse débil.
-¿Por qué no te defiendes y dejas de probarme Thor? Yo no pienso ayudarte- le dijo con un tono que pretendía ser burlón pero que le había salido más bien ronco y quebrado.
-Porque no puedo- dijo Thor con pujidos de fondo, el Destructor cada vez lo aplastaba más, sentía que ya no respiraba bien.
-¿Cómo que no puedes?- le preguntó Loki confundido con el mismo tono de voz.
-Loki, recuerda que padre me quitó mis poderes, soy un midgardiano ahora, por eso estoy tan débil- dijo Thor con la voz apenas audible, se estaba desmayando.
Loki abrió un poco los ojos, eso debería ser mejor para él, pero entonces ¿Por qué comenzaba a sentirse desesperado de que Thor no se moviera? Lo miró, sus ojos se estaban cerrando, su pecho se movía cada vez más lento, y el Destructor mantenía su pie sobre él.
Intentó apartar la mirada, pero no pudo, y comenzó a sentirse ansioso.
-¡POR ASGARD, SÓLO DEFIÉNDETE!- gritó desesperado.
Eso llamó la atención del Destructor, el cual levantó el pie, le dio una patada a Thor y después comenzó a caminar hacia Loki.
Éste miraba a Thor, no se movía, y no sabía si seguía con vida o no.
Volteó su mirada hacia el Destructor, iba caminando hacia él, probablemente para guardarse o para detenerse frente a él en señal de que había cumplido ya su mandato.
Loki lo miró fijamente, había cumplido su orden, sin embargo, aunque no quisiera admitirlo ni sentirlo, comenzaba a tener cierto enojo contra la máquina.
Thor se enderezó, la patada del Destructor no había sido tan fuerte como cabría esperar puesto que lo pensaba ya muerto, y aunque él tenía ahora la fuerza de un humano al final seguía siendo más fuerte que la mayoría.
Miró cómo el Destructor caminaba hacia su hermano, quien lo veía con enojo y seriedad, aparente control, y entonces al ver la postura del Destructor y el movimiento que hacía con los brazos que Loki ignoraba por el impacto de creer muerto a Thor, logró entender lo que estaba a punto de pasar, y sintió fuerzas en él que no creía conservar aún.
Loki seguía mirando a la máquina, no sabía qué creer, ni qué pensar, sólo entendía que ahora Thor estaba muerto, por su culpa, intentó comenzar a poner claros sus pensamientos y sentimientos para asegurarse de que no fuera débil, pero antes de decirse algo o pensar en cualquier otra cosa sintió cómo era empujado contra el suelo.
Se levantó enseguida aturdido y vio cómo Thor era golpeado por el Destructor fuertemente, empujándolo a varios metros.
Todo había sido muy rápido, ni siquiera notó cuando Thor se había parado, y el Destructor nunca cambió su dirección por lo que él tampoco podría haberlo sabido, así que al parecer ese golpe era... para él.
Él casi había matado a Thor, sin embargo el Dios del Trueno, a pesar de ser ahora un midgardiano débil y moribundo había decidido recibir el golpe del Destructor en lugar de él.
Volteó a verlo, intentó levantarse pero no logró hacerlo más de un centímetro, ahora sí moría, por su culpa, por salvarlo.
El Destructor iba hacia él pero no lo notó ya que se paró y corrió rápidamente hacia Thor, arrodillándose a su lado.
-¡¿Pero qué creías que hacías idiota?!- gritó- te dije que te defendieras tú, no que me defendieras a mí.
Thor tosió sangre, intentado hablar, tenía la cara roja y ensangrentada por el golpe que había recibido.
-Entonces debiste ser más listo hermano- dijo con voz débil.
-¿Pero de qué me hablas?- preguntó Loki enojado.
-De que si te hubieras movido no habría tenido que atravesarme- dijo Thor con su voz igual de débil- debiste notar que el Destructor iba a golpearte en vez de quedarte parado ahí, pero supongo que estás lo suficientemente cegado en este momento para no entender.
-¿Entender qué?- preguntó Loki desesperado, no porque no entendía lo que decía Thor, sino porque el hombre se escuchaba muy débil y tenía los ojos ligeramente cerrados, estaba muriendo.
-Tu orden Loki- dijo Thor respirando lentamente- vete de aquí, el Destructor intentará matarte, le dijiste que destruyera al príncipe de Asgard, no especificaste que a mí, por lo que también querrá destruirte a ti, porque lo creas o no en este momento Loki, tú eres príncipe de Asgard, eres conocido como tal porque eres hijo de Odín y Frigga, y eres mi hermano, no importa tu origen ni tu color de piel, siempre serás parte de la familia real, el príncipe de Asgard, un Odinson, mi mejor compañero de batallas, mi mejor amigo, mi hermano.
Lágrimas estaban saliendo de los ojos de Thor mientras él decía esas palabras, y apenas escuchó cómo el Destructor prendía sus llamas y las aventaba hacia ellos.
-¡NO!- gritó Loki desesperado poniéndose frente a su hermano para cubrirlo a la vez que alzaba las manos e inconscientemente sacaba de estas hielo que se encontró con las llamas.
Loki estaba arrodillado enfrente de Thor mientras gritaba y mantenía sus manos extendidas sacando el hielo que empujaba el fuego del Destructor, su piel se volvió azul.
Escuchó que Thor murmuraba algo y volvió la cabeza hacia él.
-Te quiero- lo escuchó decir antes de que cerrara los ojos y su cabeza cayera.
El dolor y la ira lo inundó más que nunca y haciendo más fuerte su grito se paró y aumentó el volumen y la fuerza de su hielo, comenzando a caminar hacia el Destructor, acortando su llama a cada paso que daba.
Caminó hasta donde estaba el Cofre de los Antiguos Inviernos y tomándolo con una mano lo unió a su propio poder y por fin logró apagar la llama del Destructor, metiendo además el hielo por sus orificios, haciéndolo comenzar a tambalearse.
Loki paró su hielo y con su magia hizo flotar la columna que le habían lanzado antes a Thor y comenzó a golpear en la cabeza al Destructor.
-¡Apágate ya!- gritó, esperando que diera resultado a pesar de que tenía la orden de destruirlo a él.
Dio unos golpes más y soltó la columna, segundos después el Destructor se cayó y se quedó inmóvil, no sabía si por su orden o porque logró derrotarlo, de cualquier forma eso no le importó, lanzó el Cofre de los Antiguos Inviernos congelando a la máquina por completo y corrió de vuelta hacia Thor, esperando que no fuera demasiado tarde.
Sin pensarlo lo enderezó y lo envolvió en sus brazos contra él, comenzando en el acto a decir unas palabras, logrando iluminarlos a ambos con una luz verde.
Poco a poco Loki comenzó a sentir debilidad, a la vez que sentía golpes y rasguños en su cuerpo.
Estuvo haciendo lo mismo un rato más hasta que escuchó a Thor reaccionar con un fuerte suspiro y comenzó a toser.
Loki sonrió suavemente y se apartó de Thor dejando que se enderezara, cosa que ya podía hacer puesto que un poco de su dolor y la mitad de sus rasguños y golpes había desaparecido, así como su fuerza había vuelto.
Se sintió confundido de pronto y miró al rededor hasta toparse con Loki, quien tenía rasguños y respiraba cortadamente.
Volteó su mirada buscando al Destructor y lo vio tirado, congelado.
-¿Qué pasó con el Destructor?- preguntó asombrado.
-Lo vencí, creo, no sé si fue mi pelea con él o que le ordenara apagarse después de haberlo golpeado un poco, de cualquier forma ya no intentará destruir a ninguno- explicó Loki.
Se sentía un poco tonto al pensar que podía simplemente haber dicho que se apagara para evitarse la pelea, pero la verdad era que no lo había atacado por el simple hecho de protegerse así mismo y a Thor, sino por la furia que había subido a través de él cuando casi mataba a éste último.
Thor miró atentamente la cara de Loki, notando cada rasguño y la hinchazón que parecía tener en el rostro, también reparó en que la quemadura de su hombro se veía mejor y no parecía hecha recientemente, así como había desaparecido de su muñeca una cortada que se había hecho.
Alargó la mano y tocó a Loki en el hombro izquierdo, haciéndolo quejarse al instante.
-¿Quieres no hacer eso por favor?- se quejó el Dios de las Mentiras sacudiéndose para apartar la mano de Thor.
-Lo siento hermano, sólo que, ¿qué hiciste con mis heridas?, no siendo algunas, parte de mi dolor desapareció y estoy seguro que estaba hablando con el abuelo hace un momento- dijo Thor.
Loki suspiró.
-Utilicé un hechizo que aprendí hace poco, te di la mitad de mi energía, y pase la mitad de tu dolor, debilidad y fracturas a mi cuerpo- explicó Loki- y da gracias que funcionó, no lo he practicado mucho, un error y ambos terminábamos más heridos que tú y muertos.
Thor sonrió ligeramente, sabía que su hermano seguía adentro del Loki loco que casi lo mata.
-¿Pero estás bien? No quiero que estés lastimado por mi culpa- preguntó Thor preocupado.
Loki hizo un ademán con la mano para que no le diera importancia.
-No te preocupes, a diferencia de ti no soy humano, sanaré rápido, lo sabes, además gracias a mi magia lo haré más rápido incluso que un asgardiano normal... y supongo que ser un gigante de hielo ayudará en algo- observó.
Estaban cerca de las escaleras por lo que Loki se arrastró para sentarse en el primer escalón, seguido de Thor que se sentó a su lado.
Loki juntó sus manos y notó apenas que todavía conservaba el color azul.
-Por si quería fingir que las cosas son normales por un rato, esto no ayuda- dijo volviendo a su apariencia asgardiana- por cierto, haber si aprendes a usar la cabeza y no vuelves a empujarme cuando estoy a punto de obtener un golpe del Destructor para tomarlo tú.
-Pues hablando de usar la cabeza me sorprendes, creía que tú eras el cuerdo de los dos, ya sabes, yo hago los planes suicidas que nos destruyen y tú me paras y lo arreglas, así funciona, no al revés, yo no sé cómo sacarnos del lío cuando lo creas tú, y escogiste un mal día para crearlo, el día en el que soy un midgardiano y no puedo defendernos- replicó Thor.
-En realidad si eres un midgardiano es porque tuviste la brillante idea de insultar a Odín después de haber roto una de sus reglas, por lo tanto no me reclames a mí- dijo Loki enojado, recordando lo que había pasado con Thor- y agradéceme, según dijiste fue por mí que el Padre de Todo decidió traerte de vuelta a Asgard.
Se quedaron callados unos segundos, Loki frustrado por lo que pasó, debía asesinar a Thor y ahora tenía la mitad de sus fracturas, y ciertamente el golpe en la cara no había sido con delicadeza.
-Gracias- dijo después Thor, tranquilo.
Loki volteó a verlo y se enojo más, era un tonto, ¿por qué le hacía caso en agradecerle por haber regresado a Asgard si para empezar el problema de ir a Jötunheim por los gigantes de hielo había sido porque él mismo había arruinado su coronación orillándolos a eso?
Thor no lo entendía, era un ingenuo, él en verdad era un monstruo que en cierta forma se había asociado con el enemigo, y él tenía que saberlo, porque... porque quería convencerse de que a pesar de saber eso, de la coronación y de que hay una parte monstruosa dentro de él podía perdonarlo, podía seguirlo amando y podía llamarlo hermano, porque en el fondo quería seguir siendo eso de Thor, no había querido admitirlo pero aún lo amaba y lo consideraba su hermano, lo supo cuando había estado a punto de perderlo y por su propia culpa, además de cuando Thor se había sacrificado por él.
-¿Si sabes que esto no cambia nada? Aún seguimos sin ser hermanos y...
-¿Entonces por qué me salvaste?- interrumpió Thor su ruta para llegar a la confesión.
-Debía destruir el Destructor, también quería matarme a mí así que...
-Y quería hacerlo precisamente por lo que te dije antes Loki- lo interrumpió de nuevo- también eres un príncipe de Asgard y un miembro de nuestra familia, aunque quieras negarlo en este momento, es así.
-¿Cómo sabes que no quiero matarte aún?- cuestionó Loki.
-Porque me habrías dejado morir en primer lugar en vez de compartir mis heridas, además soy un humano, no tengo fuerza ni ninguna habilidad interesante, podrías simplemente sacar tus cuchillos y asesinarme, pero estás aquí sentado conmigo, hablando- explicó Thor.
-Planeo el próximo movimiento- respondió Loki tranquilo.
Thor suspiró, le dolía ver a su hermano en ese estado.
-No quieres matarme, no eres un monstruo, y eres mi hermano, ¿te queda claro?- preguntó Thor.
Loki lo miró, sus ojos llorosos, pero ya no se permitiría llorar más.
-Tú no sabes la parte del monstruo, no lo sabes todo de mí- respondió Loki con voz apenas audible.
-¿De qué hablas? Claro que sí, soy quien más te conoce de todo Asgard, lo sabes, y tú eres quien más me conoce a mí, nosotros...
-Thor- dijo Loki con voz cortante, tenía que hablar, antes de que Thor siguiera insistiendo en que seguía siendo su hermano, debía darse cuenta de la verdad y alejarlo antes de que él se hiciera ilusiones de que todo estaría bien a su lado.
Thor lo miraba, esperando a que Loki hablara.
Él pasó el nudo que tenía en la garganta y le sostuvo la mirada.
-Thor... escúchame, yo... tú...- suspiró- fui yo quien arruinó tu coronación, ¿entiendes? Fue mi culpa, yo pensaba que eres un irresponsable para ser rey, escuchaba tus planes de destruir a Jötunheim y crear una guerra y pensé que sumirías a Asgard en la ruina, así que traje a los gigantes de hielo ayer para que detuvieran la coronación y te prepares más. ¿Entiendes lo que te digo? Te la has pasado toda la noche diciéndome que soy tu hermano y que no soy un monstruo, sin embargo ayer traje enemigos a Asgard que casi se llevan el Cofre de los Antiguos Inviernos y terminaron muertos, los traicioné a ustedes, ahora vuelve a decirme como antes que soy tu hermano y que no soy un monstruo.
Thor se quedó callado, analizando la información que Loki acababa de darle, mirándolo.
Éste lo miraba nervioso, quería ocultarlo pero no podía.
Thor notaba el miedo en los ojos de su hermano.
Loki hizo ademán de levantarse dando un suspiro ante el silencio de Thor pero la voz de éste lo paró.
-Eres mi hermano y no eres un monstruo- le dijo.
Loki permaneció sentado y miró a Thor, asombrado.
-Creo que no entendiste que...
-Sí, entendí perfectamente hermano- dijo haciendo énfasis en la palabra- y bien, creo que me es un poco doloroso, me hacía ilusión la coronación pero justamente ayer por llamarme arrogante nuestro padre me hechó de Asgard y me prohibió ser rey, así que tal vez tú no estés diciendo que no estoy preparado porque sí, no lo sé, tal vez debería hacer un cambio en mí, probablemente siga desterrado y sea lo que necesite para regresar aquí.
Loki lo miró impresionado de que se lo tomara así.
-Pero yo...
Thor puso su mano en su hombro, derecho para no lastimarlo.
-No es la primera vez que uno de tus planes contra mí, hermano, termina más mal de lo que pensabas, recuerda la vez que me hiciste creer que ese chico bravucón me insultó sólo para que me peleara con él y me derrotara en venganza por comerme el último pedazo de tu tarta de cumpleaños, al final llegaron sus amigos y tuviste que rescatarme de quince niños que creían que también los había insultado, me ataron de cabeza de un árbol, y ok, siendo honestos creo que en circunstancias normales sí estaría molesto contigo, no lo niego, pero no son circunstancias normales, son circunstancias en las que tú estás dudando de mi amor por ti y de que seas parte de nuestra familia, y eso no voy a permitirlo, porque aunque me enojara contigo por lo que hiciste te seguiría queriendo, te seguiría llamando hermano y seguiría confiando en ti, ¡lo estoy haciendo ahora después de que intentaste matarme!... lo que quiero que entiendas Loki es que todo sigue igual, seguimos siendo hermanos, te sigo queriendo y sé que tú a mí también, sé que estás dolido y enojado con nuestros padres por el secreto que te ocultaron, y te entiendo, también yo me enojé con ellos cuando me enteré porque por ocultarlo te estás haciendo daño ahora, pero debes saber que ellos también te quieren, lo de la alianza fue idea de nuestro padre, nunca de nuestra madre, y ella te recibió con los brazos abiertos desde un principio, y nuestro padre terminó queriéndote también, lo hace ahora igual que a mí, creo que a veces lo dudas pero te aseguro que es así, y también toma en cuenta que después de todo te han criado como un hijo, no como un trofeo en una bóveda o un esclavo capturado, te han amado como su hijo porque lo eres a pesar de la sangre, y en cuanto a mí, bueno, creo que ya te he dejado en claro lo que pienso, sólo toma en cuenta que si vas a estar enojado con el mundo mientras aceptas esto y deja de perjudicarte por favor no te enojes conmigo y no me apartes a mí, comprendo que lo hagas con nuestros padres un tiempo, ellos te mintieron y tal vez por eso será raro convivir con ellos ahora, pero Loki, yo no te mentí, yo nunca te he visto como un trofeo o algo parecido porque yo también estaba engañado, no sabía tu origen, siempre te he visto como mi hermano sin pensarte un tratado de paz, así que sólo te pido que me dejes estar a tu lado en esta lucha por aceptar tu origen, porque yo ya lo hice, y pienso ayudarte en todo lo que necesites, y si se llegan a meter contigo por ser un gigante de hielo, cosa que te seguro no pasará, pero en caso de que lo hicieran, yo estaré a tu lado y te defenderé, tenlo claro, estamos juntos en esto hermano- terminó de decir Thor.
Loki había permanecido mudo, incluso segundos después de que Thor terminara de hablar, ya no tenía miedo de creerle, si él lo seguía queriendo a pesar de lo de su coronación entonces en verdad lo hacía, sin importar qué, y entendió que tal como dijo al menos él no le había mentido, siempre lo había visto y querido como su hermano, sin algún interés de por medio.
No quería hacerlo pero terminó dejando salir una lágrima o dos, y para disimularlo intentó soltar algún chiste o frase sarcástica, pero tampoco se le ocurrió qué, todas sus emociones habían sido una montaña rusa durante ese día.
Thor sabía que su hermano no tenía palabras que decir, no era la primera vez que pasaba eso, y sin pensarlo lo empujó hacia él de la espalda y lo envolvió en un abrazo, que a diferencia del de hace rato fue correspondido por Loki después de segundos.
Estuvieron así durante algunos minutos mientras Loki se tranquilizaba y se sentía protegido y respaldado por Thor, no sabía qué pasaría después y cómo estaría comportándose con sus padres, pero estaba seguro de que al menos tenía a un hermano verdadero que estaría a su lado.
-Lo siento por haber intentado matarte- dijo Loki después desde el hombro de Thor.
El Dios del Trueno soltó una risa y lentamente se separaron.
-Eso tampoco es la primera vez que ocurre, ¿o ya olvidaste la broma de la serpiente?- preguntó Thor sonriendo.
-No, claro que no, es de mis recuerdos favoritos de la infancia- respondió Loki sonriendo también.
Se quedaron callados, pero más tranquilos.
-Creo que deberíamos buscar a padre y a madre hermano, deben de estar preocupados por ti- dijo Thor.
Loki hizo cara de pocos amigos.
-Oye- dijo Thor empujando su rodilla con la suya- no tienes que hablar mucho con ellos sino quieres, sólo, intenta no gritarles o algo así, cuando te calmes y asumas mejor esto hablas con ellos y conversan sobre esto si quieres, ellos entenderán cómo te sientes ahora, y sino es así yo les explico, tú solo toma el tiempo que necesites para sobrellevar la noticia, ¿bien?
Loki miró a Thor y sintió confianza.
-Está bien- dijo, luego miró al rededor del salón y soltó un silbido- aunque creo que querrán una explicación por esto, estarán furiosos.
-No te preocupes, no hay que entrar en detalles del Destructor y el intento de asesinato, diremos simplemente que pasaron cosas aquí y necesitan arreglo, deberán de entender, ellos te ocultaron un secreto y ahora nosotros ocultaremos lo que pasó aquí, también el tema de la coronación, no tienen que saberlo, y estoy seguro que tú ya no traerás más visitantes a escondidas- dijo Thor poniéndose de pie con dificultad.
Luego le tendió su mano a Loki y éste aceptó la ayuda para pararse, abrazando a Thor en cuanto estuvo en pie.
Thor no tardó en responder el abrazo gustoso, no era algo raro para él, cierto que peleaba con Loki todo el tiempo y éste disfrutaba de burlarse de él y hacerle todo tipo de bromas pero aún así era en quien más confiaba, siempre estaban juntos y siempre habían sido los mejores amigos, tenían momentos como esos en los que no se avergonzaban de dar muestras de afecto al otro, claro que nunca lo admitirían con nadie.
-Si quieres ahora sí podemos darnos el beso que querías ayer antes de la coronación- le dijo en burla recordando las tiernas palabras que le había dado momentos antes del evento asegurando alegrarse por él... para después asegurarse de "cancelar" todo, típico de su hermano.
Loki rió suavemente y se separó de Thor.
-Calla- le dijo dándole un pequeño golpe en la sien.
Thor también rió.
-¿Vamos?- preguntó a Loki.
Éste tomó unos segundos y luego aceptó, ambos salieron de la cámara de Odín.
Caminaron por los pasillos del castillo en dirección a sus habitaciones que estaban al lado una de la otra y en el pasillo en el que se encontraban vieron caminar a Frigga y a Odín, los cuales al principio se aliviaron de verlos, para poner una cara preocupada después.
-Parece que vieron un fantasma- dijo Loki.
Ambos hermanos se habían parado al ver a sus padres.
-Tal vez lo parezcas, normalmente estás impecable, pero ahora- dijo Thor viendo a Loki de pies a cabeza.
El Dios de las Mentiras hizo aparecer en el aire un círculo verde que le sirvió de espejo y vio su pelo enmarañado.
-¿Tenías que pasarme tu mal aspecto junto con las heridas?- preguntó al instante a Thor.
-A mí qué me dices, tú hiciste el hechizo de curación- protestó Thor.
Loki rodó los ojos y con su magia arregló su pelo hasta tenerlo peinado como siempre.
-Mucho mejor- dijo.
-Creo que debemos encontrarnos con nuestros padres- dijo Thor notando que Odín y Frigga caminaban hacia ellos.
Loki suspiró.
-Ya qué- dijo y ambos caminaron al pasillo a su encuentro.
Pronto quedaron más cerca entre ellos, y se sintió un silencio incómodo entre los cuatro.
-Loki, nos alegra que ya estés... ¿estás mejor?- preguntó Frigga.
Loki miró a Thor antes de responder y luego se volvió a sus padres, calmándose lo más que podía.
-Sí, creo que sí- respondió.
-¿Por qué están así? ¿Con esas heridas?- preguntó Odín antes de que alguien más añadiera algo.
-Sólo digamos que nos surgió un problema padre- se adelantó a responder Thor- en tu bóveda, aunque creo que no se rompió nada, cuestión de que limpien y claro, reparen al Destructor, sólo eso, lo demás está bien y solucionado, y pienso que lo mejor es no preguntar mucho del tema, lo importante es saber que ambos estamos bien.
Al parecer Odín no se había conformado con la respuesta y estaba a punto de replicar pero Frigga lo tomó del brazo y lo hizo callar.
-Bien, me alegra oír eso, en unas horas mandaré a que arreglen todo. Entonces, ¿ya has resuelto todo tu malestar interno Loki?- interrogó Odín.
-Me temo decir que no del todo padre- dijo Loki con voz formal- es verdad que ya no me siento suficientemente mal para volver a encerrarme todo el día en mi alcoba, pero si soy sincero, y apreciénlo porque no suelo serlo, aún estoy algo afligido por la noticia, así que espero su paciencia si me muestro distante hacia ustedes, no quiero ocasionar problemas en la familia, pero me gustaría acostumbrarme a la noticia un poco antes de hablar al respecto y de regresar las cosas como eran antes, pero les aseguro que lo intentaré- explicó con el mismo tono de voz todo el tiempo.
-Está bien hijo, lo entendemos, toma el tiempo que sea necesario, sólo recuerda que cuando nos necesites aquí estaremos listos para hablar y piensa en que no queríamos lastimarte, creíamos que te protegíamos ocultándote la verdad, fue nuestro error, y lo lamentamos- dijo Frigga.
Loki hizo una inclinación con la cabeza.
-Lo entiendo, gracias- respondió.
Odín asintió y se volvió a Thor.
-Te agradezco lo que hiciste Thor, creo que has sido de mucha ayuda a tu hermano, ahora si me disculpas...
-No quiero que regrese a Midgard- interrumpió la voz de Loki a Odín.
-¿Qué?- preguntó éste.
-Lo que oíste padre, no quiero que mi hermano regrese a Midgard, lo necesito aquí- respondió Loki con seguridad, asombrando a Thor.
-Loki- dijo éste en voz baja temiendo que su hermano se metiera en problemas.
-Thor es el único de mi familia que no sabía que pertenecía a los gigantes de hielo y por ello me ha visto siempre como su hermano sin interés alguno, no quiero mencionar que con ustedes nunca ha sido el caso porque creo que lo ha sido, que me han querido de verdad, pero como dije antes ahora estoy un poco confundido respecto a todo, y Thor es el único en quien confío para estar bien- dijo Loki.
-Pero sabes perfectamente que yo lo desterré del reino Loki, no puedo conceder tu petición ahora, ¡sabes la razón de su destierro!- dijo Odín.
-Mejor que nadie, créeme, me di cuenta antes que tú y madre, Thor es un altanero, egoísta, tonto, banal, arrogante, irresponsable y puedo seguir con la lista de sus defectos, en serio...
-¡Oye!- gritó Thor.
-Pero- prosiguió Loki- si en verdad quieren convencerme de que somos una familia sin importar mi origen no pueden deshacerse de mi hermano mandándolo a otro planeta, lo necesito aquí, él mismo necesita estar aquí, los midgardianos terminarán atropellándolo cuando lo conozcan, sin embargo aquí yo puedo ayudarlo para que cambie su actitud, estaré a su lado asegurándome de que vea lo correcto de las cosas y él está dispuesto a cambiar, ¿verdad Thor?
-Sí, por supuesto- respondió enseguida Thor, agradecido con su hermano.
Sabía que no sería fácil, en realidad aún no veía el lado tan terrible de su actitud, pero si Loki le había dicho que la tenía entonces le haría caso e intentaría cambiar para poder quedarse en Asgard y estar a su lado, además, al parecer una de las cosas desaprobadas por su padre había sido el ataque a los gigantes de hielo, y él ya no intentaría atacarlos, sino que estaba dispuesto a ayudar para crear la paz con ellos, sólo así Loki entendería que no venía precisamente de una raza de monstruos, tal vez pudiera ser así, después de todo su hermano venía de ahí, no sabía qué pasaría o sentía Loki respecto a los gigantes de hielo pero de cualquier forma él estaba dispuesto a hacer lo que Loki necesitara.
-Te lo aseguro padre, no habrá más incidentes, Loki me ayudará a ser un mejor príncipe, y yo lo ayudaré a él para pasar esta etapa sin problemas- corroboró Thor.
Odín los miró unos segundos, no era lo que tenía planeado para Thor, pero sabía que sólo él podría acercarse a Loki para evitar que éste se encerrara en sí mismo, y confiaba en que Loki pudiera hacer reflexionar a su hermano, cosa que al parecer ya había hecho si Thor estaba aceptando sus errores.
-Está bien mis hijos, les concederé su deseo, Thor no seguirá desterrado, regresaré el mjolnir a Asgard enseguida, pero no lo usarás hasta que vea un cambio positivo en ti, ¿queda claro?- preguntó Odín.
Thor asintió.
-Sí padre- dijo.
-Excelente- respondió Odín.
-Aunque- comenzó a decir Loki- creo que sí deberías regresarle sus poderes y fuerza natural, es un inútil sin ellos, y no quiero tener que estar salvándolo de los enemigos a los que pueda llegar a enfrentarse.
Odín meditó las palabras, era cierto que al estar en Asgard Thor era más débil que todos y eso lo ponía en peligro.
-Está bien, tus poderes serán devueltos, te los regresaré en unas horas después del desayuno, nuevamente te pido actuar con responsabilidad con ellos- pidió Odín.
-Así será padre, gracias- dijo Thor.
Frigga sonrió contenta de que su hijo permanecería en su hogar.
-Bueno, creo que ha sido una noche larga para todos, quedan pocas horas para el desayuno así que creo que deberían descansar mientras tanto- dijo Frigga.
-Me parece bien, nos vemos en el desayuno entonces- dijo Thor, ansioso por irse con Loki para evitar momentos incómodos con sus padres.
-Así será, ahora debemos ir a ver los daños de mi bóveda- dijo Odín e hizo una seña a Frigga para que pasara.
Ella lo hizo por en medio de sus hijos, dándoles un beso en la mejilla.
Luego pasó Odín y puso una mano sobre el hombro de cada uno, causando una mueca de dolor en Loki que alcanzó a controlar.
-Sé que las cosas parecen desbaratadas para ustedes ahora, pero les aseguro que pronto nuestra familia volverá a estar unida- les dijo, luego les dio unas palmadas en los hombros y se fue.
Thor y Loki esperaron a que sus padres se perdieran por el pasillo y Loki presionó su hombro.
-Creo que ya entiendo porqué siempre me ha venido bien el frío y he detestado lo caliente más de lo normal- dijo en referencia al dolor de su quemadura, comenzando a caminar por el pasillo, con Thor a su lado.
-Sí, eso explica tu resistencia al clima de Jötunheim- estuvo de acuerdo Thor.
Llegaron a sus habitaciones y se pararon cada quien frente a su puerta.
-Bueno, nos veremos en el desayuno- dijo Loki después de un silencio.
-Sí, está bien- respondió Thor.
Sin decir más Loki entró a su habitación, era un desastre gracias a todo lo que había aventado antes con su magia.
Caminó lentamente al balcón que permanecía abierto, y vio que ya había afuera claridad de día y que no faltaría menos de media hora para que saliera el sol.
Salió al balcón y se inclinó contra el barandal, observando la vista que tenía de Asgard.
Se sentía un poco raro, había arreglado parte de sus sentimientos pero temía haberse portado muy sentimental hace unas horas cuando se encerró en su cuarto, esperaba que nadie lo mencionara, y en cuanto a su hermano, bueno, no era el momento más cursi que habían tenido en realidad, a veces le tocaba provocarlo él y a veces a Thor, estaba bien con eso, sabía que todo quedaría únicamente entre ellos dos y que Thor no haría mucha bulla con el tema.
Se volteó cuando escuchó un peso caer sobre su cama, era Thor que había dejado ahí varios libros.
-Al parecer se los aventaste a nuestros amigos y los dejaron en mi habitación- le dijo Thor.
-Gracias por traerlos- respondió Loki.
Thor asintió.
-Por cierto- dijo caminando hacia él- deberías quitar de la puerta el hechizo para que nadie pase, podría haber una emergencia o conociéndote lo tienes para electrocutar a alguien- dijo llegando a su lado.
-¿Cómo entraste hace rato?- preguntó Loki extrañado.
-¿Qué? ¿Lo olvidaste?- preguntó Thor- me diste una clave para entrar aunque tú tengas ese hechizo de bloqueo, por la vez que te encerraste contra todos, enojado conmigo por esa misión a la que te obligué a acompañarme, donde... por accidente te dejé en ridículo y terminaste envenenado sin que nadie pudiera entrar a ayudarte, desde ese día me diste el acceso para entrar en cualquier momento- le recordó Thor.
Loki asintió.
-Cierto, creo que mi mente no funciona bien hoy- dijo Loki.
-Es normal, no creo que durmieras en toda la noche- dijo Thor- tal vez deberías hacerlo ahora.
-No, estoy bien, me siento con energía suficiente, ya descansaré en la noche, por ahora sólo esperaré aquí hasta que amanezca- dijo Loki, queriendo sentir la tranquilidad con el aire y al ver la salida del sol.
-Está bien- dijo Thor- te haré compañía entonces.
Loki volteó a ver a Thor y le dio una pequeña sonrisa, asintió en agradecimiento.
Estuvieron viendo el horizonte en silencio.
-¿Entonces ya estamos bien con todo?- preguntó después Thor.
-Tú dímelo, fui yo quien intentó matarte y arruiné tu coronación- respondió Loki mirándolo, con un poco de duda.
Thor lo miró también y sonrió.
-Entonces sí- respondió- claro, mientras no me sigas negando.
Loki rió un poco.
-Eso lo hago siempre que me avergüenzas- le dijo.
Thor rió suavemente.
Luego el silencio se hizo de nuevo durante algunos minutos y Thor puso después su mano sobre la de Loki, que estaba sujetando el barandal.
-No importa los pensamientos que vengan a tu mente ahora o cómo te sientas, recuerda muy bien esto Loki, porque siempre lo sostendré sin importar qué: Sigues siendo mi hermano- le aseguró Thor con voz firme y suave.
Loki sonrió y puso su otra mano sobre la de Thor y la apretó un poco.
-No podría estar más de acuerdo en eso hermano- le respondió él.
Thor sonrió.
Después Loki retiró su mano, pero la de Thor se mantuvo aún sujetando la suya, mientras ambos miraban el amanecer de Asgard.
