Give You What You Like
¿Alguna vez has sentido que no puedes estar peor de lo que ya estás? ¿que lo único que necesitas es… cualquier cosa que te haga dejar de pensar en lo mal que estás por dentro?
Pues yo lo sentí esta noche.
Y mientras mis manos se enredan en el cuello del chico que conozco tan bien en estas situaciones, él recorre mi cuerpo con sus grandes manos. Sus labios se apoderan de los míos y antes de que sea consciente estoy tumbada sobre la cama de aquella habitación conocida. Sus brazos envuelven mi cintura antes de pasearse por mis piernas.
–Butter –él murmura pegando su frente contra la mía, sus ojos analizan antes de besarme nuevamente y murmurar las palabras que sabe que necesito escuchar –Me gustas.
–Soy tuya –murmuró en el espacio entre besos, una sonrisa tira de sus labios antes de cambiar de mi rostro a mi cuello.
De alguna forma esto es justo lo que necesito, estar suavemente rota.
Tiro de sus cabellos atrayendo su rostro hasta el mío para después devorar sus labios, la camiseta que traigo sale de mi cuerpo y cae en un lugar incierto de su habitación, es entonces que mi vista se fija en la suya recibiendo una mirada que solo he recibido en estas esporádicas situaciones.
Me permito perderme en la calidez del verde bosque, en las respiraciones entrecortadas y los toque sensuales ¿esto es amor? Me permito pensar al cerrar los ojos y continuar con la batalla de nuestras bocas.
Mientras siento ese dolor en el pecho me esfuerzo por no abrir los ojos, no necesito que sea justo ahora el momento de prender las luces en mi mente.
–Butter… cup –Butch dice mi nombre mientras se hace espacio entre mis piernas, los jeans han sido descartados desde hace minutos y lo único que nos separa es la ropa interior. Mis ojos se entreabren, la forma en la que Butch mima cada parte de mi cuerpo hace que una sonrisa irónica tire de mis labios, las emociones no son tan difíciles de prestar cuando el amor es una palabra que nunca has aprendido, eso se aplican totalmente al moreno sobre mi.
Mientras mis manos se pasean por su espalda y siento las respiraciones entrecortadas en el cuello mi vista viaja a las botellas en el suelo "Si no me das lo que que quiero, entonces tendrás lo que mereces".
Un beso apasionado me roba el aliento, es un beso que califica como sensual, apasionado y anhelado.
–Te quiero...
...
–Así que… ¿Me dirás que es lo que te paso? –Butch se encuentra tras de mí poniéndose los pantalones.
–Callate, la cabeza me explotará –murmure poniéndome la camiseta.
Mi mano viaja hasta mi cabeza mientras mi mente repasa las escenas de la noche anterior, hasta que llega.
–Te quiero… –¿eso es amor? niego ante aquel absurdo pensamiento.
–Te colaste dentro de mi habitación con una botella de Whisky, me besaste y te acostaste conmigo, creo que seria muy amable que al menos me digas la razón de tu llegada, Butternena –argumenta poniéndose la camisa.
–No sé porqué te quejas, no es la primera vez que lo hago –no lo veo, pero estoy segura de que ha rodado los ojos.
–Bien, no volveré a preguntar –son sus palabras mientras entra al baño. Escucho el agua del lavamanos correr y supongo que se está lavando los dientes.
Mis ojos viajan a las botellas y una sonrisa irónica tira, soy un poco estúpida por haber vuelto a recurrir a Butch después de que algo no salió como lo planee, no soy tan calculadora como Blossom pero tengo que admitir que cosas como esas suelen frustrarme con gran frecuencia, pero ayer, ese fue mi límite, necesitaba sentirme amada, deseada, no una estupida con el orgullo destrozado.
Mi tren de pensamientos se interrumpe al sentir los brazos de Butch abrazarme desde atrás mientras me ofrece un cigarrillo. –Eres un idiota –murmuró con una sonrisa, tomó el cigarrillo y me separo de su cuerpo.
–¿Qué dices? –me ofrece un encendedor rojo.
–Ya es temprano así que olvídalo.
Dicho esto lanzó el cigarrillo al suelo, subo la capucha de la sudadera y camino a la ventana dispuesta a salir de ahí.
Mientras camino de vuelta a casa no puedo evitar que mi mente traiga de vuelta el recuerdo de Mitch y esa chica desconocida, ¡mierda! debí verlo venir en el momento en que el idiota dejó de pasar tiempo conmigo, aunque no sé si eso puede justificar el revolcarme con Butch.
"Ahora que te he dado lo que querías, todo lo que quiero es olvidarlo"
–¿Buttercup donde estabas? –la pregunta de Blossom no me sorprende cuando entro a casa.
–Fui a caminar –contestó con simpleza bajando mi capucha.
–¿A las seis de la mañana? –ella no parece creerme por lo que ruedo los ojos.
–Estaré en mi habitación –interrumpo el posible sermón que me dará subiendo las escaleras.
Mi primera parada una vez que he llegado a mi habitación es el baño, mi ropa es depositada en el cesto que mañana pondré a lavar, y mi cuerpo es recibido por el agua caliente. Mi cabello se pega a mi rostro y cuello, he dejado que creciera desde que comencé a salir con Mitch, tal vez no sería un mal momento para cortarlo nuevamente sobre los hombros.
Mientras froto el jabón sobre mi piel noto las marcas que Butch ha dejado como recuerdo, un recuerdo que desearía no estuviera ahí.
Saliendo de la ducha me tiro a la cama y cierro los ojos, más tarde iré a la farmacia por una pastilla, aunque por ahora lo único que quiero es dormir, dormir de verdad.
–Te quiero… –mis ojos se cierran, ¿esto es amor? no, nunca lo será.
–Butch… –mis manos van hasta sus hombros, sus ojos bosque me miran de inmediato cuando lo aparto de mi, una sonrisa ladina me es lanzada, mis ojos lo inspeccionan por un momento antes de desviar la mirada –No lo arruines –es todo lo que murmuro antes de escuchar un bufido.
–Solo quería crear un buen ambiente –se excusa.
–Un "te quiero" no es lo que me gusta escuchar cuando estoy engañando a mi novio –le reprocho.
–El mismo que te obligo a estar conmigo –su mano recorre mi cuello antes de besarme –No hablaré más de él si tu intentas olvidarlo.
–Callate –sin decir mas lo tomo del rostro para besarlo.
Esa escena se repite en mi mente muchas veces, la voz ronca de Butch, sus manos adorando cada parte de mi cuerpo, él me da lo que quiero, lo minimo que deberia hacer es darle lo que le gusta… y nada más.
–¡Buttercup, el desayuno está listo! –La voz de Bubbles me saca de mis cavilaciones, me levanto de la cama me pongo lo jeans ajustados que Blossom me compro la semana pasada, una camiseta negra y la sudadera que usé anoche, antes de salir para poner en mi estómago algo más que alcohol.
–Buenos días –saludo tomando asiento.
–Te ves tan… linda –ruedo los ojos ante las palabras de mi dulce hermana rubia.
–Iré a entrenar, no necesito ropa linda –es todo lo que digo.
–Chicas, chicas, dejen de pelear –el profesor ríe ante mi comportamiento cuando le saco la lengua a Bubbles. –Estaré en el laboratorio así que pórtense bien.
Sonrió al ver al profesor caminar a su laboratorio, momentos como estos son los que me hacen sentir un poco mejor.
–¿Dónde estuviste anoche? –Aunque estos son los momentos que me hacen enfadar.
–Estuve con Mitch –miento, decir que salí con mi novio es una mejor opción que decir que estuve con Butch.
–No llegaste a dormir.
–Y lo lamento, no se repetirá de nuevo –me excuso llevándome el tocino a la boca.
–Eso espero, el profesor se enterara sí sucede de nuevo.
Asiento viéndola partir, Bubbles manda mensajes mientras yo termino de desayunar. –Vi a Mitch en el antro anoche –comienza –Estaba acompañado por una chica…
–Lo sé, también los vi –ella asiente, el silencio que sigue a mis palabras me hace entender que mi pequeña hermana no dirá nada.
–Solo cuidate –me aconseja antes de levantarse e irse.
Después de tomar mi mochila del gimnasio salgo de casa, aún tengo mucha energía y golpear un buen saco de boxeo será de ayuda.
Mientras camino por las calles de Townsville un recuerdo fugaz llega a mi, cuando tenía cinco años y golpear monstruos era mi forma de lidiar con un mal día, hoy eso ya no es posible, dejó de ser una opción cuando cumplí diez años, estaba molesta con todos por terminar con mi deporte favorito, así que aprovechaba cada oportunidad para golpear a Butch y empezar una pelea sin sentido; claro que eso también termino pocos años después, al cumplir dieciséis el idiota comenzó a tener otros intereses, y de nada sirvió que fuese bendecido con un buen físico, sonrisa galante y ojos atrapantes, sí, Butch era un Adonis con una actitud de mierda.
Mi teléfono sonó interrumpiendo la canción, la pantalla mostró el nombre de Mitch con un nuevo mensaje "Te veré más tarde, preciosa" mis ojos ruedan ante su estúpido mensaje, el cual terminó por ignorar. Mi camino se reanuda cuando la luz del semáforo cambia a verde para los peatones, de verdad extraño usar mis poderes pero en palabras de Blossom "solo en caso de emergencias".
–¡Hola, Buttercup! –Respondo el saludo de Boomer con un simple ademán de mano. De los tres hermanos él más amigable, y él único que puedo tolerar sin soltarle un golpe en el rostro. –¿Viniste a entrenar?
–Por algo traje esto ¿no? –acompaño mis palabras señalando mi bolsa con una sonrisa.
–Fue un comentario estúpido –se rasca la nuca antes mi risa estrepitosa.
–Haz dicho algunos peores –añado provocando un rubor más furioso en sus pálidas mejillas. –¿Los idiotas de tus hermanos también están aquí? –preguntó mientras saco algunas cosas de la mochila.
–Brick está en las duchas y Butch en la zona de pesas –asiento dirigiéndome a los vestidores.
Es en momentos como estos donde no creo que realmente fui una superheroína, los días donde golpear monstruos e impedir la destrucción de Townsville era parte de mis problemas, no lidiar con mi novio infiel y la forma de hacerle pagar por ello.
–¡Buttercup! –Robin acaba de llegar y es cuando caigo en cuenta de que he demorado más de lo esperado en los vestidores.
–Hola –saludo terminando de ponerme la camiseta.
–No espere verte aquí –comienza mientras se quita la ropa para cambiarse a algo más cómodo. –Creí que estarías entrenando con Brick.
–Llegué un poco tarde, así que no tuve tiempo –ella asiente sin agregar más.
–Oye… –rompe al fin el silencio cuando estoy a punto de irme. –Lamento lo de Mitch –una mueca aparece en mi rostro antes de suspirar.
–Gracias –es todo lo que digo saliendo y dirigiéndome a la zona de pesas.
Butch está haciendo su rutina como de costumbre mirando de vez en cuando su reflejo en el espejo "Maldito ególatra" pienso con una sonrisa. –¿Quieres salir por la noche? –pregunto mirándole por el espejo.
Una sonrisa tira de sus labios –¿Contigo? Claro –la confianza que despide me agrada.
–Te veo mas tarde –añado antes de irme para golpear el saco de box, necesito sacar el estrés.
Necesito hacer algo respecto a Mitch, "Si no me das lo que que quiero, entonces tendrás lo que mereces".
…
–"Estoy ocupada, espero no te importe" –contestó a Mitch antes de salir del gimnasio e ir con Robin por algo de comer.
–¡¿Saldrás con Butch?! –Robin no oculta su sorpresa.
–Solo beberemos algo y veremos una película, no es la gran cosa –le resto importancia comiendo un poco de la tarta que pedimos.
–No esperaba que te llevaras tan bien con él –admite Robin disfrutando de la tarta.
–De vez en cuando necesito alguien con quien pelear y que pueda aguantar el ritmo –es mi simple explicación.
Con un suspiro resignado ella continua –Podría jurar que ustedes se traen algo.
Niego –Butch no es mi tipo.
–¿Y Mitch lo es? –pregunta expectante.
–Nos llevamos bien desde preescolar –le recuerdo.
–Nosotras igual, y no estamos saliendo por ello –una risa se me escapa ante el comentario.
–Esto es diferente –me excuso entre risas.
–Vale, vale, lo que sea –Robin parece dejar ese tema aunque sé que estoy lejos de creer que no lo sacará de nuevo en un futuro cercano.
–¿Cuando terminaras con Mitch? –pregunta sacando el tema.
–No lo sé, tal vez en unos días –mencionó desinteresada.
–¿Días? Eso es juego ¿no? –pregunta escéptica.
–Nha, solo que no estoy de humor para ello -murmura dando otro bocado.
-Bien, pero no dejes pasar mucho tiempo, Mitch no puede ir por la vida creyendo que te ha visto la cara -una pequeña risa escapa de mis labios.
-Claro, no te preocupes, lo haré pagar -declaró picando más de mi pastel.
…
La noche llegó antes de que pudiera registrarlo, perdí algunas horas en la computadora mientras Bubbles está tirada en mi cama mandando mensajes en su celular con la música en alto y una conversación sin sentido entre ambas.
-Boomer me invitó a salir -comentó con una enorme sonrisa.
-¿Y al fin comenzaran a salir? -pregunte mirando como el rojo sube al rostro de mi hermana.
-Boomer y yo solo somos amigos -explico tirando de una de sus coletas.
-Claro… amigos.
Antes de que Bubbles pueda protestar mi celular ha sonado interrumpiendo nuestra conversación.
-¿La cita sigue en pie, Butternena? -la sonrisa que ha aparecido en mi rostro debió ser más grande de lo que pretendía pues Bubbles ha sonreído como el gato de Cheshire con solo verme.
-¡No te preocupes, le diré a Blossom que no quieres cenar, disfruta de esa cita! -grito corriendo a la puerta no sin antes agregar:-Y saluda a Butch de mi parte -y con un guiño salió de mi habitación.
Bufe por lo bajo antes de regresar su atención a la llamada del idiota -Llego en diez minutos.
-Bien, te estaré esperando.
Corto y certero como siempre. Dando un salto de mi silla camine a mi armario con el plan de preparar una maleta rápida, un par de pantaloncillos cortos, una camiseta cómoda y una sudadera, lo suficiente buenos para ser cómodos y funcionales cuando regresara a casa. Antes de salir por la ventana una pregunta me invade ¿estoy haciendo lo correcto? aunque la desecho antes de bufar y continuar con su escape.
"I Give You What You Like…"
Notas de la autora:
1.- Bueno, aquí otro aporte para este fandom, espero les guste como quedo.
2.- Agradezco a quienes leen y un poco más a quienes dejan review.
3.- Personajes de Craig McCracken, historia mía, inspirada en la canción del mismo Avril Lavigne, sin más me despido, cuídense y sayonara.
