Capitulo 1 : El por qué de la negación

《 》: Línea de pensamientos de algún personaje.

~•~•~•~•~•~•~•~ : Cambio de escena.

Los puntitos son saltos de tiempo.

-¿No planeas tener hijos Sasuke? Restaurar el clan Uchiha siempre había sido una de tus principales metas.

B-bueno no digo que los tengas ya ya ahora, no es cuestión de apurarse tampoco, sólo lo digo así como...plan a futuro y-ya sabes - Pregunto Naruto tratando indisimuladamente de sacar el tema.

Sasuke entrecerró la mirada observándolo, su mejor amigo claramente se veía nervioso, así con ambas manos en los bolsillos, haciéndose el que observaba otra cosa hacia un lado,no mirándolo a los ojos al decir aquello, era obvio que tenia segundas intensiones con aquella pregunta.

Ambos se encontraban frente a la entrada de la aldea, era una noche fría y húmeda, por lo que ambos estaban abrigados, Sasuke con su usual capa negra que lo cubría más que un poncho, Naruto en cambio traía puesto un buzo de lana naranja con forma de zorro y capucha, que su bella Hinata había tejido para él, con la emoción de un niño solía decir que estaba abrigado con el poder del amor de su amada. La relación con la Hyuga realmente sacaba el lado más cursi del uzumaki, aunque ella estaba encantada ante eso.

-He pensando seriamente en dejar que el legado del clan Uchiha muera conmigo, si dejo descendencia probablemente no haría más que hacerlos sufrir, vivirían en constante peligro, o incluso ellos podrían ser el peligro así como lo fui yo una vez. No se si esta sea una decisión precipitada, pero los malos hechos avalan esta conclusión- Cerró los ojos por un instante, recordando aquellos oscuros momentos, no hacían más que digustarlo consigo mismo.

El rubio sintió aquella repuesta negativa como una cachetada a su voluntad, recién empezaba la conversación sobre el tema y ya estaba bien difícil remar hacia adelante la cosa.

- Pero eso no es seguro, el futuro es incierto, podríamos lograr crear un mundo más seguro para ellos, no tendrían que sufrir, no tendrían porque odiar, ellos vivirían bajo la protección de la voluntad de fuego, los tiempos cambian, podemos hacer que la realidad sea diferente para las siguientes generaciones, de eso estoy seguro tu sólo debes confi-

A Naruto le brillaban los ojos llenos de convicción mientras hablaba, apreto sus puños para luego abrirlos extendiendo sus brazos hacia su amigo tratando de transmitirle su esperanza por aquel hermoso mañana en el cual creía fervientemente.

-¿A qué quieres llegar Naruto? -Lo interrumpio comenzando a hartarse- Estoy a punto de partir a una larga misión, es incierto si siquiera volveré ¿Quieres que deje a alguna mujer embarazada y me vaya? Ni siquiera yo soy tan cruel.

《¿Siquiera sabes como hacerlo? Debería explicarle》 Se preguntó el rubio, realmente subestimaba mucho a su emo amigo en temas de conocimiento general, si justo él.

Como ex emo vengador ahora si tiene escrúpulos, ahora es un emo empatico con sus pares que quiere evitar hacer más daño del que ya hizo, tratando de convertirse en aquel buen camarada que apoya a su preciado amigo y a la aldea siempre que se lo necesita, ah pero ¿ayudar a otro a nivel psicológico ? Bueno ese ya es otro tema, los emos van de a pasitos con temas emocionales, hay que darle tiempo, o años más bien.

-¡No! No me malinterpretes, eso no era lo que quería decir- Aclaró alarmado- Sólo quería saber tu opinión al respecto, ya sabes, el tener una familia a la cual cuidar-Se rasco una mejilla nervioso, su cabeza tratando de maquinar las siguientes palabras que le iba a decir, tenía que convencerlo de alguna forma.

- No los estaría cuidando si me voy Naruto, no seas ingenuo, alguien en mi situación no está en condiciones para tener hijos, sentirían el peso de la soledad atormentarlos- Sasuke ya sabía lo doloroso de aquel peso, la tristeza de aquello es algo que ningún niño tendría sufrir jamás, Naruto entre todos debería saberlo, el pelinegro no entiende que está pasando por la cabeza de su bobo pero querido amigo.

-Pero Sasuke, tienes derecho a ser feliz, no puedes pasar solo el resto de tu vida, necesitas alegría, alguien que te de amor y cariño, no te niegues ese derecho, soy tu amigo, sólo quiero que tengas una buena vida - Intento tocar el hombro del pelinegro para que lo miraste, este de un manotazo alejó la mano del rubio. Fruncio el ceño, se lo veia molesto.

- Ya basta Naruto, no se que pretendes con esta charla sin sentido, hacer nacer hijos por mis motivos egoístas me parece despreciable, no planeo traer un ser a este mundo para solo hacerlo sufrir, que entre claramente en tu cabeza, no estoy en condiciones ni nunca lo estaré. Yo puedo sobrevivir solo, deberías fijarte más en tu familia, tu hijo acaba de nacer, ordena tus prioridades-Le contestó secamente, estaba molesto, no era un tema que le agradase pensar.

- Lo siento, es que sólo estoy preocupado por ti - Le respondió cabizbajo con toda la sinceridad.

- Voy a seguir viviendo Naruto, si no caí antes, no lo haré ahora -Se dio la vuelta comenzando a caminar lentamente dispuesto a irse. El rubio viendo como se alejaba con fuertes pisotones ¿Tan horrible era este tema para él?

-¡Espera Sasuke! -Lo llamó como ultimo intento,el pelinegro estaba a punto de ignorarlo y seguir su camino- Y si no hubiera opción y tuvieras alguno ¿lo querrías? ¿le darías todo tu aprecio y afecto a esa bella criaturita? Todo ese amor que te fue arrebatado una vez ¿estarías dispuesto a entregárselo desde el fondo de tu corazón? Cabe resaltar el cariño que nunca nos diste ni a nosotros- Dijo esto último en un tono de queja casi imperceptible, desviando la mirada y haciendo una mueca, refiriéndose a ellos como el equipo 7.

La seriedad de las palabras de Naruto lo descolocaron por un instante, no comprendía el por qué de saber con tanto empeño algo que no iba a pasar, que era aún menos posible en su situación actual.

-Para engendrar uno tendría que estar primero con una mujer ¿No te parece?- Contestó tratando de parecer sarcástico.

El semblante del rubio no cambio, realmente iba muy enserio con sus palabras.

Aunque por dentro en realidad quería reírse, no estaba seguro de si realmente su emo amigo supiera como hacer un bebé paso a paso, nunca habían hablado de eso en realidad, pensó que seguro solo sabía que las mujeres no tenían pito, y que tenían pues bueno ya se sabe que tienen de aditamento en el frente,es más le parecería raro que estuviera al tanto de todo lo que corresponde al proceso reproductivo, es decir ¿Acaso tuvo clases de biología humana con Orochimaru? Que asco.

Se regaño a si mismo mentalmente, no era el momento para estar pensado tonterias, a veces odiaba su cerebro tan imaginativo en cosas hilarantes que no iban al caso en la situación.

-Tu sólo responde, ¿Lo harías? -Volvió a insistir una vez más manteniendo su sería expresión con esfuerzo.

El Uchiha se dio vuelta para enfrentarlo, el Uzumaki no se retractó de sus palabras, tratando de calmar sus pensamientos,parado firme detras de él como si estuviera listo para recibir hasta la peor de las respuestas, Sasuke solo lo observó por el rabillo del ojo con aquella mirada tan filosa que lo caracterizaba.

-Si así fuera, daría todo de mi a esa criatura, se convertiría en lo más preciado de mi existencia, ya deberías saber que los Uchihas aman con más fuerza e intensidad que nadie, no habría nada que no hiciera por su bienestar, no habría nada que no hiciera para darle todo lo que yo no pude tener.

La postura de Naruto se desinfló como un globo indisimuladamente, se recargo en un árbol para evitar caer, sorprendido por la intensidad de las palabras de su amigo, los ojos de él reflejaban pura sinceridad, estaba hablando con el corazón.

- Pero a pesar de todo lo que yo sienta, no soy lo suficientemente egoísta para traerlo a este mundo, no puedo Naruto, no quisiera hacerlo sufrir, jamás me lo perdonaría. Así que ya no insistas más, que te quede clara mi postura al respecto.

-Lo comprendo, nunca fue mi intención incomodarte -Colocó una mano detrás de su nuca con una pequeña risa nerviosa.

-Nos vemos Naruto, cuida de tu familia - Asintió con la cabeza como ultimo saludo.

- Buen viaje viejo amigo -Exclamó en tono suave, sonrió con nostalgia al verlo alejarse, comenzando a perderse entre la inmensidad del bosque, los grillos cantaban al compás de sus pasos. Miro al hacia arriba, haciéndose frente a sus ojos un hermoso cielo despejado, decidió que ya era hora de volver a su casa, podía estar seguro que su ultimo saludo había llegado a ser escuchado.