Una historia de Swanqueen
La forma en que nos conocimos fue muy particular, muchos dirían que fue obra del destino, pero sinceramente no nos quejamos, encontramos al amor de nuestra vida, nuestro amor verdadero, porque eso somos, compañeros reales y verdaderos que si es de dar nuestra vida por el otro, lo haríamos sin pensar en nada. Probablemente estés ansiando saber quien soy o mejor, quienes somos. Pues bien, te lo diré, somos las personas más felices que puede haber en el Bosque Encantado.
Me llamo Emma, príncipe del Reino Blanco, y no, no leyeron mal, cuando nací todos pensaron que era un varón, pero resulta que en realidad soy un alfa tan poderoso, que según la extraña y retorcida naturaleza del Bosque Encantado decidió que debo tener un órgano que me permita dejar mi descendencia regada por cualquier lugar, disponible cada día de cada semana, pero realmente no me gusta usarlo mucho, bueno, en realidad debería mencionar eso en pasado porque ahora definitivamente me gusta usarlo. Pero eso será para otro capítulo. Hoy sólo estoy aquí para contarles la historia de cómo conocí a mi hermosa princesa, mi diosa, mi dueña, y todos los obstáculos que debimos superar para poder gritar al mundo que somos amores verdadores.
Empezaré con el tan trillado y ya desgastado, érase una vez...
